Ramón García, fotografiado en su casa en el año 2007.
Los fotógrafos que en Cartagena han trabajado o colaborado para prensa o agencias de información en medio siglo han sido más de veinticinco y tal vez más de treinta y cinco. Adrede inicio la crónica menuda desempolvando algunas pinceladas del anecdotario de un hombre peculiar que se fue para siempre a finales de 2009: Ramón García Pérez. Había sido casi como un niño pero multiplicando por diez o por doce la edad de la criatura. Todos le querían como era: nada egoísta, totalmente desprendido, bohemio y obsesionado con su relicario gráfico (museo) en su hogar en la calle Palas.
En La Manga, años 70, Ramón se disponía a fotografiar a un destacado personaje del cine mundial (Debbie Reynolds) y la rubia treintañera le preguntó a bocajarro en un castellano 'chapurreao'. «Pero, amigo, ¿lleva usted carrete para hacerme la foto?»
La broma de la famosa actriz estuvo inducida por Pascual García Mateos, corresponsal de prensa en La Unión. Pascual conocía casi como nadie a Ramón, fijo en las actividades de la Mesa Café que preparaba el unionense, y era consciente de los típicos olvidos de su acompañante en las tareas gráficas. Un Ramón, colaborador de prensa, que andando los años en 2007 recibió el premio Cartagenero del Año, acto en el que el galardonado quiso autofotografiarse.
Café con 'mister' Thatcher
Ramón conoció en La Manga Campo de Golf a Denis Thatcher, esposo de la 'Dama de hierro'. Más de una vez el Premier invitó a café al fotógrafo más desprendido que he conocido. Muy pocas veces cobraba las fotos que le encargaban. Otro de sus conocidos circunstanciales era Manuel Fraga Iribarne, al que siempre saludaba en las visitas del político gallego a nuestra zona. Pero es que su cámara fotográfica, una pieza de museo con los colores rojo y gualda, llamó la atención incluso de los Reyes de España cuando visitaban Cartagena y Ramón estaba en el grupo de fotógrafos próximos a los monarcas. Y una vez, siendo Príncipe el hoy Rey, sin saber cómo ni por qué Ramón se vio subido en un helicóptero que utilizaron don Juan Carlos y dos o tres pasajeros más para un recorrido de quince o veinte minutos por los alrededores.
La firma Juan Sáez (padre e hijo: Tornell y Manzanares, segundos apellidos respectivamente) dejó escuela en los años cincuenta y setenta. El tan famoso como polémico gol de Amaro que rompió la red del Ceuta en un partido en el Almarjal fue captado por la máquina de Sáez y su histórica foto colocada semanas en las vitrinas expositoras de la familia en la calle Campos, frente al Quiosco Fénix, en junio de 1958. Antonio González-Conejero, el primer delegado de 'La Verdad' en Cartagena, halló importante colaboración en Juanito Sáez, quien unos 8 años después se pasó a la competencia, 'El Noticiero', de la familia Carreño, primero en calle Jara y por último en el Coto Dorda.
Fotógrafos en un pleno de la Asamblea Regional.
Un día que Juanito hacía fotos de un partido del Cartagena en el viejo estadio en el que se erigió en 1988 lo que hoy es Carrefour-1 (antes Continente), el pelotazo de un penalti lanzado de forma fallida por el jugador de la tierra Alfonso Melenchón a la portería sur dio en la nariz y rompió las gafas del fotógrafo que estaba sentado a metro y medio de la meta. Gajes de un oficio que no se eternizó en su caso pues con el tiempo trasladó su residencia a Cataluña y allí trabajó para Repesa como inspector. Al romper con su anterior profesión, también rompió o quemó miles de fotos de su archivo.
El hilo conductor de la historia nos sitúa en la vida de otro querido fotógrafo de prensa, en 'La Opinión': Carlos Gallego, un asturiano de familia de mineros, llegado desde el Principado para trabajar en principio en la factoría de Bazán, y que nos dejó a los 48 años de edad con muchas cosas aún por hacer. Que era querido no es un adjetivo de regalo ni estereotipado. El mismísimo Francisco Celdrán Vidal, presidente de la Asamblea Regional, escribió de él en tono elogioso calificándolo de especialista en información parlamentaria en un libro editado ex profeso a modo de póstumo homenaje. Su compañero y amigo Juan Manuel Díaz Burgos también elogió en ese libro al fotoreportero 'asambleario' por excelencia. Carlos hasta se jugó el tipo la tarde de la quema de un ala del edificio de la Asamblea, cuando los agentes antidisturbios tuvieron que enseñar los dientes a todo aquel que se movía por el Paseo de Alfonso XIII.
A los tanques en zapatillas
Una madrugada, Carlos fue llamado con urgencia por los jefes del periódico para el que trabajaba. Le encargaban unas instantáneas en el recorrido urbano de unos carros de combate que iban a partir desde Tentegorra hacia la ciudad, debido a una posterior operación lejos de Cartagena. "¡¡Esto es muy, muy urgente..!!" le dijeron a un Carlos Gallego tan somnoliento que saltó a su calle (la de Peroniño) con las zapatillas de estar en casa y con ese calzado se fue a la captura de las fotos requeridas, tan campante.
Gustaba de invitarse con sus compañeros y colegas, algunos de la acera opuesta en lo profesional, en la Bodega Nicolás, de la calle del Carmen, y entre los amigos estaban pobres de Cartagena, a los que ayudaba en lo que podía. A nadie miraba Carlos por encima del hombro. Su esposa Isabel, arqueóloga y enseñante, estaba orgullosa de él, y con su esposa los hijos.
De la fotografía que requería un largo proceso -cuando los líquidos, el cuarto oscuro, el carrete, el celuloide, el papel más o menos sensible, el secado del papel…- a la fotografía digital, paraíso de la relativa comodidad para los profesionales, Pedro Sánchez Gallego 'Saga', corresponsal gráfico de Efe en Cartagena desde 1984 a 2004, hace referencia a su etapa de colaborador de prensa local y las prisas en el envío de fotos por sobre depositado en el autobús de línea de Giménez Hermanos a Murcia. «Más de una vez llevaba yo mismo las fotos, el papel, todavía mojado, en coche, y un día ocurrió que, para que se secasen las cartulinas, abría la ventanilla y el viento se llevó volando las fotografías. Fue un desastre».
'Saga' decidió vivir sólo de su negocio (estudio fotográfico) en parte debido a que «este oficio no estaba bien retribuido».
Hoy continúan nuestros (en LV) José María Rodríguez, Antonio Gil y Pablo Sánchez del Valle; Javier Conesa, Pedro Martínez, Pepe Albaladejo, Godinez y otros de la nueva ola, almacenando anecdotario de su vida laboral y artística cotidiana. «Si no hay vocación, no hay nada que hacer», comenta uno de ellos. Son los sucesores de los Manolo Ruiz Cifre, Ramón de 'Foto Estudio 2000', Moisés Ruiz, Paco Torres (hoy empresario del comercio textil), Damián, Joaquín Conesa, de Santa Ana, y una relación que se pierde en la lejanía de mogollón de esfuerzos, horas y horas dedicadas, riesgos sufridos, teóricos y reales.
Olisqueado en La Verdad.
El archivo de González Pomata está compuesto por 4.002 fotografías, 241 negativos y 3.021 diapositivas de toda la provincia.
La familia del periodista Antonio González Pomata ha donado su archivo fotográfico, integrado por más de 7.500 obras, al Centro de Legados de Caja Mediterráneo para su digitalización, custodia y difusión, han informado hoy fuentes de la entidad de ahorros.
El archivo de González Pomata está compuesto por 4.002 fotografías, 241 negativos y 3.021 diapositivas de toda la provincia de Alicante , y pasa a completar la donación de su biblioteca, efectuada por la familia en 2005.
La Biblioteca Gabriel Miró de Caja Mediterráneo ha iniciado el proceso de digitalización de este material para salvaguardar su integridad y la autoría de las mismas con una marca de agua "Colección González Pomata".
Una vez digitalizado el archivo se procederá a su catalogación y difusión a través de la web de la Red de Bibliotecas de Caja Mediterráneo, en su apartado de Biblioteca digital alicantina.
El responsable del Centro de Legados CAM, José Payá, ha afirmado hoy que CAM "recibe con entusiasmo y satisfacción esta nueva aportación que hace la familia de Antonio González Pomata, periodista y escritor alicantino, experto en temas provinciales y destacado conocedor del costumbrismo y la geografía alicantina".
González Pomata dedicó treinta años de intensa labor en la defensa y difusión del valor cultural y gastronómico de lo autóctono de las tierras alicantinas.
En palabras del propio periodista, según CAM, "la riqueza culinaria de Alicante es un tesoro cultural que merece conocerse", y en ese empeño destacó sobremanera.
Esta importante donación etnográfica, gastronómica, turística y relativa a personajes relevantes de la Comunidad Valenciana viene a enriquecer el Centro de Legados de Caja Mediterráneo, donde se conservan los archivos de algunos de los más significativos de los escritores, pintores e intelectuales de Alicante , como es el caso, entre otros, de Figueras Pacheco, Gabriel Miró, Óscar Esplá, Arniches, Germán Bernacer, Azorín o Jorge Juan y Santacilia.
González Pomata inició su trayectoria periodística en la década de los cincuenta con reportajes en el Semanario "Sábado" de Alicante .
En 1963 se incorporó a la redacción del periódico Información, donde colaboró más de treinta años.
Fue autor de diversos libros, como " Alicante ver y contar", Partidas, personajes y cosas del Elche rural", " Alicante , rutas de arte, historia leyenda y tradición", La cocina alicantina" o "La cocina de la mar", así como redactor de diversas series de reportajes periodísticos de índole alicantino.
Fue distinguido con diversos galardones entre los que destaca el "Premio Revista ASI 1973" por la mejor tarea divulgadora de la provincia; el premio nacional de periodismo " Alicante y su Provincia" (1984); los premios internacionales de prensa "Ciudad de Denia" (1984) y "Villa de Altea" (1985), y el "Costa Blanca 1985".
González Pomata, además, fue "Pluma de Plata" (1984) de la Asociación Española de Periodistas y escritores de Turismo, Premio ASCAME 1989 internacional, por su labor de promoción turística de la provincia de Alicante.
Olisqueado en el Diario Información.
Esther, su hija menor, dice de él que es «el director de orquesta [de la familia], de periódico y de mudanzas varias». Bien lo sabe porque Antonio González-Conejero ha ido, pegado a la tinta y al papel y relacionándose con las galeradas, de Murcia a Cartagena, a Alicante, a Badajoz y de regreso a Murcia, con parada en Madrid en cada una de las etapas. Cuando se incorporó al periodismo era un joven procurador de los tribunales recién acabada la carrera de Derecho, tarea que ha recuperado desde que la cinta de la rotativa posó los pliegos del último de los ejemplares de periódico firmado por él. Hace unos 18 años, transcurridos como minutos, de fajarse con la información en primera línea, de pelear contra el tiempo y de abrir caminos a las, entonces, nuevas formas de ampliar horizontes comunicativos. Ahora, como espectador, opina que el periodismo es igual pero no es lo mismo.
-¿En qué ha cambiado?
-En esencia, el periodismo siempre es el mismo, pero la realización ha cambiado muchísimo y, en general, el poder económico ha ahogado un poco al periodismo.
Internet, prensa gratuita, radio y TV están asfixiando cada vez más la prensa de papel. La encrucijada para los empresarios y sus deseos de rentabilidad (económica o política) se me antoja más difícil que nunca, con indudable repercusión en los profesionales del ramo. El interés económico y el político, cuando no los dos al mismo tiempo, pesan mucho.
-¿Vivió alguna experiencia de este tipo?
-A mí nunca me ha llamado nadie de mi empresa para decirme que tenía que hacer tal o cual campaña.
-¿Y del poder político?
-Del poder político tuve que resistir las lógicas presiones. Pero lo importante es eso, resistirlas, siempre que la información que maneje el periodismo sea cierta y se trate con rigor. Aunque, sí, recuerdo que se me intentó utilizar para una campaña, pero.
-Pero.
-Que me da la risa. Fue un gobernador civil de Badajoz. Me llamó para que el periódico ['Hoy'] protagonizase una campaña de arreglo de la carretera de Madrid. Como no había dinero, él quería captar inversión americana con el argumento de que la carretera Madrid Badajoz, vía Portugal, era muy importante para recibir ayuda, en previsión de que los rusos invadiesen España por los Pirineos.
-¡Leñe!
-[Ríe] Así podrían entrar desde Portugal ayudas [más risas] Es auténtico. Naturalmente, ni caso le hice. Era de aúpa aquel gobernador. Cómo sería que al presidente de la Diputación Provincial lo destituyó porque no le abrió la puerta del coche para que bajara.
[La conversación, salpicada por el cliqueo del objetivo fotográfico de Vicente Vicens, tiene lugar en el salón de su casa de Murcia, a tiro de piedra de su despacho de procurador. Estamos en un salón con mobiliario de corte clásico, donde abundan fotos familiares. Alrededor de una mesa, cuatro sillones cómodos, uno de ellos con orejeras, flanquean el ángulo donde reina el televisor. En diagonal, y junto a una rinconera acristalada, un reloj de péndulo nos campanea las horas, escoltado por un cuadro de Muñoz Barberán que recoge una de las puertas de la catedral de Murcia. Entre vitrinas, dos lámparas de pie sugieren horas de lectura junto a la mesa de camilla que tiene como cubierta más fotos bajo el cristal, familiares todas ellas, de suerte tal que cuando pose la vista para dejar un vaso o para reposar el libro, siempre se tropieza con la imagen de alguno de sus siete hijos o de sus nietos, una amplia prole que, el sino de la madurez, ya no está en la casa paterna donde vive sólo junto a su mujer, Matilde, ambos animosos y ambos dispuestos a morir gastados, porque los dos siguen trabajando.]
-Recuerdo que usted fue 'punta de lanza' del sistema de ediciones de 'La Verdad'.
-Yo colaboraba con Manolo Carles escribiendo sobre deportes. Cuando vino de director Venancio Luis Agudo empezó a mandarme otras cosas. Cuando terminé un especial de Semana Santa (1959) me preguntó que cuánto cobraba y le dije que cero pesetas. A partir de entonces me empezaron a pagar algo y un buen día me dijo que me fuese a Cartagena como delegado del periódico. Ya con sueldo fijo. Ahí empezó todo. Dejé lo de procurador y me dediqué al periodismo.
[De sus comienzos cartageneros recuerda a don Juan Campos de Miguel, «que me trató como un padre», y a Vicente Bonet y Juan Sáez (padre) con los que empezó. Luego, se incorporaron Guillermo, Ricardo Díaz Manresa y, finalmente, Pepe Monerri. Fueron cuatro años muy intensos, pero también gratificantes. Visto el éxito, de nuevo Agudo le encarga que haga lo mismo, pero en Alicante (1963) cuyos comienzos los rememora como «un martirio» por el trato de 'extranjero' que le dieron los colegas de la prensa alicantina. Aunque inmediatamente le satisface el recuerdo del magnífico equipo que logró reunir: Gómez Carrión, Rafael González, García Pintado, José Luis Masiá, Pepe Carreres, a los que define como «gente joven, bien formada y con muchas ganas».]
-Tuvo premio, porque de Alicante pasó a director de 'Hoy' de Badajoz.
-Me recomendó Agudo y me nombró Alberto Martín Artajo (ex ministro de Exteriores) por cierto, uno de las dos personas que más me han impresionado en mi vida. La otra fue Josep Tarradellas. Luego te diré por qué.
-Y por último, profeta en su tierra: director de 'La Verdad'.
-Yo iba a Granada, a dirigir 'Ideal', donde ya tenían el curriculum y la foto para darla en el periódico, pero finalmente me mandaron a Murcia. Fueron los tiempos más difíciles. Mi venida a Murcia coincidió con el declive de la Editorial Católica. El periódico no estaba mal, pero había que enviar recursos a Madrid y se descapitalizaba. Una etapa angustiosa.
-Nunca me he explicado por qué la Editorial Católica, que en el tardofranquismo fue la avanzadilla periodística hacia la democracia, una vez llegada ésta no siguió siéndolo.
-El día que salió 'El País', el consejero de Redacción del 'Ya' dijo: «Esto no dura seis meses». Ya ves. Es decir hubo una falta de visión absoluta en los dirigentes de la editorial. La vinculación de la editorial con la Iglesia, como de la Iglesia con el poder ha sido nefasta. La Iglesia lo está pagando y puede que lo pague más, porque la Iglesia no puede estar al lado del poder constantemente. Esa no es la Iglesia, no debe ser la Iglesia. Así lo veo yo y otra mucha gente.
-Mi reino no es de este mundo, dijo Jesucristo.
-Exactamente. En cambio, desde Constantino para acá, la Iglesia al lado del poder. Pues mire usted, no.
-Lo dice un creyente.
-Sí. Soy creyente, pero cada vez menos practicante porque ciertas cosas te desaniman. ¿Crees en Dios? Hombre, pues contemplar, como ya podemos hacerlo mejor a través de la tecnología, la inmensidad del Universo, es definitivo. Claro que, a partir de ahí, hay muchas preguntas sin respuesta..
-Me debe lo de Martín Artajo y Tarradellas.
-Me impresionaron por su sencillez y por su clarividencia. Son ejemplos de que la política es el arte de lo posible y el arte de configurar la convivencia. Hoy día eso no se da. Ahora te asombras de cosas que están diciendo y haciendo. No veo personas de Estado. En vez de eso tenemos dirigentes y ministros, con juventud impropia de esos puestos, porque no tienen rodaje. Han llegado a la cumbre antes de tiempo. Fruto de esa inexperiencia son algunos disparates que, a mi juicio, están haciendo. Y eso está pasando en el PSOE y en el PP. No me gusta emplear los términos derecha e izquierda, que están desfasados. Ni me gusta el tono que se emplea. En los últimos 10 años, desde el punto de vista de la convivencia hemos ido hacia atrás.
-¿Tendrá solución?
-Sí. Tomándose en serio la educación. Muchos de los problemas que tenemos en España provienen de la falta de educación. En la familia, en la ciudadanía. Hay una cultura del hedonismo que parece no tener freno.
-¿Es una consecuencia de la crisis?
-No. Es anterior a la crisis, aunque ésta lo agudice. Hay que conjugar autoridad y diálogo, como en tu propia casa, porque a veces tendrás que saber mandar y otras saber dialogar. Cuando hablo de autoridad no hablo de tiranía, quede claro, ni estoy pidiendo una dictadura ¿eh? Sino conjugar todos los elementos en el momento apropiado.
-¿Y esa conjugación cabe en un sistema democrático?
-Claro, claro, cabe todo. Ejercer la autoridad cuando sea necesario y dialogar siempre.
[Pasamos a una batería de opiniones sobre temas de actualidad.]
-Sobre la sexualidad.
-La sexualidad es de mandamiento legal. Quiero decir que está inserta en el ser humano porque la ley de la Naturaleza la ha puesto ahí. A partir de ahí pasan dos cosas: que es la fuente absolutamente necesaria para crear vida y que es placentera, porque si no lo fuera no existiría.
-Sobre la reforma de la ley de aborto.
-El aborto es un crimen, lo dibujen como quieran dibujarlo. Pero, claro es que está la otra parte: ¿qué formación sexual ha dado la Iglesia? Todo es pecado. Lo decía bien clarísimo el jesuita Masiá en un artículo reciente en este periódico. Y la Iglesia creo yo que tiene que revisar esos conceptos. Pablo VI ya habló de la paternidad responsable. Además, cada día estoy más sorprendido de que nadie, ni los/las defensoras de la llamada 'igualdad', hayan levantando la voz implicando a los varones. Al menos, un 50% de responsabilidad tendrán en los embarazos, deseados o no. ¿Por qué sólo se apunta a la responsabilidad de la mujer?
-Sobre la igualdad.
-La ley o leyes sobre igualdad son absurdas y huelen tremendamente a demagogia. Lo que hace falta es potenciar desde todos los estamentos no sólo la igualdad de derechos, sino la igualdad de oportunidades, sin distinción de sexos. Los llamados a cualquier gobierno deben ser los más capaces, sean hombres o mujeres. La llamada «paridad» es, a mi juicio, una auténtica 'parida'.
-Sobre la corrupción.
-No es más que la consecuencia y el resultado de una sociedad que ha perdido los valores éticos y también el sentido porque, en demasiados casos, sus miembros han decidido enriquecerse a costa de lo que sea y como sea.
Fisgoneado en La Verdad.
A Gregorio, con los pies hacia delante, acaban de introducirlo en una limusina fúnebre Chrysler, y hará su último viaje en un modelo Grand Voyager que también pudiera llamarse «de aquí a la eternidad». Dejo este adiós dolorido a mi amigo del alma Gregorio Martínez Aguilar, diciéndoles que fue un hombre honesto, leal y verdadero.
Todas las grandes hazañas de la vieja Radio Juventud habrían sido imposibles sin su control y eficacia desde La Gran Subasta hasta la última de las memorables gestas vividas, que ya pertenecen a la historia de la radio y a la de esta tierra.
Gregorio es una estrella que pertenece a la constelación que se apaga, y que cada día nos hace más huérfanos en medio de tanta ausencia.
Por eso, antes de que el tiempo se pose sobre sobre su fotografía y la tiña de amarillo, como nos dijo Miguel, escribo esta necrológica con millones de recuerdos, todos tan buenos y felices. La vida tiene de todo. Seres insoportables y otros maravillosos. Gregorio fue un regalo excesivo. Un tipo excepcional. ¡Qué suerte la de sus hijos, Federico, Pepe, Juan Carlos y Javi, y la de Paulina, su inseparable mujer!
Créanme. A mi me hubiese gustado ser Gregorio.
ADOLFO FERNÁNDEZ AGUILAR.
El acto de presentación del libro La radio del siglo XXI. Un medio interactivo, del periodista Ángel Meseguer Conesa, editado por la Fundación euroEditions, tendrá lugar el jueves 9 de julio, a las 20.00 horas, en el salón de actos de la Biblioteca Regional de Murcia (en Avenida Juan Carlos I). El acto será presentado por Juan Tomás Frutos, Jefe de Informativos de TVE en Murcia, y por Manuel Becerril, Secretario General de la Fundación euroEditions, y contará también con la presencia del propio autor y de la Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Molina de Segura, Mariola Martínez Robles.
Ángel Meseguer Conesa ha sido premiado con una beca de edición en soporte papel y digital de su libro La radio del siglo XXI. Un medio interactivo, por parte de la prestigiosa Fundación Europea para la Sociedad de la Información y la Administración Electrónica, a través de su editorial euroEditions. El libro es fruto de su Tesis Doctoral, y trata de especificar los aspectos de la comunicación radiofónica en el nuevo panorama digital, profundizando en el tratamiento, comprensión y transmisión del sonido digital de la radio en internet, en los cambios del medio radiofónico en línea que requiere de nuevos usos, canales, estructuras programáticas, estrategias de comercialización y audiencias, y en la interactividad de la radio en internet, marco central de este trabajo de investigación.
Los premios de la Fundación Europea para la Sociedad de la Información y EuroEditions consisten en la selección y la publicación de trabajos de investigación; son reconocimientos dirigidos a potenciar, en el ámbito de la Unión Europea, la difusión de ideas y nuevos proyectos en el campo de la Sociedad de la Información.
Prensa Ayto. de Molina de Segura.
El veterano periodista de 'La Verdad' formará parte de la sección Comunicación y Arte de la Imagen.
El periodista de La Verdad José García Martínez ha sido elegido miembro de número de la Real Academia de Bellas Artes Santa María de la Arrixaca, de la que formará parte dentro de la sección denominada Comunicación y Arte de la Imagen. La elección se efectuó, con la participación de veinticuatro de los veinticinco miembros con que actualmente cuenta la entidad, y con una amplísima mayoría de votos favorables, en la sesión que la Academia celebró el pasado martes.
El director de la Academia, Francisco Marín, expresó ayer su opinión en torno a los méritos y la labor profesional del nuevo académico, quien, según afirmó, «no hay duda de que dentro del periodismo es un autentico símbolo, por su actividad continua, y sobre todo, porque cuenta con una trayectoria que muy pocos periodistas actuales puedan demostrar. Creo, como mis compañeros de la Academia que lo propusieron, y como la gran mayoría de académicos que han participado positivamente en su nombramiento, que García Martínez trasladará a la Academia de Bellas Artes su espíritu innovador y original». Añadió que, pese al renombre periodístico de que García Martínez disfruta, «no lo conozco personalmente, como les sucede a otros académicos. Esto quiere decir que hemos optado no por la popularidad del elegido, sino por unos méritos profesionales, que todo el mundo reconoce».
Por su parte, el nuevo académico de Bellas Artes manifestaba ayer su desconcierto y su satisfacción. Hasta hace unos días, cuando le preguntaron sobre su aceptación del posible nombramiento, pensó que «se trataría de una broma, porque nadie me lo había planteado con anterioridad. No sé cómo se desarrollan los trámites para estas cuestiones y, además, ignoro por completo quiénes han sido mis valedores en esta ocasión. Tendré que enterarme para agradecer su valentía, igual que agradezco a los miembros de la Academia que hayan decidido tener por compañero a una persona como yo, que quizá ofrezca una imagen precisamente poco académica. Es un agrado enorme encontrarse al nivel de académicos, a los que conozco muy directamente y desde hace mucho tiempo, que sí son auténticos personajes de Murcia, dentro del mundo del arte y de las letras».
Compañeros ilustres
«Sé de la presencia en la Academia de catedráticos, arquitectos, reconocidos pintores y escultores, músicos y especialistas en temas artísticos. Aunque todo lo relacionado con el arte atrae a cualquier persona, a partir de ahora es posible que me sienta más cercano al sentimiento artístico, que la Academia pretende demostrar con sus actividades», añadió el periodista.
Sobre su futura actuación académica, afirmó su desconocimiento actual, aunque precisó que ingresa en la Academia de Bellas Artes con el propósito de colaborar en aquello que se le pida, «y más en todo lo referente a esa sección sobre comunicación e imagen en la que seré incluido». García Martínez dijo, por último, que si me lo permiten los periodistas murcianos, me gustaría que mi elección fuese también, de algún modo, un reconocimiento a la labor profesional del periodismo, que, en mi opinión, porque lo ejerzo desde hace ya muchos años, sigue siendo una profesión viva y necesaria en la sociedad, pero no siempre valorada suficientemente fuera de los estrictos ámbitos profesionales».
En la actualidad, García Martínez escribe a diario en La Verdad la columna La Zarabanda, además de las secciones El Breviario de García (los domingos) y la crónica parlamentaria Por cartageneras. Y cada viernes somete a los personajes más actuales a La entrevista impertinente en Punto Radio.
Un técnico mercantil de letras.
José García Martínez nació en Jumilla el 7 de octubre de 1940. Acuciado por la tradición familiar para que se dedicase a la industria y el comercio, se vio obligado a sacar el título de Profesor Mercantil. Pero su vocación siempre fue el periodismo. A los diez años participaba en programas en la Emisora Parroquial de su pueblo. En sus tiempos de estudiante de Periodismo en Madrid colaboró en las páginas de huecograbado de diario Ya, con series dedicadas a personajes famosos. También realizó entrevistas para el mencionado Ya, Informaciones y Madrid, y revistas como Fotos y La Gaceta Ilustrada. Otras fueron para la radio; en los inicios de la COPE dirigió un programa nacional de variedades. Entrevistó para el mismo a personajes famosos: Joaquín Rodrigo, Lola Membrives, la Duquesa de Alba, Concha Velasco, Luis Prendes, José María Rodero y muchos más. Acabó la carrera en la Escuela de Periodismo de la Iglesia, la convalidó con la Escuela Oficial y se licenció en Periodismo en la Universidad Complutense.
Intentó hacer siempre un periodismo diferente, personal y murcianístico. Tal sucedió con La Verdad Joven, una página diaria de información infantil que mereció el Premio Nacional de Periodismo, nunca concedido a una publicación murciana. A lo largo de su carrera ha conseguido numerosos premios nacionales y regionales. También ha sido subdirector de La Verdad.
Ha escrito libros, que tratan de temas relacionados muy directamente con Murcia, y en ellos se retratan ambientes típicos y personajes muy populares. Entre sus libros se encuentran: A estribor, la Costa Blanca, Avisos a Monseñor, Tabernas de Murcia, Gente de Murcia, El Libro del Verano, El Limón y la Sardina, La Zarabanda. Antes y después del chocolate y Mirlo Seis-Cinco.
Fisgoneado en La Verdad.