Hoy se celebra el Día Mundial de la Poesía, aunque los poetas desconocen la festividad.

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Colección de biblioteca poética antigua en un centro de lectura.

Cada segundo jueves del mes de marzo -o sea, hace poco más de una semana- se conmemora, desde hace cuatro años, el Día Mundial del Riñón. Miles o millones de afectados por cualquier enfermedad renal acaso ignoren tamaña celebración. Es también lo que puede ocurrir Hy ocurre- con otra conmemoración universal, que hoy, precisamente, aunque con otro significado y fines muy distintos, cumple nueve años: El Día Mundial de la Poesía. ¿Quién sabe qué es o para qué sirve?

Fue la Unescoel organismo que decidió instituir, en noviembre de 1999, tan lírica efeméride, a celebrar cada 21 de marzo, coincidiendo con la llegada de la primavera. Era, se pensaba, un modo de hallar el marco idóneo, para alentar el cultivo y reconocimiento de la poesía como género literario; al mismo tempo, los altos dirigente de tan cultural institución deseaban que se valorasen «los esfuerzos de los editores que intentan entrar en el mercado y fomentar la lectura y el conocimiento de la poesía» y que son quienes, al fin y al cabo, distribuyen el valor de la obra poética de los grandes autores. Era un modo de que las personas recuperasen el gusto por las lecturas de la poesía, como una faceta básica de «cultura esencial» y como «cultura de la paz, la no violencia y la tolerancia». La celebración de este día podría suponer «un impulso nuevo a los movimientos poéticos nacionales, regionales e internacionales». Pese a todo, si nos atenemos a nuestro entorno, tal celebración es prácticamente desconocida, entre los propios poetas, aunque son ellos, en su mayoría, los que la aceptan y quienes proclaman que el día de la poesía debe conmemorarse no en una fecha determinada, sino los trescientos sesenta y cinco días de cada año. Incluso un catedrático de Literatura, como Javier Díez de Revenga, afirma: «En estos tiempos tan materialistas, me parece muy bien que haya un día de celebración de la poesía, posiblemente el género literario más cenicienta, el más abandonado, que no da dinero nunca. La poesía no ha dado dinero a nadie, por lo que es el género más puro. Existe desde que el mundo es mundo. Hay poesía desde siempre y es un elemento de nuestra cultura y nuestro patrimonio».

Francisco Sánchez Bautista, uno de los poetas murcianos más considerados y respetables, reconoce que «sabía que San Juan de la Cruz era el patrón de los poetas, pero ignoraba que se celebrase un Día Mundial de la Poesía. Me parece bien, pero la poesía debería celebrarse no un día solo, pese a que continuara esa fiesta oficial, que posiblemente manipularían quienes no tuviesen nada de poetas. Hoy se necesita hacer poesía, no literatura. La poesía, en realidad, es necesaria para el poeta, que es quien siente esa necesidad. No salvará al mundo, pero sí el gusto del propio poeta. Es que para mí, la poesía es sentimiento del alma, algo que está en la conciencia. Por esto creo que no se puede hacer, aunque se haga, poesía panfletaria, dinamitera. La poesía está dentro del compromiso humano con los demás y también en el compromiso con uno mismo».

Sánchez Rosillo

Eloy Sánchez Rosillo se expresa en parecidos términos: «No sabía lo del Día Mundial de la Poesía, aunque para mí el día de la poesía es todos los días; y, también, para gran parte del mundo, porque la poesía está más presente de lo que parece en nuestras vidas. Si no fuese porque, a diario, en cada uno de los individuos de este planeta hay algunas gotas de poesía, creo que no podríamos vivir, porque el mundo acabaría mal». ¿Celebraciones? «Pienso que el mejor lugar para percibir y acercarnos a la poesía es el libro, que no los recitales o las lecturas, ceremonias culturales, que, en ocasiones, pueden resultar aceptables, pero que, en la mayoría de las veces, tienen poco que ver con la poesía e, incluso, con la cultura. En esto siempre hay mucha calderilla».

Juana J. Marín Saura, quien se iniciara con la poesía, cuando apenas había superado sus quince años, recuerda la presentación de su obra Desde el fondo -libro en el que se recogen todas sus publicaciones- un 21 de marzo, coincidiendo con el Día Mundial de la Poesía. «Pero yo no sabía nada de esto. Fue entonces cuando alguien me lo dijo. Yo me quedé. Ahora pienso que está muy bien que se dedique un día a la poesía, como se dedica al libro o a otras cosas. Como llevamos una vida tan horrorosa, a ver si así se nos hace más agradable. Pero no veo que se celebre actividad alguna. Y sería interesante que algo se hiciera, cualquier cosa, aunque fuese un acto al aire libre, un recital...» A otra poetisa prestigiosa, como Dionisia García -quien, por supuesto, ignoraba también tal festividad- le parece, sin embargo, que debiera tratarse de «una hermosa celebración, y no un solo día, sino todos los días. He dicho muchas veces que la poesía salva, porque es arte y el arte es lo único que nos queda. Por tanto, celebrar un día mundial de la poesía no es más que corresponder a lo mucho que ella nos da. En todas las épocas ha habido un gran florecimiento poético, y actualmente no es menos. Yo me uno a la celebración, y espero que las personas encuentren en esta fiesta algo singular. Es curioso que no haya en Murcia ningún tipo de celebración. Nos hemos olvidado, pero es algo que debieran impulsar quienes tienen en sus manos la cultura oficial de la Región».

A Andrés Salom, uno de los más veteranos y críticos poetas residentes en la Región, le parece una tontería «eso del Día Mundial de la Poesía, del que nada sabe. Al mismo tiempo, muestra el temor de que el premio que lleva su nombre no vuelva a convocarse, pese a las proclamas de la Unesco en defensa de la poesía.

Fisgoneado en La Verdad.

This entry was posted on 3/21/2009 and is filed under , , , , . You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

1 comentarios:

On 21 de marzo de 2009, 23:51 , José Alfonso dijo...

Yo lo celebré comprando "Canto a mí mismo", de León Felipe, entre otros librós de otros géneros.