Una veintena de personas, la mayor parte de ellas nacidas en la isla, viven todo el año en Tabarca disfrutando de su jubilación u ocupándose de alguno de los bares. En invierno la isla apenas tiene visitantes pero los lugareños la prefieren así, aunque asumen que el turismo es lo que garantiza su supervivencia.
Panorámica de la Isla de Tabarca.
Todos conocemos Tabarca en verano. Playa, chiringuitos, gente por todos lados... Después llega el frío y los pocos habitantes de la isla, apenas una veintena repartidos en cuatro o cinco familias, se quedan solos disfrutando de uno de los parajes más bellos y sugestivos de la provincia.
Tomás y Tano disfrutando del sol.
Pasear por Tabarca un viernes de febrero es un placer y claro, con tanto mar, tanta luz y tanta paz apetece quedarse unos días con un par de libros. Unos días. Pero ¿vivir allí? Los pocos habitantes de la isla dicen que sí. Se está tranquilo, las vistas son inigualables y sale barato porque no hay donde gastar. Además prefieren la isla en invierno, y en general, parecen aceptar el turismo como un mal necesario para garantizar su supervivencia.
La terraza de uno de los bares de la isla vacío con la plaza al fondo.
"Hace frío, y sólo nosotros viajamos en la lancha taxi que nos acerca a la isla". Vicente Baeza, uno de los encargados del servicio de transporte, nos cuenta que en el barco que ha salido una hora y media antes iban cuatro turistas. En invierno, apenas eso, alguna excursión organizada y poco más. Antes de salir esperamos que carguen tres sacos de cemento para las obras que se están realizando en el puerto, y dos cajas con comida para uno de los restaurantes de la isla. Así aprovechan el viaje. Ya en Tabarca, y nada más bajar de la lancha, encontramos a Toni, uno de los dos funcionarios del Ayuntamiento de Alicante que se encargan del mantenimiento. Ellos controlan el envío a Santa Pola de los contenedores de basura, limpian los jardines y reparan los desperfectos. "Yo nací aquí. Hay días que me quedó a dormir y otros me vuelvo a tierra, pero me gusta mucho la isla". En Semana Santa se espera que hayan acabado las obras del puerto. Entre tanto hay por allí una actividad inusual con material de obras y trabajadores que llegan de Alicante todos los días.
Ramón y Rafaela llevando la compra a su casa.
En el pueblo, sin embargo, la actividad de los obreros apenas se nota. Está tranquilo. Un grupo de una excursión llegada de Guardamar se reparte entre los dos bares que hay abiertos y el pueblo. Pronto se marchan y Tabarca vuelve a quedarse para los lugareños.
Apellidos italianos
Anita Chacopino regenta el restaurante que lleva su nombre. Mientras hablamos aparece, cargado con las cajas de comida que ha llegado con nosotros en el barco, su marido Juan Chacopino. Los dos tienen el mismo apellido "pero no somos familia", asegura Anita. No es rara en Tabarca la coincidencia. Apenas cuatro apellidos se reparten entre los vecinos, y muchos son italianos: Chacopino, Pianelo, Parodi, Manzanaro... todos descendientes de las familias genovesas con que Carlos III pobló la isla en el siglo XVIII. "Aquí estamos en la gloria", dice Anita, para añadir que "hemos vivido toda la vida aquí. Juan y yo nos conocimos de niños cuando vivíamos unas 600 personas en la isla y había tres colegios. Nos gusta, es tranquilo, es precioso y no hay coches, da libertad". Anita y Juan tienen tres lanchas y sus hijos viven en Santa Pola donde también ellos tienen un piso. "pero nos vamos a Santa Pola dos días y estamos inquietos. La vida nos gusta aquí. En verano tenemos mucho trabajo y en invierno abrimos si viene gente, y si no, pues no". Después de un café con leche vamos a ver a la enfermera que nos han dicho que vive en la isla y que atiende las necesidades de los vecinos. Ya ha cerrado el consultorio pero al rato la encontramos paseando por las rocas junto al mar. Se llama Eva y con sólo 23 años le pesa más la isla. "Tengo que vivir aquí porque la atención ha de existir las 24 horas del día". Es de Elche, lleva trabajando en la isla 3 meses y se aburre, aunque le queda poco ya que pronto otra enfermera le tomará el relevo. ¿Llega bien internet? "Pues, regular, depende de las zonas. Yo sí tengo un aparatito de esos que se conecta, y bien, y el resto del tiempo me dedico a leer, a pasear, a mantener el consultorio en condiciones y a cuidar a la gente", aunque con tan pocos vecinos, pese a que la mayoría son mayores, hay días que Eva no tiene nada que hacer. En verano sí hay un médico y entre tanto, ella atiende a la gente en un primer momento y si hay alguna urgencia "llamamos y en diez minutos tenemos aquí un helicóptero".
Imagen de una calle de Tabarca con una de las vecinas dirigiéndose a su casa.
A la búsqueda de tabarquinos, entramos en el pueblo. Las calles se ven desiertas. Una señora, en batín, corre a su casa en cuanto nos ve. No parece tener ganas de hablar con periodistas. En la calle de la Iglesia no se ve a un alma aunque sí encontramos a un gato montando a una hembra en la puerta de una casa en la que, curiosamente se lee "Carpe diem" (aprovecha el momento) en un cartel. Ni que los gatos supieran leer... Frente a la iglesia de San Pedro y San Pablo tampoco hay gente, sólo decenas de los famosos gatos de Tabarca que conviven sin problemas con palomas y gorriones. Una pena lo de la iglesia, seis años de obras para rehabilitarla y luego se quedó a medias, y así sigue, con escombros y material de obra todavía en el suelo desde hace un par de años. De eso sí se quejan los tabarquinos que agradecerían un poco más de inversiones en la isla. También se quejan de las nuevas construcciones "que ya las podían haber hecho un poco más parecidas a las del pueblo".
Anita Chacopino y su nieto frente a su casa.
En la plaza tampoco hay nadie. La mayoría de bares, los hostales, el centro de educación ambiental, el Ayuntamiento... Todo lo encontramos cerrado. Muchas de las casas tienen la puerta protegida con tablas o piedras. Es fácil imaginarse aquí unas semanas, y apetece. De pronto se nos cruza un niño en bicicleta lo que resulta raro. Es uno de los nietos de Anita y nos dice que no ha tenido colegio y que pasa aquí los fines de semana.
Vivir por gusto
Ya de vuelta cerca de la playa encontramos a Tomás y a Tano paseando. Tomás nació aquí pero durante muchos años vivió fuera. "Estuve doce años en Nueva York pero me volví". Dice que lo bueno que tiene la isla es vivir allí por gusto. "El problema es que nos han invadido. Con la declaración de reserva natural y los ecologistas, parece que quieran echarnos ". Tano cuanta que el único trabajo que hay en la isla es en la hostelería "y en las obras, como ahora en el puerto". Pescadores ya no hay "los había hasta el temporal del 80, luego ya no". A Tano también le gusta vivir en Tabarca "y si me aburro un día, me voy a Alicante, pero luego vuelvo". No le tienen miedo al mar "a veces impresiona, pero te acostumbras". Al fin y al cabo vienen de familias de pescadores. Como la mayoría de sus vecinos creen que cuando mejor se vive en la isla es en invierno "aunque el verano hace falta por el negocio".
Juan Chacopino cargando la comida para su restaurante mientras lo observa Toni.
Dejamos a Tomás y a Tano tomando el sol y encontramos a Ramón y Rafaela. Como muchos de los vecinos tienen su propia lancha y vienen de Santa Pola de hacer la compra. No es una gran distancia y en veinte minutos o media hora se cubre el trayecto.
En la hora del aperitivo vamos al segundo bar que encontramos abierto, el "Pirata Pata Palo", con Diego López al frente. Es de Almería aunque ya lleva dos inviernos en la isla. "Te tiene que gustar, pero no me imagino un lugar mejor para trabajar que con estas vistas". ¿Qué se hace aquí? "aquí tengo una casa y a veces me quedo porque es fantástico: tu paseo, tu lectura, corres por la isla, ver amanecer...Diego en invierno abre el bar sólo por las mañanas y a veces, como el viernes, vuelve a Santa Pola en la lancha de las dos menos cuarto. También regresa Dani Chacopino, familia de Anita y de Juan, dueño del restaurante "El tío Collonet", que nos recomienda para cuando volvamos en verano las espardeñas, una especie de navajas que se sirven a la plancha. Dani hoy no ha abierto el restaurante. "En verano es cuando se hace negocio. En invierno si hay gente se abre y si no, pues nada. Esto es así".
Hallan el casco de un navío del siglo VII antes de Cristo y parte de su carga de marfil y cerámica. Arqueólogos de todo el mundo rescatan uno de los tesoros más importantes de la parte occidental del Mediterráneo.
Tres buceadores, durante una de las excavaciones arqueológicas en el Bajo de La Campana.
Sepultado bajo rocas y arena, respetado por temporales y naufragios, ajeno al desenfreno urbanístico desatado a pocos metros en las últimas décadas, y apenas maltrecho por la mano del expolio, un tesoro fenicio de valor incalculable ha permanecido sumergido durante siglos frente a la costa de La Manga. Ahora, más de 2.600 años después, arqueólogos de once países están sacando a la luz esas riquezas ocultas en la costa de la Región de Murcia. Y no dejan de asombrarse con las maravillas de esa civilización perdida que guarda el yacimiento del Bajo de la Campana: un barco comercial con una carga de colmillos de marfil de elefantes africanos, ámbar y cuantiosas piezas de cerámica.
Según ha sabido 'La Verdad', este importante hallazgo de arqueología submarina ha sido guardado en secreto durante los últimos tres años por el equipo dirigido por el investigador español Juan Pinedo Reyes y el estadounidense Mark Edward Polzer.
Su proyecto está financiado por la organización de divulgación científica National Geographic, a partir de un acuerdo de colaboración entre el Ministerio de Cultura de España y el Institute of Nautical Archaeology de la Universidad A&M de Texas (Estados Unidos).
Los arqueólogos han hallado colmillos de hasta 1,50 metros de elefantes norteafricanos ya extinguidos. Es un ejemplo del comercio de marfil.
Los arqueólogos tienen el apoyo del Gobierno a través del personal y las instalaciones del Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena (Arqua) y de la Comunidad Autónoma de Murcia mediante los permisos de excavación de la Consejería de Cultura.
Las tareas en el entorno de Isla Grosa y la isla de El Farallón, que están protegidas por el Servicio Marítimo de la Guardia Civil y la Capitanía Marítima, se han llevado a cabo hasta ahora en tres fases durante los últimos tres veranos. En junio, julio y agosto, profesionales y estudiantes de España, Estados Unidos, Turquía, Australia, Nueva Zelanda, Inglaterra, Grecia, Suecia, Francia, Holanda e Italia han extraído 1.400 piezas y fragmentos depositados en el fondo marino por el hundimiento del navío.
Además, en la última campaña de prospecciones los arqueólogos encontraron un fragmento significativo de la madera del casco de la nave, que datan del siglo VII Antes de Cristo (A. C.), en concreto entre el año 620 y el 600 A. C. Su objetivo es ponerlo al descubierto de forma íntegra el próximo verano para estabilizarlo y en su caso trasladarlo a tierra.
El doble de los de Mazarrón
La relevancia del hallazgo viene dada por el excepcional cargamento localizado ya y el que se espera extraer, así como por los cálculos sobre las dimensiones que puede tener el navío.
Así, frente a los ocho metros de longitud de los pecios fenicios de la misma época hallados en Mazarrón, el pecio de La Campana puede medir unos quince metros.
Juan Pinedo, con un ungüentario de perfume.
«Hemos documentado una parte mínima del yacimiento, por lo que las perspectivas para las siguientes campañas son inmejorables. Este yacimiento ya es de por sí uno de los mayores y más importantes hallazgos de la arqueología clásica en el Mediterráneo Occidental por la diversidad, riqueza y abundancia de los materiales que transportaba. Además, nos ofrece una visión única de las transacciones y del comercio marítimo fenicio», asegura el buzo y arqueólogo submarino Juan Pinedo.
En relación con la carga, el Museo Arqua custodia ya en sus almacenes tanto materias primas, como cerámica, elementos suntuarios (de lujo) y alimentos. Los arqueólogos tienen ya más de una decena de colmillos de marfil de 70 a 150 centímetros de longitud procedentes de elefantes del norte de África ya extinguidos, con inscripciones en alfabeto fenicio; y más de 200 lingotes de estaño, muchos lingotes de cobre y piedras de galerna (plata y plomo).
National Geographic
Los expertos patrocinados por National Geographic tienen también ánforas con restos de pescado, platos, lucernas, cuencos, urnas, ungüentarios, peines, ámbar, un pedestal de piedra, un antebrazo de bronce de una cama, mangos de un cuchillo de marfil, agujas de bronce o piñones.En cuanto al navío en sí, los expertos manejan como hipótesis que los marineros chocaron contra un frente de rocas. No lo vieron porque se eleva desde el lecho marino hasta poco menos de un metro y medio de la superficie.
Unos pescadores, con dos ánforas y un colmillo en los años 50.
El navío habría salido del importante puerto de Cádiz, adonde habría llegado la mercancía: el marfil desde el asentamiento norteafricano de Lixus, el ámbar desde la zona de Lituania o Polonia, el estaño de Orense por la Ruta de la Plata (por Extremadura) y las cerámicas desde Málaga y la propia Cádiz.
El destino del barco, al que nunca llegó, habría sido el poblado de La Fonteta (Guardamar, Alicante) para aprovisionar a un taller y algún príncipe local. Otras conjeturas apuntan a una misión comercial con puerto final en Cartago (en la actual Túnez) o Fenicia (Líbano).
LAS CLAVES
Hallazgo. Casco de un navío comercial fenicio del siglo VII Antes de Cristo y parte de su carga.
Yacimiento. Bajo de La Campana, frente a La Manga. En el entorno de Isla Grosa y El Farallón.
Investigación. Acuerdo del Ministerio de Cultura y el Institute of Nautical Archaeology de la Universidad A&M de Texas. Patrocina National Geographic y apoya la Consejería de Cultura.
Responsables. Juan Pinedo Reyes y Mark Edward Polzer.
Carlos Buitrago Aledo estrena con éxito 'Papel Morao' , un cortometraje de cien euros.
El equipo de dirección, actores y banda sonora de la película.
Por estas fechas se estrena 'Avatar', la película más cara de la historia, con un presupuesto de 400 millones de dólares, que equivaldría a cuatro veces lo que vale Cristino Ronaldo, a la deuda que tiene Cuba o a lo que esperaba recaudar Michael Jackson en su ya imposible regreso a los escenarios. En el otro lado está 'Papel Morao', que con un presupuesto de 100 euros, suficientes para media hora en un centro comercial, puso patas arriba a los Multicines el Hornillo en su estreno del viernes.
Carlos Buitrago, director y guionista de este divertido cortometraje, se ha aprovechado de sus amistades para presentar un trabajo tan digno como cualquier superproducción hollywoodiense, pero con la exclusividad del estilo más genuino de la naturaleza aguileña. Todos los actores, que para la mayoría era la primera vez que se ponían delante de una cámara, han participado con el único interés de pasarlo bien. Ellos y sus personajes representan los perfiles más característicos de la sociedad aguileña, reflejada con humor en un autorretrato filtrado por la caricatura de quien sabe reírse de sí mismo. El resultado de todo fue que la sala número 8 de los cines se quedó tan pequeña que se optó por hacer dos pases.
'Papel Morao' es entretenida, dinámica y está narrada con ese humor tan nacional y casero de las películas de Torrente que tanto gustan al espectador, con un desfile anárquico y absurdo de personajes que aparecen y desaparecen con el único fin de enredar intencionadamente la trama y confundir a la percepción del propio espectador. Buitrago también regala guiños al Padrino, Oficial y Caballero o Lock and Stock, empapados con el sudor de la parodia.
La coctelera de estilos deriva en un excelente trabajo de producción, a cargo de Libélula Producciones, y la banda sonora del palo, con Miguel Campello del Bicho poniendo música a un collage con el hilo conductor de la historia de una pareja de perdedores con un maletín de dinero.
María Comas Gabarrón es el punto de inflexión entre la cultura, el patrimonio arqueológico y el turismo. Es capaz de trasladarte mentalmente veinte y cinco siglos atrás y vivir en aquel momento, por lo que una visita turística se transforma en un profundo saber. Cartagena es su patria chica, donde es feliz con sus dos hijos, pero tiene los brazos abiertos para comunicar a quienes se acercan a su lugar de trabajo, el museo arqueológico municipal, para transmitirte la importancia de lo que uno está viendo para el desarrollo histórico de toda la Región.
-¿Qué importancia tiene el Museo Arqueológico de Cartagena para la ciudad y para la Región?
-El Museo Arqueológico Municipal Enrique Escudero de Castro es el museo más antiguo de la ciudad. Cuenta con una gran cantidad de materiales arqueológicos procedentes de Cartagena y toda la comarca, con lo cual el visitante puede tener una idea clara y completa de la historia de la ciudad. Somos un referente.
-¿Qué es lo más característico del museo?
-Su emplazamiento. Se levanta sobre los restos de una necrópolis paleocristiana de fines del siglo IV y principios del V después de Cristo.
-Observo que conservan gran cantidad de material arqueológico.
-En este museo se exponen los elementos de modo sucesivo, desde la prehistoria hasta la romanización, además de los periodos tardorromano, medieval y moderno. A la prehistoria se dedica la primera parte de la exposición, donde se muestran materiales desde el Paleolítico hasta la edad de los metales. De la Edad del Hierro destacan los materiales procedentes de la necrópolis de Los Nietos. La mayor parte se dedica a la romanización, disponiéndose los materiales de forma temática, epigrafía, escultura, programas arquitectónicos y decorativos, entre otros. La minería, uno de los ejes principales de la economía y el proceso de romanización, está representada con materiales y útiles que utilizaron en esta zona. Al periodo tardorromano se dedican espacios centrados en la arquitectura y el comercio de la época, destacando la afamada inscripción conmemorativa de Comenciolo, óptimo exponente de la presencia bizantina en la ciudad.
-¿Cuál es su pieza favorita?
-La cabeza de niño en mármol blanco de Paros; también es la que más gusta a todos cuantos la ven. Es una pieza bellísima datada entre el año 40-50 después de Cristo, de una gran calidad artística, se trata de un retrato infantil de un niño de unos 6 años de edad. La imagen, que por sus facciones está sumamente idealizada, lleva corona de encinas entrelazada con telas, que se ciñe a su cabeza. Se encontró en la calle Cuatro Santos, en 1857.
-¿Que importancia tiene la epigrafía en esta colección?
-La colección epigráfica es muy extensa, precisamente es la colección más antigua que posee este museo. Tiene su origen en el siglo XVI, con el obispo Sancho Dávila y más tarde se fue incrementando en el siglo XIX. Contamos con una pieza recuperada a finales del siglo XVII, la inscripción de Comenciolo. Es una placa rectangular realizada en mármol del Cabezo Gordo y alude a la intervención del Magíster Militum Comentiolus sobre las murallas de la ciudad. Este epígrafe es sin lugar a dudas, el más importante conservado de época bizantina en nuestro país.
Domingo Luis García es un uleano que no hay año que no se moje con las aguas bendecidas, tras la introducción del Lignum Crucis en el henchidor de su pueblo natal. Pero a él lo que le tira todo el año es el agua salada, a orillas del Mare Nostrum. Además de su labor docente, cumple dos años como director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Naval. Su corazón fue capturado por una cartagenera, que como no podía ser de otra manera, tiene por nombre María del Mar.
-¿Cómo se justifica la existencia de la escuela que usted dirige?
- La construcción naval siempre ha sido un motor fundamental del desarrollo económico de nuestra región, y en concreto, de Cartagena y su entorno. Existe una tradición secular en construcción naval, en la actualidad con un gran astillero, Navantia, especializado en construcción naval militar (submarinos) y con una división de reparaciones y otra de motores. Además en municipios costeros de la Región y de comunidades vecinas existen astilleros especializados en construcción de buques mercantes, de pasaje, de pesca y de embarcaciones de recreo. Alrededor de esos astilleros se desarrollan una gran cantidad de empresas auxiliares relacionadas con este sector. Tanto los unos como las otras demandan técnicos especializados en los diferentes campos de la ingeniería naval.
-Y, al final ¿qué titulo se lleva uno bajo el brazo?
- El primer ciclo es el de Ingeniería Técnica, especialidad en Estructuras Marinas; y si se desea, con el título anterior se puede acceder al segundo ciclo de Ingeniería Naval y Oceánica.
-¿De dónde proceden los alumnos?
-Normalmente de nuestra región y de comunidades vecinas, de provincias como Alicante, Valencia, Castellón, Almería, Albacete, Tarragona, Baleares. Es decir de provincias costeras. Aunque también existe un pequeño número de estudiantes de tierra adentro, concretamente, yo en clase tengo dos estudiantes una de Badajoz y otra de Salamanca.
- ¿Son difíciles los estudios?
- Se precisa de una cierta predisposición para este tipo de estudios. Pero ello creo que es común para todo aquel que elija realizar una determinada carrera. Normalmente son alumnos con una cierta facilidad en ciencias, matemáticas, física y dibujo técnico.
-¡Ya está! Imagino todas las aulas sólo de varones.
- Lamento decirle que no es así. Cada vez más y con un buen nivel de rendimiento son las mujeres quienes destacan. En muchos aspectos como constancia, perseverancia, interés y dedicación las alumnas superan a los varones. A nivel general la mujer es más constante.
- ¿Cómo se traduce en el acceso al mundo laboral?
- No existe ninguna otra universidad en todo el Mediterráneo español donde puedan realizarse los estudios que se imparten en nuestra escuela. Debido a que la demanda de estos estudios no es excesivamente elevada, el número de titulados es relativamente bajo, y estos titulados deben satisfacer la demanda de profesionales especializados en este campo, de astilleros, varaderos y empresas auxiliares relacionadas con este sector, de una amplia zona geográfica.
- Pero lo que hace falta es salir con trabajo, ¿hay perspectivas?
- Las salidas profesionales están relacionadas con la construcción naval. La oferta de puestos de trabajo está influenciada por la situación económica. Hay años en los que no se puede dar respuesta a todas las ofertas que nos llegan y otros en los que las ofertas disminuyen. Por otra parte la formación de nuestros titulados es versátil y existen bastantes campos donde pueden desarrollar su trabajo. Va en aumento la acuicultura, y por tanto, la construcción de granjas marinas . También la construcción de plataformas de explotación de petróleo, de gas, de recursos de minerales o sistemas de aprovechamiento de energía en el mar.
La subida de la Virgen desde Bolnuevo hasta Mazarrón marcará el inicio de las fiestas del Milagro de este año.
Esta mañana el Alcalde de Mazarrón, Francisco Blaya, junto a la Concejala de Fiestas, Luisa María Heredia, han dado a conocer la programación, la revista y el cartel de las fiestas del Milagro 2009.
En un acto, celebrado en el Salón de Plenos del espacio cultural ‘Casas Consistoriales, al que también ha acudido el Pedáneo de Bolnuevo, Luis Paredes, y el Cura Párroco de Mazarrón, Julio Romero.
Desde este domingo, 15 de noviembre, hasta el domingo, 22 de noviembre, se sucederán los actos lúdicos, devotos y festivos en torno al Día de la Romería de Bolnuevo.
Este fin de semana arrancarán los actos preliminares de las fiestas del Milagro 2009 con la subida de la Virgen desde Bolnuevo hasta Mazarrón y la ofrenda floral desde la Residencia de Ancianos hasta el Santuario de La Purísima.

Los actos centrales se desarrollarán el próximo fin de semana con diversos actos destinados a todos los públicos como actuaciones musicales, Misas y degustación de los productos de la tierra serán algunas de las actividades que protagonizarán este fin de semana tan especial.
Como dato es importante apuntar que este año el Pregón de las Fiestas de Bolnuevo correrá a cargo de Carlos Ferrándiz Araujo, escritor y médico, quien ha sido elegido por su devoción y amor hacia Mazarrón, en especial a la zona de Bolnuevo.
Durante el encuentro con los medios de comunicación, Francisco Blaya ha invitado a todos los ciudadanos a participar en estas fiestas que cada año traen hasta el municipio a miles de personas venidos desde diferentes puntos de la Región, así como del resto de la geografía nacional. Por su parte Luisa María Heredia ha detallado las peculiaridades de la programación de este año.
PROGRAMACIÓN DE LAS FIESTAS DE BOLNUEVO 2009
Domingo 15 de noviembre
08'00 h. Desayuno para todos los romeros en la Ermita de Bolnuevo con degustación de chocolate y churros.
09'30 h. Subida de la imagen de la Virgen de La Purísima desde Bolnuevo será recibida en el jardín de la Purísima por las autoridades religiosas y civiles y permanecerá en el Santuario de la Patrona.
17'00 h. Ofrenda de flores desde la Residencia de Ancianos hasta el Santuario acompañado de la Banda de tambores y cornetas de Mazarrón.
19'00 h. Misa en San Andrés.
Martes 17 de noviembre – Día del Milagro
12'00 h. Santa Misa solemne en conmemoración del Milagro en el Santuario.
19'00 h. Misa del tiempo ordinario en el Santuario, al finalizar procesión con la Virgen visitando la iglesia de San Andrés.
Viernes 20 de noviembre
21'30 h. Pregón de las fiestas de Bolnuevo a cargo de Carlos Ferrandis Araujo, escritor y médico. El acto tendrá lugar en la carpa de las fiestas de la playa de Bolnuevo; a continuación la Revista de cante y baile con Ricki el ‘Andaluz chico’, Verónica Lozano y su cuerpo de baile. Al finalizar los asistentes podrán disfrutar de un vino de honor.
Sábado 21 de noviembre
11'00 h. Fiesta infantil con payasos y juegos infantiles con la degustación gratuita de un almuerzo.
22'00 h. Actuación del grupo de sevillanas ‘Aires de Mazarrón’. Degustación de migas y patatas cocidas con ajo en la carpa municipal.
00'00 h. Fiesta de Música Electrónica con importantes DJ (organizado por la Asociación 80 grados).
Domingo 22 de noviembre
07'00 h. Diana floreada.
07'30 h. Misa en el Santuario de La Purísima, al finalizar traslado de La Purísima a la Ermita de Bolnuevo.
11'30 h. Degustación de sardinas, tomates y vino en la carpa de las fiestas.
19'00 h. Fin de fiesta con espectáculo pirotécnico.
El plan puesto en marcha por la UMU para evitar la desaparición del Mar Menor de esta especie llega a su segunda fase: reintroducir varios ejemplares en la laguna.
Corren malos tiempos para los caballitos del Mar Menor. El Hippocampus guttulatus, la especie autóctona, no lleva muy bien una masificación progresiva que los está borrando del mapa. Ante esta amenaza, un grupo de biólogos de la UMU han decidido fijar un 'plan de contingencia' para evitar su desaparición. El primer paso, ya logrado, fue conseguir su reproducción en cautividad. El segundo, devolverlos a unas 'praderas' marinas, que distan de ser, por el momento, el lugar ideal en el que formar una familia. Pablo Martínez es uno de los responsables del proyecto.
- Vamos a la madre del asunto. ¿Por qué está en peligro la especie de caballito de mar que vive en el Mar Menor y cuantos ejemplares quedan?
- Pues fundamentalmente por la pesca, ya que son muy vulnerables a las capturas de arrastre y por su utilización como souvenirs. También influye la contaminación y la alteración del medio. En cuanto al número de ejemplares no estamos seguros, sólo sabemos que ha habido una regresión importante en los últimos años 15 años, prueba de que existe una amenaza.
- De ahí el inicio del proyecto, con el que lleváis ya bastante tiempo.
- Aunque con parones, llevamos con él desde 2002. Primero comenzamos haciendo un estudio sobre el terreno para ver el estado de las poblaciones. Luego criamos ejemplares de una especie tropical, ya reproducida en cautividad anteriormente, para fijar un protocolo. En agosto de 2007 empezamos con 10 reproductores juveniles y, hasta ahora, hemos obtenido unas 100 crías, la mitad de las cuales pensamos devolver a su hábitat en breve.
- Supongo que para lograr que se reproduzcan no bastará con juntar machos y hembras en un acuario.
- Lo fundamental para el apareamiento es conseguir que se adapten a las condiciones de cautiverio, ya que, además, son animales que sufren bastante estrés. Por ello, tratamos de imitar de manera fiel las condiciones de su medio natural.
- Vamos, digamos que hay que crearles un entorno más romántico.
- Y parece ser que por el momento lo hemos conseguido, ya que en poco tiempo han alcanzado la madurez sexual, han empezado a formar parejas y han desarrollado comportamientos de cortejo, bastante elaborados, por cierto.
- ¿Ah, sí? Vamos, que no basta con que el chico invite a la chica a unas copas. ¡Aquí hay que currárselo!
- Pues sí, el rito puede durar hasta varias horas y consiste en una danza en la que ambos se entrelazan las colas y bailan hasta que uno se pone frente al otro para que la hembra introduzca los huevos en el macho. A partir de ahí, el varón que incuba a los embriones en su vientre durante unos 20 días. Así se logran mayores posibilidades de supervivencia para los pequeños.
- Por lo que veo son unos peces muy familiares, y comprometidos con la igualdad, no como la mayoría, que son unos descastados.
- Además, hay que recordar que muchas especies de caballitos son monógamas y pueden tener parejas que duran toda la vida.
- ¡Para que luego digan que la monogamia está en crisis!
- Pues esto ocurre, precisamente, por este cuidado especial de prole, que es una de las causas que dificulta una rápida recuperación de las poblaciones.
- ¿Y eso? ¿Es que los niños dificultan el sexo?
- Ponen pocos huevos y el tiempo que le dedican al cuidado de los embriones no lo emplean en procrear. Además, la monogamia es una dificultad añadida, porque cuando la sobrepesca acaba con un miembro de la pareja, es difícil para el otro encontrar un compañero nuevo.
- Ahora toca empezar a devolverlos a su hábitat, ¿pero sobrevivirán? Porque, al ritmo que llevamos, como no se inunde La Manga como dice Greenpeace...
- (Risas). Este proyecto no es tan a largo plazo. Tenemos expectativas de que puedan sobrevivir en determinadas zonas de la laguna si las controlamos. De todas formas, esto sólo es un estudio piloto antes de una repoblación masiva.
En una cena de despedida de soltero no pueden faltar los langostinos y el chocolate.
Este trotamundos de los fogones nació en Barcelona, pero una murciana le cautivó en amores, con quien tiene dos hijos. Su profesionalidad le ha hecho recorrer Alemania, China, Cuba y la India, siempre metido en la cocina. Los últimos doce años Juan Naranjo ha trabajado en el hotel La Manga Club; ahora, tras cuarenta años entre las sartenes, continúa junto al mar, pero regentando su propia cocina, el restaurante Montepiedra, en la dehesa de Campoamor.
- ¿Qué productos de la cocina de otros lugares pueden hacer mejores migas con la cocina murciana?
- En este caso concreto, y puesto que estamos junto al mar, nos centraremos en los frutos del mar, y, especialmente, en aquellos que tengan mayor consumo por los murcianos. Me estoy refiriendo concretamente al bogavante, la lubina y el mújol.
- Pues tiene usted la palabra. La lubina la vemos en todas las pescaderías y no hay hogar en la que no llegue a la mesa. ¿Qué toque exótico le daría usted?
- Es un pez muy exquisito, además de la gran fama murciana que tiene. La prepararía con un puré de berenjenas ahumadas. Es una receta de influencia de la cocina libanesa. El puré de berenjenas ahumadas en realidad es un derivado del mutabal, muy típico en la cocina libanesa.
- ¿Y en el caso del bogavante?
- Digamos que es el rey de la mesa por el número de comensales que suelen solicitar este crustáceo pues, además de su exquisito sabor, tiene un color muy vivo y su forma y tamaño es semejante a la langosta, sólo le diferencia las patas del primer par que terminan en pinzas muy grandes y robustas, y por tanto también muy llamativas. El bogavante lo sirvo con una salsa un poco salada y picante; en este caso concreto se presta bastante a servirlo con un toque filandé.
-No he visto abuela que haya dejado de elegir un mújol, el más hermoso de la pescadería y pedir se lo preparen para echárselo a la cesta de la compra. ¿A qué fogones de otros mundos se llevaría usted a la abuela con su mújol?
- No hace falta llevar a la abuela a otros parajes para condimentar el mújol; en su propia casa puede prepararlos para la familia como si estuviese en un almuerzo al amanecer en plenas playas caribeñas o a orillas del Mar Menor. Tenga en cuenta que el mújol por sus características abunda principalmente en el Mediterráneo; piense sin ir más lejos los que quedan atrapados en las almadrabas de San Pedro del Pinatar. Son de una exquisitez sublime, y su carne y sus huevas son muy estimadas en cualquier cocina del pescado. Si bien, y para no complicarse con salsas, untarse de arena; y volviendo con la imaginación a las costas caribeñas o del Mar Menor, lo mejor es prepararlo simplemente a la parrilla para conservar y degustar la exquisitez de sus carnes.
- En la Región de Murcia la dorada también es la reina de la mesa.
- La dorada es un homenaje a la cocina murciana. Se puede servir muy bien con una salsa fría y trabajarla mucho con limas y el limón verde.
- He escuchado mucho hablar del cilandro, ¿Lo utiliza usted?
- Por su puesto, si bien no todo el mundo acepta su sabor por lo fuerte que es, se le conoce también como perejil chino. Se utiliza mucho en la cocina mexicana y en el sudeste americano. Es ingrediente básico en la cocina china y latinoamericana. Los tallos de cilandro se suelen picar para aliñar y para decorar, la salsa suele llevar también guacamole. Cualquier tipo de pescado toma un sabor especial con estas salsas.
- ¿Utiliza usted la leche de coco?
- Por supuesto. Para los platos de pescado y para preparar los langostinos, sobre todo para las sopas de pescado.
- Prepáreme un menú de despedida de soltero, o de soltera.
- En este caso, principalmente suelen ser cenas y hay que preparar un menú divertido, simpático y alegre. No nos puede faltar el cilandro, los langostinos picantes, que levanten el ánimo. La ensalada de bogavante. Si es pescado serviría principalmente unas doradas con caparrones y en cuanto a carnes unos lomos de cordero o carré de cordero. De postre, por supuesto, chocolate.
«La gente sigue consumiendo marisco este año, por si el que viene es peor» «Los pescados favoritos son los salvajes como el mero y el rape»
Se puede decir que Juan José Sánchez Meseguer nació tras el mostrador del negocio familiar que regentaban sus abuelos en La Alberca. Hijo y nieto de hosteleros, en la actualidad es el gerente del grupo La Meseguera, junto a su prima Josita Pujante Meseguer. Durante la temporada estival regenta el restaurante Los Porches en la urbanización Bahía del Puerto de Mazarrón, siguiendo los pasos de su tío Pedro y de Nati, su progenitora, que se ocupa actualmente de la dirección del hotel Playa Grande. En invierno vuelve al negocio matriz de La Alberca.
- ¿Cómo se inició en el mundo de la restauración?
- En cuanto daba vacaciones en el colegio solía ayudar a mis padres en la medida de mis fuerzas, y así fui aprendiendo todos los secretos del negocio. Hice las carreras de Magisterio y Graduado Social, pero siempre he estado dedicado a la hostelería y la restauración, al igual que toda mi familia.
- ¿Se nota mucho la crisis, este año, en su sector?
- Nosotros la hemos notado más en el negocio de La Alberca, hemos bajado la facturación en torno al 30% Por el contrario en Mazarrón, apenas notamos diferencia con el pasado año. Los fines de semana son un poco más flojos de lo habitual, pero el volumen de ventas y de ocupación hostelera se mantiene.
- ¿Se vende bien el marisco, pese a la crisis?
- Sí. La gente quiere aprovecharse este año, por si el que viene es peor. A veces compro toda la gamba roja que sale en la Lonja de Mazarrón y me falta.
- ¿Qué tipo de clientela tienen en Mazarrón?
- La gran mayoría es turismo nacional. En Los Porches tenemos muchos clientes fijos, son familias que tienen su residencia estival en la localidad y vienen año tras año. Para nosotros es una satisfacción recibirlos cada temporada y ver que se mantienen fieles a nuestra cocina. También que aprecian las mejoras que vamos introduciendo en nuestras instalaciones, para darles un mejor servicio.
- ¿Qué tipo de gastronomía demanda su clientela?
- La gente busca ante todo el pescado de la costa y la gamba roja de Mazarrón. La paella y el caldero son nuestros platos fuertes. Para los más sofisticados tenemos un lenguado al cava, que tiene mucho éxito.
- ¿Es cierto el refrán que dice «de la mar el mero, y de la tierra, el carnero?
- Yo diría que la gente lo que quiere es calidad. Respecto al pescado, los favoritos son los salvajes, como meros, rapes, y dentones. Al que entiende de pescado no le gusta el sabor de los criados en piscifactorías y detecta su sabor.
- ¿Por qué en pleno verano ofrecen siempre dulces de Navidad?
- Es una tradición de la casa que nuestros clientes aprecian mucho. Al final de la comida ofrecemos una degustación de cordiales, tortas, rollicos y mantecados de elaboración propia. Luego se venden al peso para llevar como regalo, y tienen mucho éxito. ?
- ¿Cree que las playas de Mazarrón tienen buena calidad turística?
- En cuanto al agua, calas y arena, creo que son de las mejores de toda la costa levantina. Pero hace falta más de inversión en servicios. Al menos eso es lo que yo les oigo comentar en la barra de mi restaurante.
Hoy en día los barcos pueden ir bien con cuatro nudos, pero hay que tener en cuenta que hoy ya no se utiliza tanto la vela.
Juan Antonio Ferrández es hijo de militar de la marina, y como buenos marineros procede de Cartagena. Su padre, José Antonio, en su tiempo libre, hacía nudos marineros y su afición la transmitió a toda la familia. Han recuperado una vieja tradición que en las ciudades portuarias siempre ha estado presente y se los han convertido en recuerdos de paso de todo aquel que llega a Cartagena. Ahora cumplen veinte años con este trabajo del que han hecho un arte. Juntando varios nudos forman un cuadro que viste las paredes, es formativo, y además trae recuerdos de aires marineros.
- ¿Cuántos nudos marineros se utilizan en total?
- Hoy en día en los barcos pueden ir bien con cuatro nudos: as de guía, ballestringue, lazo típico de zapato y el de horca. Debe tener usted en cuenta que actualmente los barcos utilizan poco la vela; si bien antes llevaban mucha vela y por eso daba lugar a que necesitasen muchos cabos para amarre. Necesariamente tenían que saber el manejo de diferentes nudos.
- ¿Recuerda tipos de nudos que se han utilizado?
- Puedo mencionarle algunos de ellos: ahorcaperros, guardamarines, lazo de calabrote, tarbuck, mediocote, baderna, lazo de pescador, pescador, nudo de guía, ordinario, llano, calabrote, lascaporseno, cirujano, gaza de artillero, vuelta de resón, bandolero, encapilladura, margarita, trébol, remolque, barrilete, trenzado y cadeneta. Bueno, aunque hay muchos más. En realidad es ilimitado el número de nudos, pues a un nudo ya clásico, le das un par de vueltas más y ya has inventado uno nuevo.
- ¿Cuál es el más difícil de realizar?
- El nudo de encapilladura. Es el más complicado porque hay que introducir los cabos por diferentes lugares a la vez y; a su vez, tirar en un mismo instante de los distintos cabos para que quede formado el nudo.
- ¿Y el más fácil?
- El típico nudo de cote. En éste se hace como un círculo y la punta se introduce por él; viene a ser aproximadamente como el que se realiza debajo del nudo de las cordoneras de los zapatos. También es muy fácil el nudo de lasca. A este último muchos le denominan nudo de odo por la forma que tiene.
- Permítame una curiosidad, ¿Quiénes compran más los cuadros de diferentes nudos?
- Es un gusto muy generalizado, normalmente las personas que de por sí les gusta el mar; aunque no les guste navegar, pero quieren tenerlo para decorar sus casas o los adquieren simplemente como artículo de regalo y recuerdo de su estancia por estas tierras junto al mar, no sólo en Cartagena sino de cualquier otro lugar de la costa.
- En el supuesto de que alguien quisiese cargarse al jefe, que le cae gordo ¿Qué nudo le aconsejaría?
- ¿Me está usted preguntando por el nudo más agresivo?
- Más bien diría eficaz, para que deje al trabajador en paz, y realice su tarea tranquilamente.
- Bueno, creo que el más contundente es el nudo guía. Consiste en una bola de hierro maciza envuelta en diferentes nudos bien apretados hasta conseguir como una bola bien gruesa. Este nudo se utiliza cuando se quiere dejar precisamente bien amarrado un barco. Cuando un barco llega a puerto y tiene que echar un cabo grueso para el amarre, ante la dificultad de lanzamiento, un extremo de este cabo lo une a otro más pequeño donde se encuentra el nudo guía. Hay que hacerle girar varias veces, como si se tratase de una honda, y se lanza al punto de amarre, donde normalmente se envuelve. Finalmente se sujeta el barco. Ese barco ya no se mueve, vamos que dejaría trabajar en paz.
- ¿Si alguien tuviese que utilizar un nudo sugerente para ponérselo en el pene, por ejemplo?
- No tengo duda. Utilizaría el más sencillo, el nudo tipo lazo que normalmente se utiliza para los regalos. Sería como ofrecer a la otra persona un regalo: ¡Desátelo usted misma, - o usted mismo, según se trate-, es su obsequio!
- ¿Cuánto tiempo necesita para realizar un cuadro con los diferentes tipos de nudos?
- Depende del número de nudos que se le coloquen en el cuadro. En esto quien tiene una habilidad extraordinaria es mi madre, María Tomás. Ella en veinte minutos ya se ha cargado un cuadro con treinta nudos.
El mayor naufragio de la historia del Mediterráneo sucedió en 1906 frente a las costas murcianas.
Al joven Martín Hailze le salvó la vida el descuido de un obispo. Y aunque habría de sentir remordimientos durante el resto de su vida, no titubeaba al afirmar que aquel «ya tenía cumplida su misión, mientras que yo soy joven». Los gritos de desesperación en la cubierta, las peleas a navajazos por conseguir un salvavidas mientras unos clérigos bendecían por doquier, el estruendo de hierros retorcidos, las súplicas de auxilio de quienes saltaban al agua y el crujido de la estructura, que la mar devoraba, hicieron pensar a Martín que había llegado su hora. Pero no sucedió, aunque lo parezca, en el legendario Titanic. Ocurrió en 1906 frente a los costas de Cabo de Palos, a bordo del Sirius o Sirio, el trasatlántico protagonista del mayor naufragio en la historia del Mediterráno.
A las cuatro y cinco de la tarde sucedió la tragedia. Era sábado. El vapor, de la Compañía General de Navegación Italiana, cubría su ruta hacia el puerto de Cádiz, donde debía completar el pasaje y zarpar con rumbo a Brasil. Procedía de Génova, en cuya capital había tomado 620 pasajeros. Había hecho escala en Barcelona, recibiendo a bordo unos 75 pasajeros más, que con los 127 hombres de su tripulación sumaban un total de 822 personas, en su mayoría mujeres y niños de corta edad.
Al cruzar por delante de los peligrosos Bajos de las Hormigas, un lugar tan maldito como presente en todas las cartas de navegación, un estruendo interrumpió la rutina de los pasajeros. El barco embistió las piedras. El pánico que se apoderó de los de a bordo, según publicó El Mediterráneo de Cartagena, «no es para describirlo. Los gritos de dolor, las imprecaciones, las voces angustiadas que pedían socorro, se confundían con el ruido estridente de la embarcación naufraga, que tambaleándose entre los escollos en que estaba sujeta, se tumbó de babor, no presentando a la superficie más que la parte de proa, viéndose también el puente y las dos chimeneas». Llegaba el final.
Los cuerpos fueron arrojados hasta la costa. La fotografía muestra el puerto de Cabo de Palos.
La explosión de las calderas precipitó el fatal desenlace. El joven Martín explicaría después que se cometieron «escenas de verdadero salvajismo. Peleábanse entre sí hombres y mujeres por los salvavidas; pero, cómo: a patadas, a puñetazos limpios, con uñas y con dientes. Hasta vi algunos esgrimiendo cuchillos. Un hombre alto y fornido sostenía feroz lucha con una joven de rara hermosura, casi una niña, a la cual quitó el salvavidas, y con él logró salvarse».
La historia sólo rinde tributo al segundo piloto del buque, el único oficial que no abandonó la nave cuando todo estaba perdido. El capitán José Piccone, con casi 50 años de navegación en sus barbas, y el resto de oficiales no perdieron ni un segundo en saltar a los botes salvavidas. Los diarios destacarían más tarde el «criminal abandono o imperdonable impericia del capitán del buque». Él se defendió negándolo todo. Las investigaciones posteriores, a cargo del Gobierno italiano, revelaron un dato de una actualidad pasmosa. El Sirius, aparte del pasaje legal, se dedicaba a recoger inmigrantes clandestinos a lo largo de la costa española. Quizá por ello navegaba tan cerca de tierra. Por tanto, sólo las profundidades de la mar, que en ese punto alcanzan los 70 metros, conocen el número exacto de muertos.
Al día siguiente de los hechos, El Liberal adelantaba la cifra de 200 muertos. Sería superior.
Ángel Rojas Penalva, en su obra El Naufragio del Sirio, una auténtica enciclopedia para descifrar la tragedia, aporta estos datos y concluye que «la capacidad oficial del buque era de 1.300 pasajeros distribuidos en 80 de primera clase, 40 de segunda y 1.160 de tercera». Pero añade: «Otras fuentes consultadas cifran entre 700 y 1.700 el número de pasajeros. Debido a que en los ranchos se contaba a 4 menores como 1 pasajero, la cifra real parece que debió ser más próxima a los 1.700 que a los 700. Pero la mayoría de las fuentes no hace referencia a los pasajeros embarcados de forma ilegal en el Sirio, cuya cantidad pudo ser muy elevada».
La ayuda llegó pronto. En aquella zona había otros buques que incluso presenciaron el terrible naufragio. Pero pocas tripulaciones se decidieron a acercarse al buque siniestrado y, si lo hicieron, fue con muchas precauciones. No sucedió así con los pescadores de Cabo de Palos. Gracias a ellos, centenares de personas salvaron la vida. El patrón Vicente Buígues, en contra de la opinión de sus compañeros, acercó su embarcación de pesca al lugar y logró rescatar a más de trescientas almas que vivieron para contarlo. Como le sucedió al joven Martín, quien ya se creía perdido cuando observó que al obispo de Sao Paulo, Monseñor José de Camargo, mientras descendía por un cabo, se le caía el flotador. Martín lo atrapó y el prelado, quien había consolado a decenas de náufragos en cubierta sin intentar ponerse a salvo, se lo cedió. Así cuentan que se ganó el cielo. Hasta quiso el destino que su cuerpo no fuera devorado por las alimañas marinas porque, un mes y medio después, apareció en las costas de Argelia.
La pedanía está bañada por las playas de Calnegre y ocupada por un mar de invernaderos.
Vista general de la pedanía desde el acceso por la vecina Morata. Aunque hay menos, aún abundan las plantaciones de tomate.
Costera y agrícola, así es Ramonete, una de las dos pedanías, junto a Garrobillo, que constituyen el litoral lorquino, ése que aún está virgen casi en su totalidad. Ramonete es sede de multitud de parajes pero entre todos destaca el de Puntas de Calnegre, donde se encuentran las playas y calas importantes del municipio. Aunque durante los meses de verano son muy visitadas, afortunadamente no llegan a estar masificadas como en otras localidades costeras de la Región, quizás por desconocimiento o por lejanía.
Una mujer protegida del sol.
El poblado de Calnegre está lamentablemente de actualidad por la contienda judicial que los vecinos mantienen con el Estado para evitar que les quiten las casas centenarias que se han ido heredando de generación en generación. La construcción del albergue, en el antiguo cuartel de la Guardia Civil, ha dado mucha vida a Calnegre, donde la población inmigrante es bastante alta y donde no siempre es fácil la convivencia entre los que estaban y los que llegan.
La orilla de la playa del poblado de Calnegre.
Dejando la orilla del mar nos adentramos en el núcleo de Ramonete. Casas bajas, bares, algún que otro restaurante, nuevos residenciales de dúplex, un flamante parque infantil y naves de industrias agrícolas. Por supuesto, la iglesia y delante de ella un mosaico con palabras del actor Francisco Rabal recordando su raíces, aunque hay que decir que parte del discurso se ha esfumado en las losetas que se han ido cayendo.
La torre de la iglesia de Ramonete.
La agricultura, sobre todo el cultivo de invernadero como es el tomate ha sido siempre la base económica de las familias que residen en Ramonete, aunque muchos esperan la diversificación económica a partir del fomento del turismo y los proyectos urbanísticos previstos en la zona y compartidos con municipios como Águilas. ¿El coste de oportunidad?, la pérdida de algo de esa tranquilidad que ha hecho diferente y única a la costa de Ramonete.
Número de habitantes: 967.
Superficie: 57,343 kilómetros cuadrados.
Parajes y lugares: Los Martínez, Los Méndez, Los Mígalos, Los Piñas, La Majada, Los Curas, Curricales, Río Amín, Ermita, Los Descalzos, Cantal, Cañada de Egea, La Puerta, El Carril, Los Cuetos, Las Humbrías, Librilleras, Puntas de Calnegre, Los Urreas, El Canester.
Un banco de peces pasa por una pradera de posidonia oceánica.
La Consejería de Agricultura y Agua, a través de la Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad, realiza desde el pasado 23 de julio una campaña informativa sobre los beneficios que la posidonia oceánica reporta a los fondos del litoral de la Región y sus playas, y sobre las propiedades terapéuticas de los baños de lodo en las charcas salineras, dirigida a los visitantes del Parque Regional de las Salinas de San Pedro del Pinatar.
Por otra parte, los domingos 16 y 30 de agosto miembros del voluntariado ambiental limpiarán las playas de alto valor ecológico, según informaron fuentes del Gobierno regional en una nota de prensa.
Tras quince años de estudios, la Consejería limitará la actividad de la flota y de los clubes de buceo en la zona para evitar la sobreexplotación de especies.
Cabo Tiñoso será declarada reserva marina para proteger sus recursos pesqueros. Un estudio de la empresa pública Tragsatec dado a conocer por la Consejería de Agricultura ha descubierto que el pez luna acude a esa zona de la costa cartagenera para reproducirse y que la gamba roja está «fuertemente sobreexplotada» por la pesquería de la zona.
La reserva tendrá en cuenta la importancia socioeconómica de la gamba roja en las cofradías de pescadores de Cartagena y Mazarrón, por lo que se tomarán medidas que no limiten el mantenimiento del recurso pesquero, pero que garanticen la existencia de la especie.
Catorce años después de la creación de la reserva marina de Cabo de Palos, la Consejería abre ahora un diálogo con los sectores económicos afectados para crear la reserva de Cabo Tiñoso. Su superficie será de 21.868 hectáreas, de las que 15.256 tendrán una protección prioritaria, 6.527 compatible y 84 integral.
En el proyecto se intentará recuperar el banco de chirlas de San Ginés, actualmente en veda indefinida, los fondos de Maérl, y las praderas de posidonia oceánica, actualmente abundantes y en buen estado de conservación.
Caladero principal
El valor de la producción pesquera alcanzó en el año 2006 los 7,12 millones de euros, el 55% de lo obtenido por el sector ese año en la Región, lo que da importancia del caladero en una zona donde viven 35.000 personas. En época estival se multiplica por diez la población, lo que supone un importante impacto demográfico.
Doscientas veintisiete encuestas a personas de la zona dieron como resultado que los habitantes aceptan la reserva, aunque dudan de que se vaya a llevar a cabo.
Los doce centros de buceo que se reparten entre Cartagena y Mazarrón y especialmente los cuatro de La Azohía también han sido invitados a dialogar para la puesta en marcha de esta reserva.
Cuatro áreas
La propuesta abarca cuatro áreas, la A, entre Isla Torrosa y Cala Mojarra (989 ha.); la B, hasta Punta de la Azohía (220 ha.); la C, hasta la playa del Mojón (899 ha.), y la D, en alta mar, donde se encuentran los cañones submarinos (19.759 ha.) y las rutas migratorias del atún rojo y de cetáceos.
En esos cañones submarinos se encuentran la especies de importancia comercial como langostinos, calamares, peces sable y merluza, donde encuentran un hábitat temporal adecuado para la reproducción y puesta de huevos, ya que quedan protegidos de los depredadores.
El consejero Antonio Cerdá consideró que esta zona debe convertirse en un área regulada que permita el mantenimiento de sus singularidades y oasis de vida marina, y anunció que en el diálogo que se abre ahora «se atenderán todas las sugerencias».
La propuesta nació en el año 1992-95 en que se diseñó un estudio del litoral murciano con las zonas susceptibles de ser declaradas Reservas Marinas de Interés Pesquero (RMIP), entre las cuales se encontraba Cabo Cope. Fruto de aquel estudio se creó la primera reserva en 1995 (Cabo de Palos-Islas Hormigas), que en la Consejería consideran hoy un ejemplo de buenas practicas,.
Entre las curiosidades de esta zona destaca la práctica del arte pesquero de la almadraba por parte de pescadores de La Azohía que capturan atunes y peces espada.
La almadraba consiste en dos barcos y entre ellos una red sobre la que bajan los pescadores que desangran los atunes y luego sus compañeros sobre el barco le clavan arpones y entre tres o cuatro hombres lo suben.
Clubes locales guían a técnicos municipales en las valoraciones de los fondos marinos con el objetivo de potenciar el turismo de buceo.
Inicio de la inmersión junto a La Algameca.
Desde hoy y hasta el próximo mes de septiembre, La Verdad ofrecerá semanalmente a sus lectores reportajes sobre inmersiones submarinas en los distintos lugares de interés de la costa de Cartagena. Expertos de los clubes de buceo locales guiarán a un periodista y a técnicos del Ayuntamiento, que aprovecharán las salidas para hacer una valoración destinada a la promoción de esta actividad como recurso turístico sostenible. Cada sábado podrá conocer algo más sobre el patrimonio natural de los fondos marinos y consejos útiles para descubrir el buceo.
Inspección del casco del remolcador.
El Mediterráneo, en Cartagena, ofrece uno de los lugares mas singulares para la práctica del submarinismo: 100 kilómetros de costa dividida en tres grandes zonas: Cabo de Palos, Cartagena y Cabo Tiñoso-La Azohía, que abarcan unos de los mejores fondos. Con una temperatura media de 14,5 grados en invierno y de 25 en verano, ofrecen la posibilidad de practicar el buceo durante todo el año, con una completa infraestructura turística de calidad.
El litoral de Cartagena ofrece 53 zonas de buceo, y en la actualidad once centros autorizados por la Comunidad Autónoma se distribuyen en esas grandes áreas.
La primera salida
La cercanía entre el litoral de Cabo de Palos (al Este) y el litoral de Cabo Tiñoso-Azohía (al Oeste) hacen que el buceo sea posible en condiciones adversas. Cuando el viento sopla de Levante se bucea en La Azohía; cuando sopla de Lebeche, en Cabo de Palos, sin olvidar Cartagena como la zona desconocida del buceo y que ofrece lugares muy especiales.
La primera inmersión se realiza en la costa de Cartagena y en ella participa el concejal de Turismo, Javier Herrero, «muy interesado en potenciar esta actividad que gana adeptos y trae a miles de personas durante todo el año».
En el Real Club de Regatas de Cartagena se ubica el Centro de Buceo Hespérides. Daniel, su gerente, muestra las instalaciones. Cargamos los equipos y salimos en una zodiac hacia La Algameca, que está a diez minutos y donde una boya indica el punto de amarre de la embarcación a unos 150 metros de la orilla.
Nos equipamos e iniciamos la inmersión bajando por el cabo de la boya de amarre, que nos lleva hasta un remolcador hundido a 15 metros. Nos encontramos en la parte superior del barco y la quilla (20-22 metros), varada en un fondo de arena inclinado. Es un soporte para la vida bajo el agua.
El viejo remolcador está cubierto por vegetación y numerosas especies submarinas adheridas al casco. Pequeños peces habitan este escenario, y su recorrido a todo lo largo nos permite descubrir un mundo submarino interesante.
Aguas transparentes al atardecer nos hacen ver en la superficie la silueta de la embarcación que nos ha traído. Los restos de un avión se encuentran cerca del remolcador sumergido. Lo miramos con cautela, pues su estructura de aluminio es cortante y peligrosa si la rozamos. Son utilizados por los buceadores de la Armada para realizar prácticas; suelen variar su posición. En esta ocasión están muy cerca de nuestro lugar de inmersión. A los 35 minutos iniciamos el ascenso lento hasta la superficie y buscamos el Real Club de Regatas. Ha sido todo un espectáculo.
La vista de Calblanque desde el mirador de Punta Negra nos transporta a las llanuras africanas.
Panorámica de Calblanque desde el mirador de Punta Negra.
La primera vez cuesta trabajo, pero cuando se ha disfrutado de la experiencia, uno entiende que hay sacrificios que merecen la pena: como adelantarse a la salida del sol para caminar en la penumbra y ser testigos de que la naturaleza apenas duerme. En esta época es especialmente recomendable explorar la franja horaria que va de las siete a las diez de la mañana, cuando la fauna da sus últimos coletazos antes de esconderse del calor implacable. Otro momento para enmarcar es la última hora del día, cuando el ambiente se llena de aromas y sonidos que nos invitan a olfatear, a escuchar, a adivinar... Ser el primero tiene premio, pero quedarse hasta el final tampoco es mala idea.
Espacios naturales tan llenos de vida como Calblanque son ideales para madrugar o dejar que nos cubra la noche. Y no hay visión más hermosa de Calblanque que la que nos sorprende desde Cala Dorada y el mirador de Punta Negra, la puerta oriental al parque regional. Uno se acomoda al alba en el pequeño promontorio con vistas a las salinas del Rasall y el Cabezo de la Fuente y lo que ve le transporta a las llanuras africanas. Con un poco de imaginación podríamos ver desplazarse pesadamente a los elefantes a lo lejos, o la silueta afilada de una jirafa mordisqueando una acacia. No es Masai Mara, pero lo parece.
Como casi todo el mundo conoce Calblanque (¿o no?), la propuesta para este fin de semana consiste en entrar a este valioso espacio natural desde un ángulo no tan conocido como el acceso habitual desde la vía rápida de La Manga. Por eso, un buen punto de partida es Cala Reona, junto a Cabo de Palos, donde se inicia una pista que en una hora nos deja en el mirador de Punta Negra pasando por Cala Dorada, una playa secreta que tiene un baño fabuloso.
A media ladera
La senda comienza cuesta arriba, junto a un cartel indicador en el extremo oeste de la playa, y recorre la falda del Atalayón a media altura y de cara al mar. Con las plantas aromáticas un tanto agostadas ya, el mayor aliciente de este tramo de la excursión es la cercanía del mar y las vistas que comenzamos a tener, con el faro de Cabo de Palos a nuestra espalda.
Después de una pronunciada cuesta abajo llegamos a un grupo de respiraderos de pozos mineros ante los que hay que extremar la precaución porque no están protegidos (aunque deberían estarlo). Así que mucho ojo si nos acompañan niños: mejor que ni se acerquen. El camino nos lleva bordeando la fachada montañosa que se vuelca sobre esta amplia franja de litoral virgen (a ver lo que dura), y finalmente, a la salida de una curva, avistamos Cala Dorada.
Un senderista descansa frente a Cala Dorada, en el extremo oriental de Calblanque.
La bajada hacia la playa nos exigirá cierto cuidado, ya que el camino se estropea y se inclina bastante en varios puntos (como siempre, los bastones de marcha nos salvarán de algún resbalón).
Cala Dorada es algo así como la alfombrilla de bienvenida que Calblanque nos pone en la puerta: una playita recoleta, de arena gorda y amarilla, donde puede uno fabular con que no tiene otra cosa que hacer que dejar pasar las horas. Habrá quienes se identifiquen con los náufragos del reality televisivo Supervivientes, con los de la serie Perdidos, con el escuálido Tom Hanks al que dirigió Robert Zemeckis o con Robinson Crusoe; allá cada cual con sus referentes. Justo encima de la playa tenemos el mirador de Punta Negra, perfectamente señalizado y acondicionado. Un pequeño murete hace de mínimo balcón sobre una loma desde la que nos sorprende una imagen hermosísima de Calblanque, que a primera hora de la mañana o última de la tarde es sencillamente emocionante. Casi se ponen los pelos de punta ante una postal como la que tenemos delante: la lámina plateada de las salinas, el Cabezo de la Fuente, los enormes palmitos colocados en el llano como piezas de ajedrez...
Hasta el mirador tenemos tres kilómetros y una hora de camino, así que es el momento de preguntarnos: ¿nos damos la vuelta o nos perdemos en Calblanque?
El agua ha preservado los restos del barco naufragado en la playa de La Isla de forma excepcional.
Este espacio expositivo albergará una proyección audiovisual, material gráfico, maquetas y paneles informativos sobre la historia de los fenicios vinculada a Mazarrón, así como una reproducción del barco que ofrecerá una completa visión sobre esta joya fenicia datada en el siglo VII a. C.
La réplica del barco fenicio está prácticamente finalizada. En ella los visitantse podrán conocer la reproducción exacta a un tercio de la longitud, la anchura y el calado del pecio original. Para dotar de contenido a la maqueta se ha empleado la misma escala de un tercio, usada para la elaboración de elementos como los lingotes, el mástil y el ánfora.
Materiales originales
Entre los materiales empleados para la elaboración de la réplica a cargo de la empresa Ligia Comunicación y Tecnología S.L. cabe reseñar la utilización de los mismos materiales similares en la construcción del original como maderas de nogal o de granado. El sistema constructivo aplicado es el mismo que para la construcción del original pecio fenicio II. Los dos pecios fenicios más antiguos del mundo, datados del siglo VII a. C., han sido encontrados en aguas de la playa de La Isla.
Este hallazgo convirtió a Mazarrón en un referente turístico tanto en el aspecto histórico como arqueológico y cultural. Actualmente el pecio fenicio 1 del que sólo se conserva la quilla se encuentra en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQVA), donde puede ser visitado. El pecio fenicio II resposa en el fondo del mar cubierto con una estructura metálica como medida de protección pendiente de su declaración como Bien de Interés Cultural.
