Ángel Rodríguez Campoy (Cartagena, 1974) es un dibujante misterioso, solo se le ve en contadas ocasiones y sus obras destilan impacto visual y una gran fuerza argumental. Experto en el humor más negro, que destila ‘gore’ y escatologismo, acaba de ver editado su libro ‘Necróticas’ de la mano de Glénat Ediciones.
Aunque su nombre no suene mucho en el mundillo del comic lleva bastante tiempo en esto de hacer fanzines y dibujando en publicaciones nacionales.
Pues lo cierto es que mi trayectoria ha sido un poco caótica. Desde pequeño me han gustado mucho los tebeos y además de los clásicos Tintin, Asterix y Lucky Luke (que me encanta). Leía también el 1984, el Creepy y bueno todos esos clásicos. Fue entonces cuando empecé a dibujar haciendo historietas de cosa que me gustaban. Por ejemplo hacía una tira de soldados de guerra que era una copia total de las tiras Sturmtruppen de Bonvi. Y llegué a sacar una especie de fanzinillo con un amigo, Diego, que no recuerdo el nombre y que vendí entre los compañeros de clase, tenía un personaje, un presidiario que se quería suicidar, supongo que era un anuncio de Necróticas. Creo que esto fue cuando iba a 3º o 4º de E.G.B. Luego llegarían los comics de superhéroes y en la adolescencia dejé de dibujar hasta los 21 años que fue cuando dejé la carrera de Veterinaria y me fui a Madrid a estudiar Comunicación Audiovisual. Esta fue mi época fanzinera cuando edité tres ‘tebeitos’ hasta que comencé a trabajar en distintos ‘curros’ y volví a dejar de dibujar. Por fin llegué al trabajo en el que estoy ahora que me concedió cierta estabilidad económica y fue cuando empecé con las Necróticas.
Ya ha contado en algún blog cómo fue el germen de su libro Necróticas, una idea que se forjó en una fiesta en Murcia. ¿En aquel momento pensabas que la idea de los personajes góticos daría para hacer toda una obra de humor?
Bueno para serte sincero yo en ningún momento pensé en hacer una obra, y no fue en una fiesta sino en una noche de marcha con mi amigo Dani que en lugar de decir góticas dije necróticas, y se me ocurrió el nombre de Necróticas Mucopurulentas, que era como quería llamar al tebeo en un principio. Lo de la creación del libro fue un poco por casualidad. Cómo he comentado antes, tras encontrar un trabajo estable, volví a dibujar, supongo que es algo que llevo dentro y al final termina por salir. Justo acababa de ver la película The Ring de Hideo Nakata y se me ocurrieron un par de chistes que salen en el libro, los dibujé en plan niñas cabezonas, y me gustó tanto y me hizo tanta ilusión volver a dibujar que se me empezaron a ocurrir chistes de humor negro protagonizados por estas niñas cabezonas. Y lo de que los personajes fueran góticos tampoco lo pensé ex profeso, sino que siempre me ha gustado la estética terror punk, rollo Misfits y Kante Pinrelico, y la estética gótica. Y me encanta vestir a mis niñas, como yo las llamo, con estas ropas, además les va que ni pintado con los temas de humor negro.
¿Qué le ha aportado personal y artísticamente ‘Necróticas’?
Sobre todo personalmente. Me ha permitido conocer a gente, tan interesante como mi editor, Hernán Migoya, al que siempre he admirado puesto que fue quién introdujo en España a Peter Bagge y Daniel Clowes entre otros, cuando estaba en El Víbora, además de ser también autor de comics, escritor y director de cine. Y luego al haber sido editado por Glénat he podido compartir mesa de firmas con la gran Purita Campos, la autora de Esther, y conversar con ella y su marido, Francisco Ortega, que es un auténtico privilegio. Y mucha más gente del mundo del comic que antes sólo conocía como lector.
Tras ‘Little Angel Fuck’ y ‘Robot Love’ esta es su primera monografía que aparece en una editorial de cierto empaque. ¿Cuál es la diferencia entre unas u otras?
Hombre yo creo que la diferencia está clara y es que mientras que Robot Love que lo saqué con Aralia Producciones, que ya ni existe, y Little Angel Fuck y Robot Love 2 los saqué con Cabezabajo Ediciones, que es una editorial muy pequeñita, pues publicar con Glénat te permite llegar a toda España y no sólo a librerías especializadas sino también a grandes comercios como la FNAC. Con lo cual tienes muchísimas más posibilidades de que la gente lea tu tebeo.
Es un autor que disfruta con el terror más gore y los argumentos más escabrosos. ¿A que es debido?
Ja ja, hombre a mí lo que siempre me ha gustado es el humor y dentro del humor el humor negro me encanta porque lo veo como una forma de superación de los problemas del ser humano. Bien es cierto que siempre te mueves en un terreno en el que puedes hacer daño a algunas personas con determinados chistes y aunque no lo parezca pero siempre pienso un poco en esto y por supuesto mi intención jamás ha sido burlarme de nadie sino reírme de tópicos relacionados con la muerte, el suicidio y temas digamos, un poco incómodos. Voy a sacar nuevas viñetas de Nécroticas en mi blog
http://necroticasmucopurulentas.blogspot.com
¿Además de comic también trabaja en un canal nacional de televisión, no?
Sí, trabajo de grafista en los informativos de La Sexta. Y a decir verdad he realizado muchos dibujos para piezas de los informativos. Quizás al ser una cadena orientada hacia un público más joven me ha permitido realizar determinadas postproducciones que serían impensables en otros informativos de otras cadenas. Además dentro de la web de La Sexta Noticias, colaboro con Javier Gómez en su blog El Jardín haciendo viñetas guionizadas por él y hago unos grafismos que me gustan mucho para las entrevistas de Ana Boyero en su blog Raza Becaria.
Paco Olivares.
Hoy vamos de monográfico con cuatro libros editados por La Cúpula. Los dos primeros son nuevas entregas de ‘Nocturno’, qué cierra la historia, y ‘Rosalie Blum’, a la que le falta un tercer título, que aparecerá durante este mes, para concluir.
Nocturno está realizado por el mexicano Tony Sandoval y si en el primero nos contaba la historia de un joven que es poseído por el espíritu que da nombre al relato en una debacle de música, artes marciales y momento romántico, en este, la cosa se torna abigarradamente onírica. Narraciones en el interior de los sueños, ensoñaciones bordando relatos, todo un despliegue de experimentación visual, desgraciadamente, aquí, en detrimento de lo narrado.
Rosalie Blum continúa su camino de la mano de su autora, la francesa Camille Jourdy. En el primer volumen, la historia, se observa desde el punto de vista del protagonista masculino, el peluquero Vincent, quién a sus treinta años sigue viviendo con su madre, mientras espía a Rosalie, solitaria que ahoga sus penas con whisky durante la noche. En cambio, en este segundo, subtitulado Arriba las manos, la visión la ofrece Aude, sobrina de Rosalie quién aun no sabe como orientar su vida y espía a Vincent por encargo de su tía, ya que ha descubierto el acoso silencioso de aquel.
Vidas monótonas, grises y melancólicas adornadas con una pizca de humor, ironía y sentimentalismo que se van entrelazando hacia un mismo fin en un relato intimista con personajes excéntricos y extravagantes. Por cierto, hace un par de semanas, en el Festival de la BD de Angouleme, el tercer volumen de la trilogía, se hizo con el premio al autor revelación. A este hay que añadir el Grand Prix RTL 2009, prestigioso premio concedido por los libreros franceses, el pasado mes de diciembre.
Más rígido y de planteamiento histórico es ‘El caso Sorge. Un espía de Stalin en Tokio’ y es que el título ya da una idea de por dónde van los tiros. Se relata los últimos meses de la vida del famoso espía Richard Sorge, un alemán que ejercía de agente comunista en Tokio, quién predijo la invasión nazi en territorio soviético, puso en aviso al gobierno de Stalin y aquellos no le creyeron. Luego cayó en desgracia y su final fue trágico.
Isabel Kreitz es una autora y es alemana, ésta es su segunda obra traducida tras la gastronómica La invención de la salchicha al curry. Kreitz realiza sus historias en blanco y negro, jugando con las luces y sombras, al más puro estilo clásico creando densas atmosferas visuales. La narración es una suerte de docudrama donde los propios protagonistas, bastantes años después, van desarrollando, la historia de Sorge, dirigiéndose al lector como espectador privilegiado de aquel momento.
El cuarto de la Cúpula es una maravilla de la mala leche, el cachondeo, la parodia y el humor más surrealista y salvaje, por lo que tiene muy bien merecido el premio al mejor álbum de pasado Salón de Angouleme. ‘Pinocchio’ es obra de Winshluss, seudónimo del francés Vincent Paronnaud, y se inicia como una analogía de un Frankenstein robótico para seguir los pasos del cuento original de Carlos Collodi con Pinocho ahorcado o parodias cruentas y soeces de Blancanieves y los siete enanitos con la guerra de los mundos, por poner algún ejemplo.
Aquí Pepito Grillo, la conciencia del muñeco, es ahora Pepito Cucaracha, un insecto degenerado, vago y egoísta que más que ayudar al personaje se aprovecha con la sana intención de conseguir bebida, comida o sexo gratis.
Narración, en su mayor extensión, sin textos ni diálogos rota, de manera episódica, para intercalar las peripecias del Cucaracha u otras cortas historias que conforman sub-argumentos paralelos. Se trata de un libro magnífico recomendable a ojos cerrados, una edición exquisita, una joya del comic actual, la biblia del humor más negro, bestia y salvaje. Vamos, bueno, bueno de narices.
Paco Olivares.
Carlos Medrano Bernal (Cartagena, 1971) es uno de esos pocos autores que dominan el medio gráfico encaminando su arte a la realización de caricaturas. Gran amante de caricaturistas de fama como el belga Jan Op de Beek y el español José Vizcarra, Medrano, sabe conjugar en sus obras la mezcla de los rasgos más sobresalientes con las sensaciones que emanan de los mismos.
“La caricatura es una labor de observación, de recoger la esencia del retratado”
¿Cuáles son los motivos que le inclinan a dedicarse a la realización de caricaturas?
Mi afición al dibujo, como es muy habitual en otros profesionales, me viene desde que era un crio y dibujaba los rostros de compañeros y profesores. Más tarde el dibujante y pintor Rafael Puch sería uno de mis maestros, quién me enseñaría muchas de las técnicas de la pintura. Esta motivación me llevaría a cursar en bachillerato un módulo de Artes Plásticas y Diseño que, aunque no acabé, me dejó claro que lo importante para desarrollar mi trabajo era practicar sin descanso.
Joaquín Sabina.
Siendo un crio y estando en la sala de estar de casa vi como mi padre dibujaba delante de la tele en un bloc pequeño. En ese momento había un discurso del Papa o de alguien importante de la época. Yo lo miraba y me preguntaba qué era lo que pintaba. Cuando pude verlo me di cuenta que eran unos pocos trazos a lápiz pero que, según mi impresión, era el rostro ‘clavado’ del tío. Me sorprendió mucho. Él había sido fotógrafo y tenía experiencia en retocar rostros de manera manual. Aquello me ‘picó’ la curiosidad y me decidió a dibujar rostros.
¿Creo que los primeros contactos con este medio gráfico son directamente en la calle y de cara al público?
En aquella época conocía a muchos amigos que se dedicaban a montar mercados con la artesanía que realizaban y me planteé lo interesante que sería irme con ellos y usar mi arte haciendo caricaturas para ganarme la vida. Un amigo me impulsó y comencé durante un verano en la Plaza Bohemia de La Manga con caricaturas rápidas hechas en un par de minutos. Gracias a lo que gané ese verano me marche de viaje y seguí realizando mi trabajo en ciudades como Zaragoza, Girona o Barcelona lo que redundó en una mayor práctica de la caricatura, ya que hice miles de dibujos. Me siento muy bien dibujando en directo frente al público.
Woody Allen.
¿Y en qué momento se inicia en la pintura?
Tras una larga etapa, juvenil y bohemia, vivía en ese momento en Madrid, intento centrarme dedicándome a la pintura. Monto un estudio con la idea de conseguir plena libertad creativa y no solo dibujar rostros por encargo, que es algo que me encanta por otro lado, sino realizar algo más personal. Me vuelco plenamente en leer y conseguir información de cualquier corriente artística del siglo XX, iniciándome con el impresionismo, aprovechando que vivía cerca del Reina Sofía y su biblioteca era muy completa. Para mí el acto de pintar es algo solitario, yo contra el lienzo, es muy enriquecedor.
¿Qué intenta transmitir actualmente en sus obras pictóricas?
La pintura me ha hecho madurar artísticamente, soy más realista, trato de reflejar en mi obra emociones que están contenidas en mi interior, tal vez de manera inconsciente. Me gusta reflejar sentimientos duros y poco agradables como la angustia, la ira o la desesperación, el monstruo que llevamos dentro. De una forma u otra esto lo uso tanto en pintura como en caricatura. Soy incapaz de hacer una caricatura a un bebe porque no tiene nada de esos sentimientos y al realizarlo, automáticamente, puedo incluírselos y ya no representa al bebe sino una interpretación personal de mi mismo. No pinto un modelo, pinto una emoción.
Antonio Vega.
¿Suele ser benévolo el público con su trabajo?
El público caricaturizado acepta muy bien mi trabajo y por regla general le gusta. Alguna excepción ha existido con alguien que tras ver el dibujo no le ha gustado u otro que tras pagar y marcharse, ha vuelto, convencido por las opiniones negativas de los amigos, para devolverme el dibujo y recuperar su dinero. Reconozco que he tenido épocas en los que he combinado técnicas o aplicando alguna que no dominaba y, a pesar de los fallos, nadie se ha quejado nunca. Es algo que debo agradecer y mucho porque, el público, me ha permitido experimentar y evolucionar. Por cierto, quien quiera ver más de mi obra tengo una página web muy completa: www.carlosmedrano.es
Paco Olivares.
Puebla, en su estudio de Cartagena, con sus viñetas.
José Manuel Puebla (Torre Pacheco, 1970), licenciado en Bellas Artes en Sevilla, ex profesor de Plástica en la ESO, creador de tiras cómicas, viñetas e ilustraciones. Línea clara y humor directo. En 2005 una editorial de cuyo nombre no quiere acordarse publicó su primer libro, 'Con buen talante', y es autor también de 'El humor de Puebla', que se puede adquirir en www.humordepuebla.es (aunque no lo compren, visítenlo, pasarán un buen rato). Ha colaborado en diferentes medios nacionales y regionales. Puebla, con todos sus personajes y sus lápices recién afilados, se incorpora a la nómina de humoristas gráficos de 'La Verdad', junto con Man y Xim, a partir del próximo martes. Se considera un «adicto al humor gráfico». Prepárense para sonreír de lunes a viernes.
- ¿Qué es esa cosa tan complicada llamada humor?
- ¡Uff! El humor es un lenguaje para traducir lo que nos ocurre en la vida cotidiana; nos coge por el cogote, nos eleva y nos muestra que eso que tanto nos preocupa ahí abajo quizá no sea tan grave. El humor nos ayuda a relativizar la vida y, en ocasiones, logra romper la supuesta solemnidad de muchas situaciones. El humor es lo que nos hace flexibles ante posiciones rígidas y lo que logra que no nos resquebrajemos.
- ¿Una viñeta es una ventana, una ráfaga de aire puro, una crítica, o un mini editorial?
- Un poco de todo. El humor gráfico no siempre se plantea una sonrisa sino realizar una denuncia o proponer un determinado punto de vista. Una viñeta también puede ser un interrogante.
- ¿Dónde se inspira, qué le pone, qué le atrae de la actualidad?
- La política, esa 'cosa' necesaria; pero me oxigena la sociedad, aunque, en ocasiones, somos muy pusilánimes sin tener conciencia de ello, lo que me parece bastante preocupante. El problema es que el lenguaje de los políticos, repleto de extraños circunloquios, en muchas ocasiones se emplea para decir nada. Los dibujantes, al igual que los articulistas, somos un poco traductores de todo ese embrollo.
- ¿Qué es lo más complicado de sacar punta al día a día?
- Siempre hay que estar documentado. Difícil, pero muy motivador, es hacer homenajes a quienes, en un momento determinado, lo están pasado muy mal.
- ¿Es usted muy 'cañero'?
- ¡Hombre! Unos dicen que sí y otros dicen que no. La mirada del lector es la que te coloca en el bando de los incisivos o en el partido de los benévolos.
-- Un poco Pepito Grillo, un poco mosca cojonera, un poco sacapuntas con patas... ¿Cómo definiría su trabajo?
- Me interesa alzar la voz cuando algo no me gusta y me interesa también dar algún que otro mensaje positivo al lector.
- Y nuestros políticos, ¿qué tal andan de eso llamado humor, tienen salero o están avinagrados?
- Andan mal. El lenguaje político se ha convertido en consignas y tienen mucho miedo a meter la pata, con micro abierto y con micro cerrado. Sus palabras se han convertido en mensajes colegiados sin espacio para la improvisación. Como sigamos así, después de las ruedas de prensa sin preguntas, llegaremos a las ruedas de prensa sin periodistas. Muy poco humor.
- ¿Quién le parece más divertido?
- ¡Uff, uff! El Gobierno, que últimamente está bastante sembrado, podría participar cualquier día de estos en 'El Club de la Comedia'. Están tan desatados que somos los humoristas los que tenemos que poner un poco de orden.
- Y la tribu regional...
- Ahí están el presidente Valcárcel y el líder de la oposición, Pedro Saura, con esa duda eterna de si serán capaces de pactar algo alguna vez. En fin, que no me parecen nada divertidos.
- ¿Y el consejero de la cosa cultural, Pedro Alberto Cruz?
- Bueno, tiene un peinado griego que le cae sobre la frente y que le da un interesante aire filosófico.
-En el mapa internacional, reconocerá que Berlusconi tiene un punto...
- Desde luego, no se sabe si es un actor que le imita o es él quien imita a un actor que se parece a él. Un lío. Pero cuando se piensa que la política puede servir para 'eso', en fin, que se queda uno muy decepcionado. Nuestros políticos deberían ser un poco más divertidos, pero tampoco se puede ser 'gracioso' las veinticuatro horas como 'il Cavaliere'.
- El peinado, o la escoba en la cabeza, que le coloca usted a la vicepresidenta Fernández de la Vega es realmente glorioso...
- Gusta mucho, sobre todo en Madrid, quizá le sirva para espantar moscas. ¿Quién sabe?
- ¿Tenemos en esta Región suficiente sentido del humor?
- En los bares hay mucho cachondeo y los parroquianos son los que menos suelen perder el Norte. La altura o bajura de los políticos no tiene nada que ver con la idiosincrasia de los pueblos. Ya se sabe: cuanto más poder, menos calle.
- ¿Todo es susceptible de verse desde el lado del humor?
- Casi todo. Pero hay cosas de muy mal gusto, como después de lo ocurrido en Haití hablar de 'terremotos' económicos y cosas similares. Cada pone uno pone sus barreras, pero las del buen gusto a veces están demasiado bajas.
- ¿Qué es más importante, el lápiz o la goma de borrar?
- El lápiz no existiría sin la goma de borrar y viceversa. En la Facultad de Bellas Artes había un profesor que nos regañaba cuando queríamos hacer las cosas de un tirón; decía que no era buen dibujante el que no sabía borrar..., y tenía razón.
- Yo admiro a Tintín, un periodista que nunca escribe una línea, ¿a quién admira usted?
- Yo era más de Astérix y, en los nacionales, de Superlópez.
- ¿Usted cree en los superhéroes?
- No. Ni tan siquiera en el que vive en la Casa Blanca, aunque mata las moscas con mucho tino. Ya veremos, ya veremos...
- Se dedicó a la enseñanza, ¿qué tal la experiencia?
- Intensa. Tiene momentos difíciles y ratos francamente agradables. Transmitir conocimientos es algo apasionante. Muchas veces esos que dicen que 'no tienen remedio' es que no les han dado las claves necesarias para seguir adelante o para que se entusiasmen con algo. Siempre que puedo defiendo al sector de la duras críticas que se hacen desde la ignorancia.
- ¿Qué nos vamos a encontrar los lectores de 'La Verdad' desde el próximo martes, qué nos promete usted?
- Compromiso de trabajo, soy bastante exigente. Transmitir la actualidad desde otro punto de vista.
- Dígame algo divertido...
- Yo soy muy poco chistoso y nada de chiste fácil; me trabajo mucho los guiones. Esta entrevista es para hundirme, ¿no?
- Claro.
Olisqueado en La Verdad.
Desde que Golondrino amó a Venancia, sería allá por los albores de 2003, no conocíamos gran cosa de las andanzas del lorquino Abel Ippolito Ruiz. Nada menos que siete años ha tardado el hombre en realizar el libro ‘Nosotros las bestias’, editado por Edicions De Ponent, y lo cierto es que se trata de una obra altamente interesante, muy bien elaborada y estructurada y cuya idea argumental gira principalmente en derredor del deseo y la culpa mientras nos sumergimos en un mundo de tintes oníricos, fantásticos y morbosos.
Durante estos últimos años, la carrera profesional de Ippolito, ha estado encauzada hacia el trabajo publicitario, la ilustración de libros y la realización de historietas de manera encubierta tras seudónimos como Orko o Athos o grupal, integrado en Tremendo Estudio, para Dibus o Dibucomics.
Abel Ippolito fue uno de los primeros dibujantes españoles que marchó a Japón, becado por la poderosa editorial Kodansha, en 1997. De su trabajo allí trajo un estilo gráfico deudor de los modelos nipones que, aun hoy, en esta ultimísima novela gráfica, se acucian arraigados y con gran fuerza expresiva.
Narra la historia de Cristiano, un dibujante de comics, a quién, un buen día, le desaparece su hijita en el parque. Tras seis años de búsqueda infructuosa y tras serle diagnosticado un problema grave de salud, decide romper con todo y marchar a recorrer mundo. De casualidad llegará a un lugar dominado por un sádico, siendo su descenso al infierno donde conocerá el amor, el deseo y a la bestia que se oculta, agazapada, en cada uno de nosotros.
Y si alguien se ha quedado con ganas de saber más de este magnífico autor nada tan fácil como adentrarse en su blog y disfrutar: http://ippolitodibuja.blogspot.com
Ahora que, para bestia, el nuevo formato que los de Planeta DeAgostini se han sacado del sombrero. Se trata de un ‘tochazo’ de más de mil!!! páginas, nada menos, protagonizado por el velocista escarlata ‘Flash’, reuniendo algo más de tres años de episodios de su serie, en concreto los guionizados por Geoff Johns con dibujos de Scott Kolins o, del español, Ángel Unzueta entre otros.
Quién no conozca al personaje esta es la mejor oportunidad de hacerlo y disfrutar del universo de uno de los personajes más emblemáticos de la escudería DC Comics enfrentado a los más variopintos villanos de llamativos colores y poderes. Una recomendación, debido al peso del libro lo mejor es hacerlo encima de la mesa, cualquier otra solución podría ser extremadamente cansina y muy, muy pesada.
V Concurso de Humor Gráfico Santomera.
El amigo Fernando Bernabé, más conocido como el humorista gráfico Nano, es coordinador del concurso internacional de humor gráfico que viene desarrollándose, desde hace varios años, en Santomera. Año tras año el nivel y calidad de lo presentado a concurso va en línea ascendente al igual que el abrumador número de participantes, lo que le definen como un evento de referencia.
El tema suele ser monográfico y este año se encauza hacia la ‘globalización, exclusión social y solidaridad’, tres puntos de actualidad muy interrelacionados. Aunque las bases y tecnicismos propios se pueden encontrar en las direcciones electrónicas www.ayuntamientodesantomera.com o http://humor-grafico-santomera.blogspot.com anoto que además de dos premios principales, existen dos accésit y otros dos que reconocen la mejor obra de cuño murciano y la mejor de autor local.
El plazo se inició el pasado día 11 y concluye el próximo 26 de Febrero a las 14’00 horas. Luego, como todos los años, la totalidad de los trabajos presentados conformarán una macro exposición en las dependencias municipales de Casagrande, en Santomera, claro, y se publicarán en una revista catálogo. Por cierto, dentro de “los criterios de valoración de las obras primará la calidad, originalidad y relación con el tema escogido, valorándose las obras que transmitan un mensaje positivo”
Paco Olivares.
Este es un país falto de héroes de papel que aparezcan periódicamente en estantería. Precisamente la falta de ellos, con el permiso de Mortadelo y Filemón, y de series longevas es una de las deficiencias que afecta de manera directa a la relación entre lector y editorial. Ahí tenemos la ración de superhéroes americanos que llevan dando la tabarra sin descanso desde los setenta y se siguen consumiendo con alegría. Nosotros tenemos personajes tipo Guadiana que aparecen de tarde en tarde como es el caso de Solo, una rata mutante, con cierta similitud a Conan el bárbaro, que existe en un futuro apocalíptico y brutal.
Se trata de ‘Solo: Los supervivientes del caos 2’, la segunda entrega de este nuevo ciclo del personaje que edita Edicions De Ponent de la mano del impresionante Oscar Martín. La cosa va de lo mismo con esta rata antropomórfica enfrentada a mil peligros y batallas como gladiador en un mundo donde los pocos humanos que quedan son crueles y despóticos. El dibujo, como suele ser marca de este autor, es magnífico y se nota que realiza animación para películas, aunque el guión, una sucesión de aventuras y peleas, a diferencia de la entrega anterior donde la carga introspectiva y los diálogos irónicos y reflexivos eran predominantes, no nos lleva a disfrutar del personaje como quisiéramos.
De mayor disfrute es otra propuesta de De Ponent, se trata de un librito del tamaño de una libreta de bolsillo que bajo el simple título ‘Sexo’ nos presenta una amplia sucesión de sketches mudos donde dicha temática es protagonista, eso sí, de manera directa y brutal. Se trata del segundo libro de Gaspar Naranjo, un autor de trazo sencillo y algo deslavazado pero de mensaje tremendamente divertido. Eso sí, abstenerse carcas y fauna conservadora que lo expuesto puede molestar. A modo informativo aquí van unas declaraciones del señor Naranjo sobre su propia obra: “SEXO nació como contrapunto a ‘De cómo te conocí, te amé y te odié’. Después de tanta ‘ternura’ necesitaba hacer algo más ‘fuera de tono’, vamos a decir. Agarré una libreta de bolsillo y armado con un rotulador y unos lápices de colores no pare hasta que la llené... de todas las barbaridades sexuales que se me podían ocurrir”. Amén.
Panini también aporta su granito erótico con un libro que es toda una curiosidad. ‘X-Men. Mujeres en peligro’ es una rareza que une al experto guionista en tema mutante Chris Claremont con el maestro de la sensualidad femenina Milo Manara. De esta amalgama nace una historia donde las chicas de La Patrulla X son protagonistas absolutas en cuerpo y artes guerreras, lo cual es toda una delicia. En el fondo la obra es un mero divertimento para disfrutar de personajes y autores porque el guión hace aguas por todos lados. Menos mal que el arte de Manara es algo que nunca deja indiferente.
También Panini estrena nueva línea superheroica bajo el rótulo Noir. Se trata de volúmenes independientes que presentan a los conocidos personajes Marvel enclavados en los años treinta, época de depresión económica, corrupción y gangsters. Los dos primeros son ‘Spiderman Noir’ y ‘X-Men Noir’ y no hace falta decir quienes los protagonizan. El primero está guionizado por David Hine y Fabrice Sapolsky y lo pinta el italiano Carmine Di Giandomenico, en cuanto al segundo las letras son de Fred Van Lente y los dibujos de Dennis Calero. El mejor, sin duda, el de los mutantes porque retrata la época con gran acierto y la historia y personajes son bastante creíbles. Todo se fusiona a la perfección, con los elementos del más clásico género negro, consiguiendo hacernos olvidar que existen otros personajes con idénticos nombres pero con disfraces de colorines.
Desgraciadamente el de Spiderman es más flojo y se arriesga bien poco, ya que cuenta otra vez el origen del personaje, tiempo pretérito aparte, con elementos mágicos y todo que hace más daño que beneficio. Lo mejor, sin duda, es ver a J. J. Jameson, el irritante editor del Daily Bugle, haciendo de secuaz corrupto y las extraordinarias portadas de Patrick Zircher que adornan el final del libro.
Paco Olivares.
Entrando en materia, ya que esta es la primera Viñeta Mágica de 2010, nada mejor que iniciar con comic puro, tal vez no excesivamente comercial pero, indudablemente, de excepcional calidad. Bang ediciones ofrecía estos días navideños un par de propuestas provenientes de la tierra de Asterix. ‘Sacha’, un libro de Charles Berberian que, en esta ocasión, actúa sin su inseparable Philippe Dupuy. Sacha es un felino que nada más aparecer en escena es atropellado por un vehículo que lo parte en dos. Esta particularidad hace que alrededor de la desdicha, el autor, desarrolle toda una galería de personajes marcados por los más diversos sentimientos desde el amor a la soledad pasando por el egoísmo, depresión, ira,… Todo un ejercicio argumental costumbrista donde los personajes son el eje principal del relato y cuyas vivencias se cruzan hasta conformar el todo de una obra coral fascinante como todo lo que nos acostumbra a vender Dupuy o, en este caso, Berberian.
La otra de Bang se llama ‘Como un lunes’ y es fruto de un tal James, que me registren, pero ni idea de quién es el tipo. No obstante, tras sopesar el libro, de pequeño formato conformado por breves historias de pocas viñetas, me lleva a inferir que se trata de un discípulo gráfico de Lewis Trodheim aunque de temática más bien cínica, algo escatológica y de marcado mensaje irónico.
El sentido del humor es el medio, tal vez el mejor existente, que usa James para transmitir unas historias contundentes de esas que llevan a una viñeta última de final sorprendente y que, además aquí, invitan a pensar. Por si fuera poco, para hacerlo aun más difícil, el autor, se exime de usar texto alguno con lo que las historietas mudas adquieren un lenguaje universal que multiplica su poder de llegar a cualquier público potencial. Lo peor de este tal James es que el libro se lee en un santiamén dejando ganas de ver más y uno se pregunta ¿pero quién diablos es este tal James?
Esto del comic es un medio gráfico que sirve para contar cualquier tipo de argumento como, por ejemplo, la biografía de personalidades relevantes de la historia. Los guionistas franceses Maryse y Jean-François Charles se atreven con el propio Che Guevara iniciando la serie Rebeldes editado por el madrileño sello Kraken, con dibujo de Olivier Wozniak, colección que cuenta, también, con otros álbumes dedicados a John F. Kennedy o Marilyn Monroe.
‘Libertad. Che Guevara’ desarrolla algunos pasajes de la vida del revolucionario argentino que luchó contra la opresión externa en Cuba, Congo Belga o Bolivia. Partiendo desde la etapa de sus últimos momentos de existencia, diversos pasajes de su vida se van desarrollando hasta conformar un puzzle que trasmite lo más esencial de este mítico revolucionario. Desde el prólogo nos avisan que, “los autores descubrieron zonas oscuras y aspectos menos conocidos de su personalidad” que no dudaron de introducir en el relato con la intención de dar mayor dimensión humana al personaje.
A diferencia de otras historias biográficas que resultan arduas y aburridas, esta se lee con agrado, resultando un mosaico del Che que incide en su faceta más humana y en las motivaciones que le llevaron a convertirse en leyenda.
Los de Kraken, también, continúan la publicación de volúmenes con las aventuras de personajes británicos nacidos en la revista 2000 AD. En esta ocasión publican el quinto de ‘Rogue Trooper’, un soldado alterado genéticamente que lucha en campañas espaciales bajo condiciones muy adversas creado por el guionista Gerry Finlay Day.
Los dibujantes que desarrollan las historias en esta ocasión son Cam Kennedy y el cartagenero José Ortiz, del que se recuperan, gratamente, un buen número de páginas que, hasta la fecha, permanecían inéditas en nuestro país. Si las historias del marine azul son bastante entretenidas, el aporte extra que supone recuperar el trabajo de uno de nuestros autores más clásicos que, a día de hoy, sigue dando guerra en la italiana Bonelli, no tiene precio. Un placer, vamos.
Paco Olivares.
Existen autores y, especialmente, obras, de relativo interés que se perderían entre las miles de páginas editadas en España desde la época pre diluviana si no fuera por el cariño y la impagable capacidad de algunos editores de cuño minoritario. Vicente Galadí, conductor de Ariadna Editorial, la misma que edita la revista Dos veces breve que ya va por el número 20 de una trayectoria siempre ascendente, siendo una de las dos o tres revistas de comics que mejor saben conjugar calidad, mensaje y autores en sus páginas, es uno de ellos.
Ariadna acaba de recuperar ‘Perro’ una historia de tintes fantásticos y ecológicos que apareció en la revista El Víbora hace 20 años y nunca fue recopilada en libro hasta ahora. Sus autores, el guionista, Joaquín Resano y, el dibujante, Pedro Osés llaman nuestra atención sobre las prácticas experimentales que, desde siempre, hacen las empresas farmacéuticas y cosméticas, de sus productos, en animales de laboratorio con el escudo ético de evitar daños al consumidor humano. Nadie repara en que, para llegar a dicho fin, los animales usados, deben sufrir lo inimaginable e incluso pagar con su vida la supervivencia o comodidad del ser humano.
En Perro se narra como un ser mágico transforma a un importante investigador en cánido quién debe sufrir, durante 30 días, lo que supone ser animal irracional en un mundo de seres racionales, descubriendo lo mejor y peor de ambos mundos. Una historia que no ha perdido un ápice de interés y actualidad y cuyo fin es hacernos pensar para descubrir que la línea entre la moral y la indecencia es, francamente, muy difusa.
Por su parte, Planeta, en su línea BD presenta el integral de la trilogía ‘Cero absoluto’ una historia espacial con reminiscencias del film Alien pero donde el ser peligroso y extraterrestre es más una presencia invisible que se alimenta de los sentimientos y deseos humanos. Se trata de una correcta aventura de tintes sicológicos y mucho de suspense en la que un grupo de soldados espaciales enviados a un lejano planeta, donde existe una base científica, deben investigar el motivo del cese de comunicaciones. La historia está realizada por los franceses Bec Christophe y Marazano Richard y, tal vez, lo peor a destacar sea el reducido tamaño de esta edición con respecto a la original que motiva que los textos sean, a veces, difíciles de leer.
La línea Géneros DC, de la misma firma, inicia la edición en volúmenes de la serie mensual americana ‘Jonah Hex’ el pistolero de cara desfigurada que sin ser un justiciero hace que la ley se cumpla sin reparar en el daño o violencia a usar para conseguir el fin.
Esta nueva encarnación, de un personaje creado en la década de los setenta, está conducida por los guionistas Justin Gray y Jimmy Palmiotti, mientras que de la parte gráfica de ocupan Luke Ross o Tony de Zuñiga entre otros. Sin duda un aporte atractivo lo constituyen las portadas realizadas por diferentes ilustradores entre los que apuntamos a Frank Quitely, Brian Bolland, Tim Bradstreet, Howard Chaykin o Leonardo Manco.
Hace unas semanas decía que la Editorial Panini había, gratamente, recuperado la serie ‘Powers’, creada por Michael Bendis y Mike Avon Oeming, que estaba en el limbo desde que Planeta perdiera los derechos de publicación. Lo hacía recuperando los últimos episodios de la primera serie americana en un único volumen. Ahora continúa con la segunda serie recopilando los primeros seis episodios bajo el subtítulo Leyendas.
Una magnífica serie que nos introduce en un mundo donde los superhéroes han sido ilegalizados y toda demostración de poderes es un delito. Para luchar contra ello la policía cuenta con el buen juicio de los seres con poderes y de sus pobres y humanos esfuerzos lo cual nunca es suficiente. A través del ex superhéroe Diamante, reconvertido en el detective Christian Walker y la detective Deena Pilgrim conoceremos la parte más humana de este entramado lleno de inteligentes diálogos y sorprendentes giros argumentales. Por si no lo había dicho antes, se trata de una de las mejores series de los últimos tiempos.
Paco Olivares.
En el pasado salón de comic madrileño hubo dos premios que fueron adjudicados a sendos autores murcianos. Por un lado a Salva Espín le fue concedido el de mejor autor revelación por todo el trabajo de superhéroes que está produciendo para la americana Marvel Comics y por otro a la mejor obra nacional que fue para ‘El juego de la luna’ realizado por el lorquino José Luís Munuera con guión del granadino Enrique Bonet. A este último también se le concedió la distinción de mejor guionista.
El libro editado, originalmente, por la francesa Dargaud, ha sido publicado en nuestro país por Astiberri y es de ley reconocer que nos encontramos con una de las mejores y más redondas obras realizadas en los últimos tiempos tanto a nivel gráfico como literario. A Munuera le hemos visto cumplir con creces con obras como Los Potamoks, salir airoso con Navis o disfrutar con su versión de Spirou, pero, sin duda alguna, su obra cumbre hasta el momento, la que le convierte a mi juicio en un autor que ya sabe lo que quiere expresar y como debe hacerlo, la que lo define, por si alguien lo dudaba, en un autor de comics en mayúsculas, es, sin duda alguna, la premiada en Expocomic 2009.
El juego de la luna es una historia con ribetes fantásticos en el que priman los sentimientos de unos personajes marcados por un trágico destino con La Luna como musa y hechicera. Ambientado en una época medieval, pero anclada en algún momento intemporal y en un paraje indefinido pero mágico y rural, narra la amistad de un par de jóvenes y la envidia y rencor de un tercero a lo largo de un tiempo que transcurre desde la infancia a la edad adulta con la tragedia como telón de fondo y la pérdida y posterior reencuentro de unas ilusiones olvidadas.
Una obra magnífica e inteligente de esas que se leen de un tirón, que es imposible soltar un momento ni para aliviar alguna necesidad física urgente y de la que, puedo afirmar, no dejará a nadie con mal sabor visual, salvo a los fanáticos del manga o de los súper, por supuesto.
De una obra tierna a otra que también tiene algo de eso mezclado con la trilogía de los piratas del Caribe y Peter Pan, me refiero a ‘Polly y los piratas’ un libro editado por Dibbuks y creado por el americano Ted Naifeh, al que conocemos por otras obras como la trilogía de Courtney Crumrin publicada por Norma o el libro Death Jr en Dreamers.
Narra las peripecias de una joven huérfana de madre que vive en un internado para señoritas y un buen día es secuestrada por un grupo de piratas que pasaban por allí, quienes le ofrecen la dirección de su navío porque, dicen, es hija de su anterior capitana y, además, existe un tesoro escondido que tanto estos como otros ambiciosos personajes codician. Todo un shock para la dulce niñita que vivía una existencia apacible y apática.
Realizada como una obra juvenil en su fondo es más que eso ya que recupera el espíritu de las viejas historias de tesoros, peleas con espada y batallas navales junto a la búsqueda de la propia identidad y de los poderes que otorga crecer. Un libro tan recomendable que fue galardonado, en Estados Unidos, como mejor álbum en los premios Harvey de 2007.
Hablar de superhéroes es bastante difícil, más si tenemos en cuenta que, salvo excelentes autores gráficos que dejan páginas para saturar y extasiar la visión, lo narrado es más bien reiterativo, escaso o de un lioso argumento proveniente de cruces de colecciones de olvidado origen y baladí futuro. Del libro ‘Namor. En las profundidades’, editado por Panini, podríamos decir, también, que Peter Milligan y Esad Ribic, los autores correspondientes, lo tenían muy difícil con un personaje de limitado ámbito submarino, gran fama entre los aficionados y escaso éxito de ventas.
Sin embargo, en esta historia, Milligan, olvida al hombre pez, de hecho apenas aparece, y se centra en los personajes humanos que son los que de verdad dan entidad al relato de la búsqueda. Unos para demostrar de su existencia, otros para conseguir todo lo contrario y confirmar que solo es un mito para asustar a los marineros. Aquí Namor deja el universo de los héroes contra el mal y se calza el ropaje de monstruo aterrador y vengativo de los océanos. Y todo ello envuelto con la técnica pictórica mezcla de gouache, acuarela y tempera marca del croata Ribic que consigue crear escenarios claustrofóbicos y agobiantes desde la estrechez de un submarino a la oscura inmensidad del océano pelágico.
Paco Olivares.