«Abandonar a tu mascota denota una falta de moral», afirman las promotoras de la nueva asociación protectora, que se presenta este sábado en Puente Tocinos.

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Un grupo de ciudadanos comprometidos con la atención a los animales han elegido a una maestra, Virginia Tormo, y a una persona muy especial, Roxana Fernández, viuda del pintor José María Párraga, para que lideren una asociación única a nivel regional y que promete romper los límites territoriales de esta región con sus proyectos. Presentan en sociedad la asociación, que ya lleva un año trabajando.

-Tengo entendido que nuestra región es pródiga en asociaciones protectoras de animales. ¿Cómo se animan ustedes a realizar más de lo mismo?

- Todos los socios nos hemos volcado en el cuidado de animales; yo he llegado a tener hasta 18 gatos en mi casa. Lo que nos caracteriza es la idea prioritaria que llevamos adelante y es el hecho de que surge con el ideal de aunar los esfuerzos de las demás asociaciones que hay repartidas por toda la Región, con el fin de llevar a cabo programas eficaces, a gran escala y con impacto social para toda la Región.

- Vamos, que empiezan con fuerzas y quieren pisar fuerte�

- En nuestra asociación siempre hemos trabajado de forma voluntaria; pero también nos hemos relacionado con las demás asociaciones y hemos comprobado que en casi todos los pueblos hay uno o más colectivos de este tipo, pero trabajando prácticamente sin medios y digamos que de una forma casi familiar, sin recursos y limitado el campo de acción al barrio, la pedanía o la diputación.

- ¿Qué pretende hacer de forma más inmediata?

- Nuestro objetivo es formar una federación de asociaciones; esto es, unir esfuerzos para hacer programas conjuntos. Queremos que se implique la Administración pública y se hagan cargo de facilitar las vacunas más importantes, por ejemplo para erradicar la parvoviurus de los cahorros; también que se responsabilicen de las intervenciones de castración de los animales.

- Perdonen, pero ustedes quieren un mundo animal castrado. Me parece inaudito, ¿no lo ven así?

- Puede que así lo sea, pero más inaudito es tener que sacar del río una madre con toda su manada medio ahogados; o que dejen en la cuneta de la carretera a todos los cachorros, o que la familia que quiera satisfacer el deseo de que su perra tenga una camada terminen sacrificándolos nada más nacer, entre otras múltiples acciones reales que les podríamos relatar.

- ¿Tan crueles somos los murcianos con los animales?

- Es paradójico lo que ocurre en nuestra región. Somos quienes más deseamos tener un animal como mascota y, a su vez, también somos los que más destacamos en deshacernos de ellos; es decir, cuando ya se nos ha satisfecho el capricho, y esto ni es ético, ni moral, ni mucho menos demuestra un amor hacia los animales.

- Párraga era un gran pintor que Dios tenga en buen lugar, ¿pero qué pinta ahora en esto?

- Él era una persona de una sensibilidad exquisita, en sus cuadros siempre pintaba un animal; preferentemente una paloma o un perro. Precisamente nuestro logotipo lo hemos sacado de un cuadro que pintó dos años antes de morir y que muestra un vagabundo con el sol, la paloma en su hombro y un perro entre sus pies.

Quien lo desee podrá llevarse a casa uno adoptado. Si ustedes quieren y pueden tener un animalito en casa, nos llaman a los siguientes teléfonos 625171975, 616380302 y 692615798.

Fisgoneado en La Verdad.

Doña Quini no pudo rechazar la petición que le hizo Pepín Líria, uno de sus antiguos alumnos, poner cara a todos los maestros que se dedican a formar a personas en la Región.

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Doña Pepita, don Antonio, doña Consuelo... Todo sujeto viviente recuerda con cariño la figura de aquel maestro que consiguió dejarle cierta huella. Como tantos otros, el diestro Pepín Liria tenía grabado a fuego el nombre de ese personaje tan especial: Doña Quini. Así conocían sus alumnos a Joaquina Villalobos, veterana docente que desarrolló gran parte de su carrera en el Colegio Virgen de las Maravillas de Cehegín. Ella, como muchas otras niñas, soñaba de pequeña con ser peluquera o maestra. Por suerte, para sus pequeños, optó por la segunda. Los cortes de pelo no marcan tanto. Ahora, la Consejería de Educación quiere prestigiar y reconocer la labor de todos aquellos que se dedican, prioritariamente, a formar personas y Doña Quini es uno de los rostros de la campaña.

- ¿Qué sintió cuando Pepín la eligió para ser uno de los rostros de esta campaña?

- Pues me enteré hace pocos días antes de la presentación de la campaña de la Consejería, porque el propio Pepín me llamó directamente. Me hizo mucha ilusión, primero, volver a saber de él y, segundo, que quisiera algo de mí después de tanto tiempo. Tenía claro que no podía negarme, pero es que no hubiera podido decirle que no a ninguno de mis alumnos porque los quería todos por igual.

- Sí, pero él sí se acordó precisamente de usted. Sus lecciones, de alguna manera, tuvieron que marcarle.

- Éramos muchos docentes en aquel centro escolar, pero todos extraordinarios. Probablemente se acordó de mí porque fui la que más tiempo estuvo con él, de quinto de EGB en adelante.

- No obstante, debe llenar de satisfacción comprobar que uno de sus alumnos llega tan lejos

- Pero no por él sólo. Muchos de nuestros alumnos están destacando y tienen muy buenos trabajos. Pero, por encima de todo, son excelentes personas y lo sé porque yo he estado muy ligada a la vida de Cehegín y todavía mantengo el contacto con un gran número de mis estudiantes. A algunos los veo cuando vuelvo a Murcia y otros, incluso van a visitarme a la casa que tengo en mi pueblo, Orce en Granada.

- ¿Qué diferencias percibe entre la escuela de hoy y aquella que usted vivió?

- Los maestros de hoy siguen siendo buenos profesionales que quieren lo mejor para los niños. Sin embargo, vivimos en un momento en el que, incomprensiblemente, están surgiendo enfrentamientos entre familia y escuela, cuando lo único que quieren ambos es ayudar a que los pequeños mejoren como personas.

- Dándole una vuelta de tuerca a la pregunta anterior, ¿no cree que muchos padres han hecho una cierta dejación de sus funciones y han dejado recaer en los padres todo el peso de la educación de sus hijos?

- No comparto para nada esa opinión. Lo que pasa es que a lo mejor los padres no se sienten suficientemente apoyados por el estado. Si es cierto que hoy se respeta menos al maestro, quizás por un mal ambiente existente en la calle. Nos encontramos ante una pérdida de valores que, por supuesto, repercute en la escuela, lugar donde se forjan los hombres y mujeres del mañana. Es necesario reforzar la autoridad y el prestigio de los docentes para lograr que sean respetados. Igual que le digo esto le comento que las leyes educativas no deben buscar adoctrinar a los pequeños con contenidos que únicamente son ideológicos.

- Una de sus hijas publicó una misiva en la sección de Cartas al Director de este periódico en la que rendía tributo a su labor como docente. No sé si se reconoce en ese retrato, pero iniciativas como éstas deben ponerle a una el vello de punta.

- Yo creo que se ha pasado tres pueblos. Mis hijas me conocen como nadie y parte de lo que se plasma ahí es lo que me pasa y siento. Pero yo, ante todo, soy su madre y no deben darme coba porque no la necesito.

Fisgoneado en La Verdad.