La exposición 'Priscas novissima exsaltat', que se inauguró hoy en el Museo de la Ciudad, conmemora el tercer centenario del nacimiento del Escudo de la ciudad de Murcia.
Se trata de una muestra realizada con motivo del Festival Murcia Tres Culturas que pretende ser un viaje en el tiempo de 300 años para conocer el nacimiento del escudo de Murcia, en 1709, su origen, evolución, significado del lema, manuscritos de la época y edificios donde se encuentra el escudo en piedra.
La concejal de Cultura, Fátima Barnuevo, indicó que "es una manera de bucear en nuestras raíces, comprender de dónde venimos para entender dónde estamos y a dónde vamos".
El escudo fue completado por el rey Felipe V en 1709. En ese momento, el escudo estaba formado por las cinco coronas que concedió a Murcia Alfonso X en 1266 y otra corona que añadió Pedro I en el año 1361, además de la orla de leones y castillos. Con este gesto ambos monarcas agradecían a la ciudad su fidelidad y ayuda.
En 1709 los regidores de la ciudad y sus diputados pidieron al Rey que concediera al escudo de la ciudad una nueva corona real sobre un león y una flor de lis unidos, como distinción por la ayuda que le prestó la ciudad en la Guerra de Sucesión.
A estos tres nuevos elementos se le unió el lema 'Priscas novissima exsaltat, et amor' cuya traducción sería "las antiguas coronas enaltece la última corona concedida y amor". El amor del lema del escudo se refiere al amor que Murcia había ofrecido siempre a los monarcas.
La muestra se puede visitar en el Museo de la Ciudad hasta el día 30 de octubre, según informaron fuentes municipales en comunicado de prensa.
Fisgoneado en La Verdad.
Venían desde profesiones bien diversas y sólo tenían en común que estaban desempleados. Tuvieron que dejar a un lado sus habituales herramientas de trabajo, enfundarse unos guantes casi de cirujano y ponerse con ahínco a eliminar, pacientemente, incrustaciones calcáreas, suciedad y todo lo que se había acumulado en unas viejas piedras que la gran mayoría de ellos no había visto nunca.
Éste es el panorama que se refleja en el taller de empleo Cronos dedicado a la especialidad de recuperación del Patrimonio, y concretamente a restaurar varios escudos y otros restos que se conservan en el Museo Arqueológico. Los protagonistas son ocho desempleados que reciben una formación teórica y una práctica profesional que les convertirá en expertos.
El más veterano, Pedro José Gómez Sánchez, que en su etapa anterior trabajó de conserje y comercial, dice que «he descubierto una actividad que me parece interesante y con salidas al mercado de trabajo». Mientras, la más joven del grupo, Rosa Morales Flores, que había sido manipuladora de hortalizas, comenta que «no sabía nada de este tipo de trabajo y compruebo que engancha, a la vista de los resultados».
El resto de los integrantes de este taller son Ángeles Guillén Ortiz, antigua trabajadora de una fábrica de confección, al igual que Sacramento Oliver Piñero; Juan López Franco, operador técnico de sonido; Ginés Marín Pérez, curtidor; María Pérez Martínez, comercial; y Antonio Teruel Ruiz, comerciante autónomo.
Los alumnos de este taller están guiados por María Quiñones López, licenciada en Bellas Artes y restauradora. La directora de Cronos es Josefina Martínez, que explica que el trabajo a desarrollar varía desde «la elaboración inicial de un informe de restauración de cada pieza, a la tarea concreta de la eliminación de las incrustaciones que cubrían los escudos, primero con una limpieza mecánica y después con productos químicos, para llegar al tratamiento final que pretende mejorar las características de cohesión entre los constituyentes del material pétreo».
Para llegar a ese final todavía hay por delante meses de trabajo, ya que la duración del taller es de un año y apenas llevan dos meses en marcha. Además, algunos de los escudos están francamente mal y será casi imposible devolverles su primitivo estado. En algunos casos habría que recomponer partes perdidas, pero será decisión de los expertos. Lo que sí parece seguro es que de este taller saldrán unos auténticos profesionales dispuestos a continuar la tarea. Algunas valoran ya la posibilidad de crear su propia empresa.
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