Tanto reyes como papas las utilizaban en sus jardines como flores ornamentales, pero en tiempos de guerra se convirtieron en alimento indispensable.
Se llama Peña Huertana La Crilla, están en la pedanía murciana de Puente Tocinos y, donde van, hacen honor a su nombre tanto por la forma de trabajar las patatas y dejarlas limpias. Llevan treinta y ocho años ininterrumpidos acudiendo a la Semana Internacional de la Huerta y el Mar en Los Alcázares, también montan la típica barraca con su ventorrillo en la Semana de Primavera de Murcia, y, cada vez que organizan una actividad en su sede social, nunca falta a la mesa un plato de crillas asadas. Este año pelarán a mano más de mil kilos de este tubérculo para servir a los veraneantes y a cuantos se acerquen al paseo de las Peñas Huertanas.
- ¿Qué son las crillas?
- Es el nombre con que llamamos en la huerta a las patatas. Son básicas para la alimentación, prácticamente no hay dieta o plato de cocina que no contenga este tubérculo. Hay muchos libros que hablan sobre ella y dicen que es una planta solanácea. Vinieron de las Américas, e incluso estuvieron prohibidas pues se creía que producían efectos muy especiales ya que a los frutos o semillas que quedan tras la floración les llamaron las manzanas del amor. Tanto reyes como papas los utilizaron en sus jardines como flores ornamentales pero en tiempo de guerras se convirtieron en el alimento indispensable.
- ¿Cuánto se tarda en pelar una patata o crilla?
- Segundos. Nosotras somos expertas en este menester y las pelamos en un plis plas. Somos la única peña huertana que aún sigue pelando las patatas a manos, nosotros no conocemos lo que son las máquinas pelapatatas. De todas las Peñas Huertanas que acudimos a Los Alcázares a la Semana Internacional de la Huerta, nosotros mantenemos la misma tradición que hace treinta y ocho años: a mano.
- ¿Cuántas pelan diariamente?
- El promedio de cada día son cuatro sacos de 25 kilos, en total unos cien quilos al día; si bien tenga usted en cuenta que son diez días los que permanece abierta la barraca y el ventorrillo.
- Veo que les hacen una cruz en mitad del trozo del patatas ¿es para que se vuelvan cristianas? ¿Acaso tienen que bautizarlas?
- (Risas) En absoluto. Únicamente que, de esta manera, cuando los hombres horneros las pongan a asar el calor se introducirá más fácilmente en el interior y se asarán mejor, tanto por fuera como por dentro.
- ¿Cuánto tiempo tardan en asarse?
- El horno lo ponemos a doscientos grados y tardan aproximadamente un cuarto de hora; también depende de lo gruesas que sean las patatas.
- ¿En cuántos trozos puede dividirse una zapata?
- Depende también de lo gruesas que sean, normalmente de una patata sacamos tres buenos trozos.
- ¿Tan gruesas son las crillas que pelan ustedes?
- Elegimos la mejor variedad, nosotros adquirimos patatas del tipo punta y algunas de ellas sobrepasan incluso el cuarto de kilo.
-¿Cómo las ofrecen?
- Prácticamente no hay plato de cocina que no lleve patatas: la tortilla, asadas con ajo, en la ensaladilla rusa, en los guisos. Vamos que podemos decir que crillas para todos.
- ¿Tienen algún plato especial de la casa a base de crillas?
- Por supuesto. Disponemos de mucha bibliografía sobre cómo prepararlas, pero nuestra novedad es en dulce, le llamamos delicias de crillas. Además de las patatas lleva coco, huevos y azúcar.
«Abandonar a tu mascota denota una falta de moral», afirman las promotoras de la nueva asociación protectora, que se presenta este sábado en Puente Tocinos.
Un grupo de ciudadanos comprometidos con la atención a los animales han elegido a una maestra, Virginia Tormo, y a una persona muy especial, Roxana Fernández, viuda del pintor José María Párraga, para que lideren una asociación única a nivel regional y que promete romper los límites territoriales de esta región con sus proyectos. Presentan en sociedad la asociación, que ya lleva un año trabajando.
-Tengo entendido que nuestra región es pródiga en asociaciones protectoras de animales. ¿Cómo se animan ustedes a realizar más de lo mismo?
- Todos los socios nos hemos volcado en el cuidado de animales; yo he llegado a tener hasta 18 gatos en mi casa. Lo que nos caracteriza es la idea prioritaria que llevamos adelante y es el hecho de que surge con el ideal de aunar los esfuerzos de las demás asociaciones que hay repartidas por toda la Región, con el fin de llevar a cabo programas eficaces, a gran escala y con impacto social para toda la Región.
- Vamos, que empiezan con fuerzas y quieren pisar fuerte�
- En nuestra asociación siempre hemos trabajado de forma voluntaria; pero también nos hemos relacionado con las demás asociaciones y hemos comprobado que en casi todos los pueblos hay uno o más colectivos de este tipo, pero trabajando prácticamente sin medios y digamos que de una forma casi familiar, sin recursos y limitado el campo de acción al barrio, la pedanía o la diputación.
- ¿Qué pretende hacer de forma más inmediata?
- Nuestro objetivo es formar una federación de asociaciones; esto es, unir esfuerzos para hacer programas conjuntos. Queremos que se implique la Administración pública y se hagan cargo de facilitar las vacunas más importantes, por ejemplo para erradicar la parvoviurus de los cahorros; también que se responsabilicen de las intervenciones de castración de los animales.
- Perdonen, pero ustedes quieren un mundo animal castrado. Me parece inaudito, ¿no lo ven así?
- Puede que así lo sea, pero más inaudito es tener que sacar del río una madre con toda su manada medio ahogados; o que dejen en la cuneta de la carretera a todos los cachorros, o que la familia que quiera satisfacer el deseo de que su perra tenga una camada terminen sacrificándolos nada más nacer, entre otras múltiples acciones reales que les podríamos relatar.
- ¿Tan crueles somos los murcianos con los animales?
- Es paradójico lo que ocurre en nuestra región. Somos quienes más deseamos tener un animal como mascota y, a su vez, también somos los que más destacamos en deshacernos de ellos; es decir, cuando ya se nos ha satisfecho el capricho, y esto ni es ético, ni moral, ni mucho menos demuestra un amor hacia los animales.
- Párraga era un gran pintor que Dios tenga en buen lugar, ¿pero qué pinta ahora en esto?
- Él era una persona de una sensibilidad exquisita, en sus cuadros siempre pintaba un animal; preferentemente una paloma o un perro. Precisamente nuestro logotipo lo hemos sacado de un cuadro que pintó dos años antes de morir y que muestra un vagabundo con el sol, la paloma en su hombro y un perro entre sus pies.
Quien lo desee podrá llevarse a casa uno adoptado. Si ustedes quieren y pueden tener un animalito en casa, nos llaman a los siguientes teléfonos 625171975, 616380302 y 692615798.
Desde las doce de la mañana hasta las doce de la noche, el local murciano de música La Nave acogerá mañana un maratón para conmemorar el X aniversario de AMCA (Asociación Murcia Canción de Autor) denominado 100 canciones por África. Tomarán parte un total de 22 cantautores y cantautoras de la Región. Abrirá el telón el cantante abaranero Berni Castaño, y le seguirán Raúl Frutos, Guillermo García, Domingo Pérez, Alfonso y Manolo Copé, David de Gregorio, Aarón Sáez, David Moya, Antonio Aráez, Pedro Rosique, Maria Esperanza, Felipe Hernández, Reinaldo Parra, Francisco José Tomás, José Ramón Cano, Isaac Aledo, Jass, Rocio Ramos, Diego Cantero y Jesús Cutillas, entre otros. Asimismo, UMOYA ofrecerá información sobre el África negra y los Amigos del Sur sobre el Africa Sahariana. Música y solidaridad se darán mañana la mano por una buena causa.
El artista muestra en La Nave de Puente Tocinos su última exposición con obras que son «experiencias que he vivido o soñado».
Víctor Javier Martínez es ante todo amistad. Lo mejor de su casa-estudio lo pone a disposición para que uno se sienta lo más cómodo para entrevistarle; y al final te obsequia con lo que tiene: «Si en algún momento desea usted cualquier cosa o simplemente saludar, la puerta está abierta». Sencillez, sentimientos internos que muestra con toda franqueza; incluso relatos de sus espectaculares sueños. Las fatigas del día a día que, en una mezcla armoniosa de colores y formas, las transmite con la pintura. En el Centro Municipal La Nave, de Puente Tocinos, hasta el próximo día 10 puede visitarse su última exposición.
- Si no le importa, empecemos por usted. Me llama la atención que a sus 29 años, en esta exposición muestre ya su autorretrato, y además lo realice en óleo sobre tabla y con unas dimensiones de ciento sesenta por noventa y cinco centímetros. ¿Cómo se ve a sí mismo?
- Es el pasado y el presente de mi persona; por ejemplo antes llevaba el pelo bastante largo y al iniciar el trabajo se produjo un cambio radical. El autorretrato es el momento de mostrar al público que tras un extenso periodo de maduración, ya he considerado que puedo mostrar mis trabajos a los demás. Creo que he conseguido ese mínimo nivel, aunque lógicamente debo seguir avanzando; por ello el cuadro no se titula sólo: Autorretrato, sino que le sigue otra afirmación: Artista brotando.
-¿Quién lo establece y en qué se basa para valorar que ha alcanzado ese nivel pictórico para salir a la calle?
-Es un nivel personal. Un reto que te has establecido a ti mismo y que crees haberlo alcanzado. En mi caso concreto lo he establecido en el equilibrio entre un nivel intelectual y la perfección de la técnica. Los veo y me gustan. Tu propia obra es valorada suficientemente por ti mismo.
-Sí, pero todos los grandes artistas han tenido su evolución. ¿Usted se sale de la norma?
-No, pero tengo mi propio estilo; hay cuadros de otros autores que se basan en el color y si usted ha observado los cinco últimos premios de concursos regionales se ha valorado la creatividad y el color. Pero yo creo que además un cuadro debe ser funcional, bello y también transmitir un mensaje, pues quien lo adquiera le debe decir algo concreto, y a su vez embellecer su domicilio.
-¿Qué mensajes transmite?
-Depende de cada cuadro. Cada uno es una historia que tiene su principio y final en sí misma. Son experiencias que he vivido o soñado y las idealizo o las embellezco al máximo. Por eso mis cuadros tienen una gran carga onírica, es la expresión de la misma vida pero más bella.
-Pinta su mundo onírico. ¿En qué sueña?
-Yo sueño siempre, y además muy intensamente, incluso a veces se mezclan varias historias a la vez; lo que más me ha extrañado en algunas ocasiones ha sido cuando he tenido un sueño, de pronto se ha producido como un lapsus y después he continuado con la misma historia en el sueño; vamos como si estuviese viendo una película en la tele cargada de anuncios. En ocasiones mis sueños son tan largos que pasan de una noche a la noche siguiente.
- Observo que casi siempre aparece en sus obras por algún lado una mano, o las dos; así como la figura de la mujer ¿Qué significan?
-Depende del lugar donde estén situadas las manos y la composición general del cuadro; pero una mano abierta para mí expresa libertad; si está cerrada comunica opresión y si está entreabierta es porque desea llegar a una meta, conseguir algo. La mujer expresión de la belleza, es el símbolo de la vida. En cualquier caso mi pintura la clasifico como neo-surrealista.
-También pinta mucho el mar.
-El mar es la mayor expresión de la libertad. ¿Ha visto usted alguna vez su final? ¿Lo ha podido atrapar con las manos? El mar es libre.
De 'El picador', de Antonio Campillo, hemos hecho varias pruebas en color y la que más ha gustado ha sido la de terracota.
Su ida es una auténtica historia de alfarero-belenista. Empezó con nueve años en en el taller de don Antonio Galán Rex, el local donde ganó sus primeros céntimos. Hacia aquellas imágenes en barro cocido que los hileros cambiaban por alpargatas, ropa vieja, alambres... Luego, trabajó en una empresa grande del Camino de Algezares, hasta que cesó en su actividad. Desde entonces, el taller de alfarería de los hermanos Griñán, en Puente Tocinos, ha sido un referente clásico en cuestión de belenes. Ahora acaba de hacer miles de copias del Picador, original de Antonio Campillo, que el ayuntamiento de la capital repartirá hoy gratuitamente, con motivo d ela Feria de Septiembre. Juan Antonio Griñán, a sus 74 años, frecuentemente retorna a su empresa, porque no puede estar todo el día sin hacer nada. Eso sí: los martes juega al fútbol y, al finalizar el encuentro, para demostrar su forma física, se atreve a hacer el pino. Increíble, pero cierto.
- ¿Qué pretendía al iniciar esta aventura de la alfarería? ¿Quería hacerse rico, famoso...?
- Creo que lo que hemos hecho: una especie de cultura en torno al belén, con todos los modelos que solamente tengo yo. Esa creatividad sí me ha dado, como se dice, salud en el oficio.
- ¿Por qué solo belenes?
- He hecho otras imágenes religiosas, en torno a la vida y pasión de Jesús, que he tenido algunos años, y que se han expuesto en Murcia y Madrid. Hasta que este año surgió un señor que quería hacer un regalo y me las compró. Ahora están en la iglesia de Sucina. Son piezas únicas.
- ¿Y por qué usted no ha sido escultor?
- Nunca me lo he planteado. El escultor nace para eso y luego se perfecciona. Lo que me ha atraído han sido estas piezas pequeñas que tengo aquí. Pero para ser escultor hay que nacer.
- ¿Cuantas piezas han pasado por sus manos?
-Yo creo que son incalculables. Si hemos hecho unos cinco mil nacimientos, multiplique por el número de figuras que cada uno de ello contiene y se entenderá por qué digo lo de incalculables.
- ¿Todos del mismo tamaño, iguales, parecidos...?
- ¿Qué va! Hay de muchos tamaños. Pueden elegirse los que se quieran. Esto es una complicación para el que viene dispuesto a hacer una compra para regalar. Cuando ve todos los modelos, se ofusca y ya no sabe cual regalar. Es que cada belén lleva distintas decoraciones. Pueden parecer los mismos pero no lo son.
- ¿Estos cambios le ha supuesto excesivo trabajo?
- La verdad es que una vez que se ha hecho el modelo y se ha fundido en el molde, luego se reproduce lo mismo para uno que para otro; pero iniciar los distintos tamaños, sí da trabajo. Hay que tener en cuenta que hay belenes de cuarenta centímetros y hay piezas que son únicas, por lo que hay que diseñar modelos únicos.
- ¿Al margen de belenes, no se ha atrevido a hacer otras cosas?
- Es que han surgido muchos cambios. Antes, llegaban las Fiestas de Primavera, y los medallones y regalos para el Entierro de la Sardina que se hacían eran de barro. Se encarecen mucho, y como el plástico es muy barato, ahora todo es a base de plástico. También hacíamos imágenes de Inma Vila, de Jorge Negrete, de Cantinflas... Era lo que se estilaba en el buen hacer y en el buen comprender de la gente. Se hacían caballicos, niñicos y santos para que los vistieran las nilñas.
- ¿Y qué me dice del picador de Antonio Campillo?
- Está muy bien. Para no desmerecer el original, se han hecho tres vaciados, hasta que hemos visto cual era el más idóneo. También, cuatro o cinco pruebas en colores, y la que más ha gustado ha sido la de terracota. Es lo mejor, porque usamos buena tierra, como la que hay en Murcia. Yo recuerdo una riada en se anegó el Parque de Ruiz Hidalgo. Luego, cuando se consumía el agua, quedaba hecha lonchas, resquebrajada por el sol. Íbamos a llevarla en carretones a los talleres, para realizar figuras, una vez que le quitábamos el chinarro.
