Caperucita es un relato que sirve para educar a las niñas en que no deben entrar en las camas de hombres malvados que no conocen previamente.
Miriam Oller es el disfrute de la palabra y el gesto. Es sentirte bien a su lado, sólo mirarle a la cara y dejarte llevar por sus relatos. Hasta la comunicación de sus propias experiencias tienen un toque de dulce hada madrina. Su vida es el teatro. Estudió Arte Dramático especializándose en Interpretación Textual. Aunque es granadina, se siente «murciana de pura cepa». Vive en la Huerta de Arriba, de Alguazas, a dos zancadas de Las Torres de Cotillas donde lleva ya once años trabajando como monitora de taller y, a su vez, realiza un programa a través de la televisión local dirigido a veinte mil niños.
- Durante el verano muchos ayuntamientos, entidades públicas y privadas organizan programas especiales de actividades en las que incluyen el teatro. ¿Ocupa el lugar que se merece el teatro infantil?
- No. La mayoría de obras van dirigidas a los adultos. Como mucho, de cada cuatro actividades teatrales que se programan, una es para el público infantil. Es una lástima, porque la afición por el teatro debe asimilarse en la infancia, y debe entrar a formar parte de la actividad normal del niño como estar en casa o realizando cualquier otro juego. Si de pequeño disfruta del teatro, de mayor para él será una gozada.
- Quizás sea la causa de que no abunde demasiado público en las obras dirigidas a adultos.
- Por supuesto. Esa es la raíz del problema. Las generaciones de personas mayores que hoy viven no disfrutaron del teatro en su infancia. Las aficiones se adquieren o se inician en la infancia.
- ¿No son algo pelmas los cuenta cuentos?
- Todo lo contrario. El cuenta cuentos, sabiéndolo trabajar bien, los niños se divierten mucho. No hay porqué ajustarse a unas normas rígidas. El narrador del cuento está cerca del niño y puede comprobar con las expresiones de sus caras si se encuentran a gusto o no, o si les encanta más o menos. Llevo muchos años contando cuentos y ninguno es igual a otro.
- ¿Es cierto que Caperucita Roja es un cuento erótico?
-Sí, es un cuento que sirve para educar a las niñas con el fin de que no practiquen la sexualidad con cualquier persona. No deben entrar en las camas de hombres malvados que no conocen previamente. Es como un control de los deseos femeninos. Pues ya vemos qué es lo que hace el hombre malvado; es decir, el lobo: se come a la abuela, miente, etcétera. El leñador es la figura del padre, el protector que salva a la niña.
- ¿Existen cuentos veraniegos?
- Por supuesto, los cuentos de viajes. Podemos trasladar la mente de los niños a países exóticos. Son cuentos que sirven para iniciar las vacaciones, para revivir en el niño los deseos de aventuras. Cuentos con piratas en el mar, de astronautas con las estrellas, ninfas de los ríos, alas de los bosques. Cuentos de vacaciones con la fantasía que traslada a los más pequeños a lugares mágicos.
-¿Quién debe ganar en el cuento, el bien o el mal?
- En los cuentos deben estar ambos elementos, como en la vida misma y en una continúa pugna, pero al final el bien siempre debe vencer al mal. Es como una forma de preparar al niño, pero, al final, éste debe irse a casa tranquilo después de una sesión de cuenta cuentos. Nunca puede ganar el Capitán Garfio.
Las actividades de la Peña 'El Molinico' fundamentalmente están relacionadas con el folclore y con el teatro.
Pedro Barquero empezó dando sus primeros pasos en Alguazas. Es maestro de Primaria, ha ejercido su profesión en distintos municipios de la Región para volver a su tierra, concretamente al Colegio Nuestra Señora del Carmen. Fuensanta Breis es el mayor apoyo de su vida con quien vive la plenitud de todo su trabajo y proyecto de vida. Es padre de dos hijos. El baile tradicional, la música, la lectura y el teatro han sido y siguen siendo sus principales aficiones. Ha sido también corresponsal de prensa y, como festero, fue el primero que tras las elecciones democráticas se puso en marcha a organizar las fiestas del pueblo. Acaba de tomar las riendas de la asociación como presidente y ya han grabado su primer cedé.
Otros logros significativos del grupo, y de los que me siento muy orgulloso, son la grabación de nuestro primer disco y la formación del grupo de teatro.
En cuanto al teatro, hemos estrenado El médico a palos, de Molière.
Ambos vecinos, ya jubilados, reciben el máximo galardón de Alguazas por su labor en defensa de las tradiciones: «Nos ha emocionado mucho», admiten.
Joaquín Hernández y Juan Espín tienen en común haber nacido en Alguazas, vivir la juventud en la misma calle de la barriada del Carmen, conocida también como La cañada, y formar familia en el mismo pueblo. Joaquín se ha dedicado a la enseñanza de las primeras letras, durante 35 años. Juan lleva a sus espaldas, también en Alguazas, 45 años dedicándose a la maquinaria de alimentación. Toda sus vidas las han dedicado a promover y trabajar en diferentes facetas y de forma altruista por promover tradiciones, publicaciones y actividades culturales en el pueblo; también llevando el nombre de Alguazas a toda la Región y fuera de las fronteras regionales. Ahora les ha unido un acontecimiento más, pues han recibido el premio Albaricoque y Melocotón, máximo reconocimiento social que otorga la peña El Molinico.
-¿Por qué les han concedido este premio?
- Es el máximo reconocimiento social que se concede en Alguazas. Nos ha emocionado mucho y estamos muy agradecidos a todo el pueblo.
- ¿Qué caracteriza a los melocotones y albaricoques de Alguazas?
- Bueno, más que lo que caracteriza hoy, hay que hablar más de lo que caracterizaban en otras épocas, pues su cultivo fue el principal sustento del municipio y de vecinos de pueblos limítrofes o incluso del Noroeste, que venían a trabajar en la época de recolección y en las fábricas. Por otra parte en el caso concreto de los auténticos melocotones se han cambiado por otros híbridos ganando en cantidad de producción de esta fruta, pero han perdido calidad, dulzor, textura, tamaño; vamos que son otra cosa. Los melocotoneros siempre se han cultivado próximos al río Segura, principalmente en los sotos; mientras que los albaricoqueros iban mejor en terrenos de regadío pero en zonas altas, sobre todo en La Esparraguera. Hoy de ambos frutales sólo quedan pequeñas parcelas para consumo prácticamente familiar.
- Bueno, pues ¿cómo era el melocotón de antaño?
- Teníamos de varias clases: los geromos, que son de piel muy sonrosada y con pintas rojas; incluso el hueso es rojo intenso que parece sangre y por ello se desechaban para el tratamiento en las fábricas; los calabaceros, que es de textura muy dura y color amarillento. Éste es el auténtico melocotón alguaceño. También estaban los campillos.
- ¿Y en el caso de los albaricoques?
- Melocotones y albaricoques llevaron un proceso de cultivo muy similar durante una época, y ambos de forma muy intensa en las décadas de los 60 y 70. A partir del año 1970, el albaricoquero fue en aumento a costa del melocotonero, incluso se produjo un cambio de cultivo a favor de este último.
- ¿Me podrían explicar algunas cosas de los albaricoques?
- Provienen de China y ya se cultivaba tres mil años antes de Cristo; después pasó a Europa y a Alguazas fue a finales del siglo XIX cuando empezaron los cultivos masivos, al igual que los melocotoneros. Crecieron tanto en producción que se instalaron aquí muchas fábricas y empresas para su tratamiento y sacarlos al consumo no sólo en fresco en Murcia y en plazas de Madrid y Barcelona, sino también al extranjero donde ya salían desde Alguazas con un precio establecido. También para tratarlos en conserva, o en otras múltiples formas de conservación para que durasen durante todo el año.
- Al igual que los melocotones, imagino que también habían variedades de albaricoques&hellip
- Por supuesto: los reales, que son muy dulces; los arrogantes, que son más gruesos y más duros, los pacorros, que también son muy dulces; y sobre todo los búlida, que son los mejores. Son los que más se han producido y eran los preferidos para la exportación en fresco y para hacer los típicos orejones, que se preparaban en grandes secaderos con zarzos en las laderas de los montes.
- ¿Hacían juegos típicos en relación a estos frutos?
- Con los huesos jugábamos al saque, tratando de sacar de un círculo los huesos de estas frutas a base de darles con la suela de las apargatas.
El misionero Bermúdez López ha regresado a Alguazas después de 30 años de trabajo con los más desfavorecidos en Guatemala y México.
Fernando Bermúdez López, médico y teólogo, ha regresado a Alguazas, la tierra que le vio crecer, después de vivir 30 años entre Guatemala y México como misionero. Siendo muy joven se marchó a Madrid, a Vallecas, donde aprendió el verdadero significado de la libertad y la justicia viviendo en la pobreza. Durante sus 30 años de misionero ha estado amenazado de muerte en varias ocasiones, aunque esto no ha impedido que llevara hasta sudamérica la evangelización, la formación de líderes cristianos, la promoción de la educación y las mejoras en sanidad. En 2005 le concedieron la Orden de Monseñor Gerardi a los Derechos Humanos por su gran labor como misionero. Actualmente reside con su mujer en el corazón de la huerta alguaceña, donde continúa su labor de escritor y defensor de derechos humanos y sobre todo la búsqueda de libertad.
-Vive usted en un entorno maravilloso, dentro de la huerta de Murcia.
-Es cierto. Esto es un paraíso que, por desgracia, están dejando morir. He denunciado a las autoridades el penoso estado en el que se encuentra nuestra huerta, pero no me han hecho caso. Me da la impresión de que nuestros dirigentes no valoran el valor cultural que tenemos. La historia juzgará esta falta de conciencia.
-¿Tan mal ha encontrado su tierra después de 30 años?
- Respecto al trato que se le ha dado a la huerta murciana, sí. En otras cosas ha mejorado. En el sistema capitalista normalmente se habla de libertad, pero no de justicia. Yo creo que hay que luchar en contra de las injusticias y por la libertad de todas las personas. Siempre he dicho que he cambiado de trinchera pero no de guerra.
- ¿En algo habremos mejorado?
- En el nivel de vida, de desarrollo y de bienestar hemos mejorado. Todo es mucho más cosmopolita que hace 30 años. En un mismo barrio encontramos vecinos de Marruecos, Ecuador, Nigeria, Rumania... Creo que la mezcla de culturas enriquece culturalmente nuestra sociedad.
-¿Cuál ha sido su labor como misionero en Sudamérica?
-Principalmente, la evangelización, la promoción de la educación, la salud y formar a líderes cristianos. Ayudábamos a la gente en su integración social sin separar fe y vida, y mejoramos la alimentación enseñando nuevas técnicas de siembra.
- ¿Se encontró con muchos problemas para llevar a cabo su misión?
- Sí, me encontré con un gran problema entre el gobierno y las guerrillas. El ejército raptaba a jóvenes campesinos para deshumanizarlos, lavarles la cabeza y alistarlos al ejército. Yo, al ver esta barbarie, durante una misa, tomé la palabra y denuncié estos actos tan injustos.
-¿Y qué ocurrió?
- Pues comenzaron a aparecer pintadas que me amenazaban de muerte. Allí, hablar de derechos humanos y de libertades es propio del comunismo y de los guerrilleros. La gente de la zona me advirtió de que estas amenazas podían llegar a materializarse si no me marchaba de inmediato y tuvimos que partir para Chiapas (México) donde estuve ocho años impartiendo clases con los refugiados.
-Le concedieron la Orden de Monseñor Gerardi a los Derechos Humanos. ¿Está satisfecho?
- La guerra se cobró 200.000 muertos en Guatemala y eso es una realidad que no hay que olvidar para que no vuelva a suceder. Cuando comenzó a prepararse la Asamblea Nacional del Proceso de Paz muchos de nosotros teníamos la labor de preparar a la sociedad guatemalteca para el diálogo.
El profesor, que ultima su tercer libro de poemas, considera que los versos provocan «reajustes reflexivos» y ayudan a mantener el «equilibrio interno».
Joaquín Piqueras nació junto al Segura, en Alguazas, donde la experiencia de su infancia con su padre que regentaba el Cine Avenida ha dejado en él una profunda huella. Su formación académica le llevó hasta la Universidad de Murcia para especializarse en Filología Hispánica. Ahora, con su familia y con el cariño especial de su mujer, Mari Carmen, trabaja junto a otras aguas, en este caso saladas, en el instituto Jiménez de la Espada de Cartagena. Desde hace cinco años viene cosechando premios en el área a la que más tiempo dedica al concluir su horario laboral. Sus libros son verdaderas obras de arte. Ultima un tercer libro que formará la trilogía junto a sus dos grandes obras que han abierto nuevas formas de releer y vivir la poesía.
- Perdóneme un momento, ¿podría quitarse las gafas oscuras?
- Sin ningún problema. Estamos ante un espléndido sol alguaceño que en cierta medida es fuerte para mis ojos claros. También podía interpretarse que las gafas negras son una barrera que distancia del otro, también tiene algo de vampirismo, o quizás por mi propia forma de ser que, como todo poeta, se recoge en sí mismo, pero no para estar encerrado en su torre de marfil, sino para dejar pasar el mundo tal cual él es y observarlo.
- Usted irrumpió en el mundo literario con Antología del desconciertoAntología del desconcierto, consiguiendo el premio de Autor Revelación de 2004 en la valoración de Mejor Libro Murciano del año, ¿qué le desconcierta?
- Trata tanto temas personales como existenciales que atañen a toda persona. El paso del tiempo, el amor, la muerte, son temas normales de toda persona. En muchas ocasiones iniciamos la comunicación con temas cotidianos, pero pronto llegamos a temas metafísicos como el dolor, la muerte. Esta vida en realidad es un concierto, pero en muchas ocasiones con notas desconcertantes. Para ello está el humor, la poesía que sirve de referencia literaria y pone esas claves musicales.
- Pero usted, más que de un concierto trata de lo contrario, de un desconcierto.
- Por supuesto, pues al final la realidad se convierte en un desconcierto existencial.
- De alguna manera habrá que recomponerlo, digamos volver a un concierto normal, ¿cómo lo resuelve?
- Intentando comprender la propia realidad. Llevando cada cual a su propio terreno personal cada interrogante de la vida, elaborarlo, darle una nueva luz o una nueva visión para sí mismo. La poesía es un lenguaje y no puede solucionar los problemas metafísicos sino realizar reajustes reflexivos para seguir la vida misma; es un diálogo de ajustes de cuentas con uno mismo para continuar en equilibrio interno.
- Si concluimos con un ajuste de cuentas imagino que alguien concluirá siendo el ganador y otro el perdedor&hellip.
- El ganador termina en primera instancia siendo la muerte pero el hombre tiene la capacidad para reinventar trucos y aplazarla. También puede morir la persona físicamente pero su pensamiento, su poesía pervive. Toda la historia de la vida es una historia repetitiva: vida y muerte.
- Perdone, pero no termino de situarme, ¿qué prevalece la vida o la muerte?
- Primero prevalece la muerte, pero en sentido literario. La vida, el arte en general de la propia vida, gana la batalla a la muerte; si no hubiera vida no reconoceríamos los errores del pasado, las muertes por las que hemos ido pasando.
- Su segundo libro de poesía, Concierto non gratoConcierto non grato, ha sido finalista del VII Premio Internacional de Poesía León Felipe; ¿por qué non gratonon grato?
- Es un poemario con el que he obtenido bastantes éxitos. Es un libro con una estructura única. Cada uno de los títulos se relaciona con una nota musical y, a su vez trata un tema de actualidad que no da gusto escuchar; por ejemplo el terrorismo, la violencia de género, la violencia escolar, la pena de muerte, la tortura, etcétera.
Nuestro principal objetivo es promocionar todo tipo de deportes; hasta ahora parecía que sólo existía el fútbol.
Vive en una de las zonas más privilegiadas de Alguazas, en la Huerta de Abajo, lugar donde se encuentra la Torre de los Moros y el punto de desembocadura del río Mula en el Segura. Ya de niño, Juan Bravo realizaba sus paseos contemplando la naturaleza y escuchando los cantos de los pájaros. Esas vivencias le han hecho un experto conocedor y amante de la naturaleza. Desde hace tres años dirige el club senderista Despacico que no llego, siguiendo los pasos a Francisco Vicente, que fue el promotor de esta asociación. Acaban de realizar la segunda semana de senderitos en Alguazas.
- ¿Por qué hay que ir despacico?
- El nombre surgió en una excursión que hicimos a Sierra Espuña y la verdad que no íbamos todos juntos siguiendo los mismos pasos, hasta que nos dimos cuenta de que en la montaña no siempre la línea recta es el camino más corto; así que los más rezagados decían «despacico que no llego». Y con el nombre nos quedamos.
- ¿Llevan muchos años andando despacico?
- Nos constituímos como asociación en el año 2006. En total somos 29 socios, pero todos federados en la Federación de Montaña de Murcia. Los socios son de todas las edades, los más mayores tienen en torno a los 60 años, si bien organizamos actividades abiertas a todos vecinos e incluso de municipios limítrofes.
- Me decía usted que organizan actividades abiertas a todos quienes quieran participar&hellip
- Nuestro objetivo principal es la promoción de todo tipo de deporte en Alguazas. Hasta ahora parecía que sólo existía el fútbol y no se promovían otras actividades, incluso desde edades escolares; si bien actualmente no sólo nosotros sino desde muchos municipios de la Región se está demandando otras formas de potenciar diversos deportes. En nuestra asociación tenemos distintos grupos de trabajo: montaña, senderismo, viajes; etcétera. Y estamos abiertos a otros campos como la espeleología, por ejemplo.
- ¿Qué actividades realizan más asiduamente?
- Las actividades más frecuentes son rutas de senderismo; también como mínimo una vez al año vamos a La Sagra y subimos al Mulhacén desde Trévelez. En lo que respecta a la Región, vamos a zonas de playa y realizamos rutas a Ricote, Alhama o Sierra Espuña.
- ¿Qué hace falta para practicar senderismo?
- Lo más básico es disponer de buen calzado, y para la montaña es esencial llevar botas, unos buenos calcetines que transpiren y ropa cómoda. Es preferible el pantalón de gorete, pues si llueve a mitad del trayecto no te mojas y las camisas son aconsejables que sean de manga larga, aunque haga calor, pues en el sendero sueles encontrarte arbustos o ramajes y la manga larga te protege también de las quemaduras del sol. Y por supuesto una gorra a la cabeza.
- ¿Gorra o sombrero?
- Es oportuno llevar un sobrecuello en la gorra o en el sombrero. La gorra ocupa menos espacio pero lo importante es que no te quemes el cuello con el sol. La indumentaria se puede ir adquiriendo poco a poco.
- ¿Qué características deben tener las zapatillas?
- Lo principal es llevarlas cómodas, incluso andar con ellas varios días antes de iniciar la marcha; y por la cuestión de la lluvia o si se cruza por ramblas es oportuno que sean de goretex.
- ¿Cuál es la alimentación básica? ¿Qué aporta principalmente el senderismo?
- Normalmente frutos secos, chocolates y fruta (plátanos y manzanas sobre todo) y si es para hacer jornada todo el día llevamos bocadillos. Esta actividad produce relajación, conocemos directamente la naturaleza. Es un cambio de chip a la rutina diaria, incluso la típica forma de descanso semanal. Haces deporte y se potencia la solidaridad y apoyo mutuo entre los participantes.
«Con todos los vecinos nos hemos llevado bien», recuerda esta pareja, a cuya saga familiar el Ayuntamiento de Molina de Segura le ha dedicado una calle.
Isabel y Antonio, además del amor, les une el apellido Pineda. Tienen tres hijos y cinco nietos, son de los más longevos de la saga de los Pineda que actualmente se reparten en medio centenar de familias entre los municipios de Alguazas, Molina de Segura y Murcia. Sólo en ocasiones especiales -además de entierros y bodas-, se reúnen para celebrar a lo grande un acontecimiento. Ahora se ha producido uno de ésos, y además de los familiares ha participado toda la barriada del paraje de Los Peñetas, lugar donde viven nuestros entrevistados, y la ocasión no era otra que el Ayuntamiento ha dado nombre a la familia a una de las calles del barrio.
- ¿Cuáles son los orígenes de Pineda?
- Los más estudiosos de la familia dicen que nuestros orígenes se encuentran en el norte de España; después se trasladaron a Granada y se dedicaron a la expulsión de los moros. Posteriormente se trasladaron a Elche e incluso una mujer de la familia, una Pineda viuda con sus tres hijos, se alojó en la Torre de los Moros de Alguazas, y a partir de aquí fueron formando matrimonios con familias de este pueblo y del municipio limítrofe de Molina de Segura; aunque uno de los hijos se fue a vivir a Murcia capital, pero allí el apellido está poco difundido.
- ¿Cuáles han sido sus principales oficios?
- Siempre nos hemos ido adaptando al lugar y al momento histórico que nos ha tocado vivir. Tanto en Alguazas como en Molina de Segura los trabajos en la huerta han sido la principal faena. De igual manera nos hemos dedicado a trabajar en las fábricas de pimentón y el envasado de frutas y hortalizas, sobre todo de melocotones y albaricoques. También nos hemos dedicado al comercio. Y la familia que marchó a Murcia capital, pues como es normal, a las letras.
- ¿Ha destacado alguno de sus familiares en alguna hazaña?
- Uno se dedicó al boxeo, y allí donde él iba todos le acompañamos. Por otra parte, y principalmente los que fueron a vivir a Molina, se dedicaron a la matanza de cerdos, es decir, han sido matarifes, y fornidos, pues ellos solos echaban a la mesa vivos el cerdo de más de cien kilos. Aún queda un matarife, por eso en nuestras celebraciones nunca faltan las morcillas, y al gusto de la familia.
- ¿Por qué le dedican una calle en Molina de Segura?
- ¿Me habla usted de un museo en su propia casa?
- Mire, a todos nos da por algo. Nosotros, que como ya le he dicho siempre hemos trabajado en la tierra y en fábricas relacionadas con los productos agrícolas, hemos sentido debilidad por las cosas del campo y de la huerta; y a esto le hemos dedicado mi mujer y yo algo más de treinta años, reconstruyendo muchas cosas nosotros mismos. Algunas las he recogido en derribos de casas de labranza de Fortuna e incluso del propio monte, y otras son de la huerta. Pues en realidad el que más o el que menos de Alguazas y Molina de Segura ha vivido entre el campo y la huerta, no se puede establecer una diferenciación tajante entre ambas tierras.
- ¿Qué piezas conserva?
- He reproducido la barraca, pero tal y como yo la viví en mi infancia. Tabique por medio, y sobre una mesilla tengo lo que yo le llamo el menaje del amor, que es para que la mujer se ponga guapa, lozana y con sus alhajas para salir de paseo, o se perfume para meterse en la cama. Hemos conseguido unas 200 piezas.
El investigador colabora en un libro sobre arte y religiosidad en Alguazas, que hoy se presenta en la parroquia de San Onofre.
Germán Ramallo transmite paz y sensibilidad; parece el mismo San Onofre de Alguazas. Incluso desde la ventana de su despacho de la Universidad puede coger los dátiles de una palmera con la mano, tal cual se alimentaba aquel santo eremita. Nació a la sombra del edificio de la Merced, de la misma Facultad de Letras, y ahora cumple dieciséis años como profesor en Murcia, además de dirigir múltiples investigaciones del Ministerio de Educación. Fue comisario de la exposición del centenario del nacimiento de González Moreno; y ahora, junto a otros profesores de la Universidad y especialistas en arte, participa en un libro que se presenta hoy (20 horas) en la parroquia de Alguazas, titulado San Onofre y González Moreno, arte, cultura, tradición y religiosidad en Alguazas.
- ¿Por qué San Onofre es patrón de un solo pueblo de toda la Región?
- Creo que quienes han escrito y coordinado el libro sobre este eremita, su escultor González Moreno y Alguazas, podrían contestar mucho mejor que yo. Por mi parte puedo decir que tras el Concilio de Trento la Iglesia refuerza el tema de los santos penitentes. Con San Onofre y Alguazas se mezclan muchos elementos de tipo histórico e incluso leyendas, muy bonitas por cierto que sólo ocurrieron en esto lugar.
- Perdone que le diga, a mi ver, la talla de San Onofre me da lástima, y además tengo entendido que en los pueblos donde el patrón es la imagen de una Virgen los vecinos van más a misa ¿Cree usted que es un santo que atrae la devoción?
- En primer lugar tengo que decirle que la talla de San Onofre de Alguazas es, de toda la imaginería que existe sobre este santo, la que se representa dentro de un conjunto escultórico, es decir no es exclusivamente la talla del santo. Además se presenta de una forma no andrajosa, o escuálida, como normalmente se le ve en otros lugares de España o en el extranjero; sino que es un santo en realidad atractivo, que más que para la devoción sirve como ejemplo. Su función es ejemplificante, señala qué es lo que debe hacer el buen cristiano: pedir perdón por sus pecados.
- ¿Cree usted que ésta es una obra bien trabajada?
- Por supuesto, no me cabe la menor duda; González Moreno tuvo que tallar parte del cuerpo casi desnudo, pues lleva pocas ropas, por tanto debía atender mucho a la anatomía humana. Por otra parte, está la ambientación que le rodea: las rocas, es agreste el paisaje, también lleva mucho pelo y esto es difícil de trabajar con la gubia.
- ¿Qué le cautiva a usted más del conjunto escultórico?
- González Moreno es un artista que busca el clasicismo, aunque es un escultor naturalista, en este caso concreto existe como una contención. No es un penitente en pleno tormento anímico ni físico, sino que está en una situación posterior, está en comunicación directa con otra figura, el ángel que viene a darle la comunión, que se acerca a consolarle. En realidad es un conjunto que recuerda mucho a la Oración en el Huerto: por eso tiene esa belleza clásica, porque está consolado por un ángel que le transmite una paz espiritual; y existe un diálogo porque están ambos enfrentados cara a cara.
- La anterior imagen era de Roque López y para tallar la actual le llevaron a González Moreno la fotografía de la imagen destruida ¿Si hoy se repitiese esta acción cree que aceptaría el trabajo el artista?
- Seguro que no. Él era ante todo un creador, un verdadero artista que crea algo nuevo; en los primeros momentos de su carrera aceptaba que le pusiesen otros modelos, pero a pesar de todo él variaba cosas. Si el encargo se lo hubiesen hecho después del año 1955 hubiera dicho que 'lo hago como yo quiero, o no lo hago'.
- Dígame tres rasgos únicos en San Onofre de Alguazas.
- En priemr lugar, el respeto al modelo anterior; en segundo, su creatividad artística, porque realiza ciertas variaciones que le dan un tratamiento más idealizado y clásico y, en tercer lugar, realiza una talla más moderna, es más hija de su tiempo.
Ayer fue día grande en la barriada de El Paraje o Huerta de Abajo, como normalmente denominan los vecinos a esta zona. Buen numero de curiosos disfrutaron con el concurso de lanzamientos de legones, que ya se consolidaba con la séptima edición. En esta ocasión se han celebrado dos categorías: masculina y femenina. A las 11 de la mañana dio comienzo el concurso. En la sección masculina, Diego, del Paraje, logró lanzar a 36 metros de distancia, Martín a 30,80 y Antonio Luis a 28,40 metros de longitud. En lo que respecta a las mujeres, Encarna, de Molina de Segura, lanzó a 16,30 metros, Sandra, de la Ribera de Molina, a 16,20, y Vanesa, de Las Torres de Cotillas, a 13,30.
