Ana Molina Martínez, hija de ferroviarios y nacida en La Estación de Blanca hace setenta y tres años, ha sido y es una mujer luchadora y sufridora al mismo tiempo. Casada, madre de cinco hijos, cuatro de ellos casados, con ocho nietos y uno que viene de camino, superó hace cuarenta años una enfermedad mental y ha pasado varias veces por el quirófano. Ahora cuida de su hijo enfermo con la ayuda de su marido, José Soriano, y disfruta el día con lo que más le ha gustado y le apasiona: los bordados y los bolillos, todo ello hecho artesanalmente. Esta mujer es una artista autodidacta y hace varios años regaló un paño a la Virgen del Fenazar.
- ¿Se conserva hoy esta manualidad?
- Claro que se mantiene, sobre todo en los pueblos pequeños, aunque también en Sevilla, Madrid o Murcia.
- ¿Cuánto tiempo tarda en elaborar un trabajo de bolillo?
- En las bolsas de hilo de seda que he inventado y en los cojines empleo de tres a cuatro días; se trata de un trabajo pesado pues es artesanal y sin agujas.
- ¿Lo hace por afición o por ganar dinero?
- Por pura afición y vocación. Se lo regalo a familiares y amistades. Ahora mismo he obsequiado a unas mujeres marroquíes, son agradecidas y me traen dulces.
- ¿Tiene algún secreto para hacer encaje de bolillos?
- Secreto ninguno. Lo hago por estar entretenida y no pensar en la enfermedad que tiene mi hijo, aunque todo el mundo no sabe hacerlo.
- ¿De quién aprendió esta actividad?
-Yo solita, aunque la heredé de mi madre que murió hace siete años. Pero fue la Virgen del Rosario quien me otorgó lo dones para aprender este oficio con la ayuda de mis manos.
- ¿Cree que alguien de sus generaciones heredarán este trabajo?.
- De momento no, aunque alguna de mis nietas puede ser que le guste y lo aprenda.
-Algún famoso tiene en su poder trabajos suyos?
- Sí, al Príncipe le envié una bolsa de palos de madera y me respondió agradeciéndome el detalle, al igual que su madre la reina Sofía.
- Este trabajo, ¿es bueno para la salud?
- Si, es bueno y a mí no me afecta, pese a que hay que mover mucho las manos.
- ¿Qué materiales y colores usa?
- Utilizo el hilo, sobre todo, y en general todos los colores en varios tonos y también estampados.
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Pedro Noguera es pura energía contenida, casi como un 'cóctel Molotov' a punto de encender la mecha. Muy meticuloso en su trabajo, busca la perfección y quiere controlar hasta lo más mínimo, medir el sentido y el valor de cada palabra, pero a su vez quiere y grita con todas sus fuerzas la libertad de expresión. Se ha criado entre la viruta de los talleres artesanos de su familia, los escultores y realizadores de tronos Hermanos Noguera; pero se le quedaba pequeño el taller. Pintar, pintaba lo que le decía su padre y sus tíos, pero cuando podía se largaba a realizar grafitis, o como él denomina «arte urbano». En esta especialidad artística ya se estrenó a los doce años de edad. Se ha especializado en las técnicas de la fotografía, el grabado y la pintura.
- ¿Qué es lo más difícil en una restauración?
- Depende de la problemática que presente la pieza en cuestión. En unos casos es más difícil la limpieza o que tenga unos repintes muy incrustados y consolidados que se hayan adherido a la pieza originaria. La mayor dificultad está en la eliminación de esos repintes, por lo que la limpieza se convierte en lo más difícil.
- ¿Por qué la gente tiene tanto interés en repintar una talla sin valorar tal cual es originariamente?
- Influye mucho las modas de cada momento. Para el siglo XVI son los estofados y dorados los sistemas de trabajos originarios. En el sigo XVIII cambia la moda de la época. Luego están las buenas intenciones de las personas y ante una zona descolorida, pues sin más le dan una mano de Titanlux y creen que queda más bonita, en lugar de acudir a un experto y que sea él quien realice el trabajo.
- ¿Podría montarse un negocio por su cuenta un restaurador?
- Sí. Siempre y cuando tenga una formación y los títulos académicos que le acredite. Que tenga una formación en Bellas Artes y especializado en Restauración. Además la restauración es una ciencia que va evolucionando y por tanto necesita irse formando continuamente.
- ¿Es cierto que en algunas tallas los escultores introducían elementos o algún informe?
- En el centro de Restauración de la Región, concretamente con el grupo escultórico de La Sagrada Famila se descubrió una factura del taller de Salzillo que podría estar escrita con el puño y letra del mismo escultor; si bien no creo que lo dejase de forma premeditada, sino que simplemente ahí se quedó. Otros en cambio sí han dejado su huella y, por ejemplo, el artista ha escrito los nombres de los compañeros de trabajo.
- ¿Cómo se descubre todo esto?
- A través de Rayos X o con análisis mediante endoscopias para conocer las características internas de la talla, instrumentos que se encuentran en su interior, etcétera.
-¿Por dónde se la introducen?
-Por una zona que no pueda dañar a la talla. Normalmente bien por la parte baja de la misma obra o por la espalda. Como usted sabe la mayor parte de las tallas tienen una zona interior que se denomina 'caja', es una parte vacía.
- En su esencia el grafitero es sinónimo de libertad. ¿Hay que darle 'cañazo'?
- Cuando hablo de libertad, desde mi punto de vista pienso en el respeto. Pero también quiero poder bajar un domingo tranquilamente al parque a pintar sin que nadie me moleste.
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Unas 150 mujeres se dan cita en Rojales para mostrar sus trabajos y defender que el encaje de bolillos tiene aún muchos seguidores.
Unas 150 bolilleras (y tres bolilleros, uno de ellos médico, puntualizan las señoras) de doce pueblos de la comarca de la Vega Baja se dieron cita ayer en Rojales para compartir su afición por el encaje de bolillos, pero también para exponer las virguerías que son capaces de hacer y defender que "sería una lástima que esto se perdiera". Carmita Gras y Eloína Ortiz son profesoras de encaje de bolillos del pueblo, de este arte centenario que "antes hacía todo el mundo y se enseñaba por generaciones", pero que hace unas décadas comenzó a perderse poco a poco.
Uno de los trabajos que se elaboraron ayer en Rojales.
Sin embargo, ahora puede volver con fuerza, "hay mucho auge", sostienen. No en vano, el año pasado se reunieron en Onil unas mil bolilleras decididas "a intentar que esto se recupere". Una de las claves puede ser que es "muy relajante", y si bien el ritmo actual de vida amenazó con extinguirlo, también podría ser un motivo para recuperarlo.
El encuentro se iba a realizar en una carpa municipal, pero el frío lo trasladó a un salón de la iglesia. Allí exhibieron sus trabajos, desde cuadros hasta paños o incluso bolsos de fiesta. Carmita, quien recuerda que "hice mi primera puntilla para una camisica a los 6 años, cuando comulgué" sostiene que "me asombro de las cosas que se pueden hacer, el mundo del bolillo es inmenso. Yo ahora estoy con un abanico de seda con piedras".
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Los palmereros acusan una bajada en la venta de las "atxes" que deben quemar los niños esta noche.
Los artesanos palmereros de Elche han preparado las típicas "atxes" con palmas secas y sedazos para que los niños indiquen el camino a los Reyes Magos.
Las tradicionales "atxes" volverán a iluminar esta noche el camino a los Reyes Magos para que ningún niño de Elche se quede sin regalo. Esta costumbre ilicitana ha ido ganando presencia con el paso de los años aunque en éste también se ha visto afectada por la crisis. Los vendedores esperan que las ventas se animen hoy.
Salvo que la cosa se anime en el último momento, este año los Reyes Magos tendrán más difícil saber en qué casas de Elche deben dejar regalos para los niños. A pocas horas de que los hogares empiecen a inundarse de juguetes, la venta de las típicas "atxes" de Elche está bastante floja. La crisis, que casi todo lo toca, ha acabado por afectar a los artesanos palmereros que venden las "atxes" que los niños deben quemar para indicar esta noche a los Reyes Magos donde viven, y dónde deben, por tanto, dejar sus regalos.
Una tradición local que estuvo a punto de desaparecer, pero que con el empeño de los palmereros ha ido ganando nuevos adeptos cada año. Una de las familias de palmereros que confeccionan las "atxes", los Serrano Valero, admitían que "este año la cosa está floja". El artesano Francisco Díez explicaba en el local ubicado en la plaza Rey Jaime I que "nosotros empezamos a venderlas el día 2 de enero y hemos abierto todos los días para que la gente viese que ya podían comprar "atxes" pero se han vendido con cuentagotas".
En el mismo sentido se expresaba ayer el vendedor de la plaça de Baix, Antonio Guilabert, que vendías las "atxes" que prepara la familia del palmerero Felipe Navarro. Guilabert aseguraba que "el año pasado en la víspera del Roscón de Reyes ya habíamos vendido bastantes y este año muy pocas, así que confiamos en que la venta se anime en el último día".
Las "atxes" son antorchas elaboradas con palma seca y recubierta con los cedazos que envuelven el tronco de la palmera y que se suelen eliminar con la poda. Una vez se ha envuelto las palmas con el cedazo se ata con un cordel y ya están listas para quemar.
Las "atxes" suelen empezar a elaborarse unos quince días antes de 5 de enero, cuando se queman, ya que habitualmente los artesanos tienen problemas con la lluvia y tienen que esperar a que los cedazos estén secos para preparar las hachas. La producción de esta antorcha ilicitana varía según la familia que las prepara. Por un lado, la familia Serrano Valero ha confeccionado un millar de ejemplares, mientras que la de Felipe Navarro ha preparado unas 3.000 hachas. El precio varía según el tamaño pero se pueden adquirir a partir de tres y cinco euros.
Después de varias décadas elaborando "atxes" este año la familia Serrano Valero ha presentado una novedad. Se trata de un ecológica, o así la denomina Francisco Díez. "Este año se me ocurrió hace algo diferente y he preparado unas hachas sin cedazo que yo llamo ecológicas porque harán menos humo" indicaba Díez. Las "axtes" suelen quemarse en espacios públicos acondicionados como la plaza Rey Jaume I y en El Raval, aunque la tradición también se deja sentir en muchas zonas del campo de Elche.
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Su gesto es antiguo, aprendido en millones de intentos. El artesano talla una imagen de Jesucristo con un minúsculo cincel. En esencia, la imagen que propone Abed Al Hashlamoun resulta apacible.
La cosa cambia cuando se abre el foco. Alrededor del pequeño trozo de mundo que ha retratado el fotógrafo de EFE se presiente Belén, una pequeña ciudad asediada por los muros israelíes en los que resuena el eco de los más de 1.400 muertos que ha dejado la última ofensiva de un conflicto brutal, descarnado y sin una solución a la vista. Esa es la banda sonora de la Navidad en la que lloran los muertos de Cisjordania y el lamento se funde con el cántico alegre de un vendedor que pregona las pequeñas figuras de madera. Más allá, un murmullo de turistas entra con sus cámaras por la puerta de la Basílica de Belén, el edificio que construyó en el 323 Constantino -el primer emperador cristiano de Roma-, sobre la gruta en la que se dice que pudo nacer Jesús.
El artesano de la paz es árabe y cristiano al mismo tiempo y venderá menos este año. En el último decenio, ha descendido paulatinamente el número de viajeros a Belén. Ahora son 1.250.000 al año, (la mayoría en Navidad), pese a que los touroperadores -todos israelíes- organizan viajes relámpago y muchos se alojan en Jerusalén, a ocho kilómetros al norte del tenderete. La crisis no es nueva. El agotador negocio de tallar la paz a mano nunca ha sido una industria rentable, pero tampoco llega a quebrar definitivamente. A ese curioso fenómeno, los expertos le dicen 'esperanza'.
Pero no sólo son verdaderas joyas sus edificios, labrados en corcho, como si de barro se tratara y pintados hasta asemejar los muros de antaño. El belén del colegio Virgen de las Huertas es un verdadero tesoro por las figuras con que cuenta. En él, están representados los mejores artesanos del belén de la Región. Entre las piezas hay de Francisco Ruiz, Carlos Cuenca, Jesús Ramírez, Jesús Griñán y la Viuda de Galán. La mayor parte de ellas, son niños. Pequeños que aparecen escondidos, saltando al burro o haciendo alguna que otra travesura. Mirando la maqueta detenidamente parece que hasta se siente el jaleo provocado por las risas, los gritos y las carreras, las que estos días se han dejado de oir durante los recreos, en que muchos optan por pasar largos ratos recreándose recordando la historia que cada año se repite.
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La alcaldesa, Sonia Castedo, y el obispo, Rafael Palmero, ante el belén de la plaza de Calvo Sotelo.
Más de doscientos belenistas de toda España participarán el próximo fin de semana en Alicante en la convivencia nacional belenista organizada por la asociación provincial con motivo de su Cincuentenario. La Asociación de Belenistas de Alicante fue fundada el 30 de septiembre de 1959 impulsada por Ramón Quilis y Francisco Gómez. Presidida actualmente por Juan Giner, cuenta con socios repartidos por medio mundo.
La convivencia nacional belenista, presentada ayer por la concejala de Fiestas, Marta García-Romeu y por el propio Giner, comenzará el sábado con una recepción municipal a los participantes y la visita de las exposiciones antológicas del Cincuentenario, de dioramas y cuadros belenistas, que se inaugurarán el viernes en el Castillo de Santa Bárbara. Giner recordó que fue el primer presidente de la asociación, Ramón Quilis, quien impulsó los nacimientos en cuadros, que después se han extendido por todo el país. Los belenistas también asistirán a una visita guiada por la fortaleza, y por la tarde, al gran belén del Cincuentenario, expuesto en el palacio de la Diputación Provincial junto a una muestra de dioramas.
Ya por la tarde, los belenistas se desplazarán al Aula de la CAM para asistir al pregón de Navidad, un acto que se creó en 1969 y que este año tiene como invitada a la periodista Paloma Gómez Borrero. El pregón comenzará a las 19 horas con la actuación de las corales de la CAM. De ahí los belenistas irán a cenar y a su término visitarán el belén monumental, que se inauguró ayer en la plaza de Calvo Sotelo al estar en obras la Montañeta. Habrá una ronda de villancicos a cargo del grupo Albaladre y degustación de productos alicantinos. La convivencia culminará el domingo con una visita de los participantes al belén del Ayuntamiento y al Museo de Belenes, y a las 12 horas misa del obispo en la Concatedral para cerrar este "acontecimiento en el mundo belenista", en palabras de Giner.
En cuanto al belén monumental inaugurado ayer con la presencia de la alcaldesa, Sonia Castedo, cuenta con cuatro escenas, el Nacimiento, de ambientación bíblica, obra de José Antonio Durá e Isabel Rameta; la Caravana de los Magos, del belenista Juan Carlos Gilabert, que ha vestido todas las figuras en un trabajo minucioso; La Posada, ambientada en el paisaje del Peñón de Ifach, de Diego Alarcón y Vicente Bañó, y la Huida a Egipto, obra de José Manuel Ballester.
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Los crevillentinos Antonio Pérez y Matilde Maciá exponen su particular colección de artesanía de esparto con miles de piezas.
Un matrimonio de crevillentinos, Antonio Pérez y Matilde Maciá, poseen un museo de artesanía a base de esparto e hilo. La pareja empezó a trabajar el esparto cuando el hombre se jubiló, hace once años, ya que sus padres vivían de él vendiéndolo o intercambiándolo por comida en la Vega Baja. Después de once años, el matrimonio expone en un cueva típica todo su trabajo en el que, además de alpargatas, gorros y capazos, muestran reproducciones en miniatura de columpios, una noria, un carro de helado o telares de alfombras.
En una típica cueva del popular barrio de la Salud de Crevillent, un matrimonio de jubilados, Antonio y Matilde, de 74 años de edad, ha dado vida a un verdadero museo de artesanía autóctona a base de artículos de esparto e hilo.
Como antaño hicieran sus padres, Antonio Pérez se ha dedicado, desde que se jubiló, a trabajar el esparto, una mata que recoge de la Sierra de Crevillent y con la que, junto con su mujer Matilde Maciá, ha sido capaz de realizar todo tipo de figuras artesanas. Primero, empezaron con los típicos capazos y alpargatas de este material, y después siguieron haciendo con el esparto cualquier objeto o cosa que se les pasara por la mente.
Como resultado de esta singular afición, y en la misma cueva en la que hace 74 años nació Antonio, el matrimonio ha instalado su museo particular con todas sus piezas de artesanía. Una cueva, pegada a su vivienda habitual, que abren y enseñan a tantas personas como estén interesadas en visitarla y conocer su trabajo de primera mano.
En el hogareño museo exponen miles de piezas hechas a base de esparto y hilo. Alpargatas, alfombras, gorros y capazos comparten protagonismo con reproducciones en miniatura de columpios, una noria, un carro de helados e incluso varios telares para fabricar alfombras. Además, Matilde ha confeccionado una serie de muñecas de hilo. Algunas de ellas son reproducciones de protagonistas de dibujos animados y personajes de películas.
El esparto y Manuel llevan unidos toda su vida. El crevillentino explicó que "yo nací en esta misma cueva, y durante toda mi vida he visto como mis padres vivían del esparto. Ellos lo recogían de la sierra y lo trabajaban para luego poder venderlo, o intercambiarlo por comida, en la Vega Baja". Antonio Pérez indicó que, "cuando me jubile, hace once años, empecé a hacer cosas con el esparto y, poco a poco, con mi mujer hemos logrado montar el museo".
Matilde Maciá aseguró que "tenemos muchas cosas guardadas porque ha llegado un momento en el que no nos cabe todo en la habitación de la cueva". El pequeño museo suele recibir visitas de vecinos de la localidad que lo conocen y llevan allí a personas conocidas. Matilde dijo que "mucha gente viene y quiere comprarnos algunas cosas, pero nosotros no vendemos. Lo hacemos porque nos gusta y no sabríamos ponerle un precio".
El trabajo del esparto no es fácil. Antonio aseguró que "para manejarlo bien tienes que conocerlo. Sólo así y con inteligencia puedes llegar a hacer lo que quieras con él".
Hasta la fecha, han sido varias las ofertas que el matrimonio de crevillentinos ha recibido para trasladar su trabajo hasta un museo pero, pese a su avanzada edad y que ninguno de sus cuatro hijos sigue, de momento, su tradición, consideran que la obra es suya y, por eso, sólo debe permanecer en su casa.
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Las piedras que tallo son materiales de desecho; y si al cliente no le gusta el resultado, no hay problema, me quedo con la obra, aunque le haya dedicado un mes de trabajo.
Entrar en el taller de Samuel Martínez, en el barrio murciano de San Andrés, es como entrar en otro mundo, retrotraerse siglos atrás. Sólo se escucha el silencio de la maza que a golpes secos martillea el cincel para moldear piedra. Luminosidad tenue en el ambiente. Bloques de piedra por diferentes espacios, unos tal cual fueron extraídos de la cantera, en otros ya se le puede intuir cuál será el resultado final de la talla, otras obras son verdaderos monumentos con cientos de horas de trabajo invertidos, en los que bien un escudo heráldico, una efigie humana o la talla de una imagen tosca que te recuerdan las tallas románicas, parece esperar su turno en una esquina. Posiblemente sea el único escultor de la Región que se dedique a tallar en piedra.
- ¿Qué tipo de piedra utiliza?
- Como puede comprobar es la materia prima y digamos que casi única en este oficio. Normalmente son piedras de tipo areniscas o calizas. La arenisca es más amarillenta y tiene tonalidades más grises,pero a su vez es más dura de trabajar.
- ¿De qué cantera obtiene los bloques?
- De ninguna. Todo es material recuperado de las proximidades de Murcia capital. Claramente, le diré que son piedras de desechos de casas que se han derruido, de piedras de moler o de sillares y tabiques de casas solariegas que fueron cayéndose, que han derrumbado y los trasladaron a escombreras. Allí busco las piedras y bien con mi bicicleta o con la ayuda de otros amigos en sus vehículos particulares las traslado al taller. En la zona próxima al cauce del Reguerón a su paso por El Palmar, en los años sesenta y setenta fueron depositando muchas de estas piedras que inicialmente se utilizaron como sillares o para la cimentación de casas solariegas. Por tanto, en definitiva, me dedico a reciclar piedras de los escombros de antiguas viviendas, tal cual.
- Considerando la procedencia de las piedras, ¿ha visto en alguna de ellas alguna inscripción?
- Sólo en una ocasión encontré un capitel que parecía proceder de una iglesia y, además, estaba muy deteriorado, pero sí parecía que podría tener algún valor artístico. En lo que se refiere a inscripciones no he encontrado ninguna, ni tan siquiera la firma del cantero que extrajo la piedra.
- Imagino que habrá que darle duro a la maza. ¿Son materiales duros?
- Depende del proceso y momento de fosilización que tuvieron las piedras, tenga en cuenta que tallo piedras, algunas de ellas tienen más de 250 millones de años.
- ¿Cuáles son sus modelos para esculpir una talla?
- Mi punto de partida suele ser la fotografía de una figura concreta. Como usted puede comprobar los libros de arte son los que abundan en este taller, algunos con polvo por encima del que se desprende al tallar la piedra.
- ¿Qué herramientas usa?
- Principalmente mi fuerza física y la habilidad manual. Cinceles, mazo de cantero y limas. Está usted en un taller de plena Edad Media, o incluso de épocas anteriores, hasta me atrevería a decirle que es un taller de tribus aborígenes. Empecé dándole a la piedra con bastante paciencia en la huerta, debajo de una morera, y desde hace un año ya me trasladé a este taller pues incluso desde algunas iglesias me realizan encargos como Pantócratos y sobre todo la talla de la Virgen de la Fuensanta, pero totalmente en piedra.
-Una curiosidad, ¿cuáles son los principales encargos que le hace la gente?
- Suelen pedir sus escudos heráldicos, también su retrato. Digamos que su efigie o los símbolos de su vida personal tallada. Es como dejar para la posteridad unos sentimientos de inmortalidad, la permanencia en el tiempo, bien de los símbolos que representan su persona o de su propia imagen en un momento determinado de su vida, normalmente de su juventud o edad madura, pero en piedra. Yo siempre intento ser lo más fiel en la reproducción; es decir, que si tiene una arruga pues, tallo la imagen con la arruga. En algunos casos, afortunadamente muy pocos, el mismo cliente no le ha convencido la obra final y aunque otras amistades les hayan dicho que es la reproducción de su propia imagen, por mi parte no he tenido problemas. Me he quedado con la obra, aunque le haya dedicado un mes entero de trabajo.
Fisgoneado en La Verdad.
Son trabajos realizados por la bordadora Rafa Gil y que se puede visitar hasta el próximo 17 de octubre.
La Casa del Artesano de Jumilla acoge hasta el 17 de octubre, la exposición ‘El Arte de bordar’. La muestra fue inaugurada el pasado viernes 18 de septiembre y después tuvo lugar una charla a cargo de la bordadora de Jumilla, Rafa Gil Mira con el título ‘El bordado tradicional’. A ella asistieron decenas de personas.
La autora, que pertenece a la Asociación de Artesanos de Jumilla, informó que la muestra recoge numerosos trabajos, que están hechos a mano y a máquina de pedal, tales como refajos, túnicas, ajuar de la casa, juegos de cama, ajuar del bebé, enaguas, cuadros y abanicos, entre otros. Estos bordados los realiza en todo tipo de tejidos como lanas, algodón, lino o terciopelo.
Rafa Gil señaló que en el bordado se inició cuando era muy pequeña, con tan solo 4 ó 5 años, “al principio fue como hobby y ahora ya es una profesión, incluso he llevado a cabo cursos para personas jóvenes”. Las prendas las realiza por encargo y las personas interesadas en algún trabajo de este tipo encontrarán a Rafa Gil, dirigiéndose a la asociación o en calle Viriato número dos de Jumilla. En la charla habló sobre los orígenes de la tradición del bordado, así como las técnicas existentes. La bordadora jumillana agradeció la asistencia a la inauguración de la exposición y a la charla e invitó a todos los jumillanos y jumillanas a visitarla.
Por su parte el concejal de Artesanía Ildefonso Jiménez felicitó a la bordadora “por esta magnífica exposición que hoy se inaugura” e indicó que con esta exposición se “retoma el curso de trabajo de la asociación de artesanos y que muy pronto va a participar en las Estampas Rurales, como uno de los próximos proyectos”.
Se trata de una actividad organizada por la Concejalía de Artesanía y la Asociación de Artesanos. La exposición se podrá visitar, en el horario de la Casa del Artesano, de lunes a viernes de 11'00 h. a 14'00 h.; y por la tarde de 17'00 h. a 20'00 horas, así como los sábados también de 11'00 h. a 14'00 h.
Prensa Ayto. de Jumilla.
El soplado del vidrio requiere más técnica que fuerza, pero es un trabajo duro por el calor del horno, que alcanza los 1.200 grados.
El cartagenero Juan Carlos Calabria es farmacéutico, quizás por aquello del influjo familiar, pero jamás llegó a colgarse el hábito de botica. Quiso ser él mismo y tomar su propio camino marchándose a Birmingham, en Inglaterra, donde se especializó en el arte de trabajar el vidrio. Estuvo trabajando en la creación del Centro Andaluz del Vidrio en Castril, Granada, y ahora cumple un año el taller que ha puesto en marcha en el paraje de La Fuente, de Los Belones. A orillas del mar y junto a la montaña. Su taller y vivienda es un mundo de poesía que huele y se sumerge en la joya del vidrio convertido en arte. En cada rincón puede uno deleitarse con una pieza artística. Es un museo de arte vivo al aire libre. Sus múltiples obras pueden contemplarse en la web http//carloscalabria.blogspot.com.
- ¿Qué joyas se pueden hacer con el vidrio?
- Me considero escultor y artista del vidrio. Mi objetivo como vidriero es la creación de piezas artísticas trabajadas en horno. Es vidrio soplado.
- ¿Por qué el vidrio lo transforma en arte?
- Es como un proceso mágico en el que entra en juego tu capacidad artística, habilidad y creatividad. También los conocimientos adquiridos previamente, y de todo ello surge el arte en vidrio.
- ¿Hay que tener buenos pulmones para soplar vidrio?
- Me realiza usted la pregunta del millón. Y la respuesta es, no. Es técnica lo que se precisa.
- Pues yo, a lo sumo he soplado velas y trozos de papel prendido en fuego para poder llegar a quemar bastantes cantidades de leña en la huerta. Explíqueme esa técnica.
- Para hinchar una pieza, en un primer momento hay que insuflar aire dentro de la caña y tapar la punta de la caña. Es entonces cuando el aire de dentrote la caña se calienta, se expande e hincha la pieza por lo el proceso de hinchado se produce sin necesidad de fuerza pulmonar.
- ¿Se suda mucho junto al horno?
- Mucho. Mucho. A veces he llegado incluso a caer al suelo por tanto calor. Se pasa muy mal. El vidrio líquido está a mil doscientos grados, aproximadamente, a la misma temperatura que el horno donde se licua.
- ¿Qué colores le gusta combinar?
- En principio no me privo de utilizar ningún color, pues precisamente es en lo que más fundamento mi obra. Son las combinaciones las que pueden dar más resultados. Mis obras se basan en el color, siempre con formas simples.
- ¿Hay que ser rebuscado para hacer arte?
- No. Nunca. El arte es algo natural, que nace de ti mismo. Quizás rebuscado sería lo último de un artista. El arte sale, nace, no se fuerza.
-¿En qué momentos del día trabaja usted mejor?
- A primera hora de la mañana, a las siete y media. Al amanecer. Cuando saco la primera posta y puedo ver el vidrio moverse y brillar, entonces lo olvidas todo y de pronto es como si pudieras atrapar esa magia y hacerla realidad.
- ¿Qué motivos le inspiran más?
- El motivo que más me inspira es mi propia existencia, la fuerza interior. Los propios sentimientos de mirar alrededor, de ver dónde estás y a lo que uno tiene que enfrentarse en la vida. El punto egoísta de la creación de belleza. Yo puedo hacer simplemente un objeto bello o crear una obra que hable o transmita sentimientos.
- ¿Qué temas prefiere trabajar?
- No me puedo centrar en un tema concreto para crear. Crear es simplemente una cuestión de convertir en obra de arte una visión del mundo.
- ¿Cuál sería su última obra, aquella mejor lograda?
- Quién sabe. A lo mejor la he realizado ya.
- ¿Sigue vivo el arte del vidrio en la Región?
- Queda una pequeña llama que todavía no se ha apagado. Espero que vuelva a brillar dentro de poco en el museo del vidrio de Santa Lucia y, de esta manera, tengamos un poco de más futuro los sopladores de vidrio.
Fisgoneado en La Verdad.
Hoy en día los barcos pueden ir bien con cuatro nudos, pero hay que tener en cuenta que hoy ya no se utiliza tanto la vela.
Juan Antonio Ferrández es hijo de militar de la marina, y como buenos marineros procede de Cartagena. Su padre, José Antonio, en su tiempo libre, hacía nudos marineros y su afición la transmitió a toda la familia. Han recuperado una vieja tradición que en las ciudades portuarias siempre ha estado presente y se los han convertido en recuerdos de paso de todo aquel que llega a Cartagena. Ahora cumplen veinte años con este trabajo del que han hecho un arte. Juntando varios nudos forman un cuadro que viste las paredes, es formativo, y además trae recuerdos de aires marineros.
- ¿Cuántos nudos marineros se utilizan en total?
- Hoy en día en los barcos pueden ir bien con cuatro nudos: as de guía, ballestringue, lazo típico de zapato y el de horca. Debe tener usted en cuenta que actualmente los barcos utilizan poco la vela; si bien antes llevaban mucha vela y por eso daba lugar a que necesitasen muchos cabos para amarre. Necesariamente tenían que saber el manejo de diferentes nudos.
- ¿Recuerda tipos de nudos que se han utilizado?
- Puedo mencionarle algunos de ellos: ahorcaperros, guardamarines, lazo de calabrote, tarbuck, mediocote, baderna, lazo de pescador, pescador, nudo de guía, ordinario, llano, calabrote, lascaporseno, cirujano, gaza de artillero, vuelta de resón, bandolero, encapilladura, margarita, trébol, remolque, barrilete, trenzado y cadeneta. Bueno, aunque hay muchos más. En realidad es ilimitado el número de nudos, pues a un nudo ya clásico, le das un par de vueltas más y ya has inventado uno nuevo.
- ¿Cuál es el más difícil de realizar?
- El nudo de encapilladura. Es el más complicado porque hay que introducir los cabos por diferentes lugares a la vez y; a su vez, tirar en un mismo instante de los distintos cabos para que quede formado el nudo.
- ¿Y el más fácil?
- El típico nudo de cote. En éste se hace como un círculo y la punta se introduce por él; viene a ser aproximadamente como el que se realiza debajo del nudo de las cordoneras de los zapatos. También es muy fácil el nudo de lasca. A este último muchos le denominan nudo de odo por la forma que tiene.
- Permítame una curiosidad, ¿Quiénes compran más los cuadros de diferentes nudos?
- Es un gusto muy generalizado, normalmente las personas que de por sí les gusta el mar; aunque no les guste navegar, pero quieren tenerlo para decorar sus casas o los adquieren simplemente como artículo de regalo y recuerdo de su estancia por estas tierras junto al mar, no sólo en Cartagena sino de cualquier otro lugar de la costa.
- En el supuesto de que alguien quisiese cargarse al jefe, que le cae gordo ¿Qué nudo le aconsejaría?
- ¿Me está usted preguntando por el nudo más agresivo?
- Más bien diría eficaz, para que deje al trabajador en paz, y realice su tarea tranquilamente.
- Bueno, creo que el más contundente es el nudo guía. Consiste en una bola de hierro maciza envuelta en diferentes nudos bien apretados hasta conseguir como una bola bien gruesa. Este nudo se utiliza cuando se quiere dejar precisamente bien amarrado un barco. Cuando un barco llega a puerto y tiene que echar un cabo grueso para el amarre, ante la dificultad de lanzamiento, un extremo de este cabo lo une a otro más pequeño donde se encuentra el nudo guía. Hay que hacerle girar varias veces, como si se tratase de una honda, y se lanza al punto de amarre, donde normalmente se envuelve. Finalmente se sujeta el barco. Ese barco ya no se mueve, vamos que dejaría trabajar en paz.
- ¿Si alguien tuviese que utilizar un nudo sugerente para ponérselo en el pene, por ejemplo?
- No tengo duda. Utilizaría el más sencillo, el nudo tipo lazo que normalmente se utiliza para los regalos. Sería como ofrecer a la otra persona un regalo: ¡Desátelo usted misma, - o usted mismo, según se trate-, es su obsequio!
- ¿Cuánto tiempo necesita para realizar un cuadro con los diferentes tipos de nudos?
- Depende del número de nudos que se le coloquen en el cuadro. En esto quien tiene una habilidad extraordinaria es mi madre, María Tomás. Ella en veinte minutos ya se ha cargado un cuadro con treinta nudos.
Fisgoneado en La Verdad.
La República Checa, Rumanía y Rusia fueron los primeros que empezaron a grabar haciendo girar una piedra como si se tratara de una máquina de coser.
José Reina haciendo uno de sus grabados.
José Reina es el rey del vidrio y del cristal. Ha conseguido elevar a categoría de arte los trabajos que realiza en esta materia tan frágil. En su infancia prácticamente no fue a la escuela, si bien durante medio siglo ha tenido el honor de escribir, como profesional artesano, con bolígrafos de puntas de diamante. Este año le llega la edad de jubilación. Se retira, pero deja todo un legado y una firma de fama internacional para que sigan con ella sus hijos; Laura, Ana Belén y Juan Antonio. Trabajó junto al maestro José Herrero, en la Fábrica de Vidrio de Santa Lucía, de Cartagena. Ha impartido cursos en la Real Fábrica de Vidrio de Segovia, donde también ha aprendido técnicas especiales de grandes maestros en la materia provenientes de los países del Este. Ha cosechado los mayores galardones al esfuerzo y al trabajo bien hecho de instituciones públicas y privadas de la Región, y este año será el último que realice sus demostraciones públicas en la feria de artesanía, dentro del marco de la trigésimo octava edición de la Semana Internacional de la Huerta y del Mar de Los Alcázares.
- ¿Cuáles fueron los orígenes históricos de su oficio?
- Este oficio nace en el mismo momento que el hombre sopla el cristal; es decir, a realizar vidrio hueco. El cristal, como tal, se descubrió en la edad de piedra, pero los griegos fueron quienes mejor lo trabajaron. El hombre prehistórico precisaba hacer grandes hogueras y disponer de piedras para asar y guardar las carnes, o los peces. Eran nómadas y mezclaron distintos tipos de piedras, y sin buscarlo las sometieron a grandes temperaturas en el fuego, descubriendo así el cristal.
- Imagino que con el tiempo fue evolucionando este trabajo.
- Actualmente trabajamos con tornos, pero la maquinaria y el proceso es exactamente el mismo que el de los hombres primitivos. Antiguamente trabajaban a base de ácidos y mezclas de pinturas llegando a descubrir que pasando el cristal por unas ruedas de arena, éste se podía grabar. En la República Checa, Rumanía, y Rusía fueron quienes empezaron a grabar haciendo girar una piedra, como si se tratase de una máquina de coser.
- ¿Con qué se graba el cristal?
- Con muelas de corrindón. Ahora se utilizan mucho los discos diamantados, son muy perfectos, y de gran variedad de tamaños. Los grabados a mano se realizan con fresas o cabecillas de graba de corrindón. También con puntas de diamantes. En sí es un lápiz como el que utilizan los dentistas para darle brillo a la dentadura, si bien nosotros utilizamos distintos tipos de brocas que son de diamantes.
- No sé si me he equivocado de lugar y me he perdido en una galería de arte. ¿Existen diferentes estilos de tallado?
- Continúa usted en el taller de grabación de cristal y vidrio. El diseño clásico se caracteriza por utilizar dibujos de flores, racimos de uvas, abanicos, hojas matizadas o líneas cruzadas, etcétera. El estilo modernista utiliza líneas rectas o formando curvas suaves, flores de lis. Es un estilo más sobrio. Las figuras humanas las realizo partiendo de fotografías; me enseñaron los checos, pues ellos aún siguen utilizado el cobre.
- ¿Cómo consigue darle brillo al dibujo?
- Con tierra pómez y agua; pero principalmente con la rueda de corcho aglomerado. Los matizados los consigo con una rueda de diamantes. Para los anagramas utilizo la cabina de chorros de arena de corrindón sobre una capa de vinilo, aunque previamente hay que realizarles un tratamiento de insolación.
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Esta artesana del telar asegura que las murcianas visten más clásicas y con colores oscuros; «las extranjeras prefieren tonos fuertes y llamativos»
Paula Romero es ciudadana del mundo. Argentina es su tierra natal, y es lo que diríamos una treinteañera curtida por los avatares de la vida. Te muestra su título como diseñadora universitaria de moda, pero rehúye de la producción industrial. Auque para cubrir las necesidades básicas de la vida trabaja en una sastrería en Alcantarilla, lo suyo es la creación artística a través de hilados. Partió de Argentina hace nueve años. En Italia, su segunda residencia más estable, disfrutó con el diseño de tejidos y desde hace siete años ha montado en Murcia su propio telar, como lo hicieron los hombres y mujeres primitivos. Recorre los mercados de la Región mostrando sus trabajos.
- ¿Qué elementos utiliza usted para trabajar?
- Mis herramientas básicas son un telar o un bastidor de madera. El telar que utilizo es tal cual el original de los viejos telares manuales de antes de la Edad Media. En lo que se refiere a materiales básicos de trabajo son lanas, algodones y, en algunos casos mezclas.
- ¿Qué tipo de lanas usa?
- Siempre lanas puras, como lanas de oveja, de cabra o lana de conejos de Angora. Son lanas muy caliente y que me las envían a Murcia desde Argentina.
-¿De dónde proceden los algodones?
- De Italia y de Argentina. Lugares donde existe una mayor calidad en los hilados y, en el caso de Argentina, los precios son más adsequibles.
-¿Cuál es el elemento clave del telar?
- No guardan ningún secreto a los primitivos trabajos y técnicas que se pusieron en marcha cuando diversas culturas y en tiempos primitivos se pusieron a tejer. Éste fue uno de los primeros inventos del hombre, pues precisaba resguardar su cuerpo. Los tejidos fueron los primeros elementos con los que se estableció el comercio.
- ¿Qué les son comunes y qué les diferencia al telar del bastidor?
- El telar tiene una estructura cuadrada con dos patas. Tiene un peine superior y otro inferior,donde se engancha la urdimbre y sirve de base para después realizar la trama. El bastidor es simplemente un triángulo de madera con clavos que se usan como referencia para ir tejiendo y entrelazando los hilados. En el bastidor los tejidos que obtienes básicamente tienen forma triangular, que en Murcia se les denomina toquillas.
- ¿Qué productos pueden salir de sus manos con el telar y el bastidor?
- Puedo tejer un paño, cortar los patrones para una prenda como una chaqueta. También puedo tejer prendas únicas como una bufanda o pashmina, que las utiliza tanto el hombre como la mujer de culturas islámicas.
- ¿Qué colores suelen predominar en sus tejidos?
- Depende de la temporada y del público. En invierno y para el comprador local predomina la tendencia a los colores oscuros y clásicos, como el negro, gris, marrón y azul marino. En verano y para un comparador llegado de fuera de Murcia prefieren los colores claros y fuertes. Hay, por ejemplo, una gran diferencia entre cómo visten las mujeres murcianas, pues eligen colores oscuros y clásicos. Las extranjeras, por ejemplo, optan por los colores fuertes y llamativos.
- ¿Existen diferencias en los gustos según las distintas comarcas de la Región?
- Sí. Desde la misma capital a la costa, que dista tan sólo cincuenta kilómetros, ya se observa esa diferencia de gustos; y si se va al mercado de Lorca o Caravaca de la Cruz, por ejemplo, las diferencias son mucho más notables. En la costa, ya sea por los efectos del sol o la situación psicológica de vacaciones, eligen colores claros y vivos: amarillos, rojos, verdes claros. Las personas cuando están de vacaciones piensan menos en los gustos y en la economía que cuando están aposentados en su domicilio cotidiano. Se produce como un efecto liberador.
- ¿Hay regateo en la compra para intentar obtener los tejidos rebajados?
- Si se trata de compradores de la región, siempre. Creo que es una reminiscencia de la cultura árabe. Si se trata de extranjeros, nunca. Yo siempre les pregunto: '¿Regatean ustedes en los grandes almacenes?'
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Este carpintero de 72 años, de Bullas, ha creado la vagoneta aérea, la escalera escamoteada y unas 'machacaolivas', y no deja de «darle a la cabeza»
Alfonso Jiménez parece un hombre surgido del mundo de las ideas y de pronto trasplantado al mundo real y con un montón de maquinaria a su alrededor. Dice reiteradamente que con él se han equivocado de época de nacimiento, que su mundo es el del Renacimiento, pero que no sabe el porqué de pronto su madre lo parió en el paraje más alto de Bullas, y además con tan sólo una vara para pasturar ganado. Decidió despedirse del maestro a los diez años de edad. La inmigración era lo que se llevaba, y él no quiso estar fuera de modas. A la vuelta al pueblo pensó que podía formar familia y, por qué no, también un trabajo estable. Se lanzó a montar una carpintería en el paraje de La cuerda. Sus vecinos le dijeron que la cosa era perfecta, ya estaba hasta el nombre de la carpintería. Sólo faltaban las maderas.
- ¿Y llegaron maderas?
- Todas las que hicieron falta, y más. Me convertí en un carpintero totalmente artesano. A los doce años ya empecé a darle vueltas para ver cómo trabajaban otros. De mi taller, totalmente manual, incluso torneando a mano, salieron no sólo camas, y mesas con agujero para el brasero, y sillas. Yo me adaptaba a todo lo que me pedían, ¡bueno era yo!. Mi cabeza daba muchas vueltas por la noche para ver cómo sacarle punta a lo que me pedían y por el día martillazo va y púa clavada. Y ya ve usted. Tengo tres hijas y todas con carrera, incluso mi nieta me pide alguna cosa, y si puedo, pues se la hago en el taller, pues ya con 72 años merece la pena hacer cosas más tranquilas, dándole a la cabeza, que producir bastantes trabajos para ganar un buen jornal. Éste ya está asegurado.
- Pero creo que usted es un carpintero atípico, ¿cuántos dedos lleva cortados?
- Lo que son dedos, dedos, ninguno. Siempre me ha gustado ser muy respetuoso con las maquinas o las herramientas. Algunas se han descuidado y sólo me dieron un pellizco en la punta del dedo índice de la mano derecha, pero como tengo la sangre espesa, se me corta pronto, y no pasó nada.
- Lo que sí tiene fama es de ser inventor. ¿Qué cosas ha patentado?
- Ninguna. Sólo son cosas que invento para hacer más llevadero el trabajo en mi casa, a los vecinos o para agradar a mi nieta.
- ¿Por ejemplo?
-Mire aquí tengo la vagoneta aérea. Era un problema imposible de resolver, pues tenía que sacar los escombros de mi casa para hacer otra nueva y allí no podía entrar ninguna grúa. Yo a través de poleas y maderas construí esta caja que es como una vagoneta que podía bajarla hasta el fondo, donde estaba el escombro, tirándole de estos hilos se abría y se llenaba de escombros y luego al tirar de los otros subirla llena hacia arriba, hasta controlarla con la mano y depositarlos donde podía entrar la camionetas.
- ¿Y esta escalera tan plegada?
- Es la escalera escamoteada. Tenía un vecino un reducidísimo espacio en su casa para poder subir a un primer piso, de tal forma que le hice la escalera a tramos y luego la fui enlazando varios peldaños unos con otros hasta hacerla como un acordeón. Está toda plegada en el techo, sólo hay que tirar de estos hilos y la escalera se despliega y sin peligro alguno él sube al piso de arriba. Luego tira de estos otros hilos y se pliega por completo. Y aquí si ha pasado algo, yo n lo he visto.
-¿Para qué sirven estas paletas? ¿Va usted detrás de la Virgen del Rosario el día de la procesión haciendo música?
-¡Qué va! ¡Que va!, Para música tengo yo el cuerpo. Estas paletas son unas machacaolivas.
- Pero usted está cuerdo ¿No esperará una riada y que llegue hasta aquí el agua, antes debe desaparecer Lorca, Murcia y Cartagena? ¿Para qué es esa barca?
- Es una simple barca para secano. Mi nieta estaba empeñada en un cochecito de choque y yo le he preparado esta barca que con el pie se va guiando como un timón y a golpes de mano se va moviendo la rueda para coger velocidad. Sólo hay que tener ganas de jugar.
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También hay días que tengo miedo de mí mismo, pero en este caso procuro tomarme la vida con una sonrisa, como lo hacía mi abuelo.
Juan Pedro Esteban es meticuloso en sus trabajos. Organizado para conseguir el objetivo que se propone y, ante todo, con un espíritu de lucha interior que sobrepasa sus propias fuerzas físicas. La vida le ha dado muchos reveses. Largas etapas sin trabajo y con una familia que sacar adelante, pero a este cartagenero nunca le ha faltado ilusión para poner sus facultades mentales y habilidades artísticas en las diferentes empresas por las que ha pasado. Actualmente se responsabiliza del casco urbano de Cartagena para que todo el mobiliario se encuentre en perfecto uso para el vecindario. Sus exposiciones han recorrido múltiples lugares del territorio regional, también Portugal, Francia, Barcelona, Roma, Barcelona y Madrid. Ahora prepara unos trabajos pictóricos para su ciudad natal y unas tallas con destino al municipio de San Javier.
- ¿Qué supone extraer una figura a un tronco de árbol o a unas maderas ensambladas?
- Es otro mundo diferente a la pintura y el dibujo. Es complementario, pues quien no domina el dibujo difícilmente puede trabajar y tallar la madera. Se trata de trasladar a tres dimensiones una imagen que inicialmente se ha concebido sobre el papel. Este descubrimiento de trabajar la madera se lo debo al maestro y escultor Salvador, de Cehegín. Estoy entusiasmado con lo que poco a poco me ha ido enseñando y lo que pude dar de sí a una tabla de madera sin forma alguna.
- En su última exposisición en Cabezo de Torres, bajo el título de Miedos, realmente muchas de las caras que talló expresaban este sentimiento humano ¿A qué tiene usted miedo?
- Me da miedo el entorno que me rodea, la gente infeliz, insatisfecha, la gente que no sabe qué hacer. Sobre todo tengo miedo de aquellas personas que causan dolor. También hay días que tengo miedo de mí mismo, pero en este caso procuro tomarme la vida con una sonrisa, como ya lo hacía mi abuelo cuando los aires no le eran favorables. Sintiéndose uno a gusto consigo mismo no tiene por qué tener miedo a nada, todo es capaz de vencerse, antes o después.
- Estoy comprobando que tiene usted un tic filosófico, ¿Dígame una frase?
- Somos lo que hacemos cada día, de modo que la excelencia no es un acto sino un hábito. Bueno, y la frase no es mía sino de Aristóteles, quizás por aquello mismo que usted dice de la Filosofía.
- La filosofía de la vida también le lleva a uno a situarse ante sus trabajos, sobre todo aquellos que no son obligados, sino los que libremente realiza, como es el caso del arte. ¿Cuál es su filosfía en el arte?
- Compromiso y liberación quizás sean los dos términos que más se ajusten a mi trabajo. Compromiso porque todo lo que realizo está relacionado o va destinado, en su mayor parte, a exposiciones que tienen que ver con las situaciones de las personas. Y liberación, pues mi trabajo es una liberación de mis propias energías, de mi propio yo interior y de mi capacidad de crear cosas nuevas.
- Bueno, la venta también es importante. ¿Le ayuda alguien?
- Tengo mucha gente que me ayuda, quizás más que a la que yo ayudo. Creo que soy afortunado pues he tenido gente a mi alrededor que de forma desinteresada me han echado una mano, han adquirido un cuadro o una talla. Gente anónima sin la que uno no podría vivir. Los amigos y la familia también ocupan un lugar muy importante en mi propia vida.
- ¿A quién le gustaría parecerse?
- A mí mismo. No deseo copiar de nadie ni seguir una técnica concreta que en este momento esté en vanguardia, pues el tiempo transcurre y esa obra ya pasa a ocupar otro lugar en el mundo artístico. Lo mejor es tener la propia personalidad y ser uno. Mis trabajos se pueden calificar perfectamente como figurativos. Aunque también tengo mis artistas preferidos, pero gentes que pasan muchas veces desapercibidas no están en los grandes volúmenes del arte. David Galián y Pérez Casanova son dos personas del arte que me gustan mucho.
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Hago encargos para toda la Región, pero fuera de nuestras fronteras mis trabajos son muy demandados, sobre todo en Albacete y Granada.
José Miguel López si algo tiene más que perfecto son sus ojos, y máxime cuando los cuca para enhebrar la aguja y realizar bordados. La cuestión no es cosa de un solo día. Procede del Noroeste, concretamente de Moratalla, y a su madre, Encarna, le dio por la aguja y los trapos para ayudar a sacar adelante a la familia. Tan bien se le dio esta labor que montó su propio negocio y ahora sigue realizándolo de forma totalmente artesanal su hijo, José Miguel. Aunque eso sí, cumpliendo medio siglo entre los ovillos.
- ¿De qué lugares de la Región le demandan más trabajos?
- En realidad de todos los puntos, incluso de fuera de nuestras tierras. Si bien llegan muchas demandas de Alcantarilla, Jumilla, Bullas, Mula, Caravaca y Cartagena, además del mismo Moratalla, dónde tengo la empresa artesana. En lo que respecta a otras ciudades, mis trabajos son muy demandados en Albacete y Granada.
- ¿Son los bordados similares?
- En absoluto. En primer lugar deberíamos realizar dos grandes distinciones. Por una parte, los bordados para tejidos de tipo religioso, como vestidos para imágenes, túnicas, o para procesionistas; y, por otro, bordados con motivos que reproducen temas tradicionales que se utilizan sobre todo para los grupos folclóricos o las peñas huertanas. En los temas religiosos existe una mayor uniformidad pues el bordado de una Inmaculada es casi idéntico para Moratalla que para Jumilla, si bien donde existen mayores diferencias es en los bordados de trajes regionales, pues en cada zona predominan unos colores y unos temas.
- Pues vayamos a ellos. ¿Cómo son los bordados cartageneros?
- Predomina el fondo de tela en ras y los bordados de terciopelo, pero en precortados. Normalmente son para grupos de bailes.
- ¿Y los jumillanos?
- Continuando en la temática de trajes para el folclore, suelen utilizar trajes de fondo azul y bordados con motivos florales, sobre todo muy coloristas, con flores multicolores.
- ¿Los encargos que le realizan para Mula, Bullas, Caravaca, Cehegín o el mismo Moratalla; tienen muchas diferencias?
- Entre ellos mismos no existen diferencias; son muy similares los de un pueblo con otro. Además, son bastante similares a los tipos de bordados que se utilizan en Murcia capital y los que se llevan en su huerta.
- ¿En qué época del año le hacen más encargos?
- Suele existir una concordancia muy directa entre las fiestas de cada pueblo y el aumento de demandas de bordados para el mismo. Si bien dentro de todo el año, entre los meses de enero y mayo, es cuando más se concentra a nivel general la demanda. Así por ejemplo en Moratalla es a finales de junio, coincidiendo con las fiestas, cuando más trajes bordados saco a la calle.
- A grandes rasgos. ¿Cómo es el bordado murciano?
- Es muy variado, es colorista, muy alegre. No debemos pensar en un bordado en el refajo de un solo tono sino la utilización de varios motivos florales, e incluso si es sólo de raso, de tiras, suele ser también de varios colores. Debemos tener en cuenta que nuestra tierra es muy colorista. Si queremos un bordado huertano normalmente se trata de reproducir lo que se ve en la naturaleza y en el medio huertano lo que hay es mucha floración, mucho color.
- ¿No tendrá la gente ninguna manía concreta?
- Bueno, yo no hablo de manía, pero sí es cierto que las moratalleras cuando se ponen un refajo lo utilizan siempre de un solo tono. Es decir, si van de rosa, todo el bordado es rosa; si es azul, pues azul y si es verde, pues verde. En otros lugares suelen mezclar mucho los colores.
- Tengo una curiosidad, usted borda mucho para colegios religiosos. ¿Qué le piden?
- Suelen ser también muy monocromáticos. El verde y el azul son los bordados que más solicitan.
- ¿Y las iglesias o centros religiosos?
- Utilizan mucho el hilo dorado, mucho bordado en oro.
- También le encargarán ropas para las mujeres casaderas.
- En los ajuares de novia lo que más predomina son los brocados con hilo blanco.
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El próximo viernes 5 de junio, a las 19'30 horas, se inaugura en la Casa del Artesano, la exposición "Artesanía en madera" de Susi García Rico. La muestra se podrá contemplar hasta el 10 de julio, en horario martes a viernes de 11'00 a 14'00 horas, y de 17'30 a 20'00 horas y los sábados de 11'00 a 14'00 horas.
Prensa Ayto. de Jumilla.
La pareja de artesanos expone una selección de sus obras en el Museo de la Huerta, con motivo de las fiestas patronales de Alcantarilla.
Juan María y Mercedes están hechos el uno para el otro. Si de barro, dice la Biblia, Dios hizo a Adán, en este caso, en Totana el barro es sinónimo de dos personas unidas por el afecto entre ambos y además por el trabajo; y precisamente con el barro. Juan María es quien da la energía al torno y Mercedes le da el punto final al trabajo de su esposo, pintando las piezas de cerámica que salen de sus manos. Tienen su marca propia, El Poveo. Hasta finales de mes, coincidiendo con las fiestas patronales de Alcantarilla, en el Museo Etnológico de la Huerta mantienen una exposición de las obras más representativas que salen de sus manos.
- ¿Qué papel ha desempeñado la mujer en el trabajo de la alfarería?
- Su principal tarea ha sido la de decorar. El trabajo en el torno normalmente no ha sido de tradición femenina, pues se ha necesitado mucha fuerza para moverlo. La mujer prepara los materiales para el trabajo; pero digamos que es casi actividad exclusiva de ella es realizar la decoración de las piezas que se hacen en el taller; por lo que podemos decir que es una tarea de pintora, decoración.
- ¿Qué motivos son los que más se suelen pintar?
- Motivos florales y de animales; principalmente pájaros. La mayor parte de ellos siguen la tradición de varias décadas anteriores, digamos que los de siempre: flores y pájaros, sobre todo los animales de la huerta, aquellos con los que normalmente está relacionado la familia, tales como gallinas e incluso pavos reales por los colores espectaculares que tiene. Pero siempre siguiendo el estilo tradicional que nuestros antepasados han ido realizando.
- ¿Podríamos estar hablando del arte de la pintura en la cerámica?
- Porqué no; así lo ha sido a lo largo de la historia, pues todas las culturas sus cerámicas las han pintado de una determinada forma, como los griegos o los romanos. Nosotros seguimos un estilo típico mediterráneo y utilizando una serie de colores que tradicionalmente se ha utilizado en la huerta y campo de Murcia.
- ¿Cuáles son los colores tradicionales en la cerámica murciana?
- El amarillo, el verde, el rojo y el azul son los colores tradicionales que nosotros utilizamos. El verde se ha utilizado para los lebrillos; incluso los nuestros se han hecho clásicos al pintarlos por completo de este color.
- ¿Se pinta de igual manera una cerámica para uso doméstico que cualquier otra?
- No. La cerámica para uso doméstico, digamos las cazuelas, para servir la comida, ollas, etcétera, todas ellas son de color miel. Se utiliza un barro que es refractario para no destruirse con el fuego y, además, para conservar bien el calor, por lo que no se introducen colores sino simplemente el color del mismo barro con una pátina que da esa peculiaridad de color miel.
- ¿Qué es lo más difícil de pintar?
- Los grandes murales, sobre todo por la extensión y que deben seguir perfectamente las líneas, dibujos y colores entre las distintas losetas que se pintan y se cuecen. También hay que tener en cuenta el motivo en concreto que eligen quienes realizan este tipo de encargos, pues a veces aún siendo motivos florales introducen muchas variedades.
- ¿De qué color pintarían una cerámica representativa de la huerta?
- Verde, sin lugar a dudas; pero desgraciadamente hoy más que ser el reflejo de una realidad, sería el recuerdo de un pasado.
- Siento curiosidad, cuando le realizan un encargo ¿qué le piden que pinten?
- Sobre todo motivos florales; si bien el verde pobre es el color que más utilizamos y concretamente para los lebrillos, tal y como desde hace más de medio siglo lo venimos realizando. Es el color que más valor le da a esta pieza, le da una calidez que llama mucho la atención.
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Esta ricoteña, de la saga de 'El Oviedo', ha sacado adelante a toda su familia con la lía del esparto; «por unas 15 horas de trabajo te pagan 22 euros».
Asunción Salmerón dice de sí misma que nació en la lía, es decir, que ya de pequeña sus juegos eran con esparto. Pertenece a la cuarta generación de una familia ricoteña, El Oviedo, cuyo principal sistema de sustento ha sido tejer esparto. Lleva a sus espaldas 75 años y el reuma no le impide subir las empinadas callejuelas del pueblo hasta llegar a su domicilio. Una habitación anexa a su casa está llena a rebosar de distintas formas de tejido de esparto, y de las más variadas formas ella realiza la lía. Así ha levantado a toda la familia e incluso ahora a dos nietos tiene para darles algo y que se compren chuches.
- ¿Por qué se llama la lía?
- Es el trabajo en sí que se realiza con los hilos de esparto. Lo más básico son tres madejas compuestas cada una de cinco o seis hilos que van entrelazando o liando unos con otros hasta hacer una maraña de varios metros de vueltas de esparto liado.
- ¿Qué es una maraña? ¿Cuántos metros tiene?
- Por lo general, adquieres veinte kilógramos de esparto que te lo pesan delante de ti y luego tienes que devolver este esparto pero ya trabajado en marañas, y te lo vuelven a pesar para observar que tiene el mismo peso de esparto que te dieron; bueno, antes te daban el esparto por arrobas; es decir dieciocho kilógramos, y le tenías que sacar veinte y cinco lías en total. Para hacer una maraña, que mide aproximadamente un metro, se tarda algo más de una hora; y por quince marañas te pagan, con las cuentas de ahora, veinte y dos euros y medio.
- Tengo entendido que su familia ha destacado en el pueblo por ser de los más emprendedores en este arte.
- Sí. Eso se lo puede decir muy bien el famoso Antoñele del pueblo, pues mi marido, que paz descanse, Antonio Moreno, que era conocido por El Oviedo, realizaba las mejores marañas para los barcos del arsenal de Cartagena.
- ¿Acaso hay varias clases de marañas?
- Por supuesto. Según el trenzado y número de hilos de esparto que vayas introduciendo así como la calidad del mismo. Hay lías y marañas aceiteras, de coneja, del dieciocho, las cesteras, las alpargateras y las ordinarias.
- ¿Qué tenían de especial las marañas para los barcos?
- Éstas había que hacerlas con el mejor esparto, tenían que ser especiales, pues antes no utilizaban hilos sintéticos y hasta mediados del siglo pasado mi marido hacía muchas para las maromas de amarre de barcos. Aquí, en Ricote, hacíamos también muchas lías tipo revoltones.
- ¿No serán esas para hacer mantas que permiten pegarse revolcones en ellas?
- (Ríe) ¡Qué va! No ve usted cómo es mi propia casa. Las lías se iban atando unas con otras en espiral y dejando espacio entre unas y otras para atarlas al cañizo del cielo raso de los tejados y así poder echarles yeso. También hacíamos muchas para trabajos de la agricultura, para hacer bardizas de cañas, las cordetas para plantar patatas, etcétera.
- Imagino que los tiempos pasados no serían muy halagüeños, incluso he observado que el monte de Ricote por su tipo de terreno no debe ser muy próspero para criar esparto&hellip ¿Hacían alguna artimaña para poder sacar el máximo provecho?
- Fíjese usted. Ricote era de los pueblos más pobres del Valle, e incluso el esparto lo traían de Cieza, pues allí se dedicaban principalmente a la agricultura y por el contrario aquí no había prácticamente nada de nada, por lo que nuestras pillerías, pero de eso sí, de buena fe, hacíamos. Así, por ejemplo, procurábamos quedarnos con parte del esparto que nos daban y al que les devolvíamos ya hecho lías lo poníamos al relente o le echábamos un poco de agua para que alcanzase el peso originario. El esparto que nos quedábamos se llamaba la maquila, éste era de primera calidad y con él hacíamos trabajos especiales que vendíamos muy caros.
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Los creadores del trofeo del Gremio de Artesanías Varias, un premio que hoy reciben las peñas huertanas, creen que «falta apoyo de las instituciones».
Pedro Jesús García y José Antonio Campos tienen en común una sensibilidad especial para trabajar como artesanos, y un afán de superación y perfeccionamiento continuo. La especialidad de Pedro Jesús es la imaginería. Procede de la pedanía murciana de La Ñora y su taller está en La Albatalía. José Antonio vive en pleno centro de la capital murciana y su especialidad es tallar la madera. Ambos han unido ingenio y trabajo para elaborar el trofeo que el Gremio Regional de Artesanías Varias entregará a la Federación de Peñas Huertanas, con motivo hoy de la fiesta de San José Artesano, como Artesano del Año 2008.
El Gremio Regional de Artesanías Varias celebró en la sede de la peña huertana La Tinaja la XXV Feria Artesana de Murcia, otorgando su tradicional galardón a la Federación de Peñas Huertanas.
- ¿Qué simboliza el trofeo que han creado?
- [Pedro Jesús] Es la representación de San José como trabajador, como un obrero de su época con la gubia y el mazo; objetos que principalmente usamos quienes pertenecemos al Gremio Regional de Artesanías Varias. El trabajo lo hemos realizado entre ambos, siguiendo la línea de los maestros artesanos murcianos José Mólera y González Moreno.
- [José Antonio] Es una pieza única. Es la representación del trabajo artesanal a través de la figura de San José.
- ¿Qué piensan que han aportado los 25 años de historia del Gremio de Artesanía a la sociedad murciana?
- [P. J.] Ha potenciado a personas a través de exposiciones y mercadillos. Ha sido una forma de promocionar a artesanos en el mundo del arte, a pesar de lo difícil que es este mundo tan especial, y máxime en nuestro caso que nos es imposible darnos de alta como empresarios; además entre todos los miembros existe un apoyo y unión mutua.
- [J. A.] Yo estoy asociado sólo dos años y me ha abierto muchos caminos implicándome en proyectos que creía nunca iba a realizar y se han beneficiado de nuestros trabajos muchos vecinos de la Región.
- En el caso de la Federación de Peñas Huertanas, ¿cuál creen ustedes que ha sido la mayor aportación realizada a la Región?
- [P. J.] Principalmente ha ayudado a conservar las costumbres y tradiciones que legaron nuestros antepasados; no sólo unos bailes o una forma de vestir, sino muchas más cosas. Son como una ventana abierta al pasado que poco a poco se transforma en edificios pero que gracias a ellos dejan ver la hierba y el agua. La Federación mantiene viva la memoria histórica de la Región.
- [J. A.] Mantiene vivas las raíces del pueblo. Quien no respeta su pasado histórico o sus raíces de donde proviene pierde la razón de ser del presente y su proyección de futuro.
- ¿Creen que las actividades artesanales y la cultura tradicional del pueblo están suficientemente respaldadas por las instituciones públicas?
- [P. J.] No.
- [J. A.] Rotundamente no. A quien ya tiene fama se le da juego y encargos de proyectos de trabajo. Por otra parte cuando diseñan o construyen un polígono industrial deberían tener en cuenta que nosotros existimos y si crearan naves pequeñas no sólo podríamos trabajar dignamente en un espacio adecuado y no como lo venimos haciendo, a veces en cuartos trasteros de nuestros domicilios. Si contásemos con posibilidades de infraestructura incluso crearíamos puestos de trabajo.
-¿Seguirán perdurando los trabajos artesanales?
- [P. J.] Deben continuar perdurando, y espero que así sea; si bien es difícil vivir de ello, aunque somos personas y un grupo de asociados con una gran ilusión.
- [J. A.] Mientras que quedemos locos sueltos por este mundo, como a veces creo que somos nosotros, seguiremos adelante. Ilusiones y ganas de trabajar de forma desinteresada por la Región hay en ambas entidades.
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