Será inaugurado el miércoles 17 por el alcalde del municipio y la Directora General de Turismo de la Región y discurre por los parajes de El Jarral, Soto Damián, Cañada Hidalgo y Darrax.
El alcalde de Abarán, Antonio Eugenio Gómez, y la Directoral General de Turismo de la Región de Murcia, Marina García Vidal, inaugurarán el miércoles 17 de febrero el Sendero Ecoturístico de Abarán.
Dicho sendero discurre por los parajes de El Jarral, Soto Damián, Cañada Hidalgo y Darrax.
El acto tendrá lugar a las 11 horas junto al Puente de Nicolás.
Prensa Ayto. de Abarán.
Ginés Gallego es único en todo. Desde su forma de vestir con el pelo bien trenzado hasta casi media espalda y el mandil sin una gota de mancha. Cada producto o alimento lo trata con un mimo como si fuese un huevo que se le va a caer al suelo. Dentro de su establecimiento, situado en el castizo barrio murciano del Carmen, sólo caben dos personas. Bueno, y él, detrás de la barra por la que sólo se le ve la cabeza, y las manos, como si estuviese embuchado en una cámara fotográfica de los años cincuenta. Fuera, en la acera, el personal espera su turno. La venta se centra en alimentos ecológicos.
-Para llevarme una guía, ¿qué productos son los que más compra el personal?
-Huevos, verduras y arroz.
-¿Dispone de algunos más?
-¡Por supuesto! Legumbres, mermeladas, zumos, vinos, azúcar, soja, sidra, cuscús, plantas para hacer infusiones, trigo, pan, harina, aceite, gofio de trigo y de maíz, galletas de algarrobas, galletas de cereales. También nueces de Nerpio, que, aunque no tienen la clasificación de producto ecológico podríamos considerarlas como tales.
-¿Qué es necesario para que un producto sea declarado ecológico?
-Existe una normativa de la Consejería según la cual el producto que pretenda conseguir esta clasificación, durante un tiempo determinado el terreno o el árbol del que se va a obtener dicho producto no debe ser tratado con ningún sistema químico.
-Tengo interés por vari0s productos de los que ofrece; así, por ejemplo, ¿qué tiene de especial la galleta de algarrobas?
-Su sabor te puede recordar cuando eras niño y si vivías o viajabas al campo te las comías acompañado de tus abuelos y les sacabas un sabor especial. Posteriormente pasaron a ser comida predilecta para engordar a los cerdos y desde entonces se le quitó esa riqueza que tenía para el consumo humano. Pero afortunadamente ahora la hemos recuperado y hay gente que las consume muy a menudo elaboradas en galletas.
-Le sea sincero, pero es la primera vez que he escuchado hablar del gofio de trigo o de maíz.
-Es una harina de cultivo ecológico, que en otras épocas se elaboraba tras un ligero tueste de la harina y se molía en molino de piedra. El gofio que así obtenemos contiene todos los componentes del grano y en sus proporciones naturales. Al estar ligeramente tostado se puede añadir a caldos vegetales, a la leche o también hacer papillas o cremas.
-¿Cómo le salen las puntillas al huevo ecológico?
-Pues, hasta las puntillas son totalmente artesanales y con más agujeros. El sabor es su principal diferencia, y por supuesto uno no pierde los decoros ante este huevo y mete la mano al plato para soparlo. Además, como usted sabe el huevo lo ponen las gallinas; pues bien, éstas tienen que estar declaradas también como ecológicas. No pueden sufrir estrés estando encerradas en un espacio limitado, sino picoteando en pleno campo, alimentándose de las plantas que encuentren y con cereales ecológicos.
-Y para verduras, imagino que las de la huerta de Murcia no tienen igual.
-Pues siento en el alma tener que defraudarle. Si quiere verduras ecológicas tiene que irse al Campo de Cartagena. Y, quien quiera comer verduras de este tipo, siempre deberán ser de temporada, nada de tratamientos bajo plásticos para comerse una alcachofa fresca en pleno agosto.
-¿A qué nivel esta nuestra Región de consumo de este tipo de alimentos?
-Murcia ocupa el primer lugar de cultivo ecológico de toda España. Un total de 43.187 hectáreas de terreno tienen la certificación de ecológico, mucho más que incluso la región andaluza.
Pese al recorte de la subvención agroambiental, la provincia suma este año 1.032 nuevas hectáreas y crece más la vid, el olivo y el almendro. Los productores alicantinos reciben la mitad de ayudas que los de Murcia.
Almendros en flor tras una nevada en el 2004.
«No se apuesta por la agricultura ecológica en Alicante». Así de contundente se manifiesta el secretario provincial del sindicato agrícola La Unió, Juan Pastor. Tanto es así que la Generalitat Valenciana destina a este cultivo no contaminante la mitad de ayudas que el Gobierno de Murcia. Pese al fuerte recorte de subvenciones agroambientales, la provincia suma ya este año 1.032 nuevas hectáreas de cultivos 'sostenibles'.
Viña para vino ecológico, almendras para turrones integrados y olivas para aceite de primera calidad y respetuoso con el medio ambiente. Son los tres productos agrícolas que más crecen en la provincia en los últimos meses, pese a la crisis económica y a pesar del escaso apoyo que le presta la Administración autonómica, en opinión de Juan Pastor.
Mientras que por una hectárea de cítricos la Conselleria de Agricultura abona de ayuda agroambiental 468,89 euros, en la vecina provincia de Murcia ese mismo productor recibe 900 euros.
En el caso del olivar, las cantidades son de 266,8 euros por hectárea y 500, en el caso de la almendra las cantidades oscilan entre 119 y 300 euros por hectárea según se cultive en Alicante o en Murcia. Se da la circunstancia, en este caso, de que hay muchos productores del Alto Vinalopó que tienen parcelas en una y otra demarcación provincial, destaca Juan Pastor. La diferencia de la ayuda en la uva de mesa también es abismal. Va de los 496 euros aquí a los 900 en Murcia. En el caso de la uva de vino, oscila entre 228,3 y 700 euros.
La diferencia no sólo es notable entre la Comunidad Valenciana y Murcia. Pastor asegura que en esta región es donde menos ayudas se dan a los productores de cultivos ecológicos. «No se quiere potenciar ni cuidar, eso pese a que por cada cincuenta pesetas que se generan, llegan 60 por otras vías e impuestos», afirma Pastor.
El delegado provincial de La Unió, que es productor de frutos secos ecológicos, asegura que la Conselleria se basa en que no puede comprobar de forma fehaciente que un determinado cultivo ha pasado del sistema tradicional al ecológico, es decir, «dice que no puede demostrar la merma de producción que se registra en esa adaptación».
Pastor asegura que «el poco interés de la Agricultura es más grave si se tiene en cuenta que los precios de la agricultura tradicional están muy por debajo de los precios de coste y la agricultura ecológica será una buena alternativa».
Las ayudas agroambientales están confinanciadas por la UE y el Ministerio con un 40% y un 20%. El 40% restante lo ponen las autonomías con el fin de contribuir al sostenimiento de la agricultura de interior y población de los municipios más desfavorecidos. «Si se sacaran las cuentas, se vería que se ingresa mucho más dinero de forma indirecta del que se da a los agricultores».
Pese a la mala coyuntura del sector ecológico, por la menor demanda a causa de la crisis y la menor ayuda oficial de la autonomía, este cultivo no deja de crecer. La provincia registra este año 1.032 hectáreas más de producción integrada. En Valencia hay 3.000 más y en Castellón se reduce la superficie en 300 hectáreas. Lo que más crece son frutales (265 hectáreas en total), olivar (1.230), vid (1.541) y almendro (2.710). También crece el cultivo ecológico de plantas aromáticas, cereales y pastos y forrajes para la cabaña ganadera respetuosa con el medio ambiente.
EN SU CONTEXTO
468 euros por hectárea reciben los productores de cítricos ecológicos de Alicante, frente a 900 los de Murcia, 510 de Andalucía o 500 de Cataluña. Pasa lo mismo con olivos, almendros y vid.
10% más de hectáreas de cultivo ecológico en la provincia, lo que se traduce en 1.032 hectáreas. En la provincia ya hay 11.026 hectáreas de cultivos ecológicos. Hay 4 industrias ecológicas más.
El delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, anunció hoy que el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) ha concedido el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica a Coato Sociedad Cooperativa por su «probada trayectoria y su contribución a la consolidación de la agricultura ecológica, tratándose de la entidad europea con mayor superficie dedicada a este tipo de producción».
Además, el Ministerio hizo especial hincapié en el «esfuerzo comercializador, la implantación de técnicas respetuosas con el medio ambiente, la diversificación de productos, los exigentes protocolos de calidad y el aumento constante de superficie dedicada a este tipo de cultivo» por parte de Coato.
Fisgoneado en La Verdad.
A pico y pala. Así labra Diego su conciencia ecológica. En su cueva de Murcia tiene una 'bicilavadora' y una moto que conduce en punto muerto.
Diego Noguera y 'Valentina', con su 'bicilavadora' y la radio solar sobre ella, junto a la cueva.
Con sólo un pico, una pala y una carretilla con la que él y su compañera extrajeron 250 metros cúbicos de arena de las profundidades de la tierra, este «troglodita del siglo XXI», como el mismo Diego Noguera se define, construyó su morada. Una cueva de 90 metros cuadrados, 2,5 metros de altura media, tres habitaciones, un salón, una cocina, un trastero y un cuarto de baño en plena montaña alberqueña (Murcia). La envidia de cualquier buscador de piso, vaya. Son siete los años que esta pareja lleva viviendo en la gruta. Sin otra presencia humana en cuatro kilómetros a la redonda. Es su forma de protestar contra la especulación urbanística: «Es un disparate lo que están haciendo».
«Me estresé de la ciudad, del ruido, del follón...». Y menudo cambio. Entre olivos, higueras, azufaifos, madroños, almendros y «los pinos del Estado» están ahora Diego y Encarna en su parcela de 10.000 metros cuadrados. El respeto al medio ambiente es su vida. Cómo si no se explica su 'bicilavadora', el artilugio estrella de su cueva. El electrodoméstico se lo regalaron hace años. El murciano lo destripó, desconectó la correa que va del motor al tambor y le adaptó una biela de bicicleta con un pedal. ¡Voilà! «La gente pone la colada y se va al gimnasio. Yo meto la ropa, le doy a la manivela y veo los pajarillos. Y hasta cambio impresiones con Valentina», su burra. Cinco cubos de agua por lavadora, unos 45 litros, casi la mitad del consumo de los electrodomésticos comunes «del otro mundo», como él lo llama.
Diego recita el gasto mensual en su hogar. 336 litros en fregar platos, 144 en ducharse, 280 en el váter..., «1.120 litros al mes entre mi compañera y yo». Hasta 15.000 litros tira en ese periodo una pareja española en «el otro mundo», según Greenpeace. En la cueva de Diego, el agua no procede ni de desalinidora, ni de trasvase ni de explotación de acuíferos. «Tengo la que me manda la naturaleza del cielo». Recoge la lluvia en un aljibe de 24 metros cúbicos, deja que se sedimente y la depura. Cada dos coladas (con detergente biodegradable, claro), el agua se destina a regar las plantas. El mismo camino desde el fregadero y la ducha. Bueno, ducha... Un cubo con un grifo en su base colgado por encima de sus cabezas permite el aseo diario de Diego y su pareja. Con nueve litros de capacidad y aún les sobran: «La presión del agua es la principal culpable de que la gente la derroche».
La lavadora a pedales no es el único ingenio ecológico con el que ahorran energía. Su veredicto es rotundo: «O inventan más cosas que no gasten o el desastre ecológico no lo para nadie». Sin tele, una radio solar les mantiene informados. Un par de linternas que se cargan con manivelas alumbran a la pareja en sus movimientos por la cueva. Pero el grueso de la electricidad lo logra una placa solar de 50 por 80. Una vieja batería de camión de 12 años se encarga de acumular la energía y distribuirla al punto de luz que hay en cada una de las estancias de la casa, además de que todas se iluminan con una puerta al exterior. Se levantan y acuestan «con el sol».
Palomas para las rapaces
Diego ha construido su cueva basándose en el 'Feng-Shui' (viento y agua). Está milimétricamente encarada a los cuatro puntos cardinales. Idóneo para que la energía circule correctamente. Los tres metros de pasillo entre cada habitación logran un 'efecto radiador' que mantienen todo el año la temperatura entre 14 y 25 grados. Más ahorro. Albañil de profesión, el murciano se gana la vida con reparaciones a particulares. Se desplaza a un máximo de cuatro o cinco kilómetros de distancia con su moto de 28 años y 50 centímetros cúbicos. Y la mayoría del camino en punto muerto. «Sólo la enciendo en alguna cuestecilla». Son las ventajas de las pendientes de la zona montañosa en la que vive: dos litros de gasolina como mucho a la semana.
HJunto a la burra Valentina, la 'familia' de Diego se completa con las perras Jara y Dina y un palomar. Las aves no son para la cazuela («somos prevegetarianos, la carne casi no nos entra ya...»), sino para las rapaces de la zona. Gavilanes y águilas perdiceras. «Tenía unas 30 palomas y apenas me quedan 9». La pareja no piensa en tener hijos. Miedo a la responsabilidad, confiesa. Aunque hay alguna otra razón: «También le hacemos un favor al planeta. La densidad de población va a acabar con él. Igual pronto sólo sobreviven algunos de los trogloditas del siglo XXI».
El asturiano Ramón Fernández, fundador de una de las primeras mensajerías en bici de España, reivindica este vehículo que «integra y hace ciudad»
Ramón Fernández, pedaleando por las calles de Gijón.
Hace quince años, cuatro socios fundaron La Luna, una de las primeras empresas de bicimensajería de España, y se lanzaron a repartir paquetes por Gijón y Oviedo con un ímpetu propio de una contrarreloj. «Al principio nos miraban como un elemento un poco folclórico, resultaba llamativo que hubiésemos apostado por esa forma de trabajo -recuerda Ramón Fernández, un asturiano de Porcia que ahora se ocupa de la atención al cliente-. Pero la cosa cuajó enseguida, pronto hubo instituciones y empresas que apostaron con convencimiento por nosotros». Su cooperativa da trabajo hoy a catorce personas y lleva pedaleados 860.000 kilómetros: vamos, de sobra para viajar hasta esa Luna que les da nombre, dejar allí algún envío y regresar.
Algo de extraterrestres tenían los bicimensajeros allá por los 90, cuando se presentaban en los polígonos industriales dispuestos a llevar la carga a base de piernas. España no se había acostumbrado -seguramente no lo ha hecho todavía- a ver la bicicleta como un medio de transporte eficiente. «En otros países, la bici es algo natural. Se utiliza haga bueno o malo, haya cuestas o no, para el ocio y para el trabajo. Aquí, aún nos preguntan alguna vez si también repartimos los días de lluvia». El germen de La Luna está en una estancia de Ramón en Holanda: fue allí con el programa europeo Leonardo, para trabajar en una empresa de investigación de mercados, y se conmovió su corazón de aficionado a la bicicleta. «Lo que vi me determinó a usarla más conscientemente. Los Países Bajos siguen teniendo la primacía en este campo: se implicaron muy pronto y ven la bici como un vehículo que integra y hace ciudad».
La Luna nació con inquietud medioambiental y, según los cálculos de sus responsables, ha ahorrado a la atmósfera más de cien toneladas de dióxido de carbono en estos años. Pero los ideales difícilmente bastarán para triunfar en el mundo empresarial: la cooperativa, que se define como «más competente que competitiva», ha organizado varias carreras para demostrar que, además de limpia y silenciosa, la bicicleta es rápida, inmune a los atascos de la hora punta. Un mensajero puede llevar hasta quince kilos en el portabultos, con carga extra en la bolsa ergonómica, y también existen remolques que permiten trasladar treinta kilos de mercancía.
Dos medidas básicas
Aquella iniciativa de cuatro visionarios que utilizaban como oficina un local de Los Verdes es hoy una compañía de 'shipping' que también realiza envíos nacionales e internacionales de forma «medioambientalmente responsable», aunque, lógicamente, las grandes distancias obligan a emplear transportes a motor. Pero la bicicleta sigue siendo su seña de identidad y, siempre que resulta posible, trabajan con empresas similares en la ciudad de destino. Madrid, Barcelona, Euskadi, Pamplona o Palma de Mallorca ya cuentan con servicios de bicimensajería, y Ramón contempla con optimismo el futuro del sector: «Hubo un momento álgido en los 90 y ahora tal vez se produzca una nueva eclosión. Recibimos muchas solicitudes de información de emprendedores de distintas ciudades».
En lo que queda mucho por hacer es en la promoción del transporte sostenible. «Niveles como el de Holanda los dan la enseñanza y el tiempo, que crean hábitos. Es un asunto de conocimiento del medio, como se dice en Primaria. Aquí, seguramente, nos veremos obligados a seguir esa senda cuando falte el petróleo». A juicio de Ramón, una apuesta decidida por la bicicleta pasaría por dos medidas básicas: «Las normativas de tráfico urbano restringen mucho la circulación de las bicis. Por un lado, habría que habilitar zonas peatonales compatibles con el uso de la bicicleta. Por otro, habría que permitir el paso por calles de sentido prohibido para los coches: hay muchas en las que eso no supondría ningún peligro. Bruselas y París lo han hecho, y la única inversión que se precisa es un cartel que diga 'excepto bicicletas', para ponerlo debajo de la señal».
¿Y cómo ve la Cumbre de Copenhague un ciclista que ni siquiera tiene coche propio? «Buf, no puedo evitar ese sentimiento de pensar 'qué más da'. De Estados Unidos y Europa pasaremos a India y China, pero van a seguir contaminando. Yo soy bastante individualista, me interesan los grandes movimientos que surgen a partir de pequeñas acciones. ¡Llevemos una vida que nos permita tener tranquila la conciencia ecológica!».
Calabazas, coles, pimientos... Adolfo Chautón consume productos de la tierra y de temporada para contaminar lo mínimo.
Adolfo Chautón, en el huerto ecológico de Cáceres que le provee de verduras de temporada.
Adolfo Chautón, madrileño de 34 años y residente en Cáceres desde hace quince, es un geógrafo con una intensa conciencia medioambiental, que lleva a la práctica en su vida personal y profesional. Adolfo dirige la empresa Exterrae, que promueve un modelo sostenible para Extremadura, y en su día a día adopta hábitos ecológicos sencillos. Su compromiso con el medio ambiente empieza en la cesta de la compra. Consume alimentos locales y de temporada y evita la compra de productos sobreenvasados, esos que vienen en bandejas cubiertas de plástico. Así pone su granito de arena en el recorte de las emisiones de CO2 a la atmósfera. Es de los que cree que la ecología empieza por pequeñas acciones cotidianas, gestos que no figuran en las agendas de los responsables institucionales que están en Copenhague, pero que seguramente hacen más por el planeta que la verborrea política. No sabemos el menú que se servirá hoy en la cumbre del clima, pero poco tendrá que ver con el de este ex jugador de rugby que procura proveerse de coles, berzas, calabazas, apios, escarolas, pimientos, rábanos o cualquier otra verdura de temporada que adquiere en un huerto urbano cercano a su casa, en la ciudad vieja de Cáceres. A eso le llama consumo responsable, «que en absoluto significa consumir menos», aclara. Lo ilustra con el siguiente ejemplo: «En un supermercado se pueden comprar manzanas locales o de Nueva Zelanda, que vienen envasadas. El impacto ecológico de esa manzana de Nueva Zelanda es enorme. Ha emitido a la atmósfera CO2 derivado de su transporte, de las cámaras frigoríficas y de la generación de plásticos para el envase. El consumidor no va a dejar de comerse una manzana, pero depende de si se come una u otra lo hará de una forma más o menos responsable».
El pan, en una ecotahona
Adolfo no piensa en términos de globalidad, prefiere hacerlo desde planteamientos locales. «Cambiando nuestro entorno cambiamos el mundo, así de sencillo». Por eso adopta actitudes modestas que ayudan a cuidar el medio ambiente. Todos los electrodomésticos de su hogar, así como las bombillas, son de bajo consumo; usa el lavavajillas y la lavadora sólo si están llenos; no deja el grifo abierto cuando se cepilla los dientes, y las cisternas de los cuartos de baño son de doble pulsador para no derrochar agua innecesariamente. Le habría gustado emplear energías alternativas en su casa, pero al estar enclavada en una zona protegida del casco antiguo tiene prohibida la instalación de paneles solares.
Su pareja, Cristina, es otra convencida de que el ecologismo empieza por uno mismo. De hecho, fue ella la que rehabilitó el viejo caserón donde viven, recuperando las bóvedas y otros elementos arquitectónicos tradicionales de Extremadura y empleando para los cerramientos materiales aislantes de última generación. Son más caros que los normales, pero a la larga resultan rentables por su ahorro energético. Fieles a un modo de vida sostenible, la pareja compra el pan en una ecotahona de Hervás, que lo elabora ecológicamente. Cristina no come carne, uno de los alimentos que más huella ecológica produce; Adolfo apenas la consume un par de veces a la semana, lo mismo que el pescado. Huevos sí, pero siempre de granjeros locales. Los desplazamientos los realizan a pie y en bicicleta, y el coche, lo imprescindible. En su cocina hay cuatro cubos para el reciclaje: uno para los envases de plástico, otro para el vidrio, otro para el papel y un cuarto para la materia orgánica, que también separa minuciosamente porque con los restos de frutas y verduras generan compost que reutilizan en el huerto urbano que les suministra las verduras de temporada que consumen. Así cierran un círculo perfecto. Pequeños gestos desde el corazón de Cáceres para los pulmones de todo el planeta. Naturalmente que sí.
Ángel Zafra es el padre de 'Focax', una red social sobre medio ambiente. Cumple su primer año con mil seguidores.
Ángel Zafra, en su almacén de Alhaurín de la Torre (Málaga). La foca es el símbolo de la red.
Vegetariano desde hace veinte años, Ángel Zafra no sólo pone en su mesa productos verdes. Sus negocios y tiempo de ocio también están impregnados de este color. Fundaciones, asociaciones, ONG... se suceden sin parar en la vida de este «ciudadano global» nacido en Barcelona, pero afincado en Málaga. Hasta vivió un año en una favela de Sao Paulo (Brasil). «A lo único que aspiro es a dejar el planeta como me lo he encontrado», sentencia este empresario de 51 años dedicado a la construcción de casas con madera ecológica. Lo último que ha añadido a sus 'quehaceres' medioambientales: Focax, una especie de Facebook verde en internet o, como a él le gusta llamarla, «la red social de la comunidad consciente».
Una foca sobre una placa de hielo en el Ártico da la bienvenida a esta red. «¡Qué mejor que el símbolo del calentamiento de los polos para ser la imagen de este portal!», exclama su promotor escondido entre los tablones de los que saca tiempo para dar vida a su pequeña criatura cibernética.
La versión en pruebas de Focax levantó su persiana virtual hace un año en una nave industrial en Alhaurín de la Torre. Apenas se ha publicitado. El boca a boca ha sido muy efectivo: más de mil usuarios y organizaciones de todo el mundo ya se han registrado y comparten experiencias, proyectos medioambientales, acciones sociales... «Es mucho más que subir fotos y mantener el contacto con los amigos», matiza Ángel. Así, desde Villa Mercedes (Cazuca, Colombia) han solicitado voluntarios para construir 62 viviendas de emergencia durante las vacaciones de Semana Santa, mientras que Corredores con Causa -vinculada a Save the Children- han pedido deportistas interesados en el proyecto. Tampoco faltan los consejos medioambientales para reducir las emisiones de CO2 mientras se celebra la cumbre de Copenhague o convocatorias de manifestaciones verdes. «La ciberacción será la herramienta democrática del futuro», vaticina este ecologista tomando como base el presupuesto que los servicios de inteligencia de los países desarrollados destinan al rastreo de información por las distintas redes sociales.
Sin beneficios
Focax sólo es un «granito de arena más en un mundo cada vez más concienciado con el medio ambiente». De este proyecto no espera -ni quiere para sí- un euro de beneficios. «Sueño con que esta red social sea sostenible económicamente por sí misma, como sucede en Estados Unidos, donde es todo un fenómeno de masas con más de doce millones de usuarios». Por ahora su negocio de madera respalda la iniciativa y de él han salido los 600.000 euros de inversión. Hasta comparten oficina. Quizás sea paradójico que este material pueda financiar un portal verde. «Mi madera procede de bosques en los que se plantan siete árboles por cada ejemplar que se tala», se excusa Ángel recordando todas las certificaciones necesarias para una empresa de este tipo.
Si en su vida profesional domina el tema medioambiental, en su casa no iba a ser menos. Lleva a rajatabla el lema de que un hogar puede hacer tanto como un gobierno por el medio ambiente. Recicla todo lo que está en su mano, controla al máximo el gasto de agua y luz, sus electrodomésticos son de bajo consumo... Aunque no es perfecto. El coche se le resiste. Lo necesita para ir a trabajar al estar sus oficinas en un polígono industrial. Otra falta: en su vegetariana mesa tampoco aparecen muchos productos ecológicos. «Siempre como fuera y no puedo exigir el certificado de origen de todos los alimentos, porque si no no almorzaría». Los extremismos no van con él.
En su cartera de proyectos, más bien en el congelador, guarda un proyecto para crear una granja biodinámica en Cazorla. Algo así como el siguiente paso a la agricultura ecológica. La teoría es sencilla: un espacio rural que sea autosuficiente. Nada de excedentes. «Por ejemplo, no podría existir más de una vaca lechera por hectárea», explica quien en sus años mozos también fuera vaquero en Madrid. Pero el dinero manda y el lema de 'pensar global, actuar local' tiene su coste. Y Focax no sólo se ha llevado todo su presupuesto medioambiental. También el personal. «Todo sea porque las nuevas generaciones disfruten de la Tierra como nosotros».
En la explotación de Xabier Almandoz las cabras se curan con homeopatía y las plagas, con remedios de hierbas.
Almandoz, en el establo de su rebaño de cabras. La hierba se seca con energía solar.
Aldaba Zahar es una explotación rural que se alza en las alturas de Tolosaldea, una comarca del interior de Guipúzcoa. Como en cualquier otra granja en ella se cría ganado (cabras en este caso), se cultivan hortalizas, se elaboran quesos e incluso se hacen panes y productos de repostería. Lo que diferencia a esta pequeña cooperativa de otras explotaciones similares es que todo lo hace con arreglo a criterios de sostenibilidad medioambiental. Si una cabra cae enferma no se le administran antibióticos sino remedios homeopáticos. Si se detecta una plaga en los tomates se recurre a preparados inspirados en viejos tratados de herboristería y no a productos químicos de síntesis.
La cabeza visible del experimento es Xabier Almandoz, un donostiarra de 52 años que se trasladó al campo hace ya un par de décadas atraído por los cantos de sirena de los movimientos que reivindicaban la vuelta a la naturaleza. «Pusimos un anuncio en la revista 'Integral' y terminamos aquí», resume. Almandoz y sus cuatro socios han luchado desde entonces contra viento y marea para sacar adelante el proyecto sin desviarse de los criterios de respeto al medio ambiente que lo inspiraron.
Esos criterios no sólo están vigentes en los productos que cultivan y venden bajo el sello ecológico. Las calderas que calientan sus viviendas se alimentan de biomasa procedente de los bosques cercanos. «Es cierto que la calefacción de gasóleo que tienen todos los caseríos de los alrededores es más cómoda, pero nosotros preferimos hacer un esfuerzo y recurrir a la madera de los alrededores», confiesa. Incluso la hierba de la que se nutren las cabras se seca con aire caliente procedente de la energía que proporciona el sol. «Al principio nos tomaban el pelo porque decían que aquí nunca iba a haber sol suficiente para calentar nada, pero ahora tenemos un secadero de hierba que va de maravilla y que tiene un gasto mínimo de energía», sonríe.
En la rehabilitación de las casas -el pequeño núcleo rural estaba en ruinas cuando la cooperativa echó a andar- se utilizan también soluciones 'verdes'. El aislamiento de las paredes se realiza con balas de paja y los tejados se recubren con tierra vegetal. «La paja es un aislante natural extraordinario siempre que se mantenga alejada de la humedad», explica. En cuanto a las 'tejas' vegetales, se trata de un sistema cada vez más utilizado. «Se pone una lámina de caucho impermeabilizante y se echan encima entre 10 y 12 centímetros de tierra. A las pocas semanas tienes un tejado poblado de hierba con unas propiedades aislantes muy superiores a cualquier solución tradicional».
La cooperativa busca diversificar al máximo su producción. La piedra angular de su economía es de momento una planta en la que elaboran quesos con sello ecológico. Tanto los quesos como el resto de los alimentos que producen (desde pan integral hasta mermeladas o sidra) los venden en mercados de los pueblos de los alrededores sin dar la espalda a otros canales como Internet. Tienen incluso una distribuidora especializada en productos ecológicos. Almandoz no descarta incorporar a medio plazo unas habitaciones para un turismo con inquietudes 'verdes' y piensa incluso en recibir visitas para que las gentes de ciudad vean cómo funciona una explotación rural.
El relevo
La cooperativa forma parte de Biolur, la asociación que agrupa a los productores de agricultura ecológica en Guipúzcoa. Aunque nadie pone en duda que los productos orgánicos representan el futuro del sector primario, hoy en día la producción es casi testimonial (en torno al 3% del total en el País Vasco). Almandoz es consciente de que la creciente sensibilidad medioambiental juega a su favor pero le gustaría que las cosas fueran más deprisa. «Suscitamos simpatía pero falta que la gente dé un paso más y vea normal pagar algo más por unos alimentos cultivados sin productos químicos y que ofrecen todas las garantías».
Aldaba Zahar (vieja aldaba) luce hoy más verde que nunca entre los rabiosos verdes de los prados que la rodean. Los socios de la cooperativa están de enhorabuena. El hijo de uno de ellos, un joven de 26 años, ha decidido regresar después de haber vivido dos años en el exterior. «Era un mecánico de camiones muy competente y se lo rifaban los talleres pero ha preferido volver aquí arriba y trabajar el campo con nosotros», dice Almandoz con gesto alegre. La cooperativa tiene el relevo asegurado.
María Valbuena pastorea sin aditivos ni colorantes en Valladolid. No volverá a trabajar en una fábrica.
María Valbuena alimenta a sus ovejas entre pastos y rastrojeras en La Seca.
Cambió un buen puesto de ingeniera técnica agrícola en una fábrica de piensos en expansión por el cuidado de 1.070 ovejas a las que quería alimentar entre pastos y rastrojeras. María Valbuena (Laguna de Duero, Valladolid), hija de profesores y amante de la vida natural, intenta cumplir su sueño en la pequeña localidad vallisoletana de La Seca, donde pastorea el ganado por pequeñas tierras atrapadas entre el mar de viñedos que caracteriza el paisaje de la localidad, integrada en los caldos blancos de la Denominación de Origen Rueda.
Con un rostro digno de ser inmortalizado por una paleta clásica, esta joven de 26 años ha optado por un modo de vida del que huyen decenas de muchachos del medio rural, que buscan en la ciudad las oportunidades que les niega el campo. María tiene tan claro su empeño, compartido por su marido, José Román García, 16 años mayor que ella, que habla con ternura de las ovejas y de su interdependencia con el ser humano.
Ambos iniciaron su aventura comprando cabezas de la raza assaf, más productoras de leche que de lechazo, pero la idea de estabular al ganado y engordarlo con piensos y jeringas comerciales no casaba con sus convicciones. Así que apostaron por la raza castellana, carne de mayor calidad pero exigente en el método alimenticio. Los pastos y rastrojos, «que no tienen aprovechamiento agrícola», cubren el 80% de su ingesta. El resto son patatas y zanahorias que, al mínimo defecto, desechan las fábricas del entorno. «Es otra manera de reciclar, ¿por qué no lo vamos a aprovechar si su destino es la basura?», se pregunta María.
Concienciada con el medio ambiente, lamenta los efectos dañinos de la explotación intensiva de la agricultura y la ganadería, la plantación de viñedos, la roturación de montes y pastizales y el excesivo uso de herbicidas «que están acabando con el alimento natural del ganado, de la flora autóctona y de los productos típicos de la tierra».
Contrarios a los implantes de melatonina que inyectan muchas explotaciones a sus animales para que entren en celo, María y José prefieren poner los carneros a su disposición y una dieta natural adecuada durante los meses de noviembre y diciembre. Porque ellas, las ovejas, saben que van a parir en marzo y que en primavera habrá pasto abundante para alimentar a sus crías.
Un gran rebaño que cada quince días cambian de lugar en busca de comida y que guardan entre verjas escondidas entre pinos. Pero las cosas no son como antes. Con pocas ovejas ahora no se puede sobrevivir, se necesitan muchas cabezas para que la actividad sea rentable. Eso exige instalaciones, naves, máquinas de ordeño, vacunaciones y desinfecciones. Un trabajo esclavo, sin días libres, que, ante todo, «exige vocación», dice José. María lo ilustra con lo complicado que fue su boda por la falta de tiempo y «la movida familiar que montamos para escaparnos una semana de luna de miel». Todo por la calidad de la leche, que venden a las queserías, y del lechazo, que varias carnicerías se disputan.
No comen congelados
En casa, también productos naturales. «No usamos nada congelado. Creo que la gente en los pueblos vive más años, aquí hay muchos ancianos de 80 y 90, tal vez porque los alimentos son más naturales y por la falta de contaminación», sostiene esta pastora que reivindica su oficio con orgullo. «Antes, el pastor era el más tonto del pueblo, ahora hay que saber».
«Podría tener futuro en una empresa, pero lo importante es ser feliz y disfrutar de las cosas que nos pasan desapercibidas en la ciudad por el estrés y las prisas». José, su marido, que abandonó los estudios de Derecho para heredar el oficio de su padre, se emociona y comenta que hay días, cuando él pastorea, que llama por teléfono a su esposa para que salga de la casa y contemple «la inmensa puesta de sol».
Ahora sueñan con un huerto, una vaca y unas gallinas. «Creo que nosotros sí aportamos nuestro granito de arena para mejorar el planeta», concluye María.
Y las ovejas de tontas, nada. «No sé por qué las llaman borregas», se apresura a explicar José. «Cuando se ponen nerviosas o brincan es que va a llover. Predicen el tiempo mejor que Maldonado».
Roberto Sánchez carga el depósito de su coche con aceite de los bares. Ahora se ha propuesto arrancarlo con agua.
Roberto Sánchez, subido a su 'Merceditas', en la costa santanderina.
Roberto no puede parar quieto. Y como tampoco le va demasiado eso de trabajar de lunes a viernes a cambio de un sueldo fijo, ha dado con la fórmula para atravesar España con sus tablas de surf sin gastar apenas unos euros en combustible. Lo coge gratis de las freidoras de los restaurantes, salvo cuando el tasquero de turno se pone terco y debe poner rumbo a la gasolinera más cercana. Porque su 'Merceditas' anda con todo. Incluso se ha propuesto arrancarlo con el hidrógeno que le roba al mar. Se trata de un Mercedes 300 TD familiar de 1982, con una bomba de inyección prodigiosa, en manos de un peculiar surfero empeñado en vivir en un mundo más limpio y justo.
Santanderino, de 38 años, pasa los días solo en un semisótano con vistas al Sardinero donde sueña con recorrer 100 kilómetros con un litro de agua. «La investigación es cara. El hidrógeno es muy inflamable, pero en cuanto tenga dinero... lo conseguiré».
Roberto Sánchez no es ingeniero ni científico. Ahora sólo diseña y arregla tablas para cabalgar sobre las olas. Pero esconde un currículo tan extenso como sorprendente. Se estrenó a los 17 años como camarero. Luego estudió Artes y Oficios y empezó a ilustrar guías de naturaleza hasta que se cansó de dibujar pájaros y flores. A los 29, hizo el petate y se plantó en Estados Unidos. Trabajó de albañil, encofrador, electricista y carpintero. A ratos. Sin mucho estrés. «En veinte días hacíamos una chalé de un millón de dólares. Yo sacaba unos 3.000 euros, y en dos meses juntaba 6.000. Bajaba a México, donde ese dinero daba para mucho». Allí montó tirolinas en la jungla, aprendió a construir palapas -chozas de palmas secas y madera- y pintó muchos murales. Cuando el presupuesto ya no daba ni para un trago de tequila en condiciones, regresaba a California, Hawai o Colorado a levantar casas para familias acomodadas. Se aburrió a los cuatro años y volvió a Santander empapado de ecologismo.
En Estados Unidos alguien le había hablado de coches movidos con aceite y en Internet confirmó que el mejor turismo para conseguirlo era ese tipo de Mercedes. «Empecé a tunearlo por enredar, porque me encanta la mecánica, por contaminar menos, por ser antisistema».
Por su tubo de escape sale ahora algo de humo, «pero he logrado reducir mucho las emisiones».
Roberto lo mide y calcula todo. Resulta increíble que de crío no se le dieran los números. «En Santander tengo el suministro garantizado. La freidora de un restaurante necesita entre 25 y 30 litros y la suelen cambiar una vez a la semana, si no son muy guarros. Me apaño con cuatro o cinco suministradores fijos».
Como el de la botella
Ya en casa, limpia el aceite con un equipo doble. «Fuera del coche utilizo una serie de filtros para decantar el agua. Otro de turbina de barco me lo deja en dos micras. Me queda como el de la botella, de color oro». En el adaptador colocado en las entrañas de 'Merceditas', el más ecológico de los carburantes se vuelve a filtrar y se calienta a 90 grados para evitar su coagulación.
Parece sencillo, el principio del fin de los surtidores. Cuestión de manitas y bastante paciencia. Pero no sueñen. El sistema sólo funciona con esta bomba de inyección 'made in Germany', «la mejor del planeta».
Mientras mejora el sistema, pule tablas y coge olas en el Cantábrico, Roberto sueña con los mares que bañan África. Quiere cruzar el continente a bordo de un todoterreno propulsado por agua. El proyecto, que ha tomado el nombre de sus orígenes -'Free-tanga'-, está pendiente de que alguna marca de surf capee de una vez el temporal de la crisis y lo financie.
Fisgoneado en La Verdad.
No nos podemos permitir despilfarros: hay que consumir alimentos producidos en nuestra tierra, aislar mejor las casas y utilizar más la bicicleta.
Antonio Soler vive plenamente lo que predica: que el sol es la principal fuente de energía. El cambio climático, las energías renovables y la arquitectura bioclimática son temas que domina con los dedos de la mano, incluidos los callos de manejar la azada. Ha colaborado durante bastantes años con la Asociación de Vecinos del Garruchal, en plena serranía, para la conservación de la biodiversidad. Cultiva sus verduras de forma ecológica y también imparte cursos de su especialidad.
- ¿Realmente se está produciendo un cambio climático?
- Sí. Incluso está yendo más rápido de las previsiones que se manejaban.
- ¿En qué se nota?
- El elemento más evidente en que se ve este cambio climático es en la pérdida de hielos en el Ártico, pues se está produciendo a una velocidad pasmosa.
- Aquello parece que queda un poco lejos. ¿En Murcia cómo se percibe este cambio?
- Desde el año 1971 vamos llevando un aumento de un grado y medio de la temperatura, que en sí no parece demasiado, pero tiene un efecto perjudicial sobre los sistemas naturales y la agricultura. La subida del nivel del mar es preocupante, pues el recurso turístico depende del buen estado de las playas. El cambio climático afecta a dos sectores principales y básicos de la Región: la agricultura y el turismo.
- Ante esta situación ¿qué debemos hacer?
- Cada cual deberíamos tener una idea clara del CO2 que emiten nuestras acciones; por ejemplo, en la factura de la electricidad las emisiones que se realizan por cada kilowatio eléctrico consumido se traducen en 400 gramos de CO2. Si ahora, en el mes de julio consumimos mil kilowatios por el aire acondicionado, ello habrá supuesto la emisión de 400 kilogramos de CO2.
- Su explicación me parece magnífica, pero el CO2 es un gas�
- Por supuesto, es un gas, pero al final tiene un peso. Imagínese usted que se comprimiese y esos 400 kilógramos le cayesen encima, sería como un bloque de hormigón que le aplastaría.
- Pues vamos a ser positivos, ¿qué hacemos?
- Lo ideal sería que cada vivienda del planeta tuviese asignado una cuota de carbono para emitir o contaminar; de este modo entenderíamos mucho más fácilmente cómo en los países más desarrollados estamos abusando en la cantidad de carbono que deberíamos emitir. Si se hiciese esta distribución nos daríamos cuenta de que, por ejemplo, en España deberíamos emitir sólo una décima parte del total que emitimos; es decir que nos sobrepasamos ni más ni menos que un 90%.
- Pero insisto, algo habrá que hacer.
- Deberíamos apostar por el consumo de alimentos producidos en nuestra propia tierra; reducir a una décima parte el consumo de carne y pescado y utilizar más la bicicleta. Ello requería un esfuerzo mayor de la Administración y evitar despilfarros absurdos. Es inadmisibe que muchos comercios permanezcan con las puertas abiertas en pleno verano dejando salir el aire acondicionado.
- Y en casa, a nivel familiar ¿podríamos hacer algo?
- Lo más importante es el control de la temperatura en el hogar. La calefacción y el aire acondicionado suponen la mitad del consumo de la vivienda. Deberíamos aislar bien la vivienda, utilizar cristales con doble vacío y las cubiertas de los tejados deben estar bien aislados. Si utilizásemos energía solar para el agua caliente supondría un ahorro ni más ni menos que del 20% de energía. .
- ¿Cómo transmitir la educación ambiental a las personas?
- En primer lugar, deben entender que el cambio climático afecta a su vida de una forma muy especial y también que sepan que el origen del problema es nuestra dependencia de los combustibles fósiles y nuestra baja eficiencia en el uso de esa energía; o dicho de otro modo, nuestro gran despilfarro.
Fisgoneado en La Verdad.
Murcia amplía su oferta gastronómica con el primer menú ecológico, una iniciativa que nace con la ayuda de la Asociación Salud Sostenible.
Lo suyo es una vuelta atrás: el regreso a la alimentación de nuestros abuelos. Convencidos de que los productos ecológicos son uno de los pilares para una mejor calidad de vida, los miembros de la Asociación Salud Sostenible (teléfono, 968 37 90 50) no sólo tratan de difundir una alimentación más natural. También quieren dar a conocer una forma de vida basada en el respeto al entorno y la justicia social, según explica Rosa Martínez, coordinadora de dicho colectivo, formado por 35 familias, la mayoría de la pedanía murciana de El Raal, y que reúne a consumidores y elaboradores de productos bio. Su última acción ha sido colaborar para que un restaurante de Murcia ofrezca el primer menú ecológico semanal.
- ¿Cómo convencería en pocas palabras de las bondades de los productos ecológicos?
- Principalmente, son alimentos que están libres de residuos y por tanto mejoran nuestra salud. Pero además, su producción no tiene consecuencias negativas para el medio ambiente, porque no se utilizan pesticidas ni fertilizantes químicos. Además promueve la justicia social ya que preservan la vida rural. Y por supuesto son más sabrosos y se conservan mejor. Son los alimentos que han comido nuestros abuelos.
- De acuerdo, son más deliciosos, pero también más caros.
- Está demostrado científicamente que la alimentación es básica para nuestra calidad de vida. Entonces, hay que valorar y plantearse que es necesario gastar un poco más, pero que es en beneficio de la salud.
- Aún así habrá familias que no podrán pagar más en la cesta de la compra...
- Es una cuestión de prioridades; yo prefiero tener un coche no tan potente, y gastar más dinero en unos alimentos de mayor calidad. Además, los productos ecológicos no tienen por qué ser más caros. El problema muchas veces son los intermediarios.
- ¿Y cómo podemos saber que no nos dan gato por liebre?
- Ya sabemos que la picaresca ha funcionado bastante en España. Pero nosotros no consumimos nada que no esté certificado. La Unión Europea ha aprobado unas directrices, muy estrictas por cierto, que establecen qué requisitos deben cumplir los productos para lucir la etiqueta verde. Es el Consejero Regulador de la Agricultura Ecológica de la Región el que otorga el sello identificativos, que acredita que ese alimento reúne dichas características.
- ¿Sólo se refiere a verduras y frutas?
- Son los productos más extendidos. Pero también hay carnes ecológicas; en Murcia existen varios puntos de venta de pollo, ternera y cordero. También huevos, de una categoría especial que se denomina superfrescos. En cuanto al pescado, resulta una tarea más difícil. Nosotros recibimos trucha y esturión de una piscifactoría de Granada. Son dos especies deliciosas.
- ¿La crisis también está afectando al consumo de productos bio?
- No se está sintiendo tanto como en otros sectores. Los consumidores de alimentos ecológicos somos gente concienciada y nos privamos de otros lujos antes que ahorrar en la cesta de la compra. Además, la agricultura ecológica puede ser una vía de salida para muchos agricultores. La demanda crece exponencialmente; incluso las grandes superficies ofrecen ya este tipo de artículos.
- ¿Cómo piensan darse a conocer?
- El 27 de junio hemos previsto una jornada de puertas abiertas para mostrar la finca de donde nos abastecemos. Está en Canteras (Cartagena) y dispone de 70 tahúllas, con 25 huertos familiares que pueden atender las necesidades de 135 consumidores.
Fisgoneado en La Verdad.
El naturalista burgalés, que perdió la vida en un accidente de aviación en Alaska, inculcó en las nuevas generaciones un respeto profundo hacia la naturaleza.
Los españoles valoran el papel de Félix Rodríguez de la Fuente como divulgador de temas de medio ambiente con nueve puntos de media, en una escala de 1 a 10, casi 30 años después de su desaparición, según se desprende de un estudio realizado por la Fundación del mismo nombre en colaboración con TNS Demoscopia, la Universidad Autónoma de Madrid y el Ministerio de Medio Ambiente.
Según los datos extraídos de este estudio, para el que se ha entrevistado a 1.200 personas de toda España, las puntuaciones que ha recibido Rodríguez de la Fuente son, en todos los segmentos de la población, superiores siempre a los 8 puntos de media. TNS Demoscopia, empresa especializada en estudios sociales y de mercado, asegura que Rodríguez de la Fuente ha obtenido "una de las puntuaciones más altas jamás obtenida por un personaje público".
Hoy se cumplen 29 años desde que este naturalista burgalés perdió la vida en un accidente de aviación en Alaska. El propósito de Félix Rodríguez de la Fuente, según sus propias palabras era "crear una nueva conciencia, inculcar en las nuevas generaciones un respeto profundo hacia la naturaleza, enseñar a los niños, ya en los colegios, que si atentan contra la integridad del planeta atentan contra su propia vida y contra la de sus descendientes".
Reconcilió al Hombre con la Tierra
Félix Rodríguez de la Fuente realizó cientos de programas para televisión y radio, incluída la mítica serie 'El Hombre y la Tierra', además de multitud de obras editoriales como la enciclopedia Fauna de Salvat. Su mensaje fue calando y con la ayuda de otros pioneros conservacionistas, provocó un cambio en la sociedad española impulsándola hasta otro lugar muy diferente del que provenía.
Gracias a la figura de Félix, que según revela el estudio, sigue teniendo un gran reconocimiento a día de hoy en España, que se convirtió en el primer país europeo en implantar leyes que protegiesen las aves de presa, en un país pionero en conciencia ecológica e interés del público por la naturaleza.
La Fundación Félix Rodríguez de la Fuente (FFRF) fue constituida en 2004 con el fin de contribuir a crear una cultura medioambiental y científica de manera amplia, para que la sociedad pueda asumir con conciencia y responsabilidad su relación con la vida y el entorno que les rodea.
Fundación Félix Rodríguez de la Fuente.
Fisgoneado en La Verdad.
Este próximo domingo nos iremos hasta Murcia para visitar el pulmón de oxigeno de la ciudad. Empezaremos la ruta en la zona de las casas del Portazgo subiendo por la rambla donde nos encontraremos en el suelo multitud de formas circulares, en el siglo XII, los árabes extraían de aquí sus piedras de molino, y han quedado los huecos. Subiremos por una bonita senda hasta la cima del Cabezo del Puerto, 531m, bonitas vistas de toda Murcia y podremos ver los restos del Castillo Árabe del siglo XII.
Desde aquí nos iremos hacia El Valle por la pista forestal hasta llegar a el Cerrillar donde cogeremos una senda interior que nos llevara por el interior hasta las murallas de King Kong (se llaman así, no es broma, se dice que a principios del siglo pasado a un circo que estaba en Murcia se le escapo un mono este se refugió en estas murallas y de ahí lo del nombre)después iremos hasta el mirador del sordo, llegando poco después hasta la Cresta del Gallo, y la Panocha, final de la ruta, si tenemos un día despejado podremos ver desde las salinas de Torrevieja, el Mar Menor y Cartagena .
No olvides tus bastones y por supuesto cámara de fotos, merece la pena. Llevar almuerzo y comida pues comeremos antes de regresar.
Podremos ver escalando a los intrépidos del club.
- Fecha: Domingo, 15 de marzo 2009
- Itinerario: Próxima ruta: El Portazgo - Cabezo del Puerto - muralla de King Kong - Cresta del Gallo - La Panocha. (Parque Regional de El Valle y Carrascoy - Murcia).
- Distancia: 16 km.
- Duración aproximada: 4h 30'
- Dificultad: Media (MIDE: 2-2-3-3). Media.
- Punto y hora de partida: Parking Eroski, 8'00 h. (autobús)
- Guías: Domingo García y Miguel García.
Prensa Club de Senderismo La Carrasca.
PRESENTACION DE LA 1ª RUTA CIRCULAR A SIERRA ESPUÑA.
El pasado viernes 6 de Marzo, fue presentado en el Hotel Monasterio de Santa Eulalia, en la localidad de Totana, la primera ruta circular a Sierra Espuña. La presentación fue realizada, por Antonio Ruiz, presidente de la Federación de Montaña de Murcia, por José Antonio Valverde, Concejal de Deportes del Ayuntamiento de Totana y por el presidente del club senderista de Totana.
La 1ª vuelta a Sierra Espuña, tendrá lugar el próximo 25 de Abril, tendrá un recorrido de 58 kilómetros y un desnivel acumulado de 1830 metros y tendrá tanto de punto de partida como de regreso el SAntuario de la Santa en Totana.
La ruta tendrá un carácter no competitivo y los participantes no podrán nunca superar al cabeza de carrera, que llevara un ritmo medio de 6 km/hora y deberán llevar una velocidad mínima de 4 km/hora; de no superar este ritmo los participantes deberán abandonar la prueba utilizando los servicios de evacuación que la organización brindara a tal efecto.
Esta ruta organizada por el club senderista de Totana, tiene la colaboración, de la federación de Montaña de la Región de Murcia, del Ayuntamiento de Totana y Aledo, del Hotel Monasterio Santa Eulalia, de la Mancomunidad turística de Sierra Espuña y de Protección civil.
El plazo de inscripción estará abierto desde el 9 de marzo.
El precio de la cena es 25,00 € por persona, próximamente os informaremos del menu.
Para mas información www.clubsenderistatotana.es y rutacircular@clubsenderistatotana.es
Prensa Club Senderista de Totana.
'La conquista del poder', libro firmado, entre otros, por estos dos investigadores, ha sido elegido como uno de los diez mejores textos políticos mundiales del 2008.
Latinoamérica sigue intentando consolidar su mayoría de edad política, algo que no está siendo, precisamente, un camino de rosas. Antonio Garrido e Ismael Crespo, dos profesores de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad de Murcia, han decidido girar la vista a este convulso continente para firmar, según la Asociación de Comunicación Política Española (ACOP), uno de los diez mejores textos políticos mundiales en el 2008. Su título: La conquista del Poder. Elecciones y campañas presidenciales.
- ¿Es cierto eso que se dice de que América se esta convirtiendo en un feudo populista?
- Antonio. Ya de por sí, los sistemas presidencialistas siempre han estado más vinculados al populismo que los parlamentarios. Las campañas giran en torno a los candidatos, escondiendo las siglas del partido ya que se vota a una figura que debe representar a todo el país y que, por eso, suele apropiarse de los símbolos nacionales. De hecho, no es extraño que a veces ganen candidatos ajenos a los partidos tradicionales.
- Ismael. No obstante, en los últimos años nos hemos encontrado con dos tipos de presidencias de izquierdas: una de corte más socialdemócrata, representada por los gobiernos de Lula, Kirchner o Bachelet, y otra más populista y alejada de a realidad, encarnada en Chávez, Correa, Ortega o Morales. De hecho, mientras las primeras parecen estar dando resultados políticos y económicos, las segundas están aumentando la pobreza y la exclusión social, verdadero problema de estas sociedades. En estos países es muy difícil cambiar de clase social y no se están llevando políticas activas para integrar a la gente en el mercado laboral.
- Los gobiernos de derechas como el Colombiano han estabilizado las cifras macroecnómicas, pero tampoco han reducido las desigualdades.
- Antonio. Colombia lo que tiene es un problema de legalidad ya que no controla totalmente su territorio.
- Ismael. No que hay que olvidar que los gobiernos de izquierdas tiene ahora capacidad de actuar porque los de derechas han conseguido estabilizar la situación económica. En política hay ciclos. Cuando las cosas van mal, uno confía la derecha para que reactive la economía, y cuando van bien, piensa en el bienestar y en la redistribución.
- ¿Están consolidadas las democracias en Latinoamérica?
- Ismael. La consolidación se relaciona con la posibilidad de una regresión autoritaria. En ese sentido están bastante consolidadas. Cosa diferente es si son democracias de buena calidad. Sobre esto, algunas como Venezuela, incluso, son dudosamente democracias. Lo que ocurre es que la mayoría de estos regímenes están más centrados en reestructurar el funcionamiento del estado o de la economía que en mejorar la participación.
- ¿Y las campañas electorales están siendo limpias?¿Estar en el poder da una ventaja quizás excesiva?
- Ismael. Es que las campañas deben ser sucias. Las que deben ser limpias son las elecciones y, en general, lo son. Sí nos preguntas sobre si es fácil salir reelegido, te diré que sí, pero eso ocurre en cualquier país. Cuando haces una campaña desde el gobierno tienes dos maquinarias a tu disposición.
- Antonio. Por eso, cuando hay una reelección, normalmente, el número de candidatos se reduce a uno, única manera de disputarle el poder al mandatario en ejercicio.
- Desde está óptica, ¿es posible que Chávez se perpetúe en el poder ahora que no existe límite de mandatos?
- Antonio. Puede. Venezuela es como Rusia: un régimen con más tintes autoritarios que democráticos. Más que a una república se parece a un sultanato. .
- Tras las últimas nacionalizaciones, ¿podemos decir que España no hace más que perder peso en América?
- Ismael. Es que España no tiene política en Latinoamérica, en parte, debido a que los empresarios españoles no han sabido tirar del carro a través de responsabilidad social. No verás a Repsol apoyando la creación de colegios, por ejemplo. Además, nuestra ventaja, el idioma, nos ha lastrado, porque se ha descuidado nuestra actuación en el ámbito cultural. Encima, nos nacionalizan Aerolíneas Argentinas y aquí nadie dice ni mu. Así pasa lo que pasa. Antes teníamos las Cumbres Iberoamericanas,y ahora las naciones suramericanas se reúnen al margen de España y Portugal.
Fisgoneado en La Verdad.
La Asociación CARALLUMA ha organizado las VIII Jornadas de Medio Ambiente Comarca Noroeste, con título "Energía, Economía y Medio Ambiente", para los días 27, 28 de febrero y 1 de marzo.
En estas Jornadas se ofrecerán una serie de conferencias y debates donde se analizará la sostenibilidad de nuestra sociedad desde el punto de vista energético, con la presencia de D. Daniel Gómez y D. Pedro Prieto, de AEREN ASPO Spain y editores de la web www.crisisenergetica.org . Posteriormente se examinarán las relaciones de este problema con la agricultura y la economía, por parte de D. Fernando Ballenilla (Universidad de Alicante) y Manuel Tovar Arce (Universidad de Murcia). Contaremos con una interesantísima intervención de D. Humberto Ríos, técnico del Ministerio de Agricultura de Cuba, que nos ilustrará sobre cómo se adaptaron en Cuba a una situación de escasa disponibilidad energética.
La tarde del sábado tendremos dos visiones diferentes y autorizadas sobre el cambio climático. D. Juan Pedro Montávez (Universidad de Murcia) nos hablará de los últimos conocimientos científicos basados en la modelización, y D. Antón Uriarte (Geógrafo) nos hablará de la postura escéptica que mantiene un buen número de científicos acerca del cambio climático.
En resumen, se trata de unas conferencias de una calidad excepcional que enriquecerán de forma notable a todos los asistentes.
Es una actividad gratuita y abierta a todo el público, sin necesidad de inscripción previa. No obstante, se ofrece la posibilidad de realizar una inscripción a través de la página Web del Centro de Profesores de Cehegín: http://www.cprcehegin.com/solicitud.php. Los inscritos tendrán preferencia en caso de completarse el aforo del local y recibirán la certificación correspondiente por parte del Centro de Profesores.
Asociación Carullama.
Sensacional ruta para el próximo fin de semana. Un recorrido histórico, cultural y sobre todo paisajístico. Una de las mejores vistas de la costa de la Región de Murcia. Si el día lo permite podremos divisar con claridad desde cabo Tiñoso hasta la costa de Mojacar.
Pero la vista más espectacular será hacia toda la extensión de la magnífica marina de Cope. Lugar donde los Ayuntamientos de Lorca y Águilas "ayudados" por el Gobierno Regional pretenden construir (y destruir a la vez, por supuesto) el mayor complejo residencial y de vacaciones de toda Europa. Eso si, todo ello un espacio que fue desprotegido para facilitar esta acción.

Más información sobre esta temática en este enlace.
Llevad vuestra cámara de fotos, calzado de montaña y vuestro corazón y espirítu crítico.
Fecha: Domingo, 8 de Febrero de 2009.
Itinerario: Cuesta de Gos - Los Mayorales.
Distancia: 12 km.
Duración aproximada: 3h.30'
Dificultad: Media (MIDE: 2-2-3-3)
Punto y hora de partida: Parking Eroski, 8:00 h. (cpche)
Guías: Marcos Cano, Andrés Méndez y Felipe Navarro.
http://www.lacarrasca.blogspot.com
La Consejería aprobó en su día unas directrices para la recuperación integral de este espacio salinero.
La Consejería de Agricultura y Agua destaca que la reintroducción del pez fartet en las Salinas del Rasall, en el Parque Regional de Calblanque, realizada en diciembre del pasado año, ha sido un éxito, una vez comprobada la notable adaptación de dicha especie a este hábitat.
Según explico el director general de Patrimonio Natural y Biodiversidad, Pablo Fernández, el fartet (Aphanius iberus) "es un pez en peligro de extinción que solo se localiza en pequeños núcleos aislados de la franja mediterránea, desde Cataluña hasta Almería".
La Consejería recibió en 2005 financiación del programa europeo LIFE para llevar a cabo un proyecto de conservación de los 'stocks' genéticos más amenazados de esta especie en la Región de Murcia.
A lo largo de estos cuatro años, señaló Pablo Fernández, "la Consejería ha desarrollado, entre otras, actuaciones para la mejora y ampliación de sus hábitats, y labores de cría y mantenimiento en cautividad".
Asimismo, añadió, "hemos conseguido importantes avances en el conocimiento de esta especie, que era una gran desconocida, a pesar de sufrir el mismo grado de amenaza que el lince ibérico".
Una vez concluido el citado proyecto europeo, apuntó Pablo Fernández, se abre una nueva etapa, pues la Consejería redacta ya un 'Plan de Conservación del fartet' que incluirá nuevas actuaciones de cara a los próximos cuatro años "para preservar esta joya de nuestro patrimonio natural".
Para la reintroducción del fartet en las Salinas del Rasall, la Consejería utilizó ejemplares procedentes de las Salinas de Marchamalo y realizó previamente numerosos estudios y una elaborada metodología.
Fue necesario un trabajo previo de adecuación de las salinas, ya que estas se encontraban abandonadas desde principios de la década de los noventa.
La Consejería aprobó en su día unas directrices para la recuperación integral de este espacio salinero.
En este sentido, apuntó Pablo Fernández, "se llevó a cabo la toma de agua marina y el sistema de evacuación de salmueras y pluviales, se derribaron y retiraron las instalaciones deterioradas o en ruinas, se estabilizaron las motas perimetral e interiores, y se crearon islas a partir de las viejas motas existentes, así como charcas freáticas, para que puedan ser colonizadas por las especies de estos ecosistemas".
El responsable autonómico concluyó que actualmente se está redactando el 'Plan de conservación y armonización de las Salinas del Rasall', cuyo objetivo es "describir los instrumentos básicos para mejorar y garantizar la conservación de los principales valores de este espacio como fuente de biodiversidad".
Prensa Consejería de Agricultura y Agua.
El Día de los Humedales nos da una excusa para ir.
Al encuentro de las aves acuáticas
Para los británicos, observar aves es una religión. Junto con el té de las cinco, el cambio de guardia en el Palacio de Buckhingam y los emparedados de pepino, salir al campo a mirar pájaros es una de las tradiciones a la que siguen sacando brillo los hijos de la Gran Bretaña. Cada fin de semana, miles de birdwatchers se esparcen por la campiña vestidos con un viejo impermeable y unas botas de caucho, equipados con unos prismáticos, una manoseada guía y un cuaderno de notas, dispuestos a comprobar si la malvasía ha sido este año puntual, o si el celo de la avutarda se desarrolla como mandan los cánones.
Lo llevan en la sangre: del Reino Unido proviene la gran tradición naturalista europea, y pocos como los británicos han sabido hacer un arte de la vida en el campo. Sólo les falla una cosa: la meteorología.
En la Región, donde el mal tiempo es sólo un paréntesis, tenemos este fin de semana una buena excusa para salir de casa y echarnos al catalejo la amplia colección de aves acuáticas que en estos momentos se refugia en nuestros espacios naturales: el Día Mundial de los Humedales se celebra en tres puntos calientes para el averío, y nosotros tenemos la opción de apuntarnos a las actividades que organiza la Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente -ver ficha- o bien de perdernos por nuestra cuenta. Ahí van unas cuantas propuestas para pasar el fin de semana sin soltar los prismáticos:
Rambla de las Moreras (Mazarrón).
Desde la desembocadura en Bolnuevo, si remontamos el cauce podremos ver garzas comunes y reales, pollas de agua, diferentes tipos de anátidas e incluso el águila perdicera planeando cerca de la sierra.
Pantano de Blanca.
Desde el mirador del Alto Bayna o a pie de agua, en este pequeño mar interior nos esperan ánades reales, fochas, garcetas, garzas reales, pollas de agua y los estilizados cormoranes.
Playa de La Hita (Los Alcázares).
Los flamencos y otras aves acuáticas de menor porte crían y se alimentan a tiro de piedra del paseo marítimo.
Lagunas de Campotéjar (Molina de Segura).
La malvasía cabeciblanca es la protagonista de este sorprendente humedal interior, que no es ni más ni menos que un ecosistema artificial formado por las aguas depuradas de Molina.
Calblanque (Cartagena).
En las Salinas del Rasall vive una colonia de flamencos, junto con avocetas y cigüeñuelas. Cuenta además con un observatorio para espiar a las aves sin molestarlas. Ojo con los mosquitos.
Salinas de San Pedro del Pinatar.
Los flamencos son sus inquilinos más famosos.
Ajauque y Rambla Salada (Fortuna).
El alcaraván y la ganga ortega son las aves esteparias que hacen atractivo este amplio espacio húmedo de tierra adentro.
LO QUE DEBE SABER
Actividades
Hoy viernes: Charla sobre la importancia de los humedales y ruta experimental en el Parque Regional de las Salinas de San Pedro del Pinatar (10.00).
Mañana sábado: Voluntariado ambiental en el Paisaje Protegido de Ajauque y Rambla Salada
(Fortuna).
El domingo: Charla sobre la recuperación de las Salinas del Rasall (Parque Regional de Calblanque, Cartagena) y ruta guiada. Itinerario guiado y una gincana familiar en Ajauque y Rambla Salada.
Más información
968 362 701/ 968 366 321
Equipo básico
Prismáticos, cámara de fotos, calzado cómodo, guía de aves y cuaderno de notas.
Para saber más
Guía básica de las aves de la Región de Murcia (CARM).
Fisgoneado en La Verdad.