En el verano del año 1998, el Grupo de Coros y Danzas de Lorca realizaría uno de los mejores viajes de todos cuantos ha hecho a lo largo de sus 65 años de existencia, la visita a la Casa de España, en la ciudad argentina de Córdoba. Este viaje fue fruto del trabajo y tesón de un grupo de lorquinos afincados desde hacía muchos años en aquel maravilloso país, encabezados por ese extraordinario hombre que ha sido Lázaro Albarracín, trabajador incansable para dar a conocer en Argentina todo cuanto tuviese que ver con Lorca.

Lázaro, desde siempre, había albergado en su cabeza la idea de contar con una importante representación de su ciudad natal, en el lugar en donde había conseguido tantos éxitos como empresario emprendedor y como persona, y esto lo alcanza en el mes de agosto del citado año.

Allí acudimos invitados por su generosidad y altruismo, una representación de los grupos municipales, PP y PSOE, encabezados por el entonces alcalde Miguel Navarro, además de representaciones de los medios de comunicación y empresarios de la ciudad, y como no, nuestro Grupo de Coros y Danzas, al que Lázaro adoraba.

Desde el momento del recibimiento en el aeropuerto cordobés, nos dimos cuenta de que aquel viaje iba a ser muy especial, pero no intuíamos las consecuencias tan maravillosas que posteriormente traería para la ciudad de Lorca. Ahora entiendo más aún aquella idea que tuvo Lázaro, conseguir con su tierra natal unos lazos que nunca se rompieran, y lo ha logrado.

Durante los días que allí estuvimos conviviendo con el personal de la casa de España y de Murcia fundadas por Lázaro, vivimos inolvidables momentos de felicidad, de constantes atenciones, por el equipo que él y Gustavo maravillosamente dirigían. Durante los espectáculos que representábamos en cada una de las ciudades importantes de la provincia, eran constantes los aplausos y agasajos de los lorquinos que acudían a presenciarlos. Creamos para aquella ocasión, el denominado Por tierras de España, en donde hacíamos un compendio de bailes y canciones de toda nuestra geografía, con más de doscientos trajes.

Pero no es del espectáculo que presentamos en Argentina de lo que yo quería hablar, sino de la grandeza de este gran hombre que ahora nos abandona, y de los frutos que ha dado su trabajo. Durante aquel viaje dejamos en Córdoba una imagen de la Virgen de las Huertas, donada por unos de los componentes del grupo que tenían sus orígenes en aquel país. Pues bien, esa imagen, cada ocho de septiembre, procesiona en la actualidad por las calles de aquella ciudad y nos comentan los que vienen de allí, que día a día crece la devoción hacia Ella entre lorquinos y no lorquinos.

Después de año 98, se iniciaron unos intercambios entre jóvenes de ambos países que aún se continúan en la actualidad; se trajeron a nuestra ciudad gentes que por sus modestas posibilidades económicas no habían vuelto a su tierra natal desde que emigraron; se organizó una comida benéfica para recaudar fondos con destino a las familias más necesitadas de la Casa de España en Córdoba, cuando estalló la crisis financiera en aquel país, etc.

El Grupo de Coros y Danzas de Lorca sigue enseñando a monitoras, venidas de la Casa de España en Córdoba, nuestros bailes para que los trasmitan a sus generaciones nuevas, les proporcionamos trajes, postizas, músicas, etc. pues es grande su interés por nuestras cosas.

Se estrechan cada día más lazos con universidades e instituciones de ambos lados del Atlántico en un ímpetu imparable por conocernos y ayudarnos. Sin duda, todo esto y todo lo que queda por venir, se lo debemos a ese maravillo lorquino en la distancia que fue Lázaro Albarracín. Gracias paisano.

JESÚS GARCÍA GARCÍA

VICEPRESIDENTE DEL GRUPO DE COROS Y DANZAS DE LORCA

Fisgoneado en La Verdad.

En la vida existen ataduras que pueden complicarte el viaje o incluso negarte la posibilidad de realizar otros; por eso desde joven hay que saber mover las fichas.


Envidia es la reacción más natural que uno siente cuando escucha a Román Morales contar sus vivencias. Ha cruzado Suramérica de cabo a rabo en dos ocasiones, una a pie y otra a remo. Esta semana se ha acercado a Murcia para relatar su experiencia en La aventura de viajar.


-Es usted lo que se conoce vulgarmente como rabo de lagartija. No para quieto nunca. Dígame, ¿de dónde viene ahora?


-Sí, bueno ahora vengo de hacer un viaje de dos años y medio por Suramérica. Sin embargo, ya antes recorrí todos los Andes a pie, un viaje muy intenso para mí. Han sido tres años y medio de viaje.

-¿Madre mía! ¿Tres años y medio sin dejar de andar?


-(Risas) Sí, pero yo me lo tomo con calma. Me dejo atrapar por esa vida nómada y escribo sobre lo que voy viviendo.-


-¿Qué busca con semejante aventura?


-Lo que busco es vivir con intensidad, buscar nuevos horizontes en la vida.


-Sí, sí... Pero esta caminata hay que estar preparado, ¿no?


- Bueno... A mí me gusta mucho el deporte pero también me lo tomo con calma. Soy consciente de que es una caminata monumental y bruta.


-No se si es consciente también de que ahora mismo es la envidia de muchísimas personas, ¿qué les diría a todas aquellas personas que no tienen la determinación suficiente para iniciar un sueño así?


-Realmente viajar es una cuestión de curiosidad. La vida, al fin y al cabo, no es más que un viaje. El entorno más inmediato puede convertirse también en un trepidante viaje.


-Sí, pero para perderse tres años y medio hacen falta unas circunstancias especiales...


-Sí, bueno hay que ser de los que piensan: a vivir que son dos días. Yo siempre he estado muy vigilante de no complicarme la vida. Existen ataduras que pueden complicarte el viaje y, a la vez, negarte otros viajes. Esto hay que cuidarlo desde muy joven y saber mover tus fichas en el tablero de la vida.


-Supongo que en una vivencia así, también habrá hueco para los momentos duros, ¿no es así?


-Sí, bueno se trata de un cóctel de vivencias en las que, la gran mayoría han sido muy positivas, pero algunas complicaciones también tuve. Cuando atravesé Perú estaba convulsionado el país con todo el tema de Sendero Luminoso y tal y... estuve preso varios días en una prisión al sur del país.


-¿Buf!, qué situación...


-Sí, bueno luego se dieron cuenta que yo era un cabra loca que iba de aquí para allá, pero inofensivo.-(Risas) Pónganos los dientes largos...


-¿Cuál es el mejor lugar por el que ha pasado?


-¿Buf! Es difícil de decir pero yo creo que el departamento del Chocó, en Colombia. Este sitio es depositario de la cultura afroamericana más dura. Llegaron hace tres siglos como esclavos y aún conservan intacta su identidad.


-¿Próximo reto?


-Ahora estoy tranquilo en Tenerife forzándome a escribir mi última aventura. Por el momento, mi culillo inquieto me lo permite, ahora sólo falta que bajen las musas que, por el momento, están de vacaciones.


-(Risas) Ellas también tienen derecho.


-Sí, en un año y medio espero tenerlo preparado. Se llamará Caminos de Agua.

Ojeado en La Verdad.