Torregar vuelve a exponer en el Centro Cultural, y lo hace con unas creaciones que sorprenden no sólo por su originalidad, sino por su discurso enigmático, puesto en manos del propio espectador.
“EGO SUM TU”, se titula la muestra, con una clara referencia a la aparente reciprocidad, y a la incierta diferencia entre el prójimo y yo; una burla a otros maniqueísmos entre entidades, razas y expresiones, con resolución, claro está, al sólo uno.
Se trata de fotografías con rostros de personas concretas, pero que él ha reconstruido mediante la ingeniería del puzzle, de forma que quien se enfrente a su manipulación se encuentre en un enigma.
Una nueva e impactante forma de transformar en arte un prosaico juego, que nuestro querido artista ha querido regalarnos esta vez.
Sala de Exposiciones del Centro Cultural
Lunes – Viernes. 09’00 h –14’00 h. / 16’00 h. – 22’00 h.
Prensa Ayto. de Ceutí.
La exposición EJERCICIO DE RETROSPECCIÓN, del artista José Antonio TORREGAR, organizada por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Molina de Segura, puede ser visitada del 28 de enero al 13 de marzo, en la Sala de Exposiciones El Jardín (en Calle Joaquín Abellán, nº 8, de Molina de Segura). El acto de inauguración ha tenido lugar el jueves 28 de enero, con asistencia del Alcalde de la localidad, Eduardo Contreras Linares, la Concejala de Cultura, Mariola Martínez Robles, y el propio pintor.
La muestra permanecerá abierta al público: de martes a viernes, de 11’00 a 13’00 h., y de 17’00 a 20’00 h.; sábados, de 17’00 a 20’00 h.; domingos, de 11’00 a 13’00 h.; y lunes, cerrada.
José Antonio Torregrosa García, TORREGAR, nace en Ceutí en 1978. Licenciado en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos de Valencia (4º Curso en la Academia di Belle Arti di Venezia), cursó los estudios de Doctorado en el Departamento de Pintura de esta facultad. En la actualidad es profesor asociado de Pintura en la Facultad de Bellas Artes de Murcia.
Según explica Miguel Á. Hernández Navarro, Profesor de Historia del Arte, ''la obra de Torregar cambia tanto que es difícil establecer ante ella parámetros de juicio. Especialmente en los últimos años, uno tiene muchas dificultades para reconocer alguna obra suya como un Torregar. Tras un periodo inicial dominado por una marca más o menos reconocible, como fue el hiperrealismo de los rostros de la vejez, Torregar ha transitado por tal número de estilos y de disciplinas que hoy ya es muy difícil incluso poder decir, sin temor a la equivocación, que Torregar es un pintor (a menos, claro está, que entendamos la pintura en un sentido muy amplio, vinculada con la impureza y la complejidad surgida de su evolución a lo largo de los años ochenta)''.
Y añade que ''una sensación que se tiene al contemplar la obra de Torregar es la de incomodidad. Es una obra que, literalmente, nos inquieta. Y nos inquieta porque nos enfrenta a lo real, a nuestra fisicidad y a nuestra biología. En la obra de Torregar los cuerpos son cuerpos, estándares, baterías, moldes, maniquíes, son puramente físicos. Es, pudiera decirse, pura carne. O pura materia. La identidad es algo que viene después, algo construido. Una idea que se puede observar claramente en la serie de los puzzles, que alude a la construcción de la identidad a través de trozos y fragmentos. De alguna manera, para Torregar la identidad es una especie de ficción artificial que se posa sobre esos cuerpos esencialmente carnales''.
Prensa Ayto. de Molina de Segura.