La Conselleria de medio ambiente localiza 43 parejas de rapaces que se reproducen en el entorno del maigmó.
Tres parejas de águila real han nidificado en el Paisaje Protegido de la Serra del Maigmó y Serra del Sit, según los datos de la Conselleria de Medio Ambiente que se incluirán en el I Censo Nacional de Rapaces Forestales. Clasificada de Interés Nacional en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas de Fauna, el águila real es la especie más representativa del Paisaje Protegido del Maigmó, con tres parejas reproductoras de las 18 existentes en la provincia de Alicante. Se ubica principalmente en las zonas escarpadas y bastante alejadas de la presencia humana.
Incluidas las tres parejas de águilas reales, un total de 43 parejas de aves rapaces se han reproducido en el Paisaje Protegido de la Serra del Maigmó y Serra del Sit, cifra que lo convierte en uno de los refugios de aves rapaces forestales más significativos de la provincia de Alicante. De hecho, el Acuerdo de 5 de junio de 2009 del Consell para la ampliación de la red de Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), declaró ZEPA el área Maigmó i Serres de la Foia de Castalla, que abarca las 16.000 hectáreas del Paisaje Protegido del Maigmó más la Sierra de Biar.
Asimismo, la gran variedad de hábitats, los extensos pinares y la abundancia de laderas escarpadas ha permitido la existencia de numerosos lugares de refugio y el asentamiento de una gran variedad de rapaces en el Paisaje Protegido del Maigmó. A ello hay que añadir el aumento de la población del conejo de monte, base fundamental de la dieta de numerosas aves rapaces.
43 nidificantes localizadas.
De las 43 parejas de rapaces nidificantes localizadas en el Maigmó, 18 están clasificadas como diurnas forestales; otras 25 (incluidas las águilas reales), como diurnas características de zonas rocosas, y cinco nocturnas.
Dentro de las rapaces diurnas forestales, se ha detectado la presencia de nueve parejas de gavilán, cuatro parejas de azor, dos de busardo ratonero y tres de águila culebrera.
La Circaetus gallicus o águila culebrera es una de las especies más significativas de la Serra del Maigmó. Se trata de un ave migratoria que nidifica en las zonas forestales durante el periodo estival. Procede del África Susahariana y permanece desde los meses de marzo-abril hasta septiembre. Además, dependiendo del año llegan a nidificar dos o tres parejas. La abundante presencia de reptiles y la diversidad de culebras (hasta siete especies diferentes) hacen de la Serra del Maigmó un lugar idóneo para su reproducción.
En cuanto a las diurnas de zonas rocosas, destacan, además de las tres parejas de águila real, las ocho parejas nidificantes de halcón peregrino, una de las especies más habituales del Paisaje Protegido del Maigmó (sólo existen 40 parejas reproductoras en la provincia de Alicante). Además, la Conselleria de Medio Ambiente ha constatado la presencia de 16 parejas nidificantes de cernícalo vulgar.
Cinco especies de rapaces nocturnas.
Medio Ambiente ha incluido en el censo cinco especies de aves rapaces nocturnas, que han podido observarse recientemente en el Maigmó. Destacan en este apartado nueve parejas reproductoras de búho real, además de ejemplares de búho chico, cárabo, autillo y mochuelo.
Fisgoneado en El Diario Información.
Las descomunales secuoyas de la finca de La Losa reproducen un rincón del parque californiano de Yosemite a hora y media de Murcia.
Las secuoyas de La Losa, en concreto el grupo que se encuentra fuera de la finca. A la izquierda se adivina el perfil de La Sagra.
Ante la crisis económica, imaginación. ¿Que de momento no podemos permitirnos un viaje a California para conocer el inmenso parque nacional de Yosemite? No hay problema. A algo más de hora y media de Murcia, en el altiplano granadino, hay un lugar en el que, con un poco de voluntad, casi podremos sentir la presencia de los osos Yogui y Bubu.
A los pies de La Sagra (2.384 metros de altura, todavía un filo de nieve en la cumbre) sigue creciendo (y lo que le queda) un grupo de treinta secuoyas que fueron plantadas hace más de 150 años en lo que hoy es el cortijo de La Losa gracias a las semillas que, procedentes de California, al parecer facilitó el duque de Wellington. De ahí el nombre que se da en España a las secuoyas, wellingtonias, y su variante popular en esta zona de Granada: Mariantonias. Viva el pueblo llano y su gracia marinera.
Las Mariantonias de La Sagra se pueden ver fácilmente a ambos lados de la carretera que lleva de La Puebla de Don Fadrique a Huéscar. Crecen en dos grupos, separados por el asfalto, y además hay un ejemplar suelto. La más alta no llega a los 50 metros, y la más gruesa tiene un perímetro de más de 7 metros que sólo puede ser rodeado si unen sus brazos cinco personas.
Puesto que se trata de árboles que viven miles de años, aún tienen un grandísimo margen de progresión, aunque los expertos opinan que las condiciones climáticas del norte de Granada quizá no sean tan favorables para estos colosos como las de las montañas californianas. En cualquier caso, plantarse delante de estos árboles es una experiencia impactante: será difícil que a lo largo de nuestra vida nos echemos a la cara un monumento vegetal tan inmenso.
El Yosemite granadino está cerca de la Región: desde Caravaca tardaremos media hora hasta La Puebla de Don Fadrique, y desde aquí hay que subir hasta Los Collados de La Sagra. Hay que superar Los Collados y llegar hasta un cruce, donde giraremos a la izquierda en dirección a Huéscar y la finca de La Losa. En un par de kilómetros llegaremos al cortijo, propiedad del Barón de Bellpuig (antes lo fue del Marqués de Corvera), donde se encuentran las secuoyas. El primer grupo está dentro de la finca, a la derecha de la carretera, por lo que sólo podremos contemplarlas pidiendo permiso para entrar. Al segundo grupo, un poco más adelante y a la izquierda de la carretera, sí se puede acceder libremente, aunque una valla protege los árboles desde hace unos años.
El entorno, fresco y boscoso, invita a estirar las piernas a lo largo del cauce del río Barbatas, que alimenta generosamente las raíces de estos gigantes vegetales. El perfil suave de La Sagra, que destaca sobre las copas de los árboles, nos invita a coronar su chepa. La primavera es un buen momento para subir a la cumbre de la montaña y otear con los prismáticos las copas de las secuoyas.
LA EXCURSIÓN
Dónde
Secuoyas de la finca de La Losa (Huéscar, Granada)
Cómo llegar
Desde Caravaca, por la carretera de Granada hasta La Puebla de Don Fadrique. Desde La Puebla hay que tomar la carretera de Santiago de la Espada y desviarnos después a la izquierda hacia Los Collados -a unos 12 km. del cruce-. Hay que pasar Los Collados y seguir hasta el cruce de Huéscar, donde seguimos hacia la izquierda. El cortijo de La Losa está a un par de kilómetros. Desde Murcia, unos 160 kilómetros.
Cobertura de móvil
Buena.
Fisgoneado en La Verdad.
Recopila los trabajos de identificación, tipificación y valoración del escenario paisajístico de la Región, y ofrece propuestas encaminadas a su revitalización y mejora.
La primera Jornada del Paisaje de la Región tendrá lugar el 5 de marzo y participarán expertos en Arquitectura, Urbanismo, Cine y Bellas Artes.
El consejero de Obras Públicas y Ordenación del Territorio, José Ballesta, acompañado por el director general de Urbanismo y Ordenación del Territorio, Antonio Navarro, presentó hoy el nuevo Atlas del Paisaje de la Región de Murcia, que recopila un conjunto de estudios sobre los parajes naturales más emblemáticos de toda la Comunidad Autónoma.
Ballesta agradeció el esfuerzo de los profesionales “que han hecho posible que hoy se pongan a disposición de la sociedad murciana y de los profesionales y administraciones diversos estudios que destacan por su alto valor técnico y científico”.
Asimismo, resaltó la importancia del paisaje como creación cultural que expresa la relación de la sociedad con el medio natural a lo largo del tiempo. El titular de Obras Públicas afirmó que “comporta un sentido activo y de responsabilidad para el conjunto de las intervenciones humanas, y representa uno de los aspectos esenciales de la calidad de vida a la que aspira la sociedad, y un patrimonio común que debemos reconocer, fomentando los valores de su diversidad y de sus recursos asociados”.
Los trabajos, realizados desde el año 2001 por la Comunidad Autónoma, valoran el variado y rico escenario paisajístico de la Región, según el consejero, y concluyen “con numerosas propuestas encaminadas a su revitalización y mejora, dentro de la apuesta del Ejecutivo murciano por la sensibilización con los paisajes regionales”.
El nuevo Atlas, recoge el estudio de tipificación del paisaje del Litoral de la Región, así como otros seis desarrollados en los ámbitos comarcales de la Huerta y Vega Media, el Noroeste, el Altiplano, Río Mula, Vega Alta, Valle de Ricote y Oriental, Campos de Murcia, Cartagena y Mar Menor y Valle del Guadalentín “desde una nueva óptica, que manifiesta la variedad y riqueza de paisajes litorales y huertas tradicionales de la Región, según las directrices del Convenio Europeo del Paisaje” destacó José Ballesta.
Además, Ballesta indicó que el próximo 5 de marzo se celebrará la Primera Jornada del Paisaje de la Región de Murcia, en la sede de la Consejería, y en ella participará el director de la Red Europea de Entes Locales y Regionales para la Aplicación del Convenio Europeo del Paisaje, Riccardo Priore, y el catedrático de Análisis Geográfico Regional de la Universidad Autónoma de Madrid y asesor científico del Atlas de los Paisajes de la Región, Rafael Mata. Asimismo, está previsto realizar una mesa redonda sobre la percepción del paisaje a través del arte en la que participarán el director Juan Manuel Chumilla Carbajosa, el arquitecto y Premio Nacional de Urbanismo Jose María Ezquiaga Domínguez y el pintor y académico de Bellas Artes Ángel Hernansáez de Dios.
Prensa Consejería de Obras Públicas y Ordenación del Territorio.
Una excursión circular de 35 kilómetros en bici de montaña por las cumbres del parque.
Ahí va una idea -gratis total, como es costumbre- para despedir como Dios manda el mes de mayo, o dar la bienvenida en condiciones a junio, sobre todo teniendo en cuenta que a partir de ahora tendremos pocos fines de semana en los que el calor no condicione nuestras salidas a la naturaleza. Tomen nota: 35 kilómetros en bici de montaña por el corazón de Sierra Espuña, en un recorrido exigente que nos llevará desde la zona de la casa forestal hasta la línea de cumbres, con posibilidad de llegar pedaleando hasta la cima del Pedro López y mirando de tú a tú al Morrón.
Circularemos por pistas anchas y en buen estado, salvo en las zonas más altas, en las que el camino no está tan fino, y con la excepción de un único tramo no ciclable, entre los pozos de nieve de Murcia y el Collado Blanco, en el que nos tendremos que echar la bici al hombro durante un kilómetro. Y siempre con la seguridad de que transitamos por pistas cerradas a los vehículos de motor. Esta excursión también se puede hacer caminando, claro, pero exige un día completo y muchas ganas. Quienes se animen, a pata o en bici, tendrán la casi segura recompensa de observar arruis, jabalíes y águilas reales.
LA EXCURSIÓN
Km. 0. Kiosco de la Fuente del Hilo. Salimos dando pedales en dirección a Alhama y en ligera cuesta abajo.
Km. 1. Centro de Interpretación Ricardo Codorniu. Giramos a la derecha por la espléndida pista de Peña Apartada. Enseguida pasamos junto al campamento Navarro de Haro y cruzamos una cancela metálica.
Km. 8,7. El Valle de Espuña. En este punto, con excelentes vistas al valle del río Espuña, giramos a la izquierda en dirección al Collado Bermejo. El camino de la derecha nos llevaría a la Casa Rosa.
Km. 10,0. Collado Bermejo. El primer hito importante del recorrido. El mirador nos permite disfrutar de la gran alfombra verde, producto de la ejemplar reforestación dirigida por Ricardo Codorniu a finales del siglo XIX. Ahora tenemos que seguir un pequeño tramo por la carretera asfaltada que sube a la base militar.
Km. 10,45. Hacia La Carrasca. Nos salimos del asfalto por la izquierda cruzando otra cancela del parque e iniciamos una fuerte bajada por la pista -en el punto kilométrico 11.21 tenemos la opción de bajar a La Carrasca-. El camino se empina y nos conduce en una larga subida al Collado de las Cabras. Desde aquí volvemos a bajar, pasando junto a unos corrales. Seguimos el camino principal para iniciar otra fuerte subida hasta el Cejo de la Ventanica.
Km. 17,15. Cejo de la Ventanica. En este otro collado abandonamos la pista principal, que se precipita hacia Malvariche, y continuamos por la senda de la derecha. Nos adentramos en un paisaje solitario y formidable, donde domina la sabina y el cojín de monja y en el que es posible contemplar de cerca rebaños de arruis. En el km 18.6 tenemos la opción de subir hasta el Pedro López. Vale la pena: es sólo un kilómetro y la panorámica es sensacional.
Km. 20,1. Cruce. Elegimos el camino de la izquierda, que está en peor estado.
Km. 21,43. Otro cruce. De nuevo por la izquierda, hacia los pozos de la nieve de Cartagena.
Km. 22,00. Pozos de la nieve de Cartagena. Aquí podemos hacer otro descanso, mientras apreciamos la cuidada restauración de dos de estas neveras de piedra.
Km. 22,75. Collado Mangueta. Pasamos junto al aparcamiento y tomamos el asfalto, pero lo dejamos enseguida -km. 22.90- para tomar a la izquierda otra pista.
Km. 23,70. Pozos de la nieve de Murcia. Todos en ruinas. Buena zona para ver arruis. Hay un nacimiento de agua no potable. Cuando se acaba el camino hay que echarse la bici al hombro para bajar el barranco a pie y por la senda marcada en la piedra.
Km. 24,83. Collado Blanco. Iniciamos el descenso por el Valle de Leyva desde la cota de 1.226 metros. El descenso es glorioso.
Km. 26,00. Refugio de Leyva. Para usarlo hay que pedir permiso en la Consejería de Desarrollo Sostenible.
Km. 31,57. Hacia La Perdiz. Giramos a la derecha. Pasamos junto al restaurante La Perdiz y subimos por la pista asfaltada y en zig zag.
Km. 33,00. La carretera. Giramos a la izquierda.
Km. 34,40. Fin de trayecto. De nuevo en el kiosco de la Fuente del Hilo. Puede que un grupo de jabalíes nos dé la bienvenida.
Parque Regional de Sierra Espuña
Cómo llegar
Desde Alhama, por la carretera de la sierra.
Dificultad
Alta (34,400 km, unas tres horas en bicicleta de montaña)
Cartografía
Aledo (953-II), El Purgatorio (932 IV) en 1:25.000.
Cobertura de móvil
Escasa.
Centro de interpretación
El Centro de Interpretación Ambiental Ricardo Codorniu abre al público de martes a domingo, de 10.00 a 14.00 y de 15.00 a 18.00. Es un edificio de piedra, restaurado para dar cabida a distintas tareas administrativas propias del parque natural (968 43 14 30).
Ojeado en La Verdad.
Aledo,
Alhama de Murcia,
Ciclismo,
Cultura,
Librilla,
Montaña,
Naturaleza,
Paisajes,
Pliego,
Salud,
Senderismo,
Totana,
Vida
|
Agricultura,
Antiguedades,
Campo,
Cartagena,
Costumbres,
Etnografía,
Museo,
Naturaleza,
Paisajes,
Tradiciones,
Vacaciones
|