Los baños de Mula y el zarangollo aparecen en su vídeo con lo más típico de la Región, que ya ha recibido 65.000 visitas en Internet.

1843286

Salvador Martínez es un torreño notípico. Tienes que estar riéndote sólo con mirarle, y él se ríe hasta de su propia sombra. Nada, que no te concentras para hacer la entrevista y tienes que pasársela por escrito. En un principio era buen chico, pues estudió bachillerato; pero después se introdujo en el mundo de la imagen y el marketing y ahí ya sí que se le fueron los frenos. Ha ganado varios concursos nacionales de vídeos convocados por diversas televisiones privadas; también ha realizado vídeos musicales para la televisión pública. Ahora, en el concurso de Murcia no - typical, al que se presentaron 125 vídeos, el suyo ha conseguido no ganar ni un euro, pero sí recibir más de 65.000 visitas en Internet, para ver, según él, qué es lo que muestra de la Región de Murcia como más típico en tan sólo treinta segundos. Se ha convertido a nivel nacional en el vídeo más visto del año relacionado con la Región de Murcia.

- ¿Murcia es 'non-typical'?

- Murcia es muy typical. Lo que ocurre es que tenemos tantas cosas típicas que no podemos resaltar una sola, y que no nos debe dar vergüenza reconocerlo. Nos debemos enorgullecer de ser murcianos.

- Pues entonces, ¿qué es lo más típico de Murcia?

- ¡Hay tantas cosas! Nuestro carácter ante todo, pero es difícil resaltar algo concreto. Nuestra propia personalidad, la gastronomía, la costa, los balnearios y por supuesto nuestro propio lenguaje.

- ¿Qué le ocurre a lo que usted denomina como nuestro lenguaje?

- Como dice el anuncio que he realizado, no somos incultos porque nos comamos las letras. Nada más lejos de la realidad. Como los vascos, catalanes, y gallegos tenemos nuestro modo normal de decir las cosas, ¡pijo! Nos comemos las letras como nos comemos otras cosas muy ricas, por ejemplo, los paparajotes, las morcillas y el zarangollo que es sólo de nuestra tierra. La única diferencia está en si sabemos valorarlo como nuestro propio lenguaje, ahí está la salsa de la cosa, ¿me sigue?

-Sí, sí, por supuesto. La salsa en la gastronomía se utiliza bastante, aunque creo que también es un estilo de baile.

-¡Déjese de bailes con el calor que hace! Para discurrir lo importante primero es llenar la barriga, y para eso nuestra gastronomía.

- ¿Qué le identifica a la gastronomía murciana?

- Como buenos mediterráneos seguimos lo normal y la lógica, la aristotélica y, sobre todo, la lógica matemática, pues somos muy, pero que muy inteligentes. ¿Qué mejor que la dieta mediterránea? Frutas, verduras y hortalizas combinadas con carnes; de ahí los tradicionales pasteles de carne y los buenos tropezones en los michirones.

- ¿Y también la agricultura?

- A pesar de no tener agua somos capaces de producir la mejor fruta y verdura de todo el mundo. ¿Qué sería si tuviésemos agua dulce?

- Pues como dicen los cantantes: coge la sombrilla y vamos a la playa; o aquel otro con su agua salada, agua salada.

- Creo que usted me está siguiendo muy bien. Las playas las tenemos muy poco promocionadas es de lo mejorcico de España y del mundo entero; sobre todo el Mar Menor que es único, pues eso de dar dos zancás y en menos de doscientos metros bañarte en el Mar Mediterráneo o en una laguna con un microclima particular y con especies singulares como los langostinos. No digamos nada de ellos, a la plancha con una rayica de aceite y un espolvoreo de sal de San Pedro del Pinatar.

- Creo que en su anuncio también se sumerge en los balnearios.

- Por supuesto! Somos los que más dormimos la siesta. Virtud de las más grandes que existen, pues San Agustín no dejó pasar ni un sólo día de practicarla durante toda su vida; y fíjese usted si él sabía cosas de lo humano y de lo divino. Si se descuida la deja hasta como virtud teologal. Pero cuando queremos una siesta divina nos vamos a los balnearios.

- Le estoy leyendo el pensamiento ¿El pozo de los baños de Mula?

- Es la combinación perfecta del descanso con lo erótico-festivo; y para eso no hace falta irse a París.

Fisgoneado en La Verdad.

007D6MURP3_1 sandra

Sandra tiene 24 años, es estudiante y lleva 2 años residiendo en Murcia.Como plato, ha escogido el pique macho.

-¿Por qué ha escogido el pique macho?

-Porque es el plato tradicional de mi ciudad, Cochabamba, en Bolivia. Es el plato más común y el más rico.

-¿Se pueden conseguir en Murcia todos los ingredientes?

-Todos menos los locotos, unos pimientos picantes, que son de mi país, y que se pueden conseguir, congelados, en sus distintas variedades -rojo, verde o amarillo- en los locutorios.

-¿Qué diferencias encuentra con la cocina murciana?

-En Murcia, los platos son más fáciles de preparar, necesitan menos tiempo de cocción y llevan menos condimento y picante que en la cocina boliviana.

-¿Por qué le gusta cocinar?

-Por afición

-Cuando llegó a Murcia, ¿qué le impresionó más de nuestra cocina?

-No comía nada. Sólo postres dulces. Poco a poco me fui acostumbrando a la cocina murciana. Son muy diferentes por los ingredientes y por la manera de preparar los platos. En Bolivia se utiliza mucha más condimentación.

_¿Qué platos de la cocina murciana son sus favoritos?

-La ensalada murciana, el pastel de carne, la ensalada de verano, la tortilla de patatas, el zarangollo y los paparajotes.

-¿Tiene buena mano para la cocina?

-No muy buena mano, pero estoy aprendiendo.

PIQUE MACHO

Ingredientes: 1 1/2 kg. de carne de res; 1/2 Kilo de chorizo de freír, 1/2 kilo de salchicha de cóctel; 2 cebollas rojas grandes, 2 pimientos morrones grandes; 2 locotos (pimientos picantes), 2 tomates, 3 huevos y 1 kilo de papa.

Elaboración: Picar la carne en cubos medianos y freirla, agregar sal y pimienta al gusto, y el chorizo; mezclar en la misma sartén el chorizo, la carne y las salchichas. Cortar la papa en tiras y freirla.

Para servir: De base, se coloca en el plato una porción de papa frita, enseguida la mezcla de la carne, por encima la cebolla y los pimientos cortados en tiras delgadas con trozos medianos de tomate y los huevos duros partidos a la mitad.

Consejo: Es agradable poner un poco de salsa de tomate, mayonesa y mostaza no sólo por el colorido del plato, sino por un toque de sabor.

Ojeado en La Verdad.