Investigadores de la UMU dirigidos por el profesor Ramallo datan la pieza en el siglo VII y la enmarcan en las luchas con los visigodos.

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Cuatro láminas de la coraza; debajo, fichas de hueso.

El grupo de investigación en Arqueología de la Universidad de Murcia (UMU), dirigido por el catedrático Sebastián Ramallo Asensio, ha finalizado el estudio de la coraza de un guerrero de época bizantina, recuperada durante los trabajos de excavación del Teatro Romano. La pieza, que pertenece al denominado tipo laminar es, por el momento la única hallada en España, según informó el arqueólogo Jaime Vizcaíno Sánchez, becario de investigación postdoctoral de la Fundación Cajamurcia.

La coraza data del primer cuarto del siglo VII después de Cristo y se compone de toda una serie de láminas de hierro, que en su momento recubrieron el cuerpo de un guerrero. Dichas piezas, con una altura de seis ó siete centímetros y una anchura de dos centímetros, cuentan con perforaciones que permitían entrelazarlas, asegurando una eficaz protección.

El ejemplar, que ofrece datos sobre la indumentaria de los soldados bizantinos, fue recuperado en el nivel de abandono de una de las habitaciones construidas sobre el antiguo teatro romano, transformado a partir del siglo VI en un extenso barrio portuario.

«El hallazgo es altamente singular, dada la escasez de este tipo de piezas y deja ver cómo transcurrieron las luchas entre bizantinos y visigodos en Hispania», explicó Vizcaíno.

El arqueólogo recordó que la llegada de los bizantinos al Mediterráneo occidental formaba parte del proyecto emprendido por el emperador bizantino Justiniano para revivir las antiguas glorias del Imperio Romano, recuperando los territorios que habían pertenecido a éste, y que, tras siglos de lucha, habían caído en manos de pueblos bárbaros.

La tipología de la coraza recuperada en Cartagena permite relacionarla con otros ejemplares hallados en yacimientos de los Balcanes o Italia. De origen oriental, este tipo de protección fue adoptado por el ejército bizantino a finales del siglo VI, reservando su uso a oficiales de alta gradación, sobre todo pertenecientes a la caballería pesada.

La coraza ha sido uno de los hallazgos más sorprendentes realizados por el equipo del profesor Ramallo en el teatro romano de Cartagena. Su estudio se enmarca en el proyecto 'Carthago Nova y su territorium: modelos de ocupación en el sureste de Iberia entre época tardorrepublicana y la Antigüedad Tardía'.

Fisgoneado en La Verdad.

La arquitecto Carmen Espegel, profesora titular de Proyectos de la Escuela de Arquitectura de Madrid, pronuncia hoy la conferencia Ejercicios de estilo en el Museo del Teatro Romano, a las ocho de la tarde. Carmen Espegel será presentada por el arquitecto cartagenero Andrés Cánovas.

Fisgoneado en La Verdad.

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El día 3 habrá jornada de puertas abiertas, los centros de interpretación permanecerán abiertos toda la semana de lunes a domingo y el Teatro Romano y el Barco Turístico amplían horario

Cartagena Puerto de Culturas propone una jornada de puertas abiertas en sus centros de interpretación para celebrar el día 3 de abril, Viernes de Dolores. Durante todo el día, los visitantes podrán disfrutar de forma gratuita de las actuaciones que se han realizado en Cartagena durante los últimos años para enriquecer la oferta turística de la ciudad, a excepción del transporte turístico.

Así, los visitantes que lo deseen podrán acercarse a la Muralla Púnica y al Centro de Interpretación de la Historia de Cartagena, situado en el Castillo de la Concepción. También podrán visitar la Cartagena romana en la Casa de la Fortuna, Augusteum, conocer el bullicio de las principales calles de la ciudad en su Decumano así como disfrutar del Teatro Romano.

También podrán conocer la historia más reciente en el Refugio-Museo de la Guerra Civil y el Centro de Interpretación de la Arquitectura Defensiva del Mediterráneo en el Fuerte de Navidad.

Además, todos los centros que integran Cartagena Puerto de Culturas abrirán sus puertas todos los días de la semana durante la Semana Santa. Asimismo, se ampliará el horario de visitas del Teatro Romano hasta la 20 horas y el barco turístico realizará sus paseos por la Bahía de Cartagena hasta las 18'30 horas inclusive.

Prensa Ayto. de Cartagena.

Una veintena de expertos europeos en arquitectura romana analizarán en Cartagena la escena y su importancia en los conjuntos teatrales romanos repartidos por todo el mundo.

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Cartagena acoge, del 12 al 14 de marzo, el Symposium Internacional La Scaneae Frons en la Arquitectura Teatral Romana, un evento organizado por la Universidad de Murcia, el Instituto Arqueológico Alemán y la Fundación del Teatro Romano en el que participarán una veintena de expertos europeos en el ámbito de la arquitectura y la arqueología para analizar las fachadas escénicas de los conjuntos teatrales excavados o reestudiados en los últimos años.

El symposium ha tratado de abarcar a todas las regiones del Imperio, de forma que se analizarán los principales teatros romanos de la Galia y de las ciudades romanas del norte de África, así como los teatros itálicos de Ostia, Cassinum, Teano y Taormina, los teatros hispanos de Cartago Nova, Augusta Emerita, Tarraco, Bilbilis y Clunia, y los de Oriente, en especial los de Éfeso, Aizanoi, Bostra y Gadara.

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La inauguración oficial tendrá lugar el jueves 12, a las 10 horas de la mañana, a cargo de la concejala de Cultura, Rosario Montero; el director general de Bellas Artes y Bienes Culturales, junto al vicerrector de Extensión Universitaria de la UMU, el subdirector de la Fundación CajaMurcia, la directora del Instituto Arqueológico Alemán y el coordinador científico del Symposium. La alcaldesa dará la bienvenida y recibirá a los asistentes ese mismo día 12, a las 20 horas, en el Palacio Consistorial.

En el Symposium participarán más de veinte investigadores procedentes del Instituto de Estudios de Arquitectura Antigua de Aix en Provence, los Politécnicos de Torino y Wiesbaden, los Institutos Arqueológicos alemanes de Roma, Madrid y Berlín y las Universidades de Roma, Lyon, Pau, Lérida, Barcelona, Tarragona, Murcia, Zaragoza, Valladolid y Complutense.

Prensa Ayto. de Cartagena.

Ciertamente los cartageneros estamos muy contentos con poseer ese Teatro Romano rescatado que nos proporciona un indiscutible prestigio y categoría a la hora de aportar algo importante para la Historia y la Cultura. Porque el Teatro Romano -y eso lo han dicho ya numerosos técnicos en la materia- es algo que dentro de su categoría ha elevado a Cartagena a una envidiable altura en el área mediterránea y hasta mundial. Cartagena puede presumir, con toda justicia, de ser la ciudad histórica que rebasa los tiempos de los cartagineses y los romanos y que está respaldada por sus monumentos. Y eso que todavía nos queda por poner a la luz del día los yacimientos que atesora El Molinete, una zona que gozó de una negativa fama en su vida que se inició con la cotidiana convivencia de unas gentes que eran los moradores de calles con nombres tan bonitos como los de Jesús y María, San Cristóbal, Paraíso, Doncellas, Vista Alegre, Vista Bella o plaza de la Aurora, pongamos por caso.

Pues bien, la importancia de ese Teatro Romano la han puesto de manifiesto los turistas con sus visitas que ya han sido contabilizadas, lo que prueba que su fama ha trascendido y que a Cartagena se la relaciona con ese yacimiento arqueológico de indiscutible relieve. Ahora se piensa darle vida, programando actividades que puedan tener como escenario el mismo teatro. Es decir, que el Teatro Romano siga siendo teatro después de más de dos mil años.

Ha sido el presidente de la Autoridad Portuaria de Cartagena, Adrián Ángel Viudes, quien apuntó la idea de que en ese teatro pudieran celebrarse representaciones para atraer a más cruceristas, así como conciertos y otras actividades. Y hasta señaló que en cinco años la ciudad recibiría cien buques anuales, más del doble que en 2008, en que hubo cuarenta. Sin embargo, al concejal de Turismo, Javier Herrero, parece ser que no le pareció bien la idea porque «al concebir la rehabilitación del Teatro Romano en ningún momento se pensó en un lugar para actividades culturales».

La alcaldesa Pilar Barreiro, por su arte, indicó que «el paquete turístico y la respuesta que estamos ofreciendo a los cruceristas es magnífico y suficiente», subrayando que «es un hecho que la ciudad ha pasado a ser una de las zonas turísticas más importantes del Mediterráneo». Y en cuanto al futuro parece ser que no habría que poner obstáculos a que el Teatro pudiera tener esas actividades que insinúa Adrián Ángel Viudes. O sea que el teatro, además de conservar en toda su integridad su belleza arqueológica, podría ser un excelente escenario que acogiera espectáculos, lo cual sería, sin duda, un reclamo importante para el turista, tanto nacional como extranjero.

Así las cosas nos encontramos en una posible nueva etapa en la que se contempla una mayor actuación del Teatro Romano. Habrá que esperar lo que depara el futuro y si es conveniente que sobre las piedras de la historia se revivan capítulos novedosos, lo cual, sin duda, podría servir para un mayor potenciamiento, siempre que no vaya en detrimento del valor de esa joya arqueológica que posee Cartagena.

José Monerri.

Fisgoneado en La Verdad.

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La calle de la Soledad prácticamente se ha perdido por obra y gracia de la recuperación del Teatro Romano, ya que se entraba a ella procedentes de la calle Nueva para salir a la Cuesta de la Baronesa, y las calles de Don Gil y de Orcel, que desembocaban por su izquierda han desaparecido. Pero su historia sigue perenne en la memoria de los cartageneros.

La pesquera era la principal industria de Cartagena y su más sobresaliente fuente de riqueza. Los pescadores habitaban en su mayoría en unas estrechas y tortuosas callejas próximas a la Catedral Antigua y dieron nombre al barrio durante siglos hasta perderse definitivamente.

En este barrio era donde existía una estrechísima calle llamada de la Soledad, aunque al principio los de la Hermandad de la Pesquera le decían de Jesús Nazareno en honor de su santo patrono, pero habiendo un arráez que puso a principio del siglo XVII en la fachada de su casa una estampa con la Virgen de la Soledad, a la que por la noche alumbraba un farolillo de aceite, la calleja tomó el nombre de la citada Virgen, que todavía conserva. Más tarde, en el siglo XVIII, en el ángulo que forma la calle para dar salida a la Cuesta de la Baronesa, pusieron los vecinos un altar con la Virgen de la Soledad, y la Santa Cruz con todos los atributos de la Pasión del Señor, y en él se estuvo diciendo misa los domingos hasta 1820. Con el correr de los años se fue perpetuando la piedad y devoción de los moradores del barrio que colocaban en el lugar numerosos exvotos.

El cargo de santero para el cuido, limpieza y adorno del altar estuvo vinculado a una familia que lo fue heredando de padres a hijos. Desde antiguo, celebraban los del barrio el día 3 de mayo y, durante una semana, la fiesta de la Santa Cruz.

La calle de la Soledad fue célebre en el segundo tercio del siglo XIX por una casa de comidas que era conocida por el Bodegón de Córcoles. El cartagenero que se preciaba de serlo -escribía Federico Casal- cuando hablaba de las cosas notables de la ciudad nunca se olvidaba de citar a Córcoles, famoso por la preparación de los calamares, y los forasteros jamás abandonaban Cartagena sin haber saboreado sus típicos guisotes. Y se cuenta que en el célebre bodegón, entre calamares y mariscos rociados con el vinillo de la tierra se fraguó el alzamiento político del 68, por aquellos patriotas que conspiraban en la botica de la calle Mayor y continuaban allí los manejos revolucionarios que ayudaron a dar al traste con el reinado de Isabel II.

En la calle ahora queda, al fondo, el cuadro de la Virgen, obra del laureado pintor Francisco Portela. A la derecha, la Muralla Bizantina los aledaños del recuperado Teatro Romano.

Tradicionalmente, los miembros de la agrupación marraja de la Virgen de la Soledad, tras la recogida de la procesión del Encuentro se dirigen a la calle de la Soledad donde cantan una Salve a la Virgen.

Fisgoneado en La Verdad.