Veinte instantáneas de la colección del fotógrafo alicantino desaparecido conforman la exposición inaugurada ayer en el zaguán del Archivo Municipal Con ella se recupera un nuevo espacio expositivo.

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RODEADOS POR LA VELA. Miguel Valor, Víctor Ribes, Susana Llorens y Santiago Linares, ayer, en la presentación de la muestra.

El Patronato de Cultura del Ayuntamiento de Alicante abrió ayer una nueva muestra fotográfica tras acondicionar el zaguán del palacio rehabilitado que acoge el Archivo Municipal, en la calle Labradores. La concejalía dirigida por Miguel Valor crea así un nuevo espacio expositivo, que sirve para «potenciar la puesta en valor del patrimonio documental y gráfico conservado en esas instalaciones municipales».

La exposición inaugurada ayer lleva por título Alicante y la vela y se compone de 20 instantáneas del fotógrafo Francisco Sánchez, tomadas a mediados del siglo XX. Como complemento a esta iniciativa, el Archivo y el área municipal de Modernización han colgado en la web www.alicante.es/cultura la exposición virtual Alicante y los deportas náuticos, con otras 30 imágenes de diversos autores.

Alicante y la vela está conformada por 20 fotografías y por un cartel, instaladas sobre paneles de 2,40 x 1,20 metros. La temática común de todas ellas es la competición de vela, con enfoques, al mismo tiempo, del puerto y de la fachada marítima de la ciudad.

Todas estas fotos son de Francisco Sánchez, reconocido fotógrafo alicantino ya desaparecido. El fondo documental recopilado por Sánchez a lo largo de su carrera pasó en su día a inaugurar el área de colecciones gráficas municipales, que se conservan en el Archivo. De ese compendio formado por miles de negativos, los especialistas del Archivo han extraído esta colección alrededor de la vela.

Localización

Las imágenes fueron tomadas entre los años 1940 y 1970 y reflejan la belleza plástica de las embarcaciones empujadas por el viento con el fondo, en muchos de los casos, de instalaciones portuarias, de la Explanada y de la antigua Comandancia.

Francisco Sánchez nació en Alicante el 3 de marzo de 1905 y aprendió el oficio de fotógrafo de su padre. La familia regentó el laboratorio y tienda, Casa Sánchez, muy popular en la Calle Mayor. Este maestro de la fotografía se formó, además, con la realización de innumerables reportajes.

Sánchez formó parte de una generación irrepetible de fotógrafos alicantinos, entre los que se puede citar a Eugenio Bañón, Gregorio Hernández Goyo, José Luis Jiménez Tanito, Rafael Llorca y Pedro Tomás.

Valor precisó que su concejalía da un paso más ganando espacios para la cultura y para la difusión del patrimonio ciudadano y ha agradecido a los técnicos del Archivo su trabajo, que ha dado a luz esta panorámica gráfica.

También recordó que la muestra de Sánchez complementa la del fotógrafo Eugenio Bañón, que se puede ver en dos salas de investigación del propio Archivo. El concejal estuvo acompañado en la apertura oficial de la exposición por el jefe de servicio de Cultura, Víctor Rives, por Susana Llorens y por Santiago Linares, que prestan sus servicios en el Archivo.

Compañeros

La web municipal también inauguró ayer la exposición virtual Alicante y los deportes náuticos, con instantáneas de finales del XIX y del XX, de fotógrafos profesionales, entre los que figuran los Hermanos García, Arjones, Bañón y el mismo Sánchez.

Esta exhibición también recoge gráficos y portadas de revistas. Esta exposición virtual puede verse en el itinerario:

http://www.alicante.es/archivo/home.html

Fisgoneado en La Verdad.

Reunión de hermanos.
11/06/2008 | Author:

El pailebote Santa Eulalia atracó ayer en Torrevieja al cumplirse 90 años de su construcción en los extintos astilleros de la playa del Arenal.

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Los pailebotes Carmen Flores y Pascual Flores se volvieron a reencontrar ayer en las aguas de Torrevieja, donde fueron construidos hace 90 años. El destino de ambos ha sido muy distinto pues mientras el Carmen Flores fue restaurado a partir del antiguo, el Pascual Flores es completamente nuevo.

El pailebote Santa Eulalia, originalmente "Carmen Flores", atracó ayer en el dique de Poniente de Torrevieja con motivo del 90 aniversario de su construcción en los astilleros de la desaparecida playa del Arenal. El velero, perteneciente al Museo Marítimo de Barcelona, amarró junto a su barco gemelo, el Pascual Flores, totalmente construido con los planos del original, y que pasará a ser un buque de alta vela de la Generalitat Valenciana.

Con motivo de esta visita todo fueron parabienes entre el alcalde de Torrevieja, Pedro Ángel Hernández Mateo, junto a su equipo de gobierno, y la delegación catalana, encabezada por el director general del Museo Marítimo de Barcelona, Roger Marcel; la directora técnica, Elvira Mata; y el director administrativo, Pere Comas.

Gallardete

La Alcaldía hizo entrega a la tripulación del Santa Eulalia de un gallardete y, tras la visita del pailebote, los asistentes se trasladaron al Pascual Flores y recorriendo todas las dependencia de este flamante barco que desde la llegada del original a Torrevieja, hace mas de nueve años, ha sido motivo de controversia entre el gobierno municipal del PP, los partidos de la oposición y los vecinos de la ciudad.

El "Pascual Flores" esta previsto que zarpe de Torrevieja la próxima semana rumbo al puerto de Dénia donde será varado para pasar la inspección técnica, una vez que han concluido los trabajos de su construcción, y tendrá como base el puerto de Valencia y navegará, al menos un vez al año, hasta la rada torrevejense.

La Generalitat, en el protocolo de intenciones firmado en su día, se comprometió a mantener el "Pascual Flores" cien años con lo cual el Ayuntamiento torrevejense supuestamente recuperará la inversión realizada en su construcción.

La restauración del pailebote, que finalmente ha debido de ser construido totalmente sin aprovechar ni una sola de sus maderas, ya que fue desguazado y sus restos depositados en un vertedero, ha originado lo largo de los últimos nueve años agrias polémicas entre la Alcaldía y los grupos políticos que conforman la oposición. El PSOE llegó a denunciar esta operación ante diversos tribunales sin resultado alguno.

Destino final

Cuando el Pascual Flores llegó a Torrevieja a finales del verano de 1999, las gentes de la ciudad nada más ver es estado en que se encontraba el barco sentenciaron que su destino final sería el desguace total, valoración negada por el equipo de gobierno municipal del PP el cual tuvo que reconocer posteriomente que los restos del barco fueron a parar a un vertedero.

Quizá por todo ello ayer, entre las gentes de mar que desde el muelle pesquero contemplaban la figura gallarda de los dos veleros atracado en el dique de poniente uno comentó jocosamente "A "parío" el Pascual Flores. Otro gasto más".

El "nuevo" Pascual Flores ha costado más del doble que su gemelo catalán.

La reconstrucción del pailebote Pascual Flores tendrá un coste final aproximado de 4,1 millones euros (680 millones de las antiguas pesetas) frente a los 1,8 millones de euros (300 millones de pesetas) invertidos por el Museo Marítimo de Barcelona para remodelar la embarcación gemela, el Carmen Flores, construida también en Torrevieja en 1918 y rebautizada tras esa actuación en el año 2000, como Santa Eulalia.

El casco original del Pascual Flores llegó al puerto de Torrevieja en 1999. Los partidos de la oposición al equipo de gobierno municipal del PP cifraron los gastos generados por la gestión, compra del barco original en Inglaterra, traslado y mantenimiento en más de 600.000 euros hasta que se decidió contratar su remodelación en enero de 2005 a la empresa JOST por 3,5 millones de euros. A finales de 2006, cuando la empresa subcontratada por esta mercantil para realizar los trabajos analizó el estado del barco, la mayor parte fue a parar a un vertedero de Bigastro y se optó por reconstruirlo en su totalidad.

Fisgoneado en El Diario Información.