Comenzó ayer, en el Centro Cultural Las Claras Cajamurcia, el seminario de Historia del Arte Los ámbitos de la distinción. Las colecciones de bienes muebles de catedrales y palacios, que reunirá hasta el dí 27 a expertos de toda España de instituciones, museos y organismos como Patrimonio Nacional, Museo de las Artes Decorativas, Fundación Casas Históricas y Singulares o la Real Fundación Carlos Amberes.
El histórico inmueble acogerá también la Academia de Bellas Artes Las funciones de la consejería de Cultura se trasladan al Palacio de Campuzano.
Imagen de la Casa Díaz Cassou, comprada por el Gobierno regional a Tomás Fuertes.
Definitivo: la Casa Díaz Cassou, en la calle de Santa Teresa, donde hasta ahora ha estado instalada la Consejería de Cultura, será sede de la Academia de Bellas Artes, y de las Fundaciones Molina Sánchez y Antonio Campillo. La decisión está tomada por las más altas instancias del Gobierno regional. De hecho, las funciones que se venían desempeñando en este edificio han pasado al Palacio de Campuzano, en la Plaza de Romea, tras la fusión de las consejerías de Cultura y Turismo. Se colma así el deseo de los miembros de la Fundación Molina Sánchez, esforzada en encontrar un local adecuado para su puesta en marcha, y de los de la Fundación Antonio Campillo, que, aunque aún no ha sido aprobada, se viene gestando desde hace varios años.
Por lo que respecta a la Academia de Bellas Artes Santa María de la Arrixaca, prácticamente desde que echó a andar, bajo la dirección de Antonio Salas, ha gestionado disponer de un espacio adecuado para el desarrollo de sus actividades. Francisco Marín, director de la Academia, se mostró ayer, al enterarse de la noticia, especialmente satisfecho, «porque al margen de ocupar una parte de tan noble edificio, no tenemos duda de que nos ayudará notablemente a mejorar nuestra oferta cultural». También mostró su agradecimiento al presidente Ramón Luis Valcárcel, y a los demás cargos que, en sus diversos estamentos, se han ocupado de este asunto.
En la presentación de la Fundación Molina Sánchez, a finales de abril de 2007, el presidente de la Comunidad mostró su interés en favorecer la divulgación y exposición permanente de la obra del pintor, para disfrute de todos los murcianos y de la sociedad en general. La Fundación contará con ciento cincuenta y tres obras de Molina Sánchez (treinta óleos en lienzo, otros tantos sobre papel, óleos, y dibujos propios...) de las mejores y más significativas etapas artísticas del autor, pero también de esculturas y pinturas, propiedad de Molina Sánchez, pero realizadas por escultores y pintores de la talla de Pablo Serrano, Planes, Ruiz Séiquer, Hernández Carpe�
Molina Sánchez expresó su enorme alegría, porque, según dijo, «anoche, cuando se me hizo entrega del Premio de las Artes y de las Letras, nadie me comunicó nada. Ha sido una sorpresa maravillosa, que ni sabía, ni esperaba. Es algo muy importante que debo agradecer, no sé a quién exactamente, pero que sí agradezco a Ramón Luis Valcárcel, pidiéndole que transmita mi agradecimiento a todos los que han colaborado en este empeño».
Por lo que respecta a la Fundación Antonio Campillo -que estará presidida por Clemente García, secretario general de la CROEM-, el conjunto preponderante estará integrado por obras del escultor murciano. Además, contará con un elevado número de cuadros, de autores tan conocidos como Gómez Cano, Pedro Flores o Gaya; cuadros que serán cedidos en arriendo por sus propietarios, que también son miembros del patronato de la fundación.
La primera edición de los aguafuertes, aguadas y aguatintas que el artista aragonés realizó entre 1810 y 1814 se puede ver en Murcia, con el patrocinio de Ibercaja, hasta el 11 de enero.
Fernando Gea, Juan Ángel Oliver, Fátima Barnuevo e Íñigo Aguirre en la muestra.
Contemplar y mirar directamente a los ojos del horror y la violencia (con o sin razón), de la fiereza y valor de las mujeres, de las violaciones, de los fusilamientos, los abusos y el pillaje; observar la viva imagen de la muerte esparcida en montones de carne inertes y la resignación de quienes quedan para enterrarlos; ser testigos de las atrocidades de los ejércitos y de la masa incontrolada (desmembramientos, ahorcamientos, empalamientos...), de las miradas de incomprensión de testigos inocentes como los niños y, por fin, del triste desfilar de exiliados, de la miseria y la caridad -imágenes que se repiten en cualquier guerra, sea en el siglo que sea- es posible desde ayer y hasta el próximo 11 de enero en el Palacio Almudí de Murcia.
El reporterismo del XVIII
Una mirada de lujo, pues la podrán realizar a través de la mano maestra del genio de la pintura Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828) y de su serie de grabados (aguafuertes, aguadas y aguatintas sobre planchas de cobre) Los desastres de la guerra, realizados durante la Guerra de la Independencia. Entre 1810 y 1814, el artista aragonés dejó testimonio gráfico, «adelantándose al reporterismo del siglo XX», puntualizó la concejal de Cultura, Fátima Barnuevo, de lo que él y sus paisanos vivieron en esos años de enfrentamiento entre las tropas francesas y el pueblo español. Una contienda que ahora cumple 200 años -comenzó en 1808 por la lucha armada contra Napoleón, que pretendía instaurar en el trono a su hermano José Bonaparte, y acabó en 1814 con la restauración del poder absolutista en la persona de Fernando VII- y que precisamente esta exposición conmemora.
Pese a que estas obras están a punto de cumplir 200 años, son de una modernidad absoluta, ya que son una reflexión cruda y descarnada sobre la crueldad del ser humano ante cualquier situación bélica. Precisamente la modernidad de estas obras centenarias radica en la visión crítica, satírica y de denuncia que Goya realiza de la sociedad en la que vive. Así, además de poner de relieve la barbarie de la que es capaz la masa incontrolada y los ejércitos regulares, también denuncia los actos sanguinarios llevados a cabo por la Iglesia y la Santa Inquisición, y arremete contra el poder absolutista y el sometimiento del pueblo.
Admirar y aprender
Pero esta exposición organizada por Ibercaja y la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Murcia no sólo es «una oportunidad única para los murcianos y las personas que en estas fiestas navideñas visiten la ciudad de ver la obra de uno de los genios de la pintura española», como la definió Barnuevo, sino una ocasión para aprender. «La muestra se presenta de una manera didáctica para que el público se familiarice con la técnica del grabado», aclaró Aguirre, haciendo referencia a las vitrinas incluidas en la exposición, en la que se pueden ver desde punzones, rascadores, bruñidores y buriles, hasta las placas de cobre, los barnices, las tintas y entintadores, utensilios con los que se realizaban los citados grabados en el siglo XVIII. Asimismo, una serie de paneles contienen textos explicativos sobre las particularidades y las distintas técnicas de grabado.
Goya. Los desastres de la guerra se ha expuesto ya con mucho éxito de público en Barcelona («donde en tres meses recibió 54.000 visitantes», detalla Aguirre)) y Calatayud y, tras su paso por Murcia, se podrá ver también en Sevilla y Salamanca, entre las seis ciudades por las que la muestra itinerará este año. «En Ibercaja, caja muy vinculada a la obra de Goya, pensamos que la conmemoración de los 200 años de la Guerra de la Independencia era una ocasión muy buena para mostrar por toda España esta colección».
LA EXPOSICIÓN
Qué: Goya. Los desastres de la guerra, ochenta grabados realizados por el artista entre 1810 y 1814 y editados en 1863.
Quién: Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828).
Cuándo: Hasta el 11 de enero. De lunes a sábado (de 11 a 14 y de 18 a 21 h.); y domingos y festivos, (de 11 a 14 h.).
Dónde: Palacio Almudí. Murcia.
Organiza: Ibercaja y la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Murcia.
Este testimonio de los horrores de la contienda conmemora los 200 años de la Guerra de la Independencia
Esta serie de 'Los desastres de la guerra' se editó en 1863, 35 años después de la muerte del artista
Las dramáticas obras son una reflexión cruda y descarnada sobre la crueldad del hombre en cualquier contienda.
El Consejo de Gobierno ha declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento el Palacio Guevara de Lorca, y el Puente Viejo de Abarán.
El Palacio Guevara, situado en la calle López Gisbert, era uno de los lugares elegidos por la aristocracia y la burguesía lorquina de los siglos XVIII y XIX para establecer su residencia. Del siglo XVII, se conoce popularmente como 'Casa de las Columnas' y es uno de los más destacados ejemplos del barroco civil del Levante español.
El edificio cuenta con dos plantas y una galería de arcadas de ladrillo en la parte superior. La portada, que toma como modelos los retablos barrocos, tiene columnas salomónicas en sus dos cuerpos. En el centro se sitúa el escudo de la familia Guevara flanqueado por otros dos escudos heráldicos de la familia García Alcaraz, y en la parte superior se sitúa la cruz de Santiago.
Asimismo, en su interior destacan diversas salas y estancias decoradas con mobiliario, pinturas y tapices de los siglos XVII al XIX, y además cuenta con colecciones de armas, relojes y pinturas, entre las que destacan obras del lorquino Pedro Camacho, Vicente López, Juan de Toledo o Federico Madrazo.
De las estancias sobresale la Sala de Camachos, la Sala Harmasen, el comedor y el resto de las salas denominadas según el color de la tapicería del mobiliario. El pavimento de las salas principales está realizado con cerámica valenciana de Manises.
El municipio de Lorca cuenta así con un total de 37 monumentos declarados Bien de Interés Cultural, entre los que destaca la Colegiata de San Patricio, el Palacio Guerra o el Castillo de Morata.
Por otro lado, también se ha declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento el Puente Viejo de Abarán sobre el río Segura, que data de finales del XIX y une la barriada de la Virgen del Oro con el núcleo principal de la población. Se trata del primer BIC que se otorga en esta localidad.
Anteriormente había otros puentes, que fueron destruidos por sucesivas riadas. Tras la riada de 1888 se comienza a construir este puente para que hiciese también las funciones de parada. Es metálico y cuenta con 65 metros de longitud, cuatro metros de anchura y otros cuatro de alto.
Terminan de rehabilitar dos de los principales salones del Palacio de Casa Tilly tras ocho meses de obras.
La sala de lectura, más tarde llamada de ajedrez, y la del tresillo del Casino de Cartagena ya disfrutan de una rehabilitación que pretende conservar su aspecto original y aportarle más luz y elegancia al edificio de la calle Mayor.
El Palacio Casa Tilly, sede de la institución desde 1861 y declarado Bien de Interés Cultural en 2004, fue construido en el siglo XVIII y reformado sobre 1890 por Víctor Beltrí, arquitecto modernista que realizó, entre otras obras, el Mercado Público de La Unión o la Casa Cachá de Lorca.
Las dos salas rehabilitadas se encontraban «en un estado pésimo y el resultado ha sido magnífico, tras ocho meses de trabajo y un presupuesto de 120.000 euros», explica el presidente del Casino, Joaquín Ortega Martínez. La reapertura de ambas estancias tuvo lugar ayer, con la asistencia de la alcaldesa, Pilar Barreiro, y del consejero de Cultura, Pedro Alberto Cruz.
Mejorar el aspecto
Tanto en la construcción como en la anterior reforma del edificio, por una carencia de presupuesto, no se pudo finalizar bien y los materiales que se utilizaron fueron de baja calidad. «Por este motivo se pretende también darle un mayor esplendor del que originariamente tenía», explica el arquitecto encargado del proyecto, José Manuel Pacheco.
En los dos salones se ha trabajado en suelo, paredes y techo, las partes de ambas estancias que más necesitaban el arreglo. También han sido reforzados los cinco balcones, que dan a la calle Mayor. Las obras se han centrado en la recuperación de la luz, el color, la materia y las texturas similares a las originales, aunque los colores eran muy oscuros y se han intentado aclarar conservando su estética original.
«Lo más difícil ha sido restaurar los techos, porque eran muy oscuros, con colores lúgubres y hacía falta darle luminosidad con tonos más claros y dorados para aportar más elegancia», revela Pacheco.
La recuperación de estas dos salas se engloba dentro del proyecto de reforma integral del edificio, en el que destaca la rehabilitación de la Escalera Imperial, por la que se accede a ambas dependencias, que estará lista para el próximo año.
Jaime García Legaz Ponce será presentado como Pregonero 2008 de las Fiestas de San Clemente en el Palacio de Guevara a las 12'30 horas de su mañana en la que expondremos su designación y atenderá a los Medios.
Contado una vez más con su colaboración en la difusión de nuestros actos, agradecemos su presencia y su entusiasmo para que las Fiestas de nuestro Patrón de Lorca tenga mayor difusión y realce a nivel nacional.
Luis Antonio Torres del Alcázar
Presidente
Cincuenta obras componen la exposición de Francisca Muñoz y Manuel Herrera.
ENTRE PALMERAS. Fátima Barnuevo, Manuel Herrera, Francisca Muñoz y Juan Mouliaá.
La pareja de artistas formada por Francisca Muñoz y Manuel Herrera, más conocida como Muher, es la autora de la exposición que se inauguraro en el Palacio Almudí y la Sala CAM-El Martillo y que se titula Mediterráneo.
La muestra recoge 50 obras de gran formato, entre óleos, guaches y esculturas elaboradas en acero corten, inspiradas todas ellas en la «luz y el color del Mare Nostrum», con la palmera como elemento primordial y destacado.
La exposición, que se podrá visitar hasta el próximo 23 de noviembre, es itinerante y ha recorrido diversas ciudades. Llega a Murcia después de haber estado en importantes museos de Barcelona, Valencia, Alicante y Almería. Los artistas presentaron ayer en rueda de prensa la exposición Mediterráneo, junto a la concejal de Cultura de Murcia, Fátima Barnuevo, y el director de la Obra Social de Caja Mediterráneo en Murcia, Juan Mouliaá.
La concejal dijo que el «dúo maravilloso que forman Francisca Muñoz y Manuel Herrera ha realizado con Mediterráneo un trabajo impactante, vital y luminoso, fiel reflejo de la personalidad de sus autores y del paisaje en que vivimos. Mientras que Juan Mouliaá, tras agradecer al Ayuntamiento la colaboración prestada al ceder el Almudí para alojar parte de las obras de gran tamaño que conforman la exposición, señaló que el grupo de palmeras en acero corten que figura en la muestra es similar, aunque en menor tamaño, al que la CAM ha regalado a la ciudad de Orihuela, como homenaje al poeta Miguel Hernández, realizadas también por los Muher en acero corten.
Casi 30 años juntos
Por su parte, Francisca Muñoz hizo un breve resumen de la trayectoria profesional del dúo Muher, señalando que llevan veintisiete años «compartiendo la tarea de pintar al unísono». Destacó que ambos artistas son personas inquietas, con espíritu viajero y aventurero. Que en sus cuadros suelen plasmar las impresiones de sus viajes, captando la luz y el colorido de muchos de los lugares que recorren.
Señaló también que llevan quince años viviendo en Totana, tras haber vivido otros tantos en Madrid, y que su obra está inspirada en los lugares donde han residido. «Nuestro huerto de Totana está lleno de palmeras, y vivimos rodeados de ellas captando sus distintos aspectos, la variedad de luces que toman bajo el sol; por eso se repiten tanto en nuestra obra». Respecto al mar Mediterráneo, como elemento indespensable, aseguró que llegan hasta su memoria genética. Por eso lo pintan con un trasfondo de figuras mitológicas, cartas marinas, «para investir del legado de antiguas culturas» su obra.
Manuel Herrera mostró su satisfacción por volver a exponer en el Almudí en la misma fecha que lo hizo la primera vez que vinieron a Murcia, hace quince años. Entonces fue con otra exposición itinerante sobre Japón.
LO QUE DEBE SABER
El Palacio Almudí y sala del Martillo de la CAM.
Estará abierta hasta el 23 de noviembre.
Horario de visitas: Palacio Almudí y sala del Martillo: de lunes a sábado de 11 a 14 y de 18 a 21 horas. Domingos y festivos, de 11 a 14 horas
El Palacio de los Fajardo de Cehegín, actual sede del Museo Arqueológico Municipal, ha sido elegido como ‘Mejor Edificio de Otros Usos’ en los III Premios de Calidad en la Edificación, que convoca la consejería de Obras Públicas, Vivienda y Transportes de la Región de Murcia. El alcalde José Soria solicitó la participación de este inmueble, convencido del gran valor histórico y artístico que poseía, corroborado por la excelente restauración realizada por la Escuela Taller.
Este certamen tiene como principal objetivo reconocer la labor de los agentes de la edificación y los usuarios de los edificios que, a lo largo de los años, han contribuido a su conservación, alcanzando un equilibrio de durabilidad, habitabilidad y seguridad.
Por otro lado, el Ayuntamiento de Cehegín optaba también al premio de Calidad en la Edificación de Uso Comercial, pero al final el ganador ha sido el Banco de Valencia, situado en la calle Trapería, en Murcia.




El Palacio Molina acoge la exposición con 23 autores y 81 instantáneas que recogen el devenir informativo de las últimas dos décadas en la Región.
La sala municipal de exposiciones del Palacio Molina, en la calle Jara, acoge del 11 de septiembre al 31 de octubre la muestra 20 Años de Fotoperiodismo en el Diario La Opinión, organizada por el Centro Histórico Fotográfico de la Región de Murcia (CEHIFORM) y la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Cartagena.
Es evidente la importancia que el fotoperiodismo tiene hoy día en nuestra sociedad. Valor que ha convertido lo que en su origen surge como un documento de apoyo a la noticia en fuente directa para el análisis de diferentes parcelas del conocimiento. Su progreso permanente ha propiciado que, en los primeros años transcurridos del siglo XXI, su ámbito venga marcado profundamente por exposiciones, certámenes, festivales y publicaciones de toda índole.
Dentro de este contexto, el CEHIFORM), ha producido esta exposición y un libro con motivo del vigésimo aniversario de la publicación del diario La Opinión de Murcia (1988-2008) para poner de manifiesto el trascendental trabajo que han realizado, en pro de la imagen, los distintos productores que se han aproximado profesionalmente a la fotografía de prensa a través de este medio de comunicación. El libro, de la colección Foto-grafía: Historia de la fotografía en la Región de Murcia, recoge de forma histórico reflexiva el devenir de esta disciplina creativa entre 1988 y 2008.
Para la exposición se ha seleccionado la obra de 23 autores y un total de 81 fotografías, que componen un ejemplo importante del fotoperiodismo ejecutado a finales del siglo XX y principios de XXI en Murcia.
En este aspecto, se cuenta para ella con la presencia de fotógrafos como Pepe Albaladejo, Pilar Blanca, Iñigo Bujedo, Juan Caballero, Joaquín Clares, Javier Conesa, Carlos Gallego, Nacho Gallego, Felipe García Pagan, Antonio Gil, Patxi Gomariz, Marcial Guillen, Juanchi López, Pedro Martínez, Juan Francisco Moreno, Luis Murillo, Gloria Nicolás, Águeda Pérez, Andrés Ribón, José María Rodríguez, Moisés Ruiz, Paco Salinas y Pepe Valero.
La muestra se inaugurará oficialmente el jueves, 11 de septiembre, a las 20,30 horas y podrá visitarse hasta el 31 de octubre, en horario de mañana de 10,30 a 13,30, y por las tardes, en septiembre, de de 18 a 20,30, y en octubre, 17 a 20,30. Los lunes, domingo y festivos, permanecerá cerrada.
Casi 2.000 personas presenciaron anoche la sesión inaugural del Festival de Folclore en el Mediterráneo.
El nuevo marco escogido para la celebración del Festival de Folclore en el Mediterráneo no desmereció en absoluto. La Plaza de la Universidad, en la que se colocaron 2.000 sillas para que el público pudiera seguir atentamente la sesión inaugural, se llenó de un ambiente familiar, con merienda- cena incluida. Algunos llevaron bocatas y otros -los más jóvenes- prefirieron tomar una cerveza en alguna de las terrazas próximas al campus de la Merced aunque el escenario les pillara más lejos y sólo pudieran escuchar la música.
Abrió el festival el grupo Francisco Salzillo de Murcia, que es el más veterano, interpretando la Jota de los Rollos, las Parrandas del Puerto y la Jota del Campillo.
Le siguió el grupo de Turquía,-que sustituyó a Venezuela, que no pudo asistir- y que interpretó diversos bailes, entre ellos uno palaciego, interpretado sólo por mujeres. Después escenificaron una danza guerrera típica de la región de Bursa.
El grupo folclórico de Faro (Portugal) interpretó un baile de rueda seguido de una danza que evoca el contrabando entre el Algarve portugués y Andalucía, y un correrillo antiguo, bailado sólo por parejas.
Las danzas tribales llegaron de la mano de African Tumbas, de Kenia. Le siguió el ballet folclórico de Chile y cerró la sesión inaugural el grupo Doña Urraca, de Zamora, que interpretó una rueda típica de las fiestas populares, un baile de Carvajal de Alba, una jota de los toritos y un charro corrido.
A su término, el grupo de Singapur, con vistosos y exóticos trajes, deleitó al público en la plaza de las Anas, dentro de la actividad Ven a bailar con nosotros.

Un día normal en una playa de Cuba, alejada del turismo, es el tema principal de la exposición del cartagenero Juan Manuel Díaz Burgos, que puede visitarse en el Palacio Molina.
Tal y como ha explicado Díaz Burgos en la inauguración de la exposición, la Boca es un pequeño pueblo pesquero a tan sólo cuatro kilómetros de la ciudad de Trinidad, un pequeño paraíso dentro de los grandes circuitos turísticos de la isla. El ambiente de la playa, las ganas de vivir cubanas, la cultura... es lo que ha llevado a Díaz Burgos a trasladarse a su infancia en Cartagena y recordar aquellas tardes de playa en Cala Cortina o en San Pedro a través de sus imágenes de la Boca.
Ésta es la cuarta entrega de un fotógrafo que se confiesa enamorado de La Habana y que en estos momentos se encuentra inmerso en otros proyectos fotográficos en Santo Domingo o Perú.
La exposición de Díaz Burgos puede visitarse en el Palacio Molina hasta el 25 de mayo, de 10,30 a 13,30 horas y de 17 a 19,30 horas de martes a sábados, y los domingos sólo en horario de mañanas.
Paralelamente a la exposición, Juan Manuel Díaz Burgos impartirá un taller de fotografía el próximo 17 de mayo, una iniciativa formativa que la concejalía de Cultura quiere extender a otros eventos artísticos, ha dicho Rosario Montero, concejala de Cultura.
Así lo puso de manifiesto hoy en la rueda de prensa de presentación de la exposición uno de sus comisarios, José Manuel Valdovinos, quien dijo que "El esplendor en el arte de la plata" "no tiene comparación con los objetos de plata que hay en el Palacio Real porque aquí hay más y mucho más importantes".
Valdobinos, que asistió junto al también comisario de la exposición Jesús Rivas, destacó como piezas "únicas" unas cafeteras y unas teteras, entre otras.
La colección está formada por piezas de procedencia española de carácter litúrgico y doméstico, propiedad de la familia de origen murciano Hernández-Mora Zapata.
Entre ellas se encuentran un jarro, una palangana, una sopera, una copa de bocados, cálices, un conjunto de portaviáticos, una custodia, conchas con el que se bendecía en el bautismo y crismeras.
Con estos elementos litúrgicos se ha recogido un conjunto de obras de altar, junto a una cruz, dos pares de candeleros, tres atriles, dos sacras y una lámpara.
La segunda parte de la exposición, que está dedicada a la platería doméstica, está compuesta por un tocador, una mesa y un estrado.
Una de las piezas más destacadas es el espejo de tocador de 1816, regalo del Ayuntamiento de Madrid a la reina Isabel de Braganza con motivo de su matrimonio con Fernando VII.
