Los técnicos que han descubierto el mastodonte también tienen indicios de la existencia de carnívoros y creen que hay tarea «para muchos años».

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Restos de perisodáctilo, de algún tipo de búfalo, en un perfecto estado de conservación.

No sólo tortugas y ratones. También camellos, grandes homínidos, ciervos, caballos, rinocerontes y elefantes. Y hasta hienas u otros carnívoros. Es la fauna de la Sierra de Carrascoy. De la Región de Murcia y de la Península Ibérica, en general. Pero no se asuste. Si sale al campo hoy, como mucho se encontrará algún que otro jabalí. Proboscídeos, perisodáctilos, ungulados, félidos y otros grupos de mamíferos correteaban a su antojo por las montañas murcianas hace unos seis millones de años. Año arriba, año abajo. En pleno mioceno superior, cuando el hombre aún no había aparecido sobre la faz de La Tierra y la ciudad de Murcia era sólo mar Mediterráneo.

Los trabajos de excavación que el equipo de profesionales del Museo Paleontológico de Elche realizan en el Puerto de la Cadena están permitiendo, cada vez más, reconstruir de manera fidedigna el ecosistema terrestre y marino del levante hace seis millones de años. El último descubrimiento ha sido unos restos de búfalo y una enorme defensa de proboscídeo. Hablando en plata, un colmillo de más de dos metros de una especie de elefante anterior al mamut, que confirma lo que muchos ya sabían: que la Región de Murcia es un auténtico referente nacional en lo que compete a la paleontología. Este último hallazgo está localizado en una zona -junto a la salida 150 de la A-30 en dirección a Cartagena- en la que, desde el año 2006, se han encontrado restos de mamíferos (vértebras, astrágalos, dientes) y quelonios (abundantes fragmentos de placas de tortuga) por parte de estos profesionales, capitaneados por Nacho Fierro y Victoria García, director científico del Museo y directora de la excavación, respectivamente.

Sin embargo, fue en octubre del 2008, con motivo de la prospección que conlleva el estudio de Impacto Ambiental del Proyecto de Construcción de la autovía MU-31, la llamada conexión suroeste, cuando fue localizado un primer caparazón de tortuga. Este hallazgo dio lugar a la realización de dos campañas de excavación de urgencia sucesivas, en las que fueron extraídos varios caparazones de tortuga terrestre gigante de alrededor de 1,6 metros de longitud aproximadamente, por ejemplar, datadas en el mioceno superior.

Con esta tercera campaña de excavación y las prospecciones realizadas, ya se han se han obtenido un total de 262 restos paleontológicos, algunos de los cuales se encuentran expuestos en el Museo Arqueológico Provincial de Murcia. El coste de dichas intervenciones ha sido sufragado en su totalidad por el Ministerio de Fomento.

Sin embargo, el final de los trabajos de excavación junto a la venta La Paloma no parece cercano. Según Nacho Fierro, «sólo hemos excavado un porcentaje de terreno muy pequeño. Y aquí se necesita una excavación sistemática porque los restos están en toda la montaña. Hay tarea para muchos años».

De hecho, y según explicó el director científico del Museo Paleontológico de Elche, «ya tenemos indicios de la existencia de restos de un carnívoro. Podría ser un félido -desde un gato a un tigre- o incluso una hiena, aunque aún no tenemos la certeza y debemos seguir investigando».

Por el momento, ha sido delimitada un área con alta concentración de fósiles y una biodiversidad novedosa, que ha dado lugar por el momento al hallazgo de esta defensa de proboscídeo, un metápodo de aproximadamente 41 centímetros de longitud de un perisodáctilo similar al búfalo, varias costillas, una vértebra y dos placas de gran tamaño, así como un peto de tortuga.

Además de los trabajos hasta el momento realizados, fuentes de la Delegación del Gobierno en Murcia explicaron en un comunicado que «se tiene la intención de que toda la zona entre los ramales del enlace de La Paloma sea desbrozada y preparada para proseguir, en un futuro, con una excavación paleontológica sistemática, que permita la obtención de restos fósiles con toda la información científica posible».

El propio delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, acompañado del jefe de la Demarcación de Carreteras del Estado, Ángel García Garay, se puso ayer el chaleco reflectante y el casco para mostrar a los medios de comunicación los avances que se están realizando en la excavación que han propiciado las obras de la conexión suroeste, que une la autovía A-30 -en el enlace conocido como La Paloma-, con la autovía MU-30, en el enlace del Polígono Industrial Oeste.

Responsabilidad

Ante estos nuevos hallazgos, el delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, indicó que «la responsabilidad de toda administración es preservar aquellos restos que puedan aportar información científica sobre el pasado, tanto del hombre como de las especies que poblaron el planeta, y en este caso de una parte de lo que hoy es la Región de Murcia». Asimismo, González Tovar recordó que «es un compromiso ineludible con el conocimiento y un deber con las generaciones venideras en el que no debemos escatimar esfuerzos no anteponer intereses economicistas», añadió.

Fisgoneado en La Verdad.

This entry was posted on 5/02/2009 and is filed under , , , . You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.