Los técnicos que han descubierto el mastodonte también tienen indicios de la existencia de carnívoros y creen que hay tarea «para muchos años».
Restos de perisodáctilo, de algún tipo de búfalo, en un perfecto estado de conservación.
No sólo tortugas y ratones. También camellos, grandes homínidos, ciervos, caballos, rinocerontes y elefantes. Y hasta hienas u otros carnívoros. Es la fauna de la Sierra de Carrascoy. De la Región de Murcia y de la Península Ibérica, en general. Pero no se asuste. Si sale al campo hoy, como mucho se encontrará algún que otro jabalí. Proboscídeos, perisodáctilos, ungulados, félidos y otros grupos de mamíferos correteaban a su antojo por las montañas murcianas hace unos seis millones de años. Año arriba, año abajo. En pleno mioceno superior, cuando el hombre aún no había aparecido sobre la faz de La Tierra y la ciudad de Murcia era sólo mar Mediterráneo.
Los trabajos de excavación que el equipo de profesionales del Museo Paleontológico de Elche realizan en el Puerto de la Cadena están permitiendo, cada vez más, reconstruir de manera fidedigna el ecosistema terrestre y marino del levante hace seis millones de años. El último descubrimiento ha sido unos restos de búfalo y una enorme defensa de proboscídeo. Hablando en plata, un colmillo de más de dos metros de una especie de elefante anterior al mamut, que confirma lo que muchos ya sabían: que la Región de Murcia es un auténtico referente nacional en lo que compete a la paleontología. Este último hallazgo está localizado en una zona -junto a la salida 150 de la A-30 en dirección a Cartagena- en la que, desde el año 2006, se han encontrado restos de mamíferos (vértebras, astrágalos, dientes) y quelonios (abundantes fragmentos de placas de tortuga) por parte de estos profesionales, capitaneados por Nacho Fierro y Victoria García, director científico del Museo y directora de la excavación, respectivamente.
Sin embargo, fue en octubre del 2008, con motivo de la prospección que conlleva el estudio de Impacto Ambiental del Proyecto de Construcción de la autovía MU-31, la llamada conexión suroeste, cuando fue localizado un primer caparazón de tortuga. Este hallazgo dio lugar a la realización de dos campañas de excavación de urgencia sucesivas, en las que fueron extraídos varios caparazones de tortuga terrestre gigante de alrededor de 1,6 metros de longitud aproximadamente, por ejemplar, datadas en el mioceno superior.
Con esta tercera campaña de excavación y las prospecciones realizadas, ya se han se han obtenido un total de 262 restos paleontológicos, algunos de los cuales se encuentran expuestos en el Museo Arqueológico Provincial de Murcia. El coste de dichas intervenciones ha sido sufragado en su totalidad por el Ministerio de Fomento.
Sin embargo, el final de los trabajos de excavación junto a la venta La Paloma no parece cercano. Según Nacho Fierro, «sólo hemos excavado un porcentaje de terreno muy pequeño. Y aquí se necesita una excavación sistemática porque los restos están en toda la montaña. Hay tarea para muchos años».
De hecho, y según explicó el director científico del Museo Paleontológico de Elche, «ya tenemos indicios de la existencia de restos de un carnívoro. Podría ser un félido -desde un gato a un tigre- o incluso una hiena, aunque aún no tenemos la certeza y debemos seguir investigando».
Por el momento, ha sido delimitada un área con alta concentración de fósiles y una biodiversidad novedosa, que ha dado lugar por el momento al hallazgo de esta defensa de proboscídeo, un metápodo de aproximadamente 41 centímetros de longitud de un perisodáctilo similar al búfalo, varias costillas, una vértebra y dos placas de gran tamaño, así como un peto de tortuga.
Además de los trabajos hasta el momento realizados, fuentes de la Delegación del Gobierno en Murcia explicaron en un comunicado que «se tiene la intención de que toda la zona entre los ramales del enlace de La Paloma sea desbrozada y preparada para proseguir, en un futuro, con una excavación paleontológica sistemática, que permita la obtención de restos fósiles con toda la información científica posible».
El propio delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, acompañado del jefe de la Demarcación de Carreteras del Estado, Ángel García Garay, se puso ayer el chaleco reflectante y el casco para mostrar a los medios de comunicación los avances que se están realizando en la excavación que han propiciado las obras de la conexión suroeste, que une la autovía A-30 -en el enlace conocido como La Paloma-, con la autovía MU-30, en el enlace del Polígono Industrial Oeste.
Responsabilidad
Ante estos nuevos hallazgos, el delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, indicó que «la responsabilidad de toda administración es preservar aquellos restos que puedan aportar información científica sobre el pasado, tanto del hombre como de las especies que poblaron el planeta, y en este caso de una parte de lo que hoy es la Región de Murcia». Asimismo, González Tovar recordó que «es un compromiso ineludible con el conocimiento y un deber con las generaciones venideras en el que no debemos escatimar esfuerzos no anteponer intereses economicistas», añadió.
Fisgoneado en La Verdad.
Tienen 7 millones de años de antigüedad y son los primeros de este tipo en la Región.
El talud donde han aparecido los restos paleontológico, y donde se observan las excavaciones.
El Puerto de la Cadena lleva camino de convertirse en un parque temático. Si hace unos meses aparecieron fósiles de tortugas gigantes, ahora han encontrado restos de mamut en las obras de la autovía en construcción. Los restos paleontológicos tienen al parecer unos 7 millones de años de antigüedad, según los primeros análisis. Se trata de un fragmento de colmillo y de varias vértebras, según ha podido saber La Verdad. Éstos serían los primeros restos pertenecientes a un mamut o a un mastodonte que se encuentran en la Región de Murcia.
El hallazgo se ha producido cerca de la Venta de la Paloma, en el antiguo enlace entre la autovía Murcia-Cartagena y el acceso al Hospital de la Arrixaca. Un equipo de arqueólogos y paleontólogos está trabajando en la zona desde hace tiempo, cuando aparecieron los fósiles de tortugas gigantes, que tienen aproximadamente la misma antigüedad.
Los restos han quedado a resguardo y serán preservados para su estudio. El delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, tiene previsto visitar hoy el lugar de la excavaciones. Estos hallazgos no han afectado a la construcción del tramo de autovía entre el Puerto de la Cadena y el Polígono Industrial Oeste. Han sido encontrados al construir un talud. El comillo y las vértebras, junto a otros fósiles, permanecían depositados a bastante profundidad.
En octubre pasado, en las mismas obras se encontraron fósiles de Cheirogaster Bolivari, una especie de tortuga terrestre gigante cuyos caparazones superan el metro de diámetro y pesan más de una tonelada.
Fisgoneado en La Verdad.
Caravaca tributa un homenaje póstumo al científico Daniel Jiménez de Cisneros con la publicación de un libro y dedicándole una calle.
Del fósil al verso, con este sugerente título acaba de ver la luz una nueva publicación que honra la memoria del paleontólogo Daniel Jiménez de Cisneros (Caravaca, 1863 - Alicante, 1941), un importante geólogo caravaqueño al que su pasión por la literatura le llevó a escribir, junto a los textos que recogían sus descubrimientos científicos, numerosos artículos de opinión, relatos, poemas y varias obras de teatro.
A la vez que se presentaba el libro, fruto de una cuidada selección y de un estudio exhaustivo de su nieta Consuelo Jiménez de Cisneros, se daba a conocer también que el Ayuntamiento dedicará una calle a la memoria de este ilustre hijo que nació al amparo de los montes que circundan la Ciudad de la Cruz y a la sombra de su castillo.
El profesor Gregorio Sánchez Romero fue el encargado de presentar la publicación a la vez que recordaba la gran vinculación que Daniel Jiménez de Cisneros tuvo con su tierra natal, no sólo por su nacimiento, sino por el cariño que le profesaba y por los años que vivió en esta localidad, donde se refugió durante la guerra civil.
Su nieta Consuelo, profesora de Lengua y Literatura a quien se debe el trabajo de recopilación y estudio para la edición del libro, rescató de la memoria algunas pinceladas de la vida de su abuelo, que estuvo al frente de la Cátedra de Historia Natural del Instituto Jorge Juan, de Alicante, desde 1904 hasta su jubilación, y subrayó el origen de su afición por la literatura. «Provienen -afirmó- del gusto por la lectura desde su juventud, él mismo confesó que las novelas de Julio Verne, en especial Viaje al centro de la tierra, sirvieron de estimulo a su vocación científica».
Los artículos y los escritos científicos de Daniel Jiménez de Cisneros, a quien la Universidad de Alicante dedicó un simposio-homenaje hace cuatro años, se conservan y se siguen citando por geólogos y paleontólogos actualmente, pero sus escritos literarios estaban desperdigados en viejas publicaciones periódicas locales y regionales (El Siglo Nuevo y La Luz de la Comarca de Caravaca; La Semana, de Elche y El Noticiero del Lunes, de Alicante; entre otras), o incluso inéditos en manuscritos y mecanoscritos, como reconoce su nieta, que justifica por este motivo la oportunidad de la publicación. Así se han seleccionado varios fragmentos de ocho artículos no estrictamente científicos, ocho poemas, cinco relatos (cuatro cuentos y una novela corta), una breve muestra de un texto en panocho y algunas escenas de dos obras de teatro: un juguete cómico, Visitas importunas y un drama histórico, La cueva de la barquilla.
Fisgoneado en La Verdad.
La muestra se llama ‘Los secretos que esconden las rocas: fósiles de la Región de Murcia’ y permanecerá abierta del 16 de octubre al 4 de enero.
Una huella de oso, hallada en Jumilla, con una antigüedad de 6 millones de años ha sido cedida para formar parte de la exposición “Los secretos que esconden las rocas: fósiles de la Región de Murcia”, que se mostrará en el Museo Arqueológico de Murcia del 16 de Octubre al 4 de Enero.
De esta manera, ha sido cedida la losa de yeso de la Hoya de la Sima con las icnitas de un oso (Agriotherium), que se conserva en el Museo Municipal ‘Jerónimo Molina’ de Etnografía y Ciencias de la Naturaleza de Jumilla. La mencionada pieza fue localizada en un vertedero de escombros, por Jacobo Herrero Santos en enero del año 2.000 y donada al Museo Municipal, donde se puede contemplar en la Sala de Paleontología, debidamente conservada, restaurada y tratada.
La losa conserva dos huellas fósiles de oso, de sus extremidades delanteras, pertenecientes al orden de los carnívoros, de la familia de los úrsidos y del género Agriotherium, en la actualidad extinguido. Era un oso que medía cerca de dos metros de longitud y con una altura de hombros de 120 centímetros y que vivió en Jumilla al final de la Edad Terciaria, en el Messiniense, con una antigüedad de 6 millones de años.
Los osos en el término municipal de Jumilla eran frecuentes en aquella época, pues se han encontrado sus huellas en los dos yacimientos de icnitas que existen, la Hoya de la Sima y la Sierra de Las Cabras, teniendo datados huesos de oso, hasta el Pleistoceno Medio-Superior, en la Cueva de Los Huesos, con una antigüedad de entre 500.000 y 125.000 años.
Prensa Ayto. de Jumilla.
Las cinco instituciones adscritas a la nueva red ahondarán en el conocimiento del patrimonio arqueológico de la Región de Murcia.
Moratalla la Casa Cristo, una ermita del siglo XVI en plena Sierra de los Álamos, en un coqueto, práctico e ilustrativo Centro Regional de Interpretación de Arte Rupestre. Este museo será una herramienta para potenciar la investigación y divulgación de las pinturas prehistóricas.
Actual Museo Arqueológico de Murcia (MAM).
Palacio Provincial de Archivos, Bibliotecas y Museos.
El edificio, conocido como Casa de la Cultura , fue construido como Palacio Provincial de Archivos, Bibliotecas y Museos y proyectado por los arquitectos Luis Moya y José Luis León. El día 2 de diciembre de 1941 el Ministro de Educación Nacional colocó la primera piedra pero distintos avatares, derivados fundamentalmente de la escasez de medios durante la posguerra, prolongaron las obras hasta octubre de 1953.
Durante el verano de 1953 se trasladaron al nuevo edificio las colecciones arqueológicas, que quedaron instaladas en noviembre del mismo año. El 10 de diciembre de 1956 se inauguró la nueva instalación del museo.
Museo de El Cigarralejo de Mula.
El museo esta instalado en el palacio barroco del Marqués de Menahermosa, bonito edificio situado en la ciudad de Mula (Murcia). Este museo monográfico de arte ibérico se formo gracias a la generosa donación por Don. Emeterio Cuadrado Diaz (1911-2002), ingeniero de caminos y arqueólogo de vocación, que excavó durante 40 años el Santuario y la necrópolis del yacimiento de El Cigarralejo (el poblado está pendiente de excavación). Es, sin duda, uno de los más hermosos muesos de arte ibérico, y aporta una colección que permite una muy buena aproximación a como sería la vida de un poblado ibérico del SE peninsular en el siglo IV-III aC. El museo consta de 10 salas y más de 80 ajuares funerarios, procedentes de lo más relevante de las 500 tumbas excavadas y del santuario En la sala I se revisa la historia de la excavación, con exposición de documentos y fotografías. En la sala II se muestran las tumbas más antiguas, del s. IV a C.
Museo del Teatro Romano de Cartagena.
El museo de Moneo reparte sus salas entre dos edificios conectados por un paso subterráneo, permite al visitante llegar desde la plaza del ayuntamiento hasta el mismo teatro romano, salvando 25 metros de altura y el ancho de dos calles, y alberga piezas procedentes de la excavación, entre las que destacan las aras dedicadas a la triada capitolina que presiden la sala principal como en su día presidieron el teatro. Así, el recorrido comienza por el Palacio Pascual de Riquelme, prosigue por un corredor arqueológico bajo la Iglesia medieval de Santa María la Vieja -que exhibe restos de construcciones romanas, medievales y musulmanas- y finalmente, la 'última sala' es para el teatro romano.
Museo de Santa Clara de Murcia.
Original conjunción de un convento de clausura, con unos restos arquitectónicos-arqueológicos, pertenecientes a palacios reales musulmanes y cristianos. Personajes tan notables como Alfonso X el Sabio o Jaime I el Conquistador, se alojaban aquí durante sus estancias en el Reino de Murcia. Alberga restos arquitectónico-arqueológicos de gran interés para los especialistas del período musulmán en la península ibérica. El palacio hudí (1228-1243) es el mejor exponente del período de transición entre el arte almohade y el nazarí. De su arquitectura destaca el patio, con sus dos paseadores en cruz, cuatro arriates y la gran alberca central, precedente de los palacios mazaries, y la decoración de sus arcos.
Crear una red de centros especializados para cubrir todos los periodos representados en la arqueología murciana, al tiempo que ayudar a la comunidad de museos en el fortalecimiento de las prácticas museológicas, es el objetivo de la Red de Centros de Investigación de los Museos Regionales que ayer presentó el consejero de Cultura, Juventud y Deportes, Pedro Alberto Cruz.
Cruz destacó, en el anuncio de la puesta en marcha de esta nueva red, que responde a una «apuesta firme de la Consejería por la investigación, la historia del arte y por fortalecer y singularizar los museos regionales a nivel nacional e internacional». Para ello, Cultura ha diseñado unas líneas básicas de actuación, consistentes en la especialización de las bibliotecas de los centros museísticos, sus publicaciones, así como los encuentros científicos, exposiciones y actividades divulgativas que organicen, junto con los proyectos de investigación que lideren.
Todos los periodos
«
Con el diseño de esta red se crea un cuerpo de investigación pionero en España y que abarcará todos los periodos de la historia del arte», señaló de titular de Cultura del Gobierno murciano, quien añadió que «
creemos en la investigación como medida fundamental de la cultura en la Región». En este sentido, destacó que, «
según se disponga de las herramientas necesarias, crecerá la demanda y se aumentará la producción de investigación».
Este proyecto tiene una dotación económica de 150.000 euros, hasta final de año, para la adquisición de fondos bibliográficos especializados para cada uno de los centros. En este sentido, Pedro Alberto Cruz explicó que «buscamos que las bibliotecas de cada museo se especialicen y singularicen» y adelantó que este proyecto contará con toda la infraestructura museística regional y con el personal que en ellos trabaja.
Revistas especializadas
La red estará dotada de una comisión técnica, compuesta por especialistas nacionales e internacionales, que ofrecerá asesoramiento para las revistas especializadas que editarán próximamente cada uno de los museos. Así, las revistas serán Cuadernos de Arte Rupestre, que editará el centro Casa Cristo de Moratalla; Verdolay elaborada desde el Museo Arqueológico de Murcia; y Revista de Estudios Ibéricos de la que se hará cargo el Museo de El Cigarralejo de Mula. Además, se realizará una publicación periódica sobre estudios romanos y tardorromanos en el Museo Teatro Romano de Cartagena.
A este respecto, el consejero de Cultura explicó que todas estas publicaciones conllevarán la incorporación de artículos de investigación de otras publicaciones especializadas mediante intercambios.
Museos de la Región de Murcia.
Ojeado en La Verdad.
El paleontólogo español, pionero de las excavaciones de Atapuerca, recoge en un libro las aportaciones de los yacimientos ibéricos, entre ellos Cueva Victoria y el Cabezo Gordo.
Emiliano Aguirre (Ferrol, 1925), patriarca de la paleontología española y pionero de las excavaciones de Atapuerca en 1976, sigue en la brecha. Jubilado pero en plena ebullición intelectual, acaba de parir un nuevo libro, Homo Hispánico (Ed. Espasa), en el que compendia las aportaciones de los yacimientos fósiles ibéricos -Sima de los Huesos, Sima del Elefante, Gran Dolina, Orce, El Sidrón, Cabezo Gordo, Cuevas de Gibraltar y tantos otros- al esclarecimiento de enigmas sobre la evolución del sapiens actual y otras especies coetáneas de nuestros ancestros y hoy desaparecidas, como el neandertal. «En los últimos 30 años están saliendo gran cantidad de fósiles humanos, algunos muy singulares», asegura.
- ¿Qué parte ocupan los fósiles humanos de la Península Ibérica en el rompecabezas de la evolución humana?
- En España hay fósiles humanos de los más antiguos de Europa, de alrededor de 1,3 millones de años, como los de Orce (Granada), los de la Sima del Elefante en Atapuerca descubiertos el año pasado, y una falange de un dedo encontrada en Cueva Victoria, cerca de La Unión (Murcia). Y hay, sobre todo, dos yacimientos de fósiles humanos totalmente excepcionales porque cuentan con una cantidad inédita de fósiles de unas épocas de las que se han descubierto muy pocos en todo el mundo, y además, muy dispersos. Aquí se han localizado 5.000 en la Sima de los Huesos, de una treintena de esqueletos, con una antigüedad de más de 300.000 años. Y luego están los del estrato Aurora de la Gran Dolina, también en Atapuerca, datados en 800.000 años o más, que es una época de la que hasta ahora hay poquísimo fósil humano, salvo en la isla de Java (Indonesia). Allí se conocen unos 60 ó 70 fósiles hallados en sitios distintos, muy fragmentados y muy sueltos.
- ¿Qué cabe esperar de Atapuerca en un futuro?
- En 1976, cuando presenté la idea para las excavaciones, había que pedir dinero para un trienio. Yo ya dije entonces que con un trienio no había ni para empezar porque había trabajo para decenas de años. Llevamos tres décadas y estamos empezando. Eudald Carbonell (codirector del yacimiento burgalés) asegura que hay tajo para siglos.
- ¿Por qué no acaba de arraigar como denominación científica la de homo antecessor que se da a los fósiles más antiguos del yacimiento?
- Cuando (los actuales responsables del proyecto) hicieron pública esa denominación no me lo comentaron porque sabían que a mí no me gustaba poner nombres latinos a los fósiles humanos. Sólo en Europa tenemos para este período del Pleistoceno, desde hace 1,8 millones de años, como una docena de nombres específicos de especies humanas. Y en cambio, para todos los fósiles humanos hallados en Indonesia, Java, la India y China, los metemos todos en el baúl de homo erectus. Y al revés. Así que estos nombres latinos de la nomenclatura inventada por Linneo en el siglo XVIII tienen mucho de subjetivo.
Cruce genético
- En España hay yacimientos como el de El Sidrón (Asturias) muy relevantes para la otra gran especie humana, el neandertal, que coexistió en la Península Ibérica con nuestros antepasados.
- En España convivieron los neandertales con los que llamamos modernos, como nosotros, desde hace 40.000 años, que fue cuando entraron los primeros modernos por Europa y el norte de España y se fueron extendiendo, hasta hace unos 27.000 años, cuando quedaban los últimos neandertales en el extremo sur de Portugal y Gibraltar.
-¿Usted cree que pudo haber cruce genético, es decir, sexo entre los neandertales y nuestros antepasados modernos?
- Yo conozco fósiles que son mezcla de neandertal y moderno, y si no se reconoce es porque no se quiere reconocer. Pero los hay y los he tenido en la mano. Fósiles de Yebel Irhoud (Marruecos), descubiertos en los años 50, un par de cráneos y algunas mandíbulas, que tienen rasgos faciales de moderno y el cráneo neandertal. En Irak, Palestina, Israel, hay otros que son un poco al revés; lo que tienen en la cara como el neandertal y el cráneo más ancho en la frente, ésta más levantada y el occipital no terminado en punta sino más redondo. Se les llama neandertales de Levante, pero antes de los neandertales esa zona ya estaba ocupada por modernos. Los neandertales de Levante se parecen más a nuestros antepasados africanos que a los neandertales europeos. Por algo sería.
- En el libro recuerda las distintas épocas de calentamiento global, hace millones de años, a las que los distintos géneros de homínidos se fueron adaptando. ¿Se adaptará también el homo sapiens?
- Ha habido épocas de calentamiento de la Tierra mucho más intenso que ahora; a mitad del Jurásico, a mitad del Cretácico, en el Eoceno, hace más de 40 millones de años, y los últimos grandes calores del Mioceno, de algo más de 20 millones de años. En esa época hubo una cantidad enorme de dióxido de carbono en la atmósfera y en el agua, pero los paleontólogos sabemos que después de estos máximos luego ha cesado ese calor, volvieron a bajar las temperaturas terrestres.
- ¿Por qué bajaron?
- Porque algo o alguien se comió el CO2. El fondo del mar, los microbios del plancton, los erizos de mar, las ostras y las ballenas, sus esqueletos, que son capaces de secuestrar cantidades enormes de dióxido de carbono. Ahora, si no sólo talamos los bosques sino también contaminamos los océanos, impedimos que se formen los arrecifes que también absorben CO2, etc etc, lo que estamos haciendo es emitir todo ese dióxido de carbono a la atmósfera. Eso me da cierto miedo, pero no olvidemos que nuestros antepasados del género homo, y aun antes que ellos homínidos primitivos como los australopitecos de África, superaron también épocas muy cálidas. De modo que el susto es la necesidad de adaptarnos. El clima ha estado cambiando todo el tiempo, con distintos ritmos... Aquí tuvimos mamuts y rinocerontes lanudos hasta hace menos de 20.000 años, en una de las últimas etapas glaciales. Lo que tenemos que hacer, el homo sapiens, es no violentar el cambio climático natural, sino dejar a la naturaleza que se adapte y nosotros con ella. Adaptarse y no destruir el entorno.
Ojeado en La Verdad.
El nuevo centro, de Federico Soriano, será «poroso al exterior, sostenible climática y medioambientalmente, y un atractivo por sí mismo».
Han tenido que pasar cinco años para que el proyecto del Museo Paleontológico y de la Evolución Humana de la Región de Murcia -que estará ubicado junto al yacimiento de la Sima de las Palomas del Cabezo Gordo y que en sus primeros estadios se dio a conocer como Museo Darwin-, sea una realidad. Ayer lo presentaron en público el consejero de Cultura, Pedro Alberto Cruz, y el alcalde de Torre Pacheco, Daniel García Madrid, acompañados por el arquitecto madrileño Federico Soriano, autor del proyecto. Ambos cargos públicos anunciaban que en breve se publicarán las condiciones del concurso para su construcción y que esperan que en el segundo semestre de 2010 abra sus puertas al público.
Un 'Cabezo' hermano
El futuro edificio, construido sobre una parcela de 10.000 metros cuadrados y junto a la autovía, tendrá seis alturas y contará con tres zonas bien diferenciadas: «
una parte pública, en la que se encuentra el vestíbulo la tienda, la cafetería y el auditorio -con capacidad para cien personas-; una zona expositiva, con 2.547 metros cuadrados para la colección permanente, además de una sala de exposiciones temporales y un área de actividades complementarias; y un gran espacio -el 50% de la superficie-, destinado a talleres, laboratorios y biblioteca para la conservación, restauración e investigación de los restos hallados en los distintos yacimientos paleoantropológicos de la Región, incluidas diez habitaciones para becarios de la excavación de la Sima de las Palomas o investigadores temporales», explicó el arquitecto Federico Soriano, «uno de los arquitectos más pujantes del territorio nacional y autor del Palacio Euskalduna en Bilbao», lo presentó Cruz.
El proyecto definitivo, «tiene características muy originales y excepcionales. Es un edificio poroso al exterior, de arquitectura expandida, que posee los rasgos esenciales de la arquitectura de Federido Soriano, la querencia por la curva y su aspecto camaleónico con el paisaje», lo definió Cruz, a lo que el arquitecto Federico Soriano añadió que «el edificio estará construido con las mismas leyes y materiales que la montaña, para que no tenga que ocultarse, sino mostrarse como el hermano pequeño del Cabezo Gordo».
A este respecto García Madrid apuntó que este cabezo es «un elemento diferenciador de Torre Pacheco, con una sima que cuida el profesor Michael Walker con mimo cada verano y el objetivo que nos movió a realizar todo esto».
Una sima artificial
El futuro Museo Paleontológico responde a cinco conceptos básicos, según explicó su autor: es un edificio vertical, que se posiciona en el lugar como el propio Cabezo Gordo y es visible en la distancia; se fundirá con el paisaje, ya que su aspecto exterior imita la imagen del Cabezo Gordo, tanto en su color como en su textura, pues la fachada incluirá rocas de la propia montaña; es una sima espacial, porque se estructura en torno a una gran grieta que hace sentir en el interior del museo las condiciones de la propia sima -«
un espacio estrecho y fresco que hace que los visitantes perciban las mismas sensaciones que si estuvieran en el interior de la propia Sima de las Palomas», detalló Soriano-; ofrece un recorrido continuo, pensado desde el punto de vista didáctico y que permitirá al visitante, partiendo desde arriba y siguiendo una rampa, descender desde el origen del universo, el Big bang, hasta casi nuestros días. A este respecto, el arquitecto explicó que esta rampa será una especie de cinta que irá recorriendo el edificio en torno a la gran grieta central y que describirá como era la vida en ese momento: «
irá pegada al suelo o elevada, según cómo era la vida en ese momento, ya que a lo largo de la cinta se irá dando la datación de lo que se ve y se irá avanzando a lo largo de la evolución», explicó Federico Soriano.
El arquitecto no quiso dejar pasar que, como arquitectura del siglo XXI, el futuro edificio da una respuesta sostenible a las condiciones climáticas y medioambientales de la zona y aclaró que gracias a la grieta, a los muros de hormigón y a otros elementos existirá una circulación de aire que haga que su respuesta sea semejante a la de la arquitectura tradicional.
Referente en paleontología
El Museo Paleontológico y de la Evolución Humana, que contará con una subvención de 8 millones de euros de la Comunidad Autónoma -entre el 80% y el 85% del coste total, detalló García Madrid-, es «uno los proyectos más importantes de los próximos años, fruto de la ambición, el empuje y la clarividencia del alcalde de Torre Pacheco» y matizó que ahora crece con respecto al proyecto anterior, sólo local y destinado a recoger los hallazgos de la Sima de las Palomas, uno de los yacimientos más importantes de neanderthales de toda la península, «para convertirse en referente nacional en cuanto al estudio de la paleontología se refiere», apostilló Cruz.
Tanto García Madrid como Cruz explicaron que el periodo de ejecución es de un año y medio y que hasta que esté adjudicado el proyecto no trabajarán en constituir el equipo científico que se hará cargo del museo. En relación a este tema, García Madrid destacó la importancia, a nivel científico del nuevo museo, que tendrá «un carácter universal» y que acogerá toda la riqueza paleontológica y de la evolución humana que atesora la Región de Murcia. Así, un lugar especial ocuparán los hallazgos de la Sima de las Palomas, que el visitante encontrará «justo debajo de la grieta central, en el corazón del edificio, un espacio que simula la Sima de las Palomas», apuntó Soriano.
Sobre el trabajo del arquitecto, Daniel García Madrid quiso destacar que «todo el museo es una pieza única que va a invitar a los visitantes a entrar y a repetir visita por el carácter dinámico tanto del edificio como del contenido» y anunció que es«un claro referente del Torre Pacheco del futuro inmediato y su apuesta por la cultura y la educación, sumada a la apuesta arriesgada, pero interesante, de descentralización que ha hecho la Consejería de Cultura».
Sobre las piezas que contendrá el museo, el consejero no quiso adelantar nada, ya que «sería hipotecar el trabajo de los responsables científicos», que todavía están por determinar, pero aseguró que estarán los hallazgos de la Sima de las Palomas, así como los del resto de yacimientos de la Región y algunos peninsulares, además de maquetas y reproducciones de gran calidad.
Ojeado en La Verdad.

El 18 de mayo habrá jornada de puertas abiertas en los centros de interpretación y rebajas en los trasnportes turísticos y en la adquisición del pase anual.
Cartagena Puerto de Culturas, se une a la celebración del Día Internacional de los Museos, el próximo día 18 mayo, con dos acciones dirigidas a los visitantes y turistas que estén disfrutando de la ciudad ese día.
Por un lado se de celebrará una JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS en la cual los visitantes podrán disfrutar de forma gratuita de las actuaciones que se han realizado en Cartagena los últimos años y que han dado otro color a la ciudad, aplicándose además una tarifa reducida en los transportes turísticos: catamarán, bus y ascensor panorámico.
Pero además, este año será mucho más fácil poder disfrutar de la oferta cultural de Cartagena Puerto de Culturas durante todo el año, pues del 18 de mayo al 25 de mayo se podrá adquirir la TARJETA CLUB AMIGO DE CARTAGENA PUERTO DE CULTURAS con un 40% de descuento, es decir por solo 15 euros. El titular de la tarjeta podrá entrar las veces que quiera a todos los yacimientos y a sus acompañantes se les aplicara una tarifa reducida.
Así, podrá visitar: los Centros de Interpretación de la Historia de Cartagena, situado en el Castillo de la Concepción, y el C.I. de la Muralla Púnica.
También podrá vivir la Cartagena romana en la Casa de la Fortuna, Augusteum y conocer el bullicio de las principales calles de la ciudad en su Decumano.
Dando un salto en el tiempo podrá conocer la historia más reciente en el Refugio-Museo de la Guerra Civil o aparecer en el siglo XVIII en el Fuerte de Navidad.
Cartagena Puerto de Culturas tiene tres días al año para que el visitante pueda disfrutar de los centros de manera gratuita, el viernes de Dolores en Semana Santa, el día internacional de los Museos y el viernes de las Fiestas de Cartagineses y Romanos.
Para ser miembro del Club se puede llamar al teléfono: 968 50 00 93.

El Día Internacional de los Museos se celebra hoy en Cartagena con una jornada de puertas abiertas en todos los centros turísticos de Puerto de Culturas: la Muralla Púnica, el Castillo de la Concepción, el Augusteum, Decumano, la Casa de la Fortuna y el Refugio de la Guerra Civil. Habrá descuentos en transportes.
Josep Gibert, paleontólogo, director hasta su muerte del Proyecto de Cueva Victoria (Cartagena). Lluís Gibert también coordinará el inventario de los restos hallados hasta hoy y una monografía sobre el yacimiento cartagenero, uno de los más importantes de Europa con presencia humana junto al de Cabezo Gordo de Torre Pacheco.
«Voy a seguir trabajando en Cueva Victoria; y no sólo yo, sino también otros colaboradores que trabajaban con mi padre», dice desde Estados Unidos Lluís Gibert, hijo del paleontólogo y geólogo catalán Josep Gibert, nacido en 1941 y fallecido en octubre del 2007, a los 66 años de edad, y director, desde los años 80, del citado yacimiento prehistórico de Cueva Victoria, situada en el municipio de Cartagena y considerada como uno de los yacimientos más importantes de Europa con presencia humana. «Sin duda alguna, Cueva Victoria es uno de los yacimientos más importantes de Europa con presencia humana», defendía Josep Gibert, quien lo tenía muy claro: «Los yacimientos de Murcia y Orce tienen la misma importancia que el de Atapuerca».
El descubridor del controvertido y mundialmente conocido como Hombre de Orce confiaba en que el 2007 fuese un año crucial para el reconocimiento internacional de Cueva Victoria, pero lo que de verdad ocurrió es que le llegó la hora de la muerte.
Cueva Victoria, que según los estudios realizados tendría una edad mínima de 1,1 millón de años, «si bien estamos trabajando con varias universidades para precisar lo máximo posible esta cantidad», indicaba Gibert, estaba llamada a vivir en el 2007 un año clave. «Se darán a conocer al mundo nuevos restos humanos de una gran importancia hallados en ella, y se determinará totalmente su edad», señaló en una amplia entrevista con La Verdad.
«El objetivo que tenemos ahora», explica Lluís Gibert, «es poner en orden la colección (de fósiles), que es abundante y muy relevante». La colección, que «está depositada en el Museo Arqueológico de Cartagena», va ser inventariada; además, «este verano vamos a trabajar durante el mes de julio en el yacimiento».
Otro de los proyectos inmediatos de Lluís Gibert es «editar una monografía, que será un documento que representará una puesta a punto de toda la información paleontológica y zoológica que se ha recogido de Cueva Victoria durante la etapa de mi padre». Según Lluís Gibert, «el Servicio de Patrimonio de la Dirección General de Cultura se ha comprometido a financiar esta monografía, en la que van a participar numerosos expertos. Creo que será un documento de gran utilidad que pondrá en valor el patrimonio real de la Cueva».
«Ahora -precisa- estoy en el proceso de solicitar permisos, para trabajar en la Cueva, al propietario del terreno y a la autoridades de Cultura. Queremos seguir trabajando allí por lo menos hasta que cerremos esta etapa con la monografía; a partir de ahí habrá que replantear la situación y hacer estrategidas de futuro».
Dificultades
A su juicio, «Cueva Victoria sigue teniendo muchos fósiles, pero la excavación en ella es muy difícil. Muy complicada y de un cierto riesgo. Estamos haciendo sondeos en zonas de más fácil acceso y menos arriesgadas para hacer las excavaciones. En las zonas más bajas de la Cueva, debajo de los bloques caídos y demás, sigue habiendo bastantes fósiles, pero el riesgo es demasiado alto. En las últimas campañas decidimos no trabajar ahí».
La Consejería de Cultura «aportó el año pasado 5.000 euros a las xcavaciones, un dinero que se ha aprovechado muy bien». Lluís Gibert recuerda que mantuvo una reunión con Ángel Iniesta, jefe del Servicio de Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura, «que está muy preocupado por la situación de la colección, algo que es comprensible. Quiere saber cuáles son los fósiles más interesantes para ser expuestos en el previsto Museo de Paleontología (en Torre Pacheco)». «La relación con el Servicio de Patrimonio», añade Gibert, «es fluída; sé que los recursos para estas cosas son limitados, pero he visto buena voluntad para echar una mano».